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Un país con tres discursos irreconciliables

Edgar Cherubini Lecuna

París, Marzo 2017

El filósofo y lingüista José Manuel Briceño Guerrero (1929-2014), al estudiar la complejidad existencial del latinoamericano, afirmaba lo siguiente: “Fuimos europeos primeros de América que nos convertimos en europeos segundos a distancia, por efecto de las revoluciones de los siglos XVIII y XIX, al calor de las luchas de emancipación. Somos los descendientes de los libertadores, los que después de nuestra independencia política buscamos la independencia económica y mental sin haberla podido conseguir hasta ahora”. Si bien las democracias latinoamericanas se construyeron con base en modelos occidentales, estas no han terminado de consolidarse, como tampoco el pleno desarrollo de sus países. La aproximación a esta realidad la analiza Briceño Guerrero a partir del lenguaje, ese lenguaje con el que el hombre construye el mundo, de allí que en sus reflexiones sobre el ser latinoamericano las encamina a través de tres discursos, compilados y editados por Monteávila en 1994, bajo el título El laberinto de los tres minotauros:

“El “discurso de señores”, es decir, el discurso cristiano-hispánico o discurso mantuano heredado de la España imperial, en su versión americana característica de los criollos y del sistema colonial español. En lo material está ligado a un sistema social de nobleza heredada, de la jerarquía y del privilegio. Este discurso se afianzó durante los siglos de colonia y pervive con fuerza silenciosa en el período republicano hasta nuestros días, estructurando las aspiraciones y ambiciones en torno a la búsqueda personal y familiar o de privilegios de clan, noble ociosidad, filiación y no mérito, sobre relaciones señoriales de lealtad y protección, gracia y no función, territorio con peaje y no servicio oficial aún en los niveles limítrofes del poder. Supervivencia del ethos mantuano en mil formas nuevas y extendidas a toda la población.

El “”discurso de las luces”, patrimonio de los siglos XVIII y XIX, guiado por la razón, animado por la posibilidad del cambio social deliberado y planificado hacia la vigencia de los derechos humanos para la totalidad de la población, expresado tanto en el texto de las constituciones como en los programas de acción política de los partidos y las concepciones científicas del hombre, potenciado verbalmente con el auge teórico de los diversos positivismos, tecnocracias y socialismos con su alboroto doctrinario en movimientos civiles o militares o paramilitares de declarada intención revolucionaria. Este discurso gobierna sobre todo las declaraciones oficiales, los pensamientos y palabras que expresan concepciones sobre el universo y la sociedad, proyectos de gobierno de mandatarios y partidos, doctrinas y programas de los revolucionarios.

El “discurso salvaje” de los que no tenían derecho a hablar, legado de la derrota sufrida por los indígenas y las víctimas de la esclavitud negra en suelo americano. Es el discurso del resentimiento en los pardos por la relegación a larguísimo plazo de sus anhelos de superación. Pero portador igualmente de la nostalgia por formas de vida no europeas no occidentales, conservador de horizontes culturales aparentemente cerrados por la imposición de Europa en América. Para este discurso lo occidental es ajeno y extraño. Sus portavoces representan una alteridad inasimilable en cuyo seno sobrevive en sumisión aparente, rebeldía ocasional, astucia permanente y oscura nostalgia. El discurso salvaje se asienta en la más íntima afectividad y relativiza a los otros dos, poniéndose de manifiesto en un cierto desprecio secreto por todo lo que se piensa, se dice y se hace, tanto así que la amistad más auténtica no está basada en el compartir de ideales o de intereses, sino en la comunión con un sutil oprobio, sentido como inherente a su condición, el discurso salvaje corroe todos los proyectos y se lamenta complacido.

Estos tres discursos de fondo están presentes en la sociedad. Es fácil ver que estos tres discursos se obstaculizan mutuamente produciendo para América consecuencias graves y lamentables, ninguno de los tres discursos logra gobernar la vida pública hasta el punto de poder dirigirla hacia formas coherentes y exitosas de organización, pero cada uno de los discursos es suficientemente fuerte para frustrar a los otros dos, y los tres son mutuamente inconciliables e irreconciliables”.

Pensando en voz alta, pudiéramos añadir que también se mimetizan unos con otros para fines inconfesables. En el caso de Venezuela, pienso que se hace patente cómo la llamada revolución de los pobres o “Socialismo del siglo XXI”, enarboló en sus comienzos el “discurso de las luces”, agraciándose con el “discurso de los señores” notables y mantuanos, ganándose además el apoyo ciego de la izquierda internacional que veneró a un caudillo militar e ignorante portavoz de un “discurso salvaje”. Cuando los dirigentes del régimen militar con fachada civil hablan de soberanía popular y socialismo, sabemos que no tiene nada que ver con el socialismo democrático europeo o norteamericano. Lo mismo sucede cuando proclaman la independencia o la igualdad. Además, se disfrazan del “discurso de señores”, al haberse entronizado en el poder siendo una minoría y esgrimen el “discurso salvaje” al perseguir y violentar a los que no piensan como ellos, mientras saquean las riquezas de la nación en medio de la corrupción y la impunidad. Luego de dilapidar más de 800.000 millones de dólares en 17 años, de los cuales desaparecieron 300.000, sin dejar rastro alguno, conduciendo al país a la ruina, hablan de revolución, socialismo y comunismo a bordo de sus lujosos yates anclados en marinas del primer mundo o en sus jets privados y mansiones gracias a sus testaferros, una vida de ostentación con cuentas multimillonarias en la banca internacional mientras proclaman que “ser rico es malo” y llaman al “pueblo” a apoyar la revolución y enfrentar a los imperios de occidente. El cinismo y el autoritarismo se aprende en las cortes de los señores y el pillaje es sin duda una característica de lo salvaje. Durante la era democrática los tres discursos fluctuaron en diversos tiempos. Recordemos la dictadura de los partidos de espaldas al país y la secular corrupción. Hoy, algunos de sus dirigentes esgrimen el “discurso de las luces”, mientras traicionan sus principios al negociar con los portavoces del “discurso de los señores” y del “discurso salvaje”.

Para los que abogamos por un discurso unificador que brinde un concepto de país para hacer posible su reconstrucción en democracia, la cruda realidad desbarata las buenas intenciones, ya que, tal como afirma Briceño Guerrero, “Los tres discursos se interpenetran, se parasitan y lo más dramático es que se sabotean entre si, son inconciliables e irreconciliables. Ante este panorama de discursos en guerra, sin victoria, sólo queda, en la perspectiva del presente, el escalofrío estético catártico que produce la contemplación de una tragedia”.

Los que tuvimos el privilegio de conocer a Briceño Guerrero y nutrirnos de su erudición y visión del mundo, damos testimonio de su bonhomía, así como de su fino humor. A finales de los sesenta, siendo estudiantes en la ULA, en ocasiones nos abordaba o nos respondía con un tono irónico, tosco o agrio, utilizando un lenguaje poco académico o amistoso para, después de observar nuestro gesto de perplejidad, soltar una risa sonora para demostrarnos que estaba actuando un rol cualquiera en alguno de los tres discursos. Su método de análisis era una especie de Gestalt, al asumir y representar diferentes roles y actuarlos para poder entenderlos o el de un actor que ensaya su papel en lo cotidiano, para poder transmitir los sentimientos y pulsiones del personaje representado. Esto le permitía escribir con impecable prosa, reflexiones desde lo profundo de ese sentir y hablar. Sus discursos están escritos por personajes que encarnan cada uno de ellos y que atrapan al lector en un laberinto de pulsiones demasiado cercanas.

El sociólogo Miguel Rodríguez Lorenzo, lo denominó “El método dramático” (GRHIAL, ULA, 2015),
como una estrategia teórico-metodológica consistente en poner en boca de un relator imaginario cada uno de los sistemas de actitudes o posturas que determinan la interpretación de la realidad social, brindando para ello un ejemplo tomado de uno de los primeros ensayos de Briceño Guerrero: “(…) nuestra idiosincrasia mestiza se manifiesta negativamente de múltiples maneras como oposición, obstáculo y entorpecimiento de las instituciones que nos rigen. Así tenemos: en el trabajo el “manguareo”, en la educación sistemática, la “paja” o el “caletrazo” mal digerido de manuales por parte de los profesores, el “apuntismo” y el “vivalapepismo” por parte de los estudiantes; en la vida social la “mamadera de gallo”; en la producción literaria y artística, el “facilismo” … en la política el “bochinche”, el “caudillismo”, el “golpismo”; en las posiciones de responsabilidad el “paterrolismo” y el “guabineo”; en la lucha por el mejoramiento personal, el “pájaro- bravismo”, el “compadrazgo” y la “rebatiña”; en la religión el “ensalme”, la “pava”, la “mavita”, el “cierre”, los “muñecos” y las “lamparitas”…”.

En el “discurso salvaje” hay un pasaje revelador sobre la astucia. Allí Briceño Guerrero habla en primera persona, asumiendo el drama con un realismo conmovedor: “Dominados. Ante la fuerza superior de Occidente, nuestros ancestros derrotados debieron escoger la esclavitud o la muerte. Muchos murieron luchando. Otros aceptaron la servidumbre, se agacharon, rodilla en tierra, bajaron la cerviz, para sobrevivir. De estos otros descendimos nosotros, de ellos heredamos ese amor oprobioso por la vida, más grande que la libertad y el honor. No entendemos el valor heroico, no comprendemos que pueda haber algo más importante que la vida. Vivir de rodillas es vivir y mientras hay vida hay esperanza. Heredamos el rechazo cobarde de la muerte, pero también la astucia, la rebeldía a largo plazo disimulada en la actitud servil, la agresividad cuidadosa siempre lista para el golpe a mansalva o el repliegue. Dominados, pero existentes. Conservamos identidad. Somos nosotros. Otros, distintos de ellos, los dominadores, luego no nos han dominado realmente, no nos han asimilado, no nos han integrado a su ser…”.

Reflexionar a título personal sobre los asertivos análisis de Briceño Guerrero y rememorar su amistad y lucidez, surgen después de haber asistido al reencuentro sobre J.M. Briceño Guerrero y su obra, coloquio titulado Les trois discours de l’identité latino-américaine, organizado por la Association J. M. Briceño Guerrero, dirigida por Cristina Briceño-Fustec. Dicho evento tuvo lugar el día 09 de marzo de 2017 en la Maison de l’Amérique latine, en París.

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¿Qué veía Ariosto cuando cerraba los ojos?

Edgar Cherubini Lecuna

París, Enero 2017

Mito y realidad se conjugan en Orlando furioso de Ludovico Ariosto (1474-1533). Este poema épico publicado en 1516, consta de 46 cantos y cuarenta mil versos endecasílabos escritos en octavas. Siendo un libro concebido para disfrute de la corte de los duques de Este, señores de Ferrara, se popularizó de inmediato, debido a que en italiano la rima adquiere un ritmo y una melodía tan prodigiosa, que inspiraba a los trovadores a cantar el poema en mesones, plazas y ferias para deleite de la población iletrada.

El poema, es una urdimbre en la que la trama va tejiendo un laberinto de situaciones y personajes que componen en su conjunto una descomunal ópera que va de lo real a lo fantástico, de la tragedia a la comedia, de leyendas y fábulas a personajes de carne y hueso de su tiempo. Todo esto se va entrelazando en una minuciosa y laberíntica estructura que se escenifica por todo el globo terráqueo y ¡…hasta en la Luna!. Ariosto, retrata al detalle las cortes de las ciudades-Estado italianas, propensas al refinamiento y al teatro social y a la vez versadas en el arte de la guerra, de allí la descripción pormenorizada de un sinfín de batallas. En el imaginario popular de la época, Orlando simbolizaba al caballero leal a su rey en la lucha contra el invasor musulmán y que con audacia y valor va en busca de una doncella y enloquece de amor por ella.

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El Palazzo dei Diamanti, en la maravillosa ciudad de Ferrara, sirve de escenario la exposición “Orlando furioso, 500 años” que muestra el entorno renacentista en que vivió Ariosto y que inspiró su magnífica obra literaria. La exposición fue organizada por la Fundación Ferrara Arte para conmemorar el quinto centenario de la primera edición del Orlando Furioso, una obra maestra de la literatura occidental y fuente inagotable de la literatura fantástica hasta nuestros días.

¿Qué veía Ariosto cuando cerraba los ojos? Para dar forma al concepto y visión de la muestra, los curadores Guido Beltramini y Adolfo Tura, identificaron e inventariaron las obras figurativas y las cosas que Ariosto conoció y que nutrieron su imaginación. Más de ochenta obras maestras del Renacimiento de grandes artistas de la época como Mantegna, Bellini, da Vinci, Dossi, Rafael, Miguel Ángel, di Cosimo, Ucello o Tiziano, junto a objetos preciosos, libros incunables, planisferios, manuscritos, miniaturas, instrumentos musicales, monturas, yelmos y espadas que evocan el refinamiento y a la vez el rigor de la vida cortesana del mundo caballeresco donde se desenvolvió su autor.

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Andrea Mantegna, Minerva (1497)

¿Qué veo cuando cierro los ojos? En el tren de regreso, rumbo a París, al cerrar los ojos para organizar mis pensamientos y escribir esta nota, reconstruyo el recorrido dentro de la muestra. Veo los mensajeros alados de La liberazione di Andromeda que Piero di Cosimo pintara en 1510 y la fabulosa Minerva che scaccia i Vizi dai giardino delle Virtú (1497) de Mantegna. Veo los detalles de La batalla de Roncesvalle del 778, en el tapiz de seda que data de 1475, enviado por el Victoria and Albert Museum de Londres.

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Piero di Cosimo, La liberazione di Andromeda,1510

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La batalla de Roncesvalle, 1475 (Tapiz)

Escudriño con la mirada un cuerno de marfil tallado en el siglo XI, Olifante, “Corno di Orlando”, instrumento de uno de los episodios célebres de la epopeya. Ariosto se inspiró por igual en fábulas del Medio Oriente, en mitos griegos y muy especialmente en las leyendas Carolingia y Arturiana, cantares de gesta de la Edad Media. El influjo de Ovidio y su Metamorfosis y la de Paolo Ucello con su San Giorgio e il drago, 1440, también están presentes en sus páginas.

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Corno Olifante (S. XI), instrumento que portaba Orlando

Cierro los ojos y entiendo el por qué Orlando enloquece de amor, al contemplar la sensual venus desnuda de Boticelli, Venere pudica (1485), pintura que le sirve de inspiración al autor para describir la belleza de Angélica, personaje principal de su poema: “Con bionda chioma lunga et annodata: Oro non è, che più risplenda e lustri” (VII, 11, 3-4).

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Sandro Boticelli, Venere pudica, 1485

Después de admirar esas y otras obras, recorro la colección de mapas antiguos, entre los que se encuentra la Cosmographia de Tolomeo (1462), para llegar finalmente al eje en torno al cual gira toda la exposición: el ejemplar de la primera edición del Orlando furioso, impreso en Ferrara en 1516 por Giovanni Mazzocchi. Esa primera versión constaba de 40 cantos, pero en 1532 se imprimió una segunda y definitiva con 46 cantos y 40.000 versos.

 

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Cierro los ojos y veo el castillo de los duques de Este o Castello Estense, en el centro histórico de Ferrara, obra arquitectónica de Bartolino de Novara en el año 1.395. Es un edificio de planta cuadrada y muros de ladrillo bermellón, dotado de cuatro torres defensivas, rodeadas por un foso de agua. La estructura urbanística de la ciudad, desarrollada dentro de regias murallas, se remonta al siglo XIV. El primer plano urbanístico moderno de Europa tiene su origen en Ferrara, con el proyecto futurista realizado por Biagio Rossetti (1447-1516), una innovadora fusión que une el entramado de la ciudad medieval con el nuevo trazado renacentista. La ciudad fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1995, bajo la denominación “Ferrara, Ciudad del Renacimiento”.

Cierro los ojos y aun saboreo la inigualable sazón de la Cesarina, esposa de Luciano Vaccari, en su casa en Molinella, donde fui invitado a su tradicional almuerzo de Navidad: “I piatti in ordine di portata sono capeletti in brodo, il brodo fatto con cappone, guancia, un’altra pezzo di manzo, poi il lesso servito caldo con salsa e mostarda di senape, scaloppine con purea di carciofi, cotechino e salama di suga con pure’ …poi i dolci ! Torta di riso, di tagliolini, pesche sciroppate, panpapato, vino prodotto da Luciano e altre delizie”.

Cierro los ojos y recorro las estancias del antiguo palazzo situado en Via Camello 22, donde vivió Bartolino de Novara mientras construía el castillo Estense. Una parte del regio edificio pertenece a la familia Steiger Acciaro, quienes fueron mis anfitriones en Ferrara. En esos mismos salones, Doménico Maria de Novara, descendiente del arquitecto, organizó importantes tertulias con intelectuales y científicos de la época. Walter Steiger, extrae de su nutrida biblioteca el acucioso estudio de Antonieta Folchi “Copérnico e lo Studio di Ferrara” (2003), para señalarme las referencias sobre la amistad entre Doménico de Novara y Nicolas Copérnico, cuando este último estudiaba un doctorado en Derecho en la Universidad de Ferrara. Doménico de Novara, apasionado por la Astronomía y traductor de antiguas cosmogonías griegas, invitó al sabio a sus tertulias en esta casa y fue quien lo motivó a estudiar el movimiento de los astros. Al cabo de un tiempo, Copérnico expuso sus investigaciones sobre la teoría heliocéntrica en el tratado De revolutionibus orbium celestium, en el cual afirmaba que nuestro sistema planetario era heliocéntrico, la tierra y los restantes planetas giraban alrededor del Sol, una revolución que comenzó a cambiar la visión del hombre en el universo, contrariando dogmas y prejuicios arraigados en el oscurantismo.

Cierro los ojos y escucho las voces de mis contertulios reunidos en Il Brindisi, dicen que es la hostería y bodega de vinos más antigua de Italia, situada en la Via degli Adelardi, 11. En esta misma mesa donde estamos degustando un buen vino del piedemonte toscano, conversaron Novara y Copérnico y en la mesa del fondo se reunían Ariosto y Tiziano. Desde ese entonces se remonta su tradición y sus vinos, provenientes de las mejores reservas de Italia.

La universidad de Ferrara, fundada en 1.391, un siglo antes del descubrimiento de América, se nutrió de brillantes humanistas y científicos. En sus aulas y tertulias promovidas en su seno se fraguaron las mentes más avanzadas del renacimiento. Ferrara fue por mucho tiempo el centro político, cultural y diplomático más importante de Italia y parte de Europa. Esa supremacía se logró gracias a que se convirtió en lo que hoy llamaríamos una sociedad del conocimiento.

Ariosto y tantos otros humanistas y científicos, lograron abrir nuevos caminos al pensamiento gracias a una sociedad cimentada en la cultura y en los valores humanos.

Sentir el espíritu que se respira en esos recintos, donde mentes brillantes revolucionaron su época, me hizo presentir que en medio de las amenazas oscurantistas que se ciernen sobre Occidente, se aproxima un cambio de paradigmas, un nuevo renacimiento. En el presente, en muchos centros de pensamiento tratan de sacudirse modelos obsoletos de economía y política, mientras ensayan nuevas tendencias para crear un futuro más humanista.

El pensador Buckminster Fuller afirma: “No podrás cambiar las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, debes construir un nuevo modelo que haga obsoleto el actual” y eso está ocurriendo, se están gestando nuevos modelos de desarrollo humano y una nueva visión del mundo, eso veo con los ojos bien abiertos.

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Adoración de los Reyes Magos, anónimo, Escuela Flamenca, Siglo XVI

El San Juan de Invierno y el Niño Sol

Edgar Cherubini Lecuna

París, diciembre 2016

La naturaleza obedece a un Orden y a una Ley trascendentes. Ante esa fuerza generadora desconocida, albergamos el sentimiento de lo sagrado ante la vida y el universo. Los símbolos son vínculos entre el mundo manifiesto que percibimos y ese orden cósmico. Las alegorías y símbolos, activan las resonancias intuitivas que, en un momento dado y en condiciones psíquicas concretas, posibilitan un nuevo tipo de percepción, una lectura diferente de la realidad. La comprensión de un símbolo requiere de una íntima vivencia personal y provoca una “emoción”, “un encantamiento”, difícilmente comunicable.

En este sentido, el solsticio de invierno es un acontecimiento cuya simbología se remonta a las tradiciones culturales más antiguas de la humanidad. El solsticio es un evento astronómico que sólo dura un instante y según las previsiones realizadas por el Instituto de Mecánica Celeste (IMCCE) de Francia, ha sido pautado para que ocurra el 21 de diciembre, a las 10h44, y ese será el último día más corto del año. A partir de ese momento, los días comenzarán a prolongarse y la oscuridad a disminuir, la luz va a ser cada vez más intensa y la Tierra, en sus movimientos de translación y circunvalación comenzará a acercarse al Sol.

El calendario juliano estableció el 25 de diciembre como el solsticio de invierno en el hemisferio Norte y en 1582, el papa Gregorio XIII, aunque decretó el cambio al nuevo calendario, fijó la fiesta de Navidad el 25 de ese mes. No es una coincidencia que el solsticio de invierno y la celebración del nacimiento del niño Dios se den en estos días. Navidad viene del latín nativitas, que significa “el aniversario de un retorno”, es decir, del renacer del Sol, el Sol Invictus. En efecto, a partir de esa fecha el sol renace en todo su esplendor y los días comienzan a ser más largos.

El símbolo cósmico puede haber mutado en su significado de una civilización a otra, pero siempre ha conservado su esencia a pesar de las variaciones culturales. Por eso es interesante revisar la simbología asociada con las celebraciones de los dos San Juan. El día más largo correspondiente a la fiesta de San Juan Bautista y coincide con el solsticio de verano, que se celebra en Venezuela con los tambores de Barlovento el 24 de junio, y el día más corto del año es la fiesta de San Juan el evangelista llamado el solsticio de invierno la noche del 24 de diciembre o días antes.

 

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Esa celebración tiene sus orígenes en la antigua Roma, con la tradición de las fiestas de Janus, el dios de dos caras. Janus significa Janua “puerta de acceso”, es el dios de las puertas, de los comienzos y los finales. Por eso le fue consagrado el primer mes del año y se le invocaba públicamente el primer día de enero, mes que derivó de su nombre del latín Ianuarius a Janeiro y Janero y de ahí derivó a enero. Las representaciones del dios, lo describen con dos rostros, uno que mira al pasado y otro que observa el futuro. Los romanos celebraban la fiesta de Janus, el que “abre” y “cierra” las puertas del ciclo anual. Después de la cristianización de los mitos paganos, los dos Juanes tomaron el lugar de Janus.

Las celebraciones con sus ceremonias y rituales como los de Navidad y Año Nuevo, son la respuesta a la búsqueda y necesidad profunda como ser humano de renacer, de poder empezar de nuevo su vida, como sucedía en los antiguos rituales ante los ciclos renovadores de las estaciones, donde las culturas agrarias percibían en la naturaleza y en la lectura de los astros el sentido de su permanencia y supervivencia en el mundo.

El San Juan de invierno, que simboliza el renacimiento del Sol invencible o el Sol que renace o el Niño Dios en la fe cristiana, aparecen en el corazón de la noche más larga del año, para marcar su fin y dar inicio al ascenso de la claridad, de la victoria de la luz sobre la oscuridad. Es el renacimiento del amor, de la generosidad, de recomenzar la vida con nuevos propósitos, de unirse y conjugar una alta dosis de fe en el triunfo de la razón, de ordenar el caos y hacer frente a las dificultades con rigor y coraje, tener confianza en si mismo y, lo más importante, transmitir esperanza. Navidad significa el renacimiento de la esperanza.

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Harold Lloyd, Safety Last! (1923)

 

En este preciso instante

Edgar Cherubini Lecuna

París, Octubre 2016

Al reflexionar sobre la naturaleza del tiempo, San Agustín concluye que “no hay tiempo que sea del todo presente a la vez”, lo que ocurre es que “el pasado y el futuro son creados y ambos fluyen de lo que es siempre presente” (Las Confesiones, S. IV).

Según la ciencia, el “tiempo” es una medida física denominada “magnitud” con la que un observador mide la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio, esto es, el período que transcurre entre el estado o instante X y el estado o instante X1, es decir cuando el observador registra una variación perceptible.

La vida está hecha de tiempo. En Occidente, asumimos un concepto de tiempo lineal. De allí que sea común escuchar que “el hombre es la medida del tiempo”. La vida, esa “sucesión de ahoras” como la definía Aristóteles, es para nosotros una carrera contra el tiempo, donde acarreamos con el pasado (a veces como una pesada carga), mientras somos acicateados por la incertidumbre de un futuro que desconocemos, que no existe, así como el temor al “no tiempo”, es decir, a la muerte, al vacío, a la nada.

San Agustín, concluye que el tiempo es un fenómeno interior: “(…) ¿Quién hay que niegue que no existen aún los futuros? Sin embargo, ya existe en el alma la espera de cosas futuras. Y ¿quién hay que niegue que las cosas pasadas ya no existen? Sin embargo, existe todavía en el alma la memoria de cosas pasadas. Y ¿quién hay que niegue que carece de espacio el tiempo presente, ya que pasa en un instante? Y sin embargo, perdura la atención por donde pasa”.

Acerca de la naturaleza del tiempo, Kant afirma que “el tiempo es una de las formas de nuestra sensibilidad, de la manera como estructuramos, como ensamblamos la materia bruta de las sensaciones para hacerla inteligible, para darle sentido, una forma universal y necesaria.

Para Jorge Luis Borges, la visión del tiempo adquiere otras dimensiones: “El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego” (Nueva refutación del tiempo, 1952). ¿Querrá decir con esto que el mundo y nosotros somos una misma cosa y que el tiempo no es más que una construcción ficticia?

Sobre esto último, es interesante observar que para algunas culturas indígenas del Amazonas y las que pudieron sobrevivir al expolio y extinción a las que fueron sometidas en los Estados Unidos, el tiempo vital no es visto como una progresión lineal. El lingüista Benjamin Lee Whorf (Lenguaje, pensamiento y realidad, 1956), quien estudió a fondo la lengua Hopi de los indígenas americanos que aún habitan al noroeste de Arizona, antepone la concepción que éstos tienen del tiempo a la de científicos y filósofos. Las lenguas indoeuropeas, según Whorf, utilizan un “tiempo espacial”, que se registra de manera similar a cómo se cuenta el espacio. La lengua Hopi, según Whorf, “no contiene palabras, formas gramaticales, construcciones o expresiones para referirse directamente a lo que nosotros llamamos tiempo, ni explícita ni implícitamente”.  Todo aquello que es accesible a los sentidos, no distingue entre pasado y futuro. Los Hopi viven en un continuo presente.

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Indígenas Hopi

 

Para la inusitada visión del mundo de Gaston Roupnel (Siloë, 1910), el tiempo solo tiene una realidad, la del instante. “El instante que se nos acaba de escapar es la misma muerte inmensa a la que pertenecen los mundos abolidos y los firmamentos extintos. Y, en las propias tinieblas del porvenir, lo ignoto mismo y temible contiene tanto el instante que se nos acerca como los Mundos y los Cielos que se desconocen todavía”.

Ese continuo fluir del tiempo y de todo el universo en conjunto, es analizado desde otra perspectiva por el filósofo japonés Daisaku Ikeda (Life an Enigma,1982), en su libro sostiene que si profundizáramos en “este instante” de nuestra vida, nos daríamos cuenta que contiene todos los recuerdos del pasado, incluidos los espirituales y los físicos, contiene por igual todas las esperanzas, todas las expectativas, los deseos y las potencialidades del futuro. En realidad, en un momento dado, en cualquier instante, nuestro cuerpo contiene toda la información fisiológica que utilizaremos en el futuro, las cinco mil millones de moléculas de ADN, dotadas de la información que necesitamos para vivir en el siguiente instante. Y es que todas nuestras experiencias están contenidas a cada instante de nuestra vida, las vivencias físicas están grabadas en las células y órganos, nuestros sentimientos, tanto conscientes como inconscientes, están almacenados en nuestro cerebro.

Según Jung, poseemos en nuestra memoria colectiva la historia de la humanidad. En esto coincide Daniel Goleman (Inteligencia emocional, 1996), cuando afirma que algunas de nuestras reacciones cotidianas, en especial el miedo y la agresividad, tienen su origen en las emociones registradas a través de cincuenta mil generaciones.

El budismo plantea que al ser uno con el universo, acumulamos en nuestra vida la energía del cosmos. Es decir, contamos con potencialidades indecibles para vivir el siguiente instante. Nuestros deseos, esperanzas y ambiciones son poderosas fuerzas que existen en nuestro interior para construir el futuro. Por eso, no se puede decir que el presente esté separado del pasado o del futuro.

Por su parte, Bergson aporta una hermosa definición, al comparar la vida de cada individuo con una melodía: “¿Se ha pensado, sin desnaturalizarla, acortar la duración de una melodía? La vida interior es esta melodía misma” (El pensamiento y lo moviente, 1934).

Gastón Bachelar (La intuición del instante, 1987), acierta al decir que “es nuestra intención la que en verdad ordena el porvenir, como una perspectiva cuyo centro de proyección somos nosotros. Es preciso desear, es preciso querer, es preciso alargar la mano y andar para crear el porvenir. Tanto el sentido como el alcance del porvenir están inscritos en el propio presente. El porvenir no es lo que viene hacia nosotros, sino aquello hacia lo cual vamos”. En este preciso instante y según la actitud que adoptemos, construimos nuestro futuro.

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Cruz-Diez en el Palais d’Iena

Un diálogo entre la arquitectura y el arte

Edgar Cherubini Lecuna

París, Octubre 2016

 

El Palais d’Iena en París, obra magistral del arquitecto Auguste Perret,  sirve de escenario para la exposición « Un être flottant » : Carlos Cruz-Diez au Palais d’Iena.  

Esta exposición invita a participar en un diálogo inédito entre dos creadores geniales: Auguste Perret (1874-1954), el arquitecto más representativo e innovador del neoclasicismo francés y Carlos Cruz-Diez (1923), figura mayor del arte óptico-cinético y uno de los últimos pensadores del color del siglo XX.

Con su intervención, el artista invita a interactuar con su obras, Environnement Chromointerférent y Ambientación Cromática in situ (Ill), un conjunto de Couleurs Additives adosados al piso y a lo largo del bosque de columnas de concreto armado en obra limpia, de la sala hipóstila.

Environnement Chromointerférent, consiste en la proyección de líneas y tramas de color que al desplazarse producen gamas cromáticas inesperadas e inexistentes en el ambiente, para sorpresa del espectador. El propósito de los Ambientes Cromointerferentes es crear en el espacio una situación de inmaterialidad, de transfiguración y ambigüedad del color a través del movimiento.

Con la Ambientación Cromática in situ (Ill), Cruz-Diez logra evidenciar ante el espectador, que el color no es una certeza sino una circunstancia efímera y aleatoria que se modifica continuamente y que puede existir por sí mismo sin ayuda de la forma. El visitante, al desplazarse hace surgir gamas de colores de las Inducciones Cromáticas adosadas a las columnas, suscitando un diálogo con el color.

“En mis obras el color flota virtualmente fuera del soporte que las contiene. Lo que aparenta ser una forma, es en realidad una sucesión programada de líneas paralelas que por acumulación generan espacios de colores cambiantes y virtuales que no han sido aplicados físicamente. Es el color surgiendo del plano al espacio. El color, apareciendo y desapareciendo, produce una dialéctica de tiempo y de espacio entre el espectador y la obra. Las superficies que concibo para este propósito, crean un espectáculo cromático de transfiguración que es independiente de la forma que lo contiene”. – CCD

Según Matthieu Poirier, curador de la exposición, Cruz-Diez ha logrado el sueño de Vassily Kandinsky hace un siglo: “Hacer de la imagen, un ser flotando en el aire”. De allí, el título de la exposición.

Arte y arquitectura se unen hoy, gracias a la iniciativa de la galería Mitterrand y del Conseil économique, social et environnemental, con el concurso de Caroline Smulders y del Atelier Cruz-Diez Art Team, Paris.

Exposición: « Un être flottant » : Carlos Cruz-Diez au Palais d’Iéna

Comisario : Matthieu Poirier

Palais d’Iéna – Conseil économique, social et environnemental

9 place d’Iéna, 75016 París

16-25 octubre 2016

 

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Jesus Soto, Doble transparencia, 1956

 

El arte latinoamericano: entre el dogma ideológico y la ficción del mercado

Edgar Cherubini Lecuna

París, Octubre 2016

En exposiciones, subastas y ferias de arte, es usual encontrar la denominación “Arte Latinoamericano”, empleada para incluir diferentes artistas, tendencias y obras. Sin embargo, en esta clasificación, algunos críticos de arte han comenzado a preguntarse por qué algunos artistas son etiquetados en esta categoría, dado que sus discursos y obras no tienen mucho que ver con Latinoamérica, salvo que nacieron en algún país del continente. No están planteando que sea negativo que se identifique a los artistas por sus nacionalidades originarias, lo que está en el tapete es el encasillamiento de sus discursos que no tienen nada que ver con las culturas locales.

Con su acostumbrada lucidez, Luis Pérez Oramas, curador de arte latinoamericano del MoMA de Nueva York, ha venido sosteniendo la idea de que “el arte latinoamericano es una ficción del mercado”  y “pide mantenernos críticamente alertas ante la implícita afirmación latente de que existe una homogeneidad latinoamericana en el arte, sea moderno o contemporáneo” (El cultural, España, 09/07/2010).

Pérez Oramas plantea que es más acertado analizar el discurso y no el origen del artista: “Si las prácticas del arte contemporáneo, son cada vez más de orden discursivo, un despliegue de tesis, ¿Por qué no se está planteando la pregunta sobre la discursividad en sí misma? Por otra parte, es interesante observar cómo algunos artistas negocian su pertenencia o su reivindicación de lo absolutamente local en una economía simbólica cada vez más global”.

En un debate sobre la identidad del arte latinoamericano promovido por esta revista española, fueron entrevistados algunos artistas emergentes, tal es la opinión del peruano Fernando Bryce: “El arte en latinoamerica se caracteriza por el hecho de estar plenamente presente en el mundo del arte actual sin, necesariamente, tener que definirse como latinoamericano. Hoy es casi más una categoría geopolítica, que una identidad cultural. Su identidad no es real si se piensa en términos de estilo y es que hubo una época en que casi se podía afirmar que esta identidad sí existía, al menos en las tradiciones pictóricas. En las prácticas artísticas contemporáneas ya no hay denominación de origen”.

Sobre la idea de identidad latinoamericana en el arte, el crítico y curador Gerardo Mosquera expresa sin rodeos: “El arte latinoamericano vive hoy uno de sus mejores momentos, sobre todo porque está dejando de ser arte latinoamericano”.

Para este crítico cubano, “los contextos mismos han devenido globales a través de su interconexión con el mundo. Y citando a Manray Hsu, dice, “todos somos hoy cosmopolitas porque ya no hay más “un mundo allá fuera”: el ser- en-el-mundo ha devenido un ser-en-el-planeta”. Sus planteamientos le han costado una condena al ostracismo en su Cuba natal, donde se ha prohibido la publicación de sus ideas. La reacción radical del régimen cubano, que considera anatemas las ideas de Mosquera, ilustra el sesgo ideológico con el que la izquierda continental ha proclamado y promovido por décadas al arte latinoamericano, como un arte ideológicamente comprometido.

Lo que críticos, curadores y especialistas perciben es una ambivalencia, una tensión (¿ideológica?, ¿tiers-mondisme?) entre lo local y lo global, que los lleva siempre a catalogar a algunos artistas dentro de una identidad local o regional, muchas veces sin tomar en cuenta la universalidad de sus discursos.

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Julio Le Parc, Continuel lumière, 1966

Artistas como Soto, Cruz-Diez, Le Parc, por solo mencionar algunos de los que se radicaron en París en las décadas de 1950 y 1960, sumándose a tendencias refractarias a la academia, que en Europa influenciaron al arte contemporáneo, no tenían relación alguna con lo que en esos momentos se exhibía en Buenos Aires o Caracas. Todo lo contrario, algunos de esos artistas se encontraban abrumados por el entorno político, social y cultural en sus respectivos países. En su libro Vivir en Arte (2014), Cruz-Diez relata la asfixia que en la década de 1950 le provocaba la dictadura militar de Pérez Jiménez.

Sus investigaciones sobre el fenómeno cromático, tenían más relación con la dinámica del arte parisino de Le mouvement y el Manifiesto Amarillo promovido por Victor Vasarely, que lo que entonces acontecía en Caracas, donde sobrellevaba la incomprensión de sus propuestas. El artista se instala en París en 1960, al encontrar un terreno fértil e interlocutores nutritivos que lo motivan a continuar desarrollando sus ideas, de allí su aporte al movimiento cinético con su discurso sobre el color que emerge del plano, el color como un acontecimiento en el tiempo y el espacio.

El discurso y la creación estética de Cruz-Diez o el de Soto, no están orientados a comunicar su identidad con las raíces castizas, negras e indígenas en Venezuela

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Carlos Cruz-Diez, Mur Induction du rose Denise René, Paris 1975 
© Cortesía Atelier Cruz-Diez Paris

En relación a los artistas latinoamericanos, Mosquera piensa que hoy se están produciendo reajustes en las ecuaciones entre arte, cultura e internacionalización: “En general, la obra de muchos artistas de hoy, más que nombrar, describir, analizar, expresar o construir contextos (locales), es hecha desde sus contextos en términos internacionales. El contexto deja así de ser un locus “cerrado”, relacionado con un concepto reductor de lo local, para proyectarse como un espacio desde donde se construye naturalmente la cultura internacional. Los artistas están cada vez menos interesados en mostrar sus pasaportes. Y si lo estuviesen, sus galeristas probablemente los conminarían a no declarar referencias locales que podrían afectar sus potencialidades a escala global”.

En la pasada subasta de Arte Latinoamericano en Sotheby’s, las ventas alcanzaron un total de USD 16.266.875. Entre los artistas que fueron cotizados en las distintas pujas se encontraban: Joaquín Torres-García, Alejandro Otero, Julio Le Parc, Jesús Soto, Carlos Cruz-Diez, entre otros.

La famosa casa de subastas clasifica en dos períodos el arte latinoamericano, el Moderno, que incluye obras paisajístas, retratos, muralismo mexicano, realismo social, surrealismo, hyperrealismo, entre otras tendencias ubicadas en los siglos XIX y XX. El otro período tiene que ver con el arte Contemporáneo y está dedicado a los movimientos de vanguardia y tendencias como el constructivismo, abstracción geométrica, arte cinético, arte conceptual, neoconcretos y otras corrientes donde concurren artistas latinoamericanos. Los artistas latinoamericanos continúan despertando el interés de coleccionistas en el mercado mundial del arte.

Si el lenguaje del arte es universal, independientemente del origen del artista, sería oportuno que críticos y especialistas en la materia, se plantearan clasificar a los artistas por su discurso en las corrientes a las que aportan sus ideas y sus propuestas, eso ampliaría su presencia en el escenario global del mercado del arte.

Para cerrar por hoy estos pensamientos en voz alta, resulta interesante analizar el planteamiento de David Christian (We Need A Modern Origin Story: A Big History, 2016) sobre la posibilidad de que, sin darnos cuenta, estemos escribiendo en este momento una historia global:Podemos estar viviendo en una obra de edificación intelectual, donde se está construyendo una nueva historia. Una nueva historia que no está anclada en una cultura o sociedad en particular. Es una historia que funciona para cualquier individuo, no importa dónde se encuentre porque posee las herramientas para desentrañarla ya que puede acceder a mucho más información que las anteriores. Es mucho más poderosa porque es global”.

edgar.cherubini@gmail.com

 

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 Cruz-Diez, París 1977 © Atelier Cruz-Diez Paris

Cruz-Diez y la génesis del color dinámico

Edgar Cherubini Lecuna

París, Septiembre 2016

En su ensayo sobre el proceso creativo, James Baldwin (The Creative Process, 1985) describe la actitud del artista cabal y su reveladora misión en la sociedad: “El artista se distingue de los demás actores responsables en la sociedad por el hecho de que él es su propio tubo de ensayo, su propio laboratorio, trabajando de acuerdo con normas muy rigurosas, aunque no sean las establecidas, con el fin de revelar, sin ninguna consideración, todo lo que pueda descubrir con respecto al misterio del ser humano. La sociedad acepta algunas cosas como reales, pero la realidad visible esconde otras más profundas y es el artista quien las revela. La sociedad asume que todo es estable, pero es el artista el que conoce y expresa que no hay nada estable bajo el cielo”.

Si la invención consiste en la capacidad de ensamblar elementos existentes de la realidad para crear uno nuevo, es la actitud metódica y rigurosa de Cruz-Diez, la que hace posible sus descubrimientos y revelaciones. En este sentido, Cruz-Diez ha sido siempre, sin lugar a dudas, “su propio laboratorio”: Practico la disciplina del investigador y del experimentador, porque los “soportes” que he logrado estructurar son fuente de sorpresas e imponderables. Pongo en juego trampas de luz acordes con el comportamiento del color. En mis obras nada está hecho al azar, todo está previsto, programado y codificado. La libertad y lo afectivo solo cuentan a la hora de elegir y combinar los colores, tarea a la que impongo una única restricción: ser eficaz en lo que quiero decir. Es una integración de lo racional y lo afectivo. Yo no me inspiro, reflexiono.

Sus primeros hallazgos, que lo llevaron progresivamente a transformar el plano estático en colores dinámicos, son el fruto de un pensamiento libre, sin ataduras ni esquemas preconcebidos que lo conducen a escrutar la realidad que existe detrás de los fenómenos. Tú descubres cosas, las relacionas, haces tus reflexiones y asociaciones para luego inventar. El invento es la codificación de algo existente, es decir, de algo que existió siempre pero que tus contemporáneos o tus predecesores nunca lo percibieron. El arte es el vehículo entre el hombre y las cosas de una época, por eso, los misterios se aclaran gracias a los artistas.

A finales de la década de 1950, Cruz Diez tuvo conocimiento de las investigaciones sobre el color del Dr. Edwin Land, este científico de Harvard descubrió que al filtrar los colores físicos rojo y verde, mediante la simple adición o sustracción de ambos, reproducía todo el espectro cromático. Si bien, Land aplicó sus hallazgos a la industria fotográfica, Cruz Diez los adaptó a sus propias investigaciones. La actitud reflexiva del artista la describe el historiador y crítico de arte Frank Popper, al referirse a esas primeras indagaciones: “Sobre la idea tradicional de colorear las superficies con pintura, el propone pintar el espacio con la luz. Decidido a utilizar sólo proyecciones y reflejos naturales de luz, Cruz -Diez esperaba disponer de una amplia gama de colores, basándose únicamente en dos colores físicos: el rojo y el verde”.

Es así como en la obra Amarillo Aditivo de 1959, Cruz-Diez demuestra que cuando dos planos de color se tocan, se produce una zona perceptiva crítica y se crea una línea virtual más oscura en el punto de contacto. Esta línea virtual contribuye a la aparición de un tercer color que no existe en los pigmentos utilizados en el soporte. Ello es producto de la condición prospectiva del ojo, que al moverse continuamente, superpone en sus límites los planos de color. Aislando ese espacio de contacto de los dos colores obtengo los “módulos de acontecimiento cromático” que provocan, en parte, la continua transformación del color.

Esta constatación significó el génesis y el punto de partida de un discurso que fue más allá de los estables paradigmas que existían sobre el color, al atreverse a liberarlo de la forma: “Propongo el color autónomo, sin anécdotas, desprovisto de simbología, sin tiempo, en presente perpetuo”. Desde ese momento, sus investigaciones y propuestas no han cesado de evolucionar hasta el presente.

La investigación bidimensional del maestro Cruz-Diez, profundamente reflexiva y sistemática comprende los Couleurs Additives y las denominadas Induction Chromatique, ambos hallazgos constituyen la génesis de su discurso cromático.

En la serie de Couleurs Additives iniciada en 1959, Cruz-Diez logra aislar las zonas de toque entre dos planos de color, para obtener los llamados Módulos de acontecimiento cromático, responsables en parte, de la continua transformación del color. La mezcla óptica integrada por dos o más colores genera nuevas gamas que no existen en la superficie y que se hacen visibles al espectador, se trata del color saliendo del plano estático al espacio dinámico.

Induction Chromatique Denise, 100 x 100 cm, Paris mai 2013.

Induction Chromatique Denise, París 2013 © Courtesy Atelier Cruz-Diez Paris

Las búsquedas de 1963 culminan con lo que Cruz-Diez denominó Induction Chromatique. Se encuentran estrechamente relacionadas con el fenómeno de post-imagen. En estas obras, distintas gamas cromáticas aparecen y desaparecen continuamente, dependiendo de la dirección e intensidad de la fuente luminosa y del ángulo y distancia de observación del espectador. Los colores que aparecen tienen una existencia virtual, sin embargo son tan reales como los pigmentos utilizados.

Desde sus primeros experimentos sobre el comportamiento del color, Cruz-Diez logró efectos de post-imagen con gran precisión mediante la utilización de líneas. La línea no es un elemento estético en mi trabajo, es el medio más eficaz que pude encontrar para multiplicar las zonas críticas de visión entre dos planos de color. Es así como puedo generar nuevas e inestables gamas cromáticas. Lo cual no impide que el resultado sea un hecho expresivo, comunicativo y sensible.

Si la función del artista, según Baldwin, es la de revelar lo que se esconde detrás de la realidad que percibimos, pensamos que Cruz-Diez se inscribe en esa función social trascendente, cuando afirma: El condicionamiento cultural fundado en el culto de la forma y la imagen, nos impide aprehender los acontecimientos sutiles que suceden en el espacio y el tiempo.

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Cruz-Diez, Couleur Additive Edition Italia IT 1, Paris 1980 © Atelier Cruz-Diez Paris

En mis obras, el color aparece y desaparece en el     transcurso del diálogo que se genera con el espacio y el tiempo real. Simultáneamente, aparece de forma incuestionable el hecho de que la información adquirida, así como los conocimientos memorizados en el transcurso de nuestra experiencia vital, no son, probablemente, ciertos… al menos parcialmente.

Es posible, además, que gracias al color, abordado a través de una “visión elemental” desprovista de significaciones preestablecidas, podamos despertar otros mecanismos de aprehensión sensible más sutiles y complejos que los impuestos por el condicionamiento cultural y la información masiva de las sociedades contemporáneas.

Su proposición plástica nos revela al artista como uno de los más importantes teóricos del color. Según Jean Clay, los hallazgos de Cruz-Diez, dejan atrás las ideas establecidas sobre el “color cultural”, ligado a los sistemas de organización mental del siglo XX.

edgar.cherubini@gmail.com

 

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Gisseline Amiuny, Esfera Evolucionada, 2013

El Neocinetismo de Gisseline Amiuny

Edgar Cherubini Lecuna

París, Julio 2016

Los artistas son testigos de la dinámica, el progreso y las tendencias que mueven las sociedades humanas.  Por eso, es preciso hacer alusión al Manifiesto Amarillo, escrito por Vasarely en 1955, una innovadora visión del arte cuyos factores fundamentales fueron el movimiento y el tiempo.  Ya en 1947, Vasarely había expresado su inconformidad con las escuelas tradicionales: “Descubrí que la forma pura y el color puro no podían explicar el mundo”

De allí que, el Manifeste jaune recoge el sentir de los artistas del momento, deseosos de sacudirse de los estándares tradicionales y hurgar en las teorías científicas en boga, adoptar las novedosas herramientas tecnologías y experimentar con nuevos materiales, lo que les permitió incursionar en el arte con novedosas propuestas participativas, sentando las bases teóricas del movimiento cinético y del arte construido o Art Construit, como lo conocemos actualmente

Denise René, promotora de las ideas de Vasarely en su galería parisina, organiza en 1955 la exposición Le Mouvement, dando un significativo impulso a una proposición plástica que exaltaba la inestabilidad del plano a través del movimiento real o virtual y una nueva dialéctica entre el espectador y las obras.

Apoyados en la ciencia y los avances tecnológicos, la obra del artista comenzó a ser “transformable en sí misma, por el movimiento óptico o la intervención del espectador, la obra convertida en una recreación sin límites”, escribió Pontus Hulten, curador de la exposición, sobre esa revolucionaria experiencia visual e interactiva, en la que participaron Calder, Tingueli, Arp, Vasarely, Duchamp, Agam y un joven artista venezolano llamado Jesús Soto.

El cinetismo introdujo en el arte nociones inéditas como el tiempo y el espacio, produciendo un cambio significativo en el lenguaje visual tradicional, ya que el espectador, de ente contemplativo pasó a ser parte integrante de la obra al involucrarse y participar en ella. De igual manera, la superficie plana se transformó en una ambientación espacial tridimensional. El artista cinético se reivindicó desde entonces como un investigador que utiliza tecnología y materiales del momento, adecuándolos y combinándolos para desarrollar nuevas posibilidades expresivas y nuevas proposiciones estéticas.

El desarrollo y la vigencia de una tendencia en el arte, es el fruto de enormes reflexiones, esfuerzos y atrevimientos.  El Cinetismo, que algunos consideran la última de las vanguardias, ha dado origen a una nueva generación de jóvenes artistas que han asumido la construcción de su propio escenario dentro del arte construido. Podríamos llamarlos “neocinéticos”, ya que retomaron los fundamentos y conceptos de esta corriente adaptándolos a la tecnología del presente, a su visión del mundo, a sus conocimientos y a sus experiencias. Con los nuevos materiales disponibles y su poesía personal han creado obras dentro de una línea estética innovadora.

 La audaz propuesta de Gisseline Amiuny (1963), nos conduce a una aventura visual e interactiva, donde la luz y el movimiento generan otras formas de percibir la realidad, al interactuar con una compleja arquitectura de tramas y formas especulares que crean volúmenes virtuales con efectos cinéticos.

En nuestro encuentro en París, le comenté que las obras de un artista son sus respuestas a la incertidumbre, es decir, momentos de claridad que se transforman en materia, volúmenes, texturas, formas, luz, color. Al preguntarle a Gisseline a dónde apuntan sus reflexiones, su respuesta no deja lugar a dudas sobre la coherencia de su discurso plástico: “El cinetismo y la geometría me apasionan. Partiendo de un concepto, mi propuesta la sustento mediante la investigación y el estudio de técnicas y materiales para poder hacer realidad la idea que he venido desarrollando y ver la obra materializada. Mis reflexiones apuntan a la creación de volúmenes virtuales, utilizando la luz como fuente de color. Mi arte es tecnológico, para fabricar mis obras utilizo computadoras y máquinas para corte por láser con control digital o CNC. Materiales acrílicos, iluminación LED y el uso de controles electrónicos para el color son fundamentales en mi trabajo. Al ser totalmente diseñados y elaborados en mi taller, logro un dominio total sobre las variables de color que utilizo en dichas obras. He logrado crear mi propio lenguaje y mi propuesta forma parte de las nuevas tendencias del arte óptico y cinético”.

Al preguntarle cuáles artistas han influido en la concepción de su trabajo, respondió: “Cuando vi la exposición Didáctica y Dialéctica del Color de Carlos Cruz-Diez, pude apreciar el proceso creativo y la investigación del color que fundamentan su obra, incorporándolas desde entonces a mi investigación sobre la luz y el color.

Del maestro Cruz-Diez, también he aprendido sobre la perseverancia y la investigación formal para la realización de una obra y lo maravilloso del trabajo en familia, ya que producir mi obra se ha convertido en una empresa familiar.

Del maestro Soto he aprendido sobre la vibración virtual y las variables del cinetismo. Y de ambos he aprendido tener humildad en el trabajo, para de esa forma salir fortalecida de los obstáculos que se presentan en el transcurso de mi carrera artística”.

La mejor prueba de la vigencia de los postulados de la abstracción geométrica que en vida promoviera Denise René y su prestigiosa galería Parisina, es que sesenta años después de Le Mouvement, realiza la exposición Art Construit latinoaméricain, nouvelles propositions (2015-2016), con nuevos talentos del arte construido e innovadores postulados cinéticos. Gisseline Amiuny participó junto con otros dos venezolanos, Inés Silva y Luis Mille, compartiendo las salas con los argentinos Karina Peisajovich y Abel Ventoso, jóvenes creadores que comparten un lenguaje plástico objetivo y reflexivo.

El arte funciona como un mediador entre la razón y la sensibilidad. Al aproximarnos a las cautivantes obras de Amiuny, observamos la utilización de un lenguaje plástico objetivo y una propuesta de gran rigor y purismo. Mediante procedimientos tecnológicos sutilmente percibidos por el espectador, éste se involucra con los volúmenes geométricos virtuales que observa:  “A través de las líneas, las curvas y las formas geométricas, me puedo expresar como artista. Me inspira experimentar con la luz, las sombras y los reflejos que producen las formas geométricas interactuando con los materiales. La creación de efectos sutiles que, en su conjunto, hacen pensar al observador que hay superficies curvas donde solo existen elementos planos, que hay elementos inclinados donde solo hay rectas, o que simplemente existen sombras que se incorporan a la obra y cambian dependiendo del trayecto y distancia desde donde se observen, mis piezas gozan de gran dinamismo.  Al ser observadas desde diferentes ángulos, el espectador puede descubrir varias obras incluidas en una misma. La percepción juega un papel tan importante como la sensibilidad del observador. El cerebro y el ojo siempre van juntos, pero creo que el corazón tiene una importancia significativa en la percepción”.

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J. T. Kirkland, Subspace_099,  2012

 

My voice is as authentic as I think

Interview with J. T. Kirkland

Edgar Cherubini Lecuna

Q: What is your inner need to express through art?

While growing up in Kentucky, I had very little exposure to art. In fact, I hated art and artists. I truly felt that being an artist was a waste of time. But during my junior year of college I studied abroad in France, and while in Paris one weekend my group stumbled into the Musée d’Orsay. It was there that art suddenly made sense to me. Standing in front of masterpieces, I felt joy and excitement build inside me. I wondered what these paintings were: Where did they come from? How do they function? I decided then and there that I wanted to become an artist.

I’m not the type who feels like I must make art due to some burning desire within my soul. I’m much more pragmatic. Art fascinates me in that after thousands of years—from the earliest cave drawings to my own work—it can continue to resonate with a viewer. An artist can create an object that feels fresh and thrilling, that can stimulate both our eyes and our brains. That’s the space that interests me. What can I create that might connect with a viewer? And how can I continue to push my work forward to discover new methods of visual communication? It’s a daunting, but exciting, pursuit.

Q: Geometric abstraction starts various currents. In which trend are you located?

When I’m working in the studio, I don’t think about trends; I think there’s too much baggage associated with the idea of trends to allow an artist to work freely. One day, a particular genre or style of art is popular. It can be seen in commercial galleries and museums and sells for huge sums of money at auction. Then, a moment later, it’s faded to obscurity. Maybe one day it’ll be popular again, but maybe not.

Instead of focusing on a trend, an artist’s primary responsibility is to make the best work they can. They should be saying something that is true to them. If an artist can do that, they are successful. The next step is to find an audience—but not everyone will like your work. Instead, an artist should find the audience that has an authentic response to the work and strive to engage them. I think pursuing more than that is a massively inefficient use of time and focus.

I’m aware of what’s going on around me, and I do think that’s hugely important. An artist can operate in a vacuum if they wish, but I want to know who is making what. If I see work that is close to my own, I want to evaluate if my voice is as authentic as I think. So while I can’t say that my work is part of a trend, per se, I can identify some of the characteristics of it that are present in the larger world: geometric abstraction, as you mentioned; minimalism; use of industrial materials; the intersection of fine art and craft; the pursuit of less didactic communication in non-representational art. If there’s a trend for what I’ve described here, that’s where I’m operating.

Q: The works of an artist are his responses to uncertainty, that is, moments of clarity that transform into matter, volumes, textures, shapes, light, color. What are your reflections?

Outside of a couple of very brief art classes, I’m a self-taught artist. My dad was an avid woodworker, but that didn’t interest me as a child. Once I became serious about art, I began experimenting with materials, as do most budding artists. Eventually, I was struck by the possibilities associated with wood, a material that had always been around me but that I never appreciated. I thought about all of the paintings in the world executed on wood panels, and I wondered if artists were improving upon their material by covering it up.

I began to work in such a way that my efforts collaborated with the natural beauty and complex visual patterns found in wood. Since 2003, I’ve explored dozens of methods of working with wood: I’ve drilled holes into the wood. I’ve painted parts of the wood white so that it visually disappears into the wall. I’ve cut the wood into unusual shapes so that the original painting is fractured. I’ve executed multi-layered paintings on wood and then sanded them so that the wood grain shows through.

Wood cannot be totally controlled. Instead, I can only collaborate with the wood and hope that the wood and I can work together in mutually beneficial ways. I like to think of it as a metaphor for human existence on Earth.

Q: You utilize forms found in wood, breaching the boundaries of painting and sculpture. On one occasion you have said: “By altering the context of the material however slightly, I am able to draw attention to its inherent beauty. In effect, my gesture only serves to bring forward that which is already there.” How do you define your proposal in the contemporary art context? 

I think beauty is still a taboo subject in the contemporary art world, but for me, it’s critically important. We’re simply inundated with ugliness in this world: war, pollution, bigotry… the list goes on and on. So I want my work to be a visually and conceptually stimulating respite from the day-to-day negativity. But also, contemporary art today seems to be about “bigger is better, expensive is better, shiny is better.” My work has its roots in the Minimalism of the 1960s but makes use of more-accessible materials and a hands-on approach to the making of the art. Oftentimes, when I see a show at a major gallery or museum, I ask myself: How much did all this cost to produce? My materials and tools come from home-improvement stores and lumber yards. They are affordable and accessible to anyone. I’m interested in transforming these utilitarian things into rigorous, formal works of art. Can I take that which is around us and prompt viewers to see it in new ways? Can I be responsible and efficient? Can I make something substantial from so little? From a contemporary art viewpoint, I think my work touches upon materiality, craftsmanship, recycling, beauty, and collaboration.

Q: Because of the confusion of recent years in the art market, some critics have begun to wonder about what is or is not art. I think that your personal definition of art can bring light to the subject.

Several years ago the question of what is or is not art interested me, and I devoted a lot of time and energy trying to figure it out. Ultimately, though, I reached the conclusion that it’s not worth the effort. Simply put, if an “artist” says something they created is “art,” who am I to say otherwise? It’s merely a label; it doesn’t come with an embedded qualitative value. Much more important: Does the object (art or not) bring me enjoyment or interest? If so, my interaction with it has been valuable and worthwhile. If not, that’s fine too. I simply move forward until the next interaction presents itself. I do believe what I make is art, and therefore I think about it in an art historical context. But for the viewer, I’m not concerned with their determination about it being art or not. I hope they find their interaction with it to be beneficial, but if not, I don’t want to use my energy worrying about it.

Q: What have you learned from other artists? Who?

Without a doubt, the two most influential artists for me are Anne Truitt and Robert Irwin. Anne Truitt’s diary, Daybook, gave me an understanding of how an artist can navigate through the real world and also a validation that the approach I take is acceptable. Specifically, Truitt lived a busy life: She was a wife, mother, teacher, and artist. She didn’t study art until after college, where she got a degree in psychology. She discovered a passion for art later in life and she was enormously successful in her career. But how did she find time for the studio with so many obligations? Well, after a long day of attending to those other responsibilities, she would go out to her studio and paint a single coat of color on her remarkable sculptures. If that’s all the time she had, it would have to suffice. Similarly, my college degree was in economics, not art, and today I have a full-time day job, a wife, and two rambunctious little boys. I pursue my work whenever I can, and Truitt taught me that was good enough.

Robert Irwin, on the other hand, taught me to be mindful of the environment in which my work is shown and the craftsmanship that goes into its creation. While the vast majority of people might not be conscious of the details present in the work or the environment, they may feel it on a subconscious level. If an artist puts such great thought and care into a work, it’s possible that it lives within the work for others to experience. Irwin’s greatest lessons for me are to study each situation that presents itself and to enjoy the experience of being an artist. As he puts it, it’s the best game in town.

Q: What exhibitions have made an impact on you?

In 2006, the Smithsonian’s Hirshhorn Museum mounted a career survey of Hiroshi Sugimoto’s photographs. The installation approach was incredibly dramatic: huge rooms were painted black; the only lighting was focused spotlights that illuminated the photographs and nothing more. I’ll never forget stepping into the installation of Sugimoto’s minimal seascapes, where water and sky meet at the middle of the composition. I was struck by the visceral drama of the room itself—dark and foreboding, a metaphor for nights at sea. The illuminated photographs acted as a window through which one could look out onto the sea. It felt as if you could reach your arm through the picture plane to feel the wind, smell the saltwater, and hear the rolling waves. In reality, what I saw was pieces of paper hung on a wall with theatrical lighting and nothing more. But the effect was a transformative experience that revealed to me not only the power of art, but also the environment in which it’s shown. I didn’t know much about Robert Irwin at the time, but it turns out that Sugimoto opened the door, and Irwin pushed me through to the place I work today.

 

 

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James Baldwin, Saint-Paul-de-Vence, 1980

Nada personal

Edgar Cherubini Lecuna

París, Abril 2016

“Tenemos que ser tan lúcidos como sea posible acerca de los seres humanos, porque cada uno de nosotros, continúa siendo la única esperanza del otro”, le responde James Baldwin a Margaret Mead durante el diálogo que ambos sostuvieron en New York en 1970. Mead, a sus setenta años disfrutaba de un merecido éxito académico y Baldwin, quien para ese momento contaba 46 años, era un hombre en busca de si mismo a través de la escritura. Seis años antes, había aumentado su notoriedad como escritor con el libro Nada personal, obra realizada en colaboración con el fotógrafo Richard Avedon, taxidermista a la hora de retratar el entorno social, ilustrando así la descarnada descripción que hace Baldwin de una sociedad excluyente en la nació y creció. Un texto impecable donde vemos retratados el tormento y mérito de un hombre que contra todas las adversidades persistió en buscar su propia redención, ayudando en su adversidad a levantar los corazones de otros para que perseveraran en su lucha por la dignidad.

Esto lo escribo, al releer el libro Nada personal (Nothing Personal, C. J. Bucher, Lucerna, Suiza, 1964), que he tenido siempre a mano desde la fecha en que lo compré en 1974.  Revisitar a Baldwin significa toparse con el pensamiento de un escritor universal, en el sentido de que su discurso encaja en cualquier sociedad que se encuentre polarizada o crispada por la intolerancia: “¡Esta gente está todavía encerrada en su pasado! Y estar encerrado en el pasado significa en realidad no tener pasado, puesto que uno no puede nunca fijarlo ni utilizarlo: y si no se puede utilizar el pasado, no se puede actuar en el presente, y por ende no se puede ser libre”.  Baldwin insiste en señalar, “Si una sociedad permite que una parte de sus ciudadanos sea amenazada o destruida, pronto no habrá nadie en esa sociedad que quede a salvo. Las fuerzas así desatadas en un pueblo nunca pueden ser controladas y siguen su curso devastador, destruyendo los mismos fundamentos que creían poder salvaguardar”. Por eso alerta: “La más peligrosa creación de una sociedad, es el hombre que no tiene nada que perder”.

James Baldwin (1924–1987), nació y se crió en la pobreza del barrio Harlem en Nueva York, que en esa época era un odioso gueto de gente aislada y marginada producto de la segregación racial. Fue el mayor de nueve hermanos en un hogar miserable precariamente sostenido solo por la madre, nunca conoció a su padre.  Desde niño sufrió los rigores de la exclusión social. A los 17 años dejó su familia para hacer trabajos menores en el barrio bohemio de Greenwich Village, donde vivió mientras trabajaba en las casas de los artistas del vecindario, allí comenzó su pasión por escribir y de esa época data su colección de relatos. En 1948, a los 24 años y sin contar con medios de subsistencia, decidió irse a vivir en París, en búsqueda de su identidad como negro norteamericano y como artista, lejos de las heridas producidas por el racismo y para poder sentirse libre de escribir sobre la sociedad a la cual pertenecía aunque algunos se lo negaran. La bibliografía de Baldwin es extensa: ensayos, críticas, libros y obras de teatro sobre un país que amaba profundamente a pesar de sentirse excluido. En 1957 volvió a Estados Unidos para participar activamente en el movimiento por los derechos civiles que había comenzado dos años antes con las protestas contra la segregación hacia los negros en los autobuses públicos, después del arresto y juicio de Rosa Park.

“Todo aquel que haya tenido que luchar en medio de la pobreza sabe lo extremadamente costoso que es ser pobre”, declaró en una oportunidad. Fue un humanista cabal que durante toda su vida luchó por la dignidad que todo ser humano debe poder ejercer a diario. Defendió sus derechos y el de los negros americanos, en medio de la más cruel exclusión, sin que en ningún momento mostrara odio o resentimiento. En todo momento esgrimió sus valores humanistas y su integridad como persona amante de la libertad.

Baldwin, quien desde su infancia sufrió en carne viva la segregación racial y la pobreza extrema, se preguntaba por el significado de las palabras que a usamos diario hasta el desgaste. “Realmente no me gustan palabras como “artista” o “responsabilidad” o “integridad” o “coraje” o “nobleza.” Tengo una especie de desconfianza de todas esas palabras porque no se muy bien lo que quieren decir, y menos aún de lo que realmente significan palabras como “democracia” o “paz” o “amante de la paz”, o “guerra” o “integración”. Y sin embargo, uno se ve obligado a reconocer que todas estas palabras son imprecisos intentos que realizamos para llegar a la realidad que vive detrás de cada una de ellas. Al final de cuentas, hay una cosa llamada integridad. Hay una cosa llamada nobleza. Hay una cosa llamada coraje. Lo terrible es que la realidad detrás de estas palabras depende en última instancia de lo que todos y cada uno de nosotros creamos que realmente representan. Lo terrible es que la realidad detrás de todas estas palabras depende de decisiones que uno tiene que tomar, por los siglos de los siglos, todos los días”.

Esta última cita la extraje de la lectura crítica “James Baldwin The Creative Process”, sobre la antología de ensayos de Baldwin “The Price of the Ticket” que hace Maria Popova, editora del semanario Brainpickings, quien toma prestada una frase de Cummings para referirse a este novelista, ensayista, crítico cultural, poeta, artista y dramaturgo: “desaprendió todo lo que había aprendido, con el fin de conocerse a sí mismo”.

Baldwin, representa la agonía de una época convulsa para los negros americanos, pero también el mérito de haberse salvado tratando de iluminar a otros. “La mayoría de las personas viven en la oscuridad casi total; millones de personas que no te conocen y a las que nunca verás; personas que pueden intentar asesinarte mañana, viven en una oscuridad que nadie puede definir, pero que, a fin de cuentas, tu eres responsable de iluminar”.  

En estos tiempos de oscuridad e intolerancia, vale la pena volver a leer Nada personal.

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Nicolas Schöffer, París, 1975 / Courtesy Atelier Schöffer

 

“Varetra” o el regreso al futuro de Nicolás Schöffer

Edgar Cherubini Lecuna

París, marzo 2016

Nicolás Schöffer (1912-1992), multifacético artista francés de origen húngaro, fue un pionero del arte cibernético. Para este artista, la escultura dejó de ser un objeto inanimado. En 1955, realiza en París la primera escultura multimedia en el mundo, la Torre Espacio-dinámica, dotada de sensores que permitían al espectador interactuar en tiempo real con la música de Pierre Henry, creador de la música electroacústica.

En 1956 creó “CYSP1”, la primera escultura cibernética autónoma. Los espectadores que asistieron al ballet de Maurice Béjart en el Festival d’Art d’Avant-Garde de Marsella, quedaron atónitos al observar cómo la obra, al estar dotada con sensores, reaccionaba a la luz, a la música y a los movimientos de los bailarines.

En 1975 concibió “Varetra” (Variations tramées), una escultura luminosa e interactiva en la forma de un paralelepípedo, que permite al usuario combinar diferentes láminas o “Unitra” creando diversos motivos geométricos e infinidad de imágenes anamórficas.

Cuarenta años después de la primera exhibición de Varetra, para conmemorar dicho aniversario, el equipo del taller Cruz-Diez en París, produjo en 2015 una edición limitada, que fue presentada en la galería  Denise René.  Parte de esta edición  actualmente se expone en Artcurial, en el Rond-Point des Champs-Élysées.

“Crear la creación”

Schöffer concibió Varetra como un “disparador de creatividad” para un público de todas las edades, “porque la función del arte en la sociedad es cambiar la vida de la gente, al permitirles trascender las condiciones de su existencia”, solía expresar el artista.  En vida, dejó instrucciones para que la obra fuera adaptada a las tecnologías del futuro y que otras generaciones pudieran descubrir las infinitas posibilidades creativas de esta pieza. Por esa razón, la viuda del artista, Madame Éléonore de Lavandeyra Schöffer, recurrió al equipo del taller Cruz-Diez para que investigara en los archivos del taller del artista los diseños originales y reprodujera Varetra utilizando tecnología actual. Cuarenta años después de la primera exhibición pública de Varetra en 1975, esta edición limitada trae de vuelta la estética de este artista del espacio, la luz y el tiempo, un visionario que se anticipó a los adelantos del arte programado. Schöffer solía repetir:  “El papel del artista no es crear una obra, sino crear la creación”.

 

Nicolas Schöffer, Varetra, 1975, Combinatoire 2 – © Atelier Cruz Diez / Photo Lisa Preud’homme
Nicolas Schöffer, Varetrfa, 1975, Combinatoire 2 – © Atelier Cruz Diez / Photo Lisa Preud’homme

La nueva edición de Varetra

El Varetra es una escultura lumino-dinámica en la que tres placas de plexiglás transparente pueden ser insertadas e intercambiadas por el usuario para lograr una infinidad de gamas anamórficas que se proyectan en la pantalla transparente en la parte delantera de la pieza. Cada una de las placas, llamadas “Unitra” (Unités tramées), fueron impresas manualmente en serigrafía, reproduciendo los diseños originales del artista. Varetra es una sinfonía de imágenes y colores que cobran vida a medida que los usuarios presionan un contacto táctil, ideado por el artista, activando pequeñas bombillas LED, que emiten luz intermitente y continua.

Varetra y el Atelier Cruz-Diez en París

El Atelier Cruz-Diez en París, está dirigido por Carlos Cruz-Diez, hijo, quien tiene más de 40 años trabajando junto a su padre, acumulando una vasta experiencia en la utilización de tecnologías aplicadas al arte. Al preguntarle sobre su participación en este proyecto, nos expresó: “Cuando Madame Schöffer visitó el Atelier y conoció nuestras instalaciones y el equipo de profesionales que trabajan con nosotros, nos confió que su marido había dejado por escrito el deseo de que su obra fuera fabricada en el futuro utilizando tecnología del momento. Así que, luego de estudiar detenidamente los planos y diseños de la obra, el equipo del Atelier comenzó a fabricar la nueva edición de Varetra de acuerdo a las instrucciones legadas por el artista.

Desafíos como Varetra, que significó el regreso al presente de la obra, dotándola de  nueva tecnología, forman parte de la historia y vida cotidiana del Atelier Cruz-Diez de París. Pienso que en un mundo de inmensas posibilidades tecnológicas, el artista para lograr lo que quiere expresar necesita ayuda, valerse de técnicas que él no domina. Es ahí donde actúo yo, ese es mi rol.  No soy artista, pero manejo diversos medios tecnológicos que siempre han estado a la disposición de mi padre y de otros artistas, que a fin de cuentas son los verdaderos inventores”.

Conversamos también con Fabiana Cruz, su hija, quien es la coordinadora del Atelier y encargada del proyecto Varetra desde su inicio. Esto fue lo que nos indicó en relación a la fabricación de la obra: “Fabricar esta nueva edición de Varetra, que consta de 76 ejemplares de cada una de las tres combinatorias diseñadas por Schöffer, requirió de una rigurosa investigación para poder adaptar una obra de hace 40 años a tecnología actual. El estudio de los diseños, planos e instructivos de Schöffer, incluyendo la fabricación, nos tomó 10 meses de trabajo. Solo para citar algunas de las dificultades, hubo que comenzar por reemplazar el pesado transformador original, diseñar un circuito integrado para controlar las secuencias de las luces, así como la utilización de un tipo especial de LED que reproduce la temperatura de color de los bombillos originales que ya no se fabrican. De esa forma, pudimos optimizar el funcionamiento de la obra, conservando sin alterar la estética original”.

El Atelier Cruz-Diez en París, con su reputación, experiencia y savoir faire, hizo posible el regreso al futuro de Varetra, obra de Nicolás Schöffer.

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Laurent Grasso, Solar Wind, 2016,  Paris.  Photo Romain Darnaud.

 

El arte digital y las tempestades solares  

Edgar Cherubini Lecuna

París, marzo 2016

Al ensayar con herramientas científicas y tecnológicas para innovar y crear, el artista ha abierto los ojos a las nuevas realidades que le ofrecen la ciencia y las innovaciones tecnológicas, adquiriendo una visión holística del mundo e integrándola a su discurso. El arte digital se sitúa en esa encrucijada del arte contemporáneo.

En París, donde convergen el boulevard periférico y el muelle Ivry (Quai d’Ivry), una monumental instalación artística proyecta en las noches la actividad magnética del sol en tiempo real, utilizando como pantalla dos gigantescos silos de 40 metros de altura, visibles desde el río Sena. Se trata de la obra del artista francés Laurent Grasso.

Esta obra, refleja la actividad solar que escruta y registran a diario el Observatorio del Espacio y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia, encargados de prevenir las tormentas geomagnéticas producidas por erupciones en la masa solar que llegan a la tierra 52 horas después de producirse. Estas ondas se conocen como viento solar y causa graves perturbaciones eléctricas en la magnetosfera terrestre. Las tormentas magnéticas duran de 24 a 48 horas, aunque pueden prolongarse varios días.

El artista trabajó con los investigadores de dichos centros logrando desarrollar un algoritmo capaz de reaccionar en tiempo real a los datos provenientes del cosmos. Los datos recibidos y almacenados, son traducidos según las longitudes de onda, en una gama de 16 millones de tonos de color diferentes, para ser proyectados en tiempo real mediante reflectores LED sobre los silos de cemento. El artista, en colaboración con ingenieros ópticos logró diseñar reflectores que emiten un haz coherente de luz, extremadamente potente y de alta definición, visible desde una gran distancia. 

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Sistema LED en la base de los silos. Photo Romain Darnaud.

El trabajo de Laurent Grasso (Premio Marcel Duchamp 2008), unión del arte y la ciencia, será expuesto al público durante diez años. Es una instalación hipnótica para los usuarios del boulevard. El artista busca realizar una representación mental de fenómenos intangibles para el humano. “Esa inmaterialidad me interesa, ya que los datos que yo manipulo son invisibles: el tiempo, las ondas magnéticas, con ellos, hago alusión a otros marcos espacio-temporales”, expresa el artista.

Entender que formamos parte de un todo, es lo que Gilles Deleuze (Mille plateaux, 1980), esbozó al afirmar: “No es que estamos en el mundo, nos volvemos el mundo”. Poder observar en tiempo real las tormentas solares gracias al genio de un artista, es algo que va más allá de la ciencia y al arte, invitándonos a incursionar en terrenos de pastoreo filosófico.

Más allá del alcance estético de la obra, Viento Solar nos recuerda que en nuestra banal arrogancia cotidiana nos olvidamos que hay poderosas fuerzas cósmicas que no dominamos, que se encuentran fuera del alcance de nuestros sentidos, que han estado creando y recreando el universo desde la eternidad y hacia la eternidad.

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Corina Höher, Vibro-Frecuencia RIT, 2015

Corina Höher y los códigos de la luz

Edgar Cherubini Lecuna

París, febrero 2016

En nuestros días, arte y ciencia se entrelazan en una suerte de efecto sinérgico en busca de un objetivo estético. El artista fabrica arte nutriéndose de las posibilidades que le ofrecen la ciencia y las innovaciones tecnológicas, integrándolos a su discurso en forma utilitaria.

La propuesta de Corina Höher (1987), explora el movimiento de la luz y la energía del color a partir de los siguientes interrogantes: “¿Cuál es la anatomía de color?”; “¿Cuáles son los códigos ocultos en la arquitectura de la luz?”; “¿Cómo estamos programados para percibir esta información? “. De esta forma, Höher elabora un discurso asertivo que la ha llevado a investigar el fenómeno de la luz, incursionando en el arte con una novedosa propuesta cinética. “He logrado desestabilizar el plano para crear variaciones dinámicas de carácter universal. En mi obra interactúan colores y formas en frecuencias precisas generando movimiento, lo que evidencia la relación entre el color y la intensidad de la onda luminosa, es decir el color como energía”.

En la conversación que sostuvimos sobre la sinergia entre arte y ciencia, la artista expresó: “Jesús Soto decía que el hombre de ciencia descifra los estados mensurables, mientras que en paralelo, los artistas descifran el estado sensible del cosmos. Pienso que hay un umbral donde el arte, la ciencia y la tecnología coinciden en una agenda común en la búsqueda de la comprensión de nuestra conciencia, así como del tiempo y el espacio en el que vivimos”.  

La obra de Corina Höher conlleva una carga de reflexión a la que se suma una poética del movimiento.  Sus experimentos y propuestas sobre las percepciones visuales parten de la abstracción geométrica, recuperan con inteligencia espacios del Op-Art y se adentran en el cinetismo con audacia.

“Los ritmos cinéticos son las formas básicas de nuestra percepción del tiempo real”, esta afirmación la encontramos en el Manifiesto Realista (1920), de Naum Gabo y Antoine Pevsner, creadores del concepto “Cinetismo”. Esta cita tiene que ver con la propuesta de Höher, ya que es una abstracción geométrica que no permanece estática en el plano y que se vuelve animada, mutante, viva ante nuestros ojos. La luz actúa como agente del movimiento y éste modifica el espacio y el tiempo perceptual. Los segmentos retroceden o bascular produciendo ondas abstractas, mientras avanzan en el espacio constructivo del soporte permitiendo que el espectador interactúe a su antojo con la obra, que se encuentra en constante mutación.

Cuando el curador Joel Houston observó Blaze, obra emblemática del Op-Art, de la artista inglesa Bridget Riley (1931), en la que, rítmicamente, líneas entrelazadas se mueven ilusoriamente dentro de un círculo, creando además el efecto de profundidad, argumentó : “Blaze, se dispara como con un gatillo en el espectador, es el equivalente a una descarga eléctrica atmosférica, no es una ilusión óptica, es un evento”.

“Eso mismo es lo que yo propongo – expresó Höher – que el espectador presencie un evento, ya que desde cada ángulo del que se observa la obra ocurren diferentes situaciones, debido a las sombras, los reflejos, los colores y los movimientos virtuales que cada cerebro procesa de manera distinta. El espectador se convierte en testigo de un evento, de una realidad espacio-temporal de instante en instante”.

Con la repetición de líneas segmentadas en ángulos determinados, transformo el plano bidimensional en una tercera dimensión virtual. El efecto moiré ya fue utilizado por maestros como Jesús Soto y Bridget Riley, entre otros artistas inspiradores de mi trabajo. Pero son las reflexiones de Cruz-Diez las que me animan. El artista afirma en su libro Reflexión sobre el color: “La información adquirida sobre el fenómeno de la percepción me hizo entender que enfrentando el ojo a situaciones críticas podría desestabilizar el plano y generar la inestabilidad necesaria para lanzar el color fuera de la obra”.  Esas reflexiones me motivaron a investigar el mecanismo de la visión y el campo de las percepciones, atinando a encontrar una sinapsis funcional entre el efecto moiré y la Ilusión Zöllner[1]”. 

 

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Corina Höher, Vibro-Frecuencia RIT, 2015

Mediante serigrafías sobre papel y aerografías sobre acrílico transparente, las obras de Höher generan un efecto óptico que se activa en el instante de la observación. “Debido a que el ojo humano al tratar de buscar orden en el caos que generan los segmentos rectilíneos reiterativos y las intersecciones donde confluyen líneas paralelas con perpendiculares, el cerebro activa un proceso de interpretación creando una abstracción, al percibir las líneas rectas como ondas en movimiento frecuencial. El resultado es un efecto cinético propiamente dicho, al interactuar la obra con el punto de vista y desplazamiento del observador”.

En nuestro encuentro, conversamos sobre las percepciones, mencionando lo que la artista inglesa del Op-Art, Bridget Riley, afirmó en una oportunidad: “Siempre he creído que la percepción es el medio a través del cual los estados del ser se experimentan directamente”. Al preguntarle a Corina qué pensaba sobre esta afirmación, la artista respondió:  “Aún cuando estoy de acuerdo con este pensamiento, opino que hace falta mencionar lo que no percibimos, eso que existe como experiencia indirecta y está fuera del reino de nuestros sentidos. El ojo humano tiene un rango muy limitado con respecto a lo que puede percibir, la ciencia y la tecnología nos han permitido establecer una comunicación con lo que no podemos ver, lo que está más allá de lo perceptible. Los campos magnéticos son un ejemplo de lo que no podemos ver pero gracias a la ciencia hemos comprobado su existencia.

El ojo humano es una herramienta de comunicación espectacular, pero limitada. Los estados del ser de los que habla Bridget Riley se manifiestan en un mayor rango con el uso de nuevos métodos y técnicas que nos brinda la ciencia y la tecnología.

Mediante la representación del movimiento de las ondas de luz, yo exploro la manera de comprender las energías invisibles, las que forjan el universo y la vida en el espacio y tiempo de las cuatro dimensiones en las que vivimos”.

Al preguntarle por sus proyectos en progreso, la artista respondió: “En estos momentos estoy trabajando en hacer un poco más evidente para el ojo humano el fenómeno de la radiación electromagnética. También estoy desarrollando una escultura manipulable a gran escala que consiste en un fragmento de una onda electromagnética que interviene la luz en el espacio. Todo esto lo combino con estudios sobre la polarización de la luz y sus efectos en la percepción, las mutaciones, la frecuencia, la energía y el momentum del color”.

Egresada Cum laude de la Miami International University of Art and Design, Corina Höher desarrolla su trabajo en Espace Expression, situado en Wynwood, en el corazón del Miami Art District, un centro de arte enfocado en exposiciones temáticas sobre arte moderno y contemporáneo. Sus salas y talleres presentan una nueva manera de abordar y reunir artistas consagrados, con énfasis en las propuestas de jóvenes creadores como Corina Höher.

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1 En la Ilusión de Zöllner (Zöllner illusion) las series de líneas modifican su paralelismo por la influencia de pequeñas rectas oblicuas.

 

 

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Le coeur, 2015, Maruo Renshi

 

El trazo único 

Edgar Cherubini Lecuna

París, Enero 2016

En la escritura china, el ideograma Un, consta de un solo trazo horizontal y significa Cielo y Tierra, simbolizando división y unidad, pero a su vez, representa el “trazo inicial”, el aliento primordial que separa la dimensión sagrada y la dimensión humana. A partir de ese signo, el pintor y calígrafo Yuanji Shih T’ao o Shin-tao (1642 – 1707), desarrolló el concepto del “trazo único de pincel”.  Según François Cheng (Cinq méditations sur la beauté, 2006), el trazo único implica todos los trazos posibles e imaginables, encarna lo uno y lo múltiple y el aliento primordial que unifica y anima a todos los seres de la creación.

Mediante el trazo único, se accede a un orden superior. En el imaginario artístico chino, la tinta encarna el devenir de la naturaleza y el pincel, el alma del artista que aborda y expresa esa naturaleza en busca de una revelación. Por lo tanto, afirma Cheng (Vacío y plenitud, 1989), “La pincelada, no es una simple línea ni el simple contorno de las cosas. Proviene del arte caligráfico y tiene múltiples implicaciones. Por lo grueso y lo fino de su trazo y por el vacío que encierra, representa forma y volumen; por su “ataque” y su “empuje”, expresa ritmo y movimiento; por el juego de la tinta, sugiere oscuridad y luz; finalmente, por el hecho de que su ejecución es instantánea y sin retoques, introduce los alientos vitales, cargándose de las pulsiones irresistibles del hombre”.  

Según Shin-tao, la pincelada única, sea en pintura o en la caligrafía, es el origen de todas las cosas, la raíz de todos los fenómenos, aunque el vulgo lo ignore. Si no se domina la pincelada única no se puede entender la belleza de la vida, de la naturaleza y los seres que la habitan.

La caligrafía japonesa o Shodō (Escribir el camino), se originó con la introducción del budismo en Japón por los monjes que retornaban de estudiar los sutras de Sakiamuni en los monasterios chinos. Los ideogramas kanji, eran caracteres inspirados por la observación de la naturaleza nutridos por un profundo sentido filosófico. Plasmarlos en tablillas de bambú y posteriormente en papel de arroz, constituyó un verdadero camino de realización personal y espiritual, así como de una especial actitud ante la vida y la sociedad. La caligrafía japonesa se considera un arte y una disciplina muy difícil debido a su perfección.

Se practica a la usanza milenaria, con pinceles y una barra de tinta (Sumi-e). Es una técnica de escritura que utiliza caracteres kanji y hiragana. Además de requerir una gran precisión por parte del calígrafo, cada carácter debe ser escrito según un trazo específico, lo que implica una rigurosa disciplina en quienes practican este arte. Debido a que el trazo no admite corrección, el gesto requiere de una extrema concentración mental, de manera que el cuerpo del calígrafo transmita su energía a la muñeca y mano para hacerlas converger armoniosamente en el pincel.  De allí que, un maestro calígrafo, en su intento de trazo único de un ideograma, pueda hacerlo de una sola vez o pasar días o semanas en el intento, meditando sobre el papel o vacío, mientras lo ensaya mediante movimientos corporales que asemejan a una danza. 

Al visitar la colección de caligrafías antiguas, modernas y contemporáneas de la Fundación Mainichi Shodokai, expuestas en el Museo Guimet de París, entre otras maravillosas obras, descubrimos la de Maruo Renshi y su caligrafía Le cœur (2015), allí percibimos la vida, el ritmo y el movimiento de sus trazos. Con razón dicha colección está englobada bajo el título “El papel vivo”.

Dentro de este arte encontramos la tendencia caligráfica de poesía moderna o Kindai Shibunsho.  Esta se realiza pintando ideogramas inspirados en la observación de una escena, un paisaje o un acontecimiento como puede ser la puesta del sol entre dos edificios de Tokyo. Los ideogramas Kindai Shibunsho, mezclan las impresiones de un mundo hecho de sensaciones, sueños y todas las bellezas de una elusiva, real o irreal estética, a veces sobrenatural, que inunda nuestra vida, donde el vacío se llena simbólicamente de inagotables momentos poéticos capturados en vivo por el calígrafo y que necesariamente deben ser percibidos por el observador. Si no es así, no ha logrado su propósito.

Rigurosa disciplina del cuerpo, perfecta comunión entre la mente, el papel y la tinta, la acción del calígrafo no deja lugar a dudas, nada se deja al azar y no permite el arrepentimiento. En la caligrafía japonesa, cada línea expresa un significado y cada trazo encarna la vida del calígrafo. Este debe conducir su inconsciente al pincel ya que cada ideograma posee una dimensión sagrada, con la que el autor se ha conectado en ese instante y lo expresa con tinta sobre el papel en un gesto único e irrepetible.

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¿La belleza salvará al mundo?”

Edgar Cherubini Lecuna

París, noviembre 2015

Esta pregunta, por demás enigmática, la formuló Dostoievski (1821-1881), un profundo conocedor de las miserias y grandezas de la condición humana. En sus novelas explora la psicología de sus personajes en la compleja sociedad rusa del siglo XIX, reflejando los mismos avatares de nuestro presente colmado de violencia, convulsión e incertidumbre.

Hoy podríamos interrogarnos sobre lo mismo, ya que estamos viviendo una peligrosa declinación de los valores y se debe, en parte, a la pérdida del consenso ético sobre la aspiración al Bien y a la Belleza.

En relación a la belleza, esta es una experiencia subjetiva que a través de juicios estéticos, la cultura y las convenciones sociales han contribuido a implantar como medida del arte. Sin embargo la belleza tiene connotaciones morales, debido a que en su esencia está asociada al Bien.

Alexander Baumgarten (Aesthetica de 1750), afirmaba que la perfección artística es un reflejo del orden existente en el universo y la belleza es la representación de ese orden. Inspirado en los valores griegos, Baumgarten expresó en su tratado que es necesario poseer virtud para reconocer la belleza, porque “la verdad estética va ligada a la verdad moral”.

El gran paradigma de la educación griega fue el de establecer un ideal para la moral del hombre: la aspiración al Bien y la Belleza.  Platón (S. V a.C) afirmaba que “la Belleza es englobante y unificadora” y definió el Bien como, “aquello que  eslabona todo el universo sensible e inteligible, lo material, las ideas y las representaciones de éstas, la tierra, los astros, el hombre, la política, las ciencias”.  Pero la aspiración a ese ideal no nacía del azar sino que eran producto de una disciplina consciente, condensada en el concepto y práctica de la Areté o Virtud.

Aristóteles en su Ética a Nicómaco afirma: “todo lo que nos da la naturaleza lo recibimos primero como potencialidades, que luego nosotros traducimos en actos (…) Quien se estima a sí mismo, debe ser infatigable en su heroísmo moral y, de ser necesario, abandonar todo para apropiarse del Bien y la Belleza”. Esto quiere decir, que esos valores los tenemos en potencia dentro de nosotros y la clave para hacerlos surgir, reside en nuestra actitud, decisiones y acciones.

En este sentido, Platón nos dice: “La belleza es la representación de la verdad” y asociando la belleza a una dimensión moral expresa: “La belleza conduce al bien”, “No podemos disociar el bien de la belleza”, “La belleza no es posible sin el bien” y, finalmente, “La belleza irradia el bien y lo hace deseable”.  Tenemos entonces que la belleza es un desafío a la conciencia. Kant participa de esta corriente cuando afirma, “La belleza impulsa la vida y está profundamente conectada con creencias y actitudes morales del individuo. Alain Michel (Parole et la beauté) afirma que “en todos los grandes textos religiosos lo sagrado se encuentra íntimamente ligado a la belleza”.

La belleza puede surgir de un individuo cuando este reflexiona sobre el sentido de su propia vida, ya que la verdadera belleza, la que traspasa las apariencias, surge del ser, esa “belleza interior que ilumina” (San Agustín), de la que se desprende la belleza verdadera, a la que todo ser aspira.

Quizás eso fue lo que quiso transmitir Dostoievski con su críptica frase. En uno de los capítulos de su novela Los hermanos Karamazov, Ippolit, pregunta al príncipe Mischkin: “¿Verdaderamente, príncipe, fue usted quien dijo una vez que el mundo se salvaría por la belleza?”, Mischkin no responde y en silencio se dedica a velar por un joven moribundo, presa del sufrimiento, necesitado de cuidados y respuestas existenciales a su incertidumbre vital. Hay quienes como Boff, interpretan este gesto de compasión como la respuesta de Mischkin.

Esto nos lleva a indagar en el concepto de compasión. Para Shopenhauer, en la compasión se basa toda virtud verdadera, pues el conocimiento que supone es un recuerdo de que todos somos uno y el mismo ser.

La compasión, término proveniente del griego, significa literalmente “sufrir juntos”, es un sentimiento que implica la percepción y comprensión del dolor que padece otro ser y el deseo de aliviar o eliminar tal sufrimiento. Según el Budismo Mahayana, la naturaleza del universo es la compasión y por ende, nuestra esencia humana también lo es, el problema es que no lo entendemos o se nos ha olvidado, por lo que tendríamos que tomar conciencia de esa enseñanza trascendental.

Si nos preguntáramos qué es contrario a la compasión, es decir la crueldad, la inhumanidad, la insensibilidad, hallamos que estos antónimos provienen del mal, ese mal que amenaza, que aniquila, que infunde terror, que corrompe, que divide y destruye. Que produce ogros totalitarios y terroristas sanguinarios.

Pero volvamos al vínculo con la belleza. François Cheng, en su conferencia titulada De la Beauté, hace relación a la frase en cuestión: “Frente al mal, qué significa la frase de Dostoiesvki ‘¿Nos salvará la belleza?’. El mal, por una parte y la belleza por otra, esos son los dos desafíos que debemos establecer, porque lo que está en juego es nuestro destino y los fundamentos de la libertad (…) En este tiempo de miseria omnipresente, de violencia ciega, hablar de la belleza puede parecer incongruente, inapropiado o incluso provocador. Casi un escándalo, pero lo hacemos porque la belleza es lo contrario del mal”.

¿Qué significa la belleza para nuestra propia existencia? Según Platón, la belleza “es la garantía del bien”, al que todos aspiramos y “que solo se obtiene en libertad”, ya que el bien es una exigencia de justicia, de dignidad, de igualdad, de generosidad, de responsabilidad, de actitud ética, de compasión, de elevación espiritual. En ese sentido, la belleza es revolucionaria ¡La belleza nos salvará!

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Exposition Le Mouvement, 1955. Œuvres de Jacobsen, Soto, Tinguely, Duchamp, Calder et Agam © Paris, Galerie Denise René. 

 

El movimiento

Edgar Cherubini Lecuna

París, octubre 2015

En 1955, Denise René (1913-2012), concibió la exposición Le Mouvement, reuniendo por vez primera en su galería en París, obras de Vassarely, Duchamp y Calder, junto a unos jóvenes artistas desconocidos: Soto, Tinguely, Jacobsen, Agam y Bury, propiciando así la génesis del arte cinético.

Hace 60 años, gracias a la admirable la visión de esta mujer, junto a Victor Vasarely y Pontus Hulten, este último, curador de dicha exposición, Le mouvement marcó un momento clave en la historia del arte al impulsar una proposición plástica que exaltaba la inestabilidad del plano y una nueva dialéctica entre el espectador y las obras, lo que significaba una ruptura con las convenciones estéticas del momento.

Los artistas son testigos no solo de su entorno sino de la dinámica, el progreso y las tendencias que mueven las sociedades humanas.  Por eso, es preciso hacer alusión al Manifiesto Amarillo, escrito por Vasarely en 1955, una innovadora visión del arte cuyos factores fundamentales fueron el movimiento y el tiempo.  Vasarely recoge el sentir de los artistas, deseosos de sacudirse de los estándares tradicionales y hurgar en las teorías científicas en boga, adoptar las tecnologías del momento y experimentar con nuevos materiales, lo que les permitió incursionar en el arte con novedosas propuestas participativas.

Ya en 1947, Vasarely había expresado su inconformidad con las escuelas tradicionales: Descubrí que la forma pura y el color puro no podían explicar el mundo”, marcando así el inicio de una búsqueda que culminaría ocho años después, al publicar el “manifeste jaune”, sentando las bases teóricas del movimiento cinético y del arte construido como lo conocemos actualmente.  Apoyados en la ciencia y los avances tecnológicos, la obra del artista comenzó a ser “transformable en sí misma, por el movimiento óptico o la intervención del espectador, la obra convertida en una recreación sin límites”,  escribió Pontus Hulten, curador de la exposición Le Mouvement, sobre esa revolucionaria experiencia visual e interactiva.

Los antecedentes del cinetismo se remontan a 1920, con Naum Gabo, quien al experimentar con filamentos oscilantes, logra crear formas virtuales en el espacio en tiempo real. Ese mismo año, junto con Antoine Pevsner, redacta el Manifiesto Realista, en el que denomina como “cinéticas” sus propuestas: “Afirmamos que en las artes hay un elemento nuevo, los ritmos cinéticos, como formas básicas de nuestra percepción del tiempo real”.

“La belleza es un combate”

El movimiento cinético no hubiera surgido con la fuerza y las novedosas propuestas que lo caracterizaron si no hubiera sido por Denis René. Los que tuvimos el privilegio de conocerla, la recordamos como una mujer de talla menuda, dotada de una mente intuitiva y de una tenacidad inquebrantable. Su historia personal adquiere relevancia durante la ocupación Nazi, pues arriesgó su vida como militante de la Resistencia. Desde la fundación de su galería en 1944, apenas tres meses después de la liberación de París, expresó su inclinación por la Abstracción Geométrica: “Arte noble, austero, que afirma continuamente su vitalidad. ¿Por qué poco a poco me convertí exclusivamente en defensora del arte construido? La razón más importante para mi es que nadie expresa mejor el triunfo del artista sobre un mundo amenazado por la desintegración, de un mundo en gestación permanente. En una obra de Herbin o de Vasarely, no hay lugar para las fuerzas de la oscuridad, del estancamiento o la morbidez. Este arte refleja el dominio total del creador. Una hélice, un rascacielos, una escultura de Schöffer, un Mortensen o un Mondrian me tranquilizan, uno puede leer en éstas, en forma deslumbrante, el dominio de la razón humana, el triunfo del hombre sobre el caos. Esto es para mí el papel del arte”.

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Denise René junto a una obra de Jesús Soto, Galerie Denise René © Paris, Galerie Denise René.

“La belleza es un combate”, no se cansaba de repetir, mientras lidiaba con obstinación para imponer la Abstracción Geométrica y el Cinetismo, tendencias que aglutinaron a grandes figuras del arte del siglo XX, entre las que se cuentan artistas latinoamericanos como Cruz-Diez, García Rossi y Le Parc. “Yo defiendo con ferocidad este arte tan difícil de imponer, sobre todo en Francia”, afirmaba la galerista.

Denise René, representó una línea de conducta y una visión de reconocido rigor en la selección de obras con las que proyectó al mundo la abstracción geométrica en su mítica galería. “Dar a conocer, apoyar, ayudar, desear imponer y defender la vanguardia fue un feroz combate.  Eso representó tener una gran fuerza de carácter, sacrificio y abnegación, pero cuando uno tiene convicciones, las defiende contra viento y marea”.

En 2009, presencié el diálogo que sostuvo con Jean-Paul Ameline, conservador del Musée national d’art moderne en el auditorio de Sotheby’s en París. A sus 96 años, con una memoria y lucidez impecables, narró su  actitud de gran firmeza y perseverancia en la defensa de sus propias convicciones, acompañando su conversación con anécdotas adornadas con fino humor, que vivió con cada uno de los jóvenes artistas que apoyó en su galería y que con el tiempo se convirtieron en luminarias del arte contemporáneo.

En medio de la actual crisis de valoración estética y la confusión promovida en el mercado global del arte, eficaz en mercadear propuestas anodinas sin concepto ni discurso plástico que invaden las ferias y galerías en la actualidad, es en extremo valiosa esta visión coherente del arte y el legado de estos fascinantes personajes, ejemplos de convicción y tenacidad, que nutrieron con sus lúcidas reflexiones y conceptos al arte del siglo XX.

edgar.cherubini@gmail.com

 

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Chiharu Shiota, The Key in the Hand, Biennale di Venezia 2015

 

La llave de los sueños de Chiharu Shiota

Edgar Cherubini Lecuna

París, mayo 2015

Ya había causado asombro el escenario que ideó Chiharu Shiota en 2014 para la ópera Tristan e Isolda, en el Kiel Opera House, Alemania. No menos impactante fue la instalación de las 10.000 cartas en el Espai d’art contemporani de Castelló, Valencia. Esta vez se trata de la Bienal de Venecia 2015 y su propuesta The Key in the hand.

Podríamos hablar de esta instalación como una urdimbre, ya que se trata de un gigantesco entrelazado de hilos rojos que no obedecen a un orden establecido, pero que de alguna manera, el patrón de conjunciones de las 50.000 llaves que cuelgan sobre una barcaza aherrumbrada por el tiempo, crean un significado.

Llenar el vacío con llaves es una representación que nos induce a buscar su sentido.  En primer lugar, la llave implica apertura, pero también clausura o protección. Uno abre lo que está cerrado, se abre para salir o entrar. La llave también simboliza el conocimiento. En algunas culturas, la llave es lo masculino, lo que penetra y la cerradura lo femenino, lo que se activa.

En Japón es símbolo de prosperidad. Los iniciados en la creencia de que existe una llave para retornar al Paraíso no cesan de buscarla. Hay llaves divinas. Los dioses de las civilizaciones antiguas poseían las llaves de la naturaleza, el dios Jano abría las puertas del solsticio de invierno y del verano con una llave de oro.

La llave de los campos, así tituló Magritte uno de sus cuadros más enigmáticos. La llave que hace marchar el reloj de la estación de trenes de Waterloo o la que el afinador utiliza para ajustar las clavijas del piano, cumplen la misma función que la llave del diario secreto de una adolescente que abre por primera vez su corazón al amor.

Recordé también que en el film la Clé des songes o la Llave de los sueños, escrita por Jean Cocteau y dirigida por Marcel Carné en 1951, el personaje, al límite de lo abstracto, encuentra la llave para poder penetrar de nuevo al mundo de los sueños y reencontrar a su amada.

En todo esto pensé al observar las 50.000 llaves que conforman la obra The Key in the Hand, de Chiharu Shiota, llaves que han acumulado algo de la memoria de quienes las utilizaron. Imaginé a esas personas susurrando:  “Colocaré esto bajo llave”; “Debo cerrar con llave”; “Voy a echar llave a todo”; “Se lo entregaré llave en mano”; “Eso está guardado bajo siete llaves”; “Con esta llave abrirás el cofre”; “Toma mi llave, no hay otra”; “¿Para qué sirve esta llave?; “Olvidé las llaves”; …y así, cincuenta mil voces poblando la sala …si las llaves hablaran ¿Hablan?.

Chiharu Shiota, nacida en Osaka en 1972, actualmente vive y trabaja en Berlín. Su obra consiste en instalaciones en los que utiliza objetos cotidianos. Shiota explora las relaciones entre el pasado y el presente, lo vivo y lo muerto, así como la memoria que las personas insertan en los objetos de su uso cotidiano. Una característica de sus obras son las redes de hilo que los rodean, atrapan o sirven para conectarlos entre ellos y nosotros, como queriendo decir que todos estamos conectados a esa red invisible que sostiene la vida.

El arte está formado por un conjunto de códigos que, al utilizarlos de forma racional, intuitiva o metafórica, configuran un mensaje cuyo fin es el de trasmitir una información al receptor de la obra para que resuene en su interior, produciendo efectos en su conciencia, activando símbolos o despertando recuerdos y, a veces, exigiendo respuestas.

Para calificar la obra de Shiota, recurro a los aforismos del arte de Jorge Wagensberg, cuando este autor define tres de las tendencias que marcaron el siglo XX: “El Surrealismo: la realidad es lo que sueño”.
”El Dadaísmo: dimisión irrevocable ante la realidad obsoleta”. “El Expresionismo Abstracto: la realidad produce monstruos”.

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En uno de los manifiestos del Dadaísmo encontramos una de las llaves para entrar al mundo de Shiota: “la poesía está en la acción y las fronteras entre arte y vida deben ser abolidas”. Las propuestas de Shioto son poemas plasmados en tres dimensiones. Mediante la utilización de materiales inusuales, maneja planos de pensamientos inconcebibles de mezclar, la artista se rebela contra el encasillamiento del pensamiento y hace surgir la espontaneidad de lo inmediato y lo aleatorio. Shioto es una cronista de la deconstrucción de la memoria.

Otra de las llaves podría ser el Expresionismo Abstracto o Abstract expressionism, término acuñado por el crítico Harold Rosenberg en 1952, para referirse a la obra de artistas como Jackson Pollock y Franz Kline, entre  otros. En esta tendencia el artista deforma la realidad y la expresa de manera subjetiva, por eso se la llama también “pintura gestual”, ya que plasma las emociones en el lienzo, a veces en forma frenética. Esto me induce a pensar que Shioto es una artista que se acerca instintivamente a dicha tendencia. Sus más recientes obras, son escenarios que se asemejan a un “pollock” gigante y tridimensional, incluyendo la angustia existencial en el centro de la escena.

En el mundo de las “instalaciones”, tan de moda entre los mercaderes en el templo del arte y generalmente tan mediocres, la propuesta “The Key in the hand” de Chiharu Shiota, es una excepción.

La obra de Chiharu Shiota me hace pensar en una llave maestra, esa que los ingleses llaman master key o skeleton key, para, llave en mano, poder abrir todas las puertas cerradas al pensamiento, a la libertad, a los sentimientos, a los sueños, al amor.

edgar.cherubini@gmail.com

 

                               

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Guerrilleros Khmer Rouge en plena ofensiva en Phnom Penh, 17 de abril 1975

 

La ideología del exterminio

Edgar Cherubini Lecuna

París, abril 2015 

El 17 de abril de 1975, hace 40 años, los Khmers rouges o Jémeres Rojos, tomaron Phonm Penh, la capital de Camboya.  Eran 40.000 guerrilleros armados con Kaláshnikov, bazucas y granadas, surgidos de la selva, pequeños, famélicos, vestidos con pijamas negros, portando pañuelos rojos ajustados en la cabeza y calzando sandalias hechas con desechos de bandas de rodamiento de llantas. Su misterioso y anónimo líder era conocido como Pol Pot o Hermano número uno.

El mismo día de la ocupación, a partir de las seis de la tarde, los miembros del Angkar o Partido Comunista Khmer, llamado también Partido Comunista de Kampuchea (PCK), portando megáfonos, conminaron a la población a evacuar la ciudad bajo el engaño de que ésta sería bombardeada por los americanos. En 48 horas ya estaban en marcha hacia los campos de trabajo más de dos millones de personas. Los Khmer rouges habían seleccionando previamente a funcionarios, sacerdotes, intelectuales y otros “enemigos burgueses” para asesinarlos a mansalva. Los extranjeros, en especial los periodistas, debían concentrarse en la embajada de Francia. Los edificios públicos y las propiedades privadas de la ciudad fueron confiscadas y ocupadas por los Khmer rouge, sus familiares y allegados.

Jean Sévilla, periodista de Le Figaro Magazine afirma en “Abril Rojo” (Avril rouge, Le Figaro magazine, Abril, 2015), que los intelectuales, políticos y periodistas de izquierda en Occidente y en Francia en particular, se cegaron sobre lo que realmente estaba ocurriendo.  Ejemplo de ello, los titulares de Le Monde que celebraban la situación: “Liberada Phonm Penh”; “Entusiasmo popular”; “Siete días de fiesta por la liberación”; “Camboya será democrática, todas las libertades serán respetadas”.

Un mes después de estos acontecimientos, el 28 de abril, el periodista Jean Lacouture escribía loas a la revolución camboyana en Le Nouvel Observateur.  Al referirse a la evacuación de los habitantes de Phonm Penh conducidos a lo que posteriormente se conocería como killing fields o “campos de la muerte”, la describe con gran eufemismo como “una audaz transfusión de gente hacia el campo”.

Información sesgada

El sesgo de los periodistas de izquierda impidió conocer lo que verdaderamente acontecía.  A propósito de esto, Jean Sévilla cita un artículo de Patrice de Beer publicado en la edición de Le Monde el 10 de mayo, quien de regreso a París tras ser expulsado de Camboya, escribió: “¿Por qué esa actitud de crítica a la expulsión de corresponsales y observadores extranjeros?, qué les hace creer que los hombres de negro quieren ocultar que están perpetrando un baño de sangre, como quieren hacer ver los americanos. Nos guste o no, los camboyanos han decidido que ellos no quieren extranjeros en su país. (…) detrás del pijama negro y el pañuelo rojo en la cabeza, existe un orgullo nacionalista y una tremenda voluntad de retornar a sus fuentes rurales”.

Esa actitud ha sido siempre el reflejo del masoquismo político de la izquierda Europea y en especial la francesa en relación al Tercer Mundo. “Un Tercer Mundo espontáneo, sentimental, inocente y justo; un Occidente rapaz, materialista y cruel; sobre esa antítesis primaria y ambivalente la izquierda europea ha construido una corriente de pensamiento que se ha convertido en una ortopedia de la conciencia. Viven y proyectan una culpabilidad que hace de sus seguidores unos militantes de la expiación”, como bien lo define Pascal Bruckner (Le sanglot de l’homme blanc).

En 1977, ediciones Julliard publica los testimonios recogidos por el misionero católico François Ponchaud (Cambodge, année zéro) donde relata la tragedia de los sobrevivientes y refugiados de los “campos de la muerte”.  Luego de leer el libro y entrevistar al autor, el periodista Jean Lacouture, hizo un mea culpa a propósito de su visión sesgada de los primeros tiempos: “Los nuevos dominadores de Phonm Penh inventaron algo original, un auto genocidio. Después de Auschwitz y el Gulag, pensamos que ya no se producirían esos horrores, pero ahora observamos el suicidio de un pueblo en nombre de la revolución, aún peor, en nombre del socialismo”.

¿Qué pretendía el Khmer rouge?

Este movimiento engendrado en París en la década de 1960, culpaba a los países industrializados, en especial a los Estados Unidos, de ser los responsables del subdesarrollo de Indochina y de Camboya en particular, proponía el retorno al campo con el fin de lograr la “soberanía alimenticia” y la independencia a través de la “revolución agrícola”. Al tomar el poder, las primeras medidas fueron la abolición de la banca, las finanzas y la moneda, la prohibición de las religiones, la confiscación de todas las propiedades privadas y la reubicación de los habitantes de las zonas urbanas en granjas colectivas donde trabajarían de forma obligatoria. El propósito de esta política fue la de convertir a cada ciudadano camboyano en un “hombre nuevo” a través del retorno a sus raíces y a la cultura agraria.

El Khmer rouge intentó convertir a Camboya en una sociedad sin clases obligando a la población urbana a vivir en comunas a través de brutales métodos.  En el programa de trabajos forzados para recuperar la agricultura, murieron 1.700.000 personas, aparte de las ejecuciones sumarias que ascendieron a más de 200.000. Un genocidio en nombre de una visión llamada por estos fanáticos “El paraíso verde”. 

El Grupo de París, los futuros genocidas

En la década de 1950, unos jóvenes intelectuales camboyanos formaron el llamado Grupo de París. Provenían de familias de clase media, de terratenientes o de funcionarios públicos. Estos fueron los autores de la utopía revolucionaria del Khmer rouge. Formados en escuelas de élite en su país, más tarde fueron adoctrinados por el Partido Comunista Francés (PCF) en el pensamiento político marxista, en boga en las universidades parisinas a las que asistieron.  El PCF y los guardianes del templo marxista francés, que siempre ha pensado que el Tercer Mundo es el terreno ideal donde ensayar sus dogmas, pero sin moverse de sus cafés y tribunas académicas, apoyó al grupo para la instauración en Camboya de las ideas comunistas de una sociedad sin clases y el retorno a una Edad de Oro agrícola, la utopía socialista en la Tierra.  Los del Grupo de París, apenas tomaron el poder, se convirtieron en feroces genocidas de su propio pueblo.

Entre los que integraron el Grupo de París se encontraba Saloth Sar, estudiante de l’École du livre de París, quien adoptaría el pseudónimo de Pol Pot o Hermano número 1. Pol Pot fue el líder del Khmer rouge desde la década de 1960 hasta su muerte en 1998. Luego de la toma de Phnom Penh en 1975, se convirtió en un dictador sicópata y genocida de su propio pueblo, su verdadera identidad se conocería años después de instaurado el terror.  Leng Sary o “Hermano número 3”, estudiante en El Instituto de Estudios Políticos de París, mejor conocido como Sciences Po, fue otro de los líderes destacados. Khieu Samphan o “Hermano número 4”, considerado uno de los intelectos más brillantes de su generación, en su tesis doctoral expresó los lineamientos de la política adoptada por la Kampuchea Democrática, como así llamarían al nuevo Estado.

 

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Líderes del Khmer Rouge (I-D), Pol Pot, Noun Chea, Leng Sary, Son Sen 

Donde se implanta el comunismo y su ideal del “hombre nuevo” o “Paraíso Socialista”, sea en la URSS, Corea del Norte, Camboya, Cuba o Venezuela, el resultado, con sus variantes, es el mismo: demolición de las instituciones democráticas, supresión de las libertades, totalitarismo, terrorismo de Estado, asesinatos selectivos o masivos, confiscaciones, caos económico, desabastecimiento, hambrunas y todas las secuelas que trae consigo la ideología del exterminio.

edgar.cherubini@gmail.com

 

  

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La invención de Occidente

Edgar Cherubini Lecuna

París, abril 2015

En una ilustración de La Divina Comedia realizada por Gustav Doré, aparece el dios Minos como juez en los infiernos. Hijo de Zeus y de Europa, en la Grecia Antigua se le conoció como Minos el Legislador. Algunos investigadores piensan que Minos significaba rey, debido en parte a la similitud con Moisés, otro rey fundador, creador de leyes. Los griegos tomaron muchas ideas de la Torah o Biblia hebrea.

Jacques Attali y Pierre-Henry Salfati, son los autores de “La invención de Occidente” (L’invention de l’occident, 2012), un apasionante ensayo que narra el encuentro entre las fuentes judías y griegas, en un singular enraizamiento que dará nacimiento a la cultura occidental. En el trabajo se destacan las diversas coincidencias entre ambas culturas. Si para la religión judía solo hay un Dios, en la Grecia politeísta Platón inventó el Demiurgo, un dios creador del universo y de la idea del bien, un ser superior que organiza el mundo. En la religión griega, los hombres, fueron creados a imagen y semejanza de los dioses y gracias a Prometeo adquieren la dignidad, que vendría a ser una lejana concepción europea u occidental de los derechos del hombre.

“La invención de Occidente”, refiere la fascinante historia de esta convergencia que comienza con dos nomadismos, uno terrestre, el judío y el otro marítimo, el griego, relatados en los dos grandes libros fundacionales de ambas culturas, el libro de Homero (Siglo VIII a.C.), compuesto de la Ilíada y la Odisea, y el libro de Moisés, la Torah (circa Siglos X a XIV a.C.). Dos libros que describen al detalle la condición humana, revelando muchas similitudes. Aunque el de Homero no sea un tratado religioso, describe al héroe griego como prototipo del hombre libre e introduce la idea de la ética y de la libertad como ideal supremo del hombre virtuoso.

Ambos libros describen a su manera la historia de la emancipación del individuo mediante un retorno al origen. Ulises, desdeña la inmortalidad que le ofrece la ninfa Calipso, prefiriendo regresar a su morada de realidad y en su accidentado retorno a Ítaca se encuentra a sí mismo. Moisés guía a su pueblo a través del desierto, que es comparable a una geografía interior, en busca de la tierra prometida, hasta encontrarse cara a cara con un único Dios, estableciendo la Ley, que es una ley divina. En Grecia, se produce una sucesión de grandes legisladores, Minos, Solón (la igualdad de todos los individuos), Licurgo, entre otros, que participan en la evolución de la Justicia y las leyes (Temis, Nomos, Politeia), que conducen a Atenas a inventar la política y la democracia.

El trabajo de Attali y Salfati nos conduce hasta Alejandría y a la Biblia griega, conocida como septanta o septuaginta, que tiene la importancia de representar la simbiosis entre la cultura griega y la hebrea, fue traducida al griego de textos hebreos y arameos antiguos entre el siglo III y el siglo II a.C., representa una síntesis del monoteísmo judío y el carácter universalista de su ética. Se constituyó en el texto utilizado por las comunidades judías de todo el mundo antiguo más allá de Judea, y posteriormente por la iglesia cristiana primitiva y sus diversas sectas de habla y cultura griega. Es la base y la fuente del Antiguo Testamento de la gran mayoría de las biblias cristianas.

La narración nos transporta al corazón del Sinaí, al monasterio de Santa Catalina, construido por los griegos bajo la égida de Justiniano, emperador y sacerdote bizantino, en el lugar de la revelación divina, donde Dios le hizo entrega de la Ley a Moisés.  En 1853 el Conde Constantin von Tischendorff, protestante, erudito y paleógrafo, en busca de antiguos manuscritos descubrió en su biblioteca el ejemplar original de la Biblia griega o Biblia de Alejandría, salvándola de la destrucción. Por cierto que el manuscrito original  fue desmembrado y vendido a la iglesia ortodoxa de Rusia y posteriormente, en 1933, Stalin lo revendió por una suma exorbitante a la Corona de Inglaterra. Desde entonces, el Codex Sinaiticus descansa en el Museo Británico.

Según Attali, el pensamiento griego exalta la búsqueda de la libertad, mientras que el pensamiento hebreo elabora la estrategia para obtenerla, construyendo un camino hacia la sociedad ideal y es en Alejandría donde ambas tendencias confluyen.  En esa ciudad, fundada por Alejandro Magno en 331 a.C., se recopilan y se dan a conocer las obras maestras de la literatura del mundo antiguo: Homero, Hesíodo, Píndaro, Eurípides, Esquilo y otros filósofos, así como la Torah, el libro de los Judíos, llamados por Teofrasto como el “pueblo de los filósofos natos”. En esa metrópolis confluyen la corriente filosófica neoplatónica, los filósofos judíos como Filón y los pensadores cristianos alejandrinos como Clemente y Orígenes cuyas ideas tienen una poderosa influencia en la teología cristiana primitiva.  Esta simbiosis singular de la fe y la razón nutre el diálogo entre las dos civilizaciones, es una hibridación que unifica ambas tendencias y que conduce a una doctrina nueva: el cristianismo.

Al mismo tiempo en que Euclides concibe sus Elementos, Alejandría engendra la religiosidad monoteísta y la mundialización de la economía de mercado. Los valores occidentales se arraigan en la confluencia de las culturas griega y judía, dando origen a las ideas germinales sobre las leyes de la política y los primeros postulados sobre los derechos humanos.

Este ensayo de Attali y Salfati, apoyado por un grupo de destacados especialistas, entre los se encuentran, Katell berthelot, Philipe Borgeaud, Luc Brisson, Marcel Détienne, Gilles Dorival, Joseph Mélèze-Modzejewski, Didier pralon, Thomas Romer y Suzanne Said, nos proporciona pistas históricas milenarias para comprender el nacimiento de occidente.

Pensamos que si Occidente no profundiza sobre sus orígenes para encontrar de nuevo su centro de gravedad y contrarrestar su falta de consistencia, difícilmente podrá sortear las amenazas del presente.

edgar.cherubini@gmail.com

 

 

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La asfixia de las palabras

Edgar Cherubini Lecuna

París, marzo 2015

Sin libertad de expresión no hay democracia, ya que ésta condiciona el ejercicio de los demás derechos. En Venezuela, quedan muy pocos medios independientes que mantienen un manejo plural de las ideas y de la información, ya que son asediados y amenazados por un régimen que ha logrado monopolizar prácticamente todas las comunicaciones, controlando, cerrando o comprando a los medios privados, estableciendo una hegemonía comunicacional.

En los últimos 11 años, el gobierno ha neutralizado todos los medios críticos, no sólo con mecanismos jurídicos y financieros, sino mediante amenazas, ataques, encarcelamiento y persecución de periodistas, cierre de medios privados y la estatización casi total de las telecomunicaciones. Los medios del Estado no permiten ninguna expresión de descontento popular o críticas a la gestión gubernamental, censurando las noticias que puedan vulnerarlo. Esto ha venido desarrollándose desde el 2003, cuando el presidente Chávez consideró a los medios de comunicación privados como “enemigos del proceso revolucionario”, concretándose sus amenazas en el 2007, con el cierre de RCTV, seguido de varias decenas de emisoras de radio privadas. A los que no cerró, los amenazó con retirarle la concesión. Al periodista crítico se le trata de enemigo y traidor o se le tilda de terrorista, dejando la puerta abierta para agresiones por parte de los grupos paramilitares y otros órganos represivos.

La comunicación totalitaria

Los elementos del nuevo orden hegemónico comunicacional con los que el gobierno proyecta una “verdad oficial” o una “visión única” de la realidad del país, se pueden resumir así: 1. Intervención del Estado en los medios. 2. Exclusión de actores políticos críticos de los medios públicos. 3. Legislación que controla y limita la libertad de expresión. 4. Asfixia económica de los medios independientes al negarles publicidad oficial. 5. Cierre de fuentes informativas. 6. Negación y ocultamiento de  información sobre la gestión pública. 7. Manejo de mecanismos de censura y autocensura. 8. Intimidación judicial, amenazas y agresión a medios y periodistas. 9. Discriminación contra los medios críticos en eventos oficiales. 10. Impedimentos para adquirir papel para los diarios independientes. 11. Intimidación y expulsión de periodistas extranjeros. 12. Exposición al odio público de periodistas críticos y opositores a través de los medios de comunicación del Estado, haciendo públicas grabaciones obtenidas de manera ilegal, entre otras prácticas.

Sobre esto último, el presidente de la SIP Gustavo Mohme, denunció ante ese organismo: “Bajo la excusa de amenazas terroristas, seguridad nacional o de secreto de Estado utilizan sistema de vigilancia y espionaje para neutralizar al periodismo y sus ciudadanos críticos”.

“Asfixia casi total de la libertad de expresión en Venezuela”

El pasado 16 de marzo, las agencias de noticias recogieron en sus titulares la dramática expresión de Asdrúbal Aguiar, Vicepresidente regional de la SIP, al presentar su informe sobre la libertad de expresión en Venezuela: “Asfixia casi total de la libertad de expresión en Venezuela”, afirmó, para luego agregar, “la hegemonía comunicacional de Estado es un hecho consumado”.  Según Aguiar, “la tarea periodística, eje fundamental de la vida democrática, se torna en empresa de alto riesgo. La información se considera secreto de Estado y se reduce a lo que declaran a su arbitrio, sin interpelación, verificación o contrastación, los distintos funcionarios. La censura previa toma cuerpo y doblega las líneas editoriales. Es criminalizada y judicializada toda forma de expresión e información disidente. La propaganda oficial ideológica y proselitista hace presa de la opinión, copa los horarios estelares de la programación radial y de televisión y recrea, a través de sus repetidas cadenas oficiales o presidenciales, un efectivo black out informativo”.

Con razón, Reporteros sin Fronteras (RSF) en su Informe mundial sobre Libertad de Prensa 2015, ubica a Venezuela en el puesto número 137 de 177. A partir del puesto 115 se enciende la alerta roja de los DDHH en los países allí reseñados.

Las palabras, como los hombres, sufren y mueren

La comunicación es palabra, pero también es acto, gesto. Incluso el gesto de amenaza posee una topografía mental plena de significados. De allí que Lacan, se pregunte: “¿Qué es un gesto de amenaza? No es un golpe que se interrumpe, realmente es algo que se hace para detenerse y quedar en suspenso. Quizás después lo lleve a cabo hasta el final”. Así lo sentimos los venezolanos, el suspenso ante la amenaza de la agresión, “detenida” a veces, pero que se producirá en cualquier momento. Según Lacan “las armas también son gestos”. De allí que la amenaza del uso de las armas y los grupos paramilitares del régimen tienen la misma connotación, actúen o no contra los ciudadanos. Debido a sus significados y significantes de destrucción, muerte y terror social, forman parte estructural de un lenguaje totalitario.

En Venezuela, todos los medios públicos son instrumentos de propaganda ideológica de la dictadura militar, disfrazada o no de democracia, que bajo el tutelaje cubano implantó Chávez y continúa ejerciendo Maduro, cuyo objetivo es el de estrangular la libertad de pensar y de hablar, pues en ese país, las palabras pueden significar prisión, tortura y muerte. La única voz en los medios es el lenguaje reduccionista, altanero, vulgar y onomatopéyico del régimen. Es un lenguaje pervertido que conduce a la sociedad a espacios pre-políticos, pre-sociales, por no decir salvajes. El lenguaje político fue demolido, por eso, la democracia y su sistema de libertades y derechos, de progreso individual y colectivo se extinguen junto con éste. Sucede entonces la muerte por asfixia del lenguaje, el fracaso de la palabra y su sentido. Arthur Adamov escribió: “Las palabras, centinelas del sentido, no son inmortales ni invulnerables. Las palabras, como los hombres, sufren. Unas pueden sobrevivir, otras no tienen salvación y mueren. Gastadas, raídas, vacías, las palabras se han vuelto esqueletos de palabras, palabras fantasmas”.  Pero, frente al mal y el silencio que éste impone, el individuo es impulsado a afirmar su humanidad y su dignidad armado de palabras, como un dictado infalible de su propia supervivencia espiritual, moral y cultural en el ejercicio de su libertad.

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El mesías islamico y el apocalipsis

Edgar Cherubini Lecuna

París, marzo 2015 

Los fanáticos del Estado Islámico libran una guerra mística. La teología musulmana proclama que un mesías implantará el reino del Islam en la Tierra. Los yihadistas sunitas afirman que el Mahdi, el Guía, ya arribó y lidera a los combatientes en Daquib.   

Lo que hoy conocemos como Estado Islámico de Irak y Siria, EIIS, ISIS o Daesh, es una organización sunita que sucedió a Al-Qaeda Irak, creada en 2003, durante la ocupación de las tropas americanas en ese país. A partir de 2006, el Estado Islámico ha estado atrayendo hacia sus filas a fanáticos sunitas provenientes de diversos países del Medio Oriente.  Una de las razones esgrimidas por los líderes del nuevo califato y que ha sido la fuente de reclutamiento de miles de jóvenes de todas las capas sociales de la población musulmana mundial, es que entre sus militantes se encuentra el Mahdi o Soberano de los últimos días, una suerte de mesías anunciado por el Corán.

Nos encontramos ante unas creencias muy arraigadas del milenarismo musulmán, que habla del fin de los tiempos y la instauración del reino o sociedad islámica perfecta en la tierra antes del Yaum al-Qiyamah o día del juicio final.

Una de las diferencias con los musulmanes Chiitas es que estos sostienen que el Mahdi se encuentra aún oculto para proteger su vida porque en el futuro será ”el Salvador del mundo y traerá la justicia sobre la Tierra”. Mientras que para los sunitas el Mahdi ya se encuentra a la cabeza de sus huestes, como lo afirman Importantes jeques y eruditos islámicos, por eso han acelerado la instauración del Califato y el lugar escogido según las profecías es la ciudad de Dabiq en Siria, donde, según ellos, comenzará el apocalipsis.

El analista Ryan Mauro (The Islamic State Seeks the Battle of the Apocalypse) hace una interesante observación sobre un video donde aparece Abu Musab al-Zaraqawi, líder de Al-Qaeda en Irak, antecesor del ISIS, antes de que fuera eliminado en 2006 por un drone americano. En la arenga hace referencia a “las armadas de cruzados que serán quemados en Dabiq”.  Lo que al-Zaraqawi afirmaba, no era otra cosa que un hadiz o jadiz , recopilación de las sentencias de Mahoma, escritas por los sabios y eruditos encargados de transmitir  las enseñanzas orales del santo Profeta del Islam. De allí el horror de las imágenes emitidas por los órganos propagandísticos del ISIS donde se observa a los yihadistas quemando vivos a los infieles y prisioneros. 

Sahih Muslim, uno de los autores de los Jadiz, en su libro “La Agitación y los Portentos de la Última Hora” (The Book Pertaining to the Turmoil and Portents of the Last Hour –  Kitab Al-Fitan wa Ashrat As-Sa`ah), afirma proféticamente: “Las últimas horas antes del apocalipsis estarán signadas por la ocupación de los Romanos de las tierras de al-A’maq o de Dabiq”.  No es al azar que el Estado Islámico se refiera a Obama como “El perro de Roma” y al ejército americano como “los Romanos”, en una clara y actualizada alusión a sus antiguas escrituras, así, el Estado Islámico proyecta sus acciones según sus creencias milenaristas provocando la confrontación para de esa forma acelerar y justificar su profecía apocalíptica:  “El Jadiz dice que Dabiq será controlada por los mejores soldados islámicos provenientes de la Meca. Ellos capturarán a los ‘Romanos’ (americanos) en el momento que lancen su ataque”.

Cuando observamos a estos fanáticos destruyendo cruces, quemando iglesias y bibliotecas, demoliendo los museos, degollando y quemando vivos a los cristianos de Irak o a quienes no se plieguen a sus creencias, en realidad están despejando el camino para el Mahdi y la refundación del mundo.

No pasar por alto que tanto Irán como su brazo armado contra Israel, la temible Hezbollah, siendo chiitas, proclaman por igual la llegada de El Mahdi.  El integrismo Chiita y el extremismo sunita beben de la misma fuente, el Corán, interpretándolo a su manera ambas facciones desean destruir la cultura occidental.

Para enfrentar a un enemigo, la primera tarea  es conocerlo y definirlo. Esto ha sido difícil para los políticos occidentales. Para citar un solo ejemplo, en Francia, después de los últimos ataques terroristas de enero, reivindicadas por ISIS y Al-Qaeda, el presidente Hollande en su discurso de desagravio afirmó que las masacres ”no habían sido perpetradas por musulmanes”. El populismo socialista ha conducido a sus líderes a una forma de ceguera cuando desde el gobierno afirman que la pobreza es la causante del terrorismo islámico, obviado la psicopatía religiosa como una de las causas. Muchos de los jóvenes yihadistas noruegos e ingleses que se han unido al ISIS, provienen de familias pudientes. Bin Laden, quien perteneció a una familia musulmana millonaria, siempre tuvo la convicción que sus acciones eran un preámbulo a la instauración del Reino Islámico y que él no viviría para presenciarlo.

Graeme Wood (What ISIS Really Wants), afirma: “La realidad es que el Estado Islámico es islámico. Muy islámico. Sí, ha atraído a psicópatas y aventureros, en gran parte de las poblaciones descontentas del Medio Oriente y Europa. Pero la religión predicada por sus seguidores más fervientes se deriva de las interpretaciones coherentes de los eruditos del Corán y de las enseñanzas del Islam. Prácticamente todas las decisiones importantes y la ley promulgada por el Estado Islámico se adhieren a lo que denominan ‘la metodología profética’, que es detallada meticulosamente en sus pronunciamientos y en su propaganda, significando y proyectando así la profecía y el ejemplo de Mahoma. Los creyentes musulmanes pueden rechazar el Estado Islámico, muchos lo hacen, pero pretender que no es un grupo religioso y milenarista es obviar la realidad, generando falsas interpretaciones en Europa, y a los Estados Unidos a subestimarlo, estableciendo necios esquemas para contrarrestarlo”.

La realidad es que el Estado Islámico, aparte de ser una banda de sicópatas sumidos en el oscurantismo del siglo VII, es una organización religiosa que persigue una profecía en la que ellos son los agentes del apocalipsis. Su estrategia se engendra en una teología que alienta a los creyentes, combatientes invisibles diseminados por todo el mundo, a accionar el gatillo del fin de los tiempos y engrosar el ejército de mártires guiados por El Mahdi.  Se trata de una batalla mística por Alá y la instauración del Reino del Islam sobre la Tierra. ¿Cómo luchar contra un ejército con un concepto metafísico de la guerra, dirigido por un ser mítico?

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“Si un tirano es un solo hombre y los subyugados son muchos, ¿por qué consienten ellos su propia esclavitud?”.  –  Étienne de La Boétie

El tirano y su servidumbre

Edgar Cherubini Lecuna

París, febrero 2015

Étienne de La Boétie (1530-1563), escribió el “Discurso sobre la servidumbre voluntaria” (Discours de la Servitude volontaire) a la edad de 18 años, un escrito panfletario contra el rey Henri II. El tratado, de gran erudición, fue escrito alrededor de 1549, año que coincide con la represión y masacres de campesinos en Guyenne, al suroeste de Francia, que se habían sublevado contra el impuesto a la sal ordenado por el rey.

Desde su aparición, el libro fue adoptado por diferentes movimientos contestatarios no solo en Francia sino en toda Europa. Los líderes de la Revolución Francesa lo hicieron circular bajo el título “Las cadenas de la esclavitud”. Durante la ocupación nazi en Francia el libro fue prohibido, pero a pesar de ello se imprimieron miles de ejemplares que se repartieron clandestinamente.

¿Por qué este pequeño ensayo, escrito por un joven indignado del siglo XVI, hace temblar a los tiranos?  La respuesta está en lo que el autor afirma:  “Si un tirano es un solo hombre y sus súbditos son muchos, ¿por qué consienten ellos su propia esclavitud? El que gobierna tiránicamente sobre ustedes, posee solamente dos ojos, solamente dos manos, solamente un cuerpo; en verdad no posee nada más que el poder que ustedes le confieren para destruirlos. ¿Dónde ha adquirido él ojos suficientes como para espiarlos, si ustedes no se los proveen por sí mismos? ¿Cómo puede tener él tantos brazos con los cuales golpearlos, si no los toma prestados de ustedes? Los pies que pisotean vuestras ciudades, ¿de dónde los obtiene si no son los vuestros?”.   

Sobre la tiranía y los vicios políticos que ésta genera, La Boétie afirmó sin ambages: “los tiranos se crecen sobre la servidumbre voluntaria de sus súbditos. No hay rey sin súbditos, no hay tirano y no hay dictador sin masas resignadas”.  Para él, existe una matemática de la dominación a la que llama “cadena de obediencia social”, mediante la cual el tirano no necesita enfrentarse directamente a la masa que desea dominar. Mediante un modelo piramidal, utiliza a unos para dominar y tratar despóticamente a los que están debajo de éstos, quienes a su vez dominan a sus subordinados y así se va multiplicando su poder.  

Desde que comenzó a circular, el “Discurso sobre la servidumbre voluntaria” ha sido fuente de inspiración para aquellos que luchan por la libertad y se baten contra la opresión, la explotación, el abuso de fuerza, la corrupción y toda mitificación del poder.  En 1558 Montaigne, contemporáneo de La Boétie, autor de los conocidos Ensayos que han influido desde entonces en la filosofía y el pensamiento de occidente, interesado en saber quién era el autor del Discurso, viaja a Bordeaux donde La Boétie ya era magistrado a los 24 años de edad, dicho encuentro significó el inicio de una intensa amistad y una nutrida correspondencia política.

La Boétie anticipa la filosofía política de los pensadores de la Ilustración quienes sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, aunque en el siglo XXI aún suframos ese déficit.

En sus páginas, La Boétie no cesa de afirmar que “es la obediencia la que hace poderoso al tirano”. De allí que el autor nos plantea descifrar un enigma político: “no es el poder el que crea la obediencia, sino que es la obediencia la que crea el poder”, preguntándose con indignación: “¿Cómo las personas, pueden ser dominadas o, aún más, servir con fervor a quien las desprecia y oprime?. Es un hecho enigmático la capacidad de soportar, aceptar e incluso amar su servidumbre, hasta tal punto en que algunos la perciben como si fuera su salvación. ¿Por qué una enorme masa de decenas de miles se somete a la voluntad de un hombrecito mediocre?”.

Severine Auffret, en su libro “Comète” (ed. Milles et une nuit, 1995), donde traduce a La Boétie en francés moderno, sostiene en sus notas que “los conceptos de ‘dominación’ y ‘servidumbre’ del autor, sitúan al tirano no solo en una categoría política sino ‘mental’ y hasta ‘metafísica’, ya que esta relación de dominación y servidumbre, para darse en la sociedad, primero se instaura en lo más íntimo de la conciencia del individuo”.  La respuesta a este desacierto la da el mismo La Boétie: “La libertad, más allá de ser un ideal a conquistar, es una actitud”.

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Supervivencia en la selva

Edgar Cherubini Lecuna

París, febrero de 2015

Charles Brewer-Carías (1938) es el autor del más importante inventario de etnobotánica del Amazonas que se haya publicado hasta la fecha. Se trata del libro “Desnudo en la selva”, estudio pormenorizado de los métodos de subsistencia de los indígenas de las etnias Ye’kuana y Yanomamö, combinando su propia investigación y experimentación de los rigores que implica la supervivencia en ese entorno durante mas de 55 años de exploraciones.

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Charles Brewer-Carías

Es un libro indispensable para pilotos y expedicionarios o para el que se vea obligado a subsistir en medio de la Amazonía durante días, meses o años. Pero lo más importante es que dicho libro hace comprensible, al catalogarlo y describirlo al detalle, algunos aspectos fundamentales del conocimiento ancestral de las etnias Ye’kuana y Yanomamö sobre un universo vegetal de más de 250.000 Km2 de las selvas que comprenden el estado Amazonas y el macizo Guayanés.

El lector encontrará una información pormenorizada de cada una de las especies vegetales y sus frutos que proporcionan alimento y sustento, en especial toda la familia de palmas, ya que éstas brindan diversos recursos alimenticios y otros usos prácticos.  Las plantas textiles constituyen un recurso indispensable en la selva, pues sus cortezas, fibras y lianas se emplean desde hace miles de años para fabricar cestas, hamacas y cordelería de diferentes calibres. 

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Cada una de las especies capaces de alimentar y proporcionar útiles para la supervivencia, son presentadas debidamente ilustradas con fotografías de la planta, las semillas y los frutos, así como en siluetas que contemplan la escala humana en relación a la especie vegetal, de manera de poder identificarlas en la manigua. La didáctica del impecable apoyo gráfico, va acompañada de una explicación detallada de las técnicas para aprovechar el alimento de la planta, o el agua de los bejucos, necesarios para sobrevivir.  El manual especifica los insectos, reptiles, mamíferos y en general todos los animales aprovechables mediante la caza, la pesca, la colecta o la utilización de trampas. Otro recurso indispensable es el cómo hacer fuego a la usanza de los Ye’kuana y Yanomamö, para cocinar lo recolectado, aún cuando larvas, gusanos y lombrices pueden ingerirse crudos y son una excelente fuente de proteínas.  En suma, el libro contiene una detallada información vital para el que se encuentra en medio de ese universo vegetal, denominado por el autor “la bodega de la selva”. 

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Un aspecto interesante del libro se refiere al primer encuentro de Brewer con la cultura Ye’kuana.  En 1960, a los 22 años de edad, recién graduado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), se traslada a las cabeceras del río Erebato para realizar un estudio sobre la antropología dental de los Makiritares.  El testimonio de Ramón Tomedes, capitán de una comunidad Ye’kuana del río Caura, en Guayana, lo describe así:  “Yo era un niño en esos años cuando conocí a Charles, sin embargo recuerdo el día en que Gervasio, en ese entonces el capitán del poblado en el que se encontraba Brewer, le espetó en su cara: “tu para nosotros eres tan desvalido como un niño” (amödö sichu kua’kö), “no sabes hacer nada”.  Desde ese momento, Brewer se dedicó a preguntar y aprender cómo vivíamos, a conocer y hablar nuestra lengua y nuestra música, de cómo fabricar una curiara, a distinguir en la selva lo necesario para subsistir, hasta que se convirtió en un “sotto”, es decir, en un hombre, en el sentido de saber lo que una persona necesita para vivir en la selva”.

El significado de “Sotto”, se encuentra en el libro “Introducción a la cosmovisión de los indios Ye’kuana–Makiritare”, del antropólogo Daniel de Barandarian, estudio fundamental para entender dicha cultura.  Allí, el autor afirma: “El más importante concepto psicológico de un Ye’kuana es ver en la “persona Sotto” la energía vital humana que le permite estar en sintonía con el mundo existente y en especial con las otras personas de su grupo. Los niños aún no son “sotto” porque dependen de otros para sobrevivir. Los “nabë”, los forasteros que no viven en la selva, no son “sotto” porque para subsistir tienen que comprar lo que necesitan.  Un “sotto” se vale de sí mismo para vivir y recrearse en el mundo. El “sotto” decide por sí mismo entre el bien y el mal”. Pero lo más significativo es que un “sotto” conoce la prerrogativa fundamental del espíritu humano: la libertad o “Yaamadi”.

Ramón Tomedes, consciente de la importancia de este compendio para la subsistencia en el bosque tropical, ha pedido a Brewer que lo edite en lengua Ye’kuana, para que los jóvenes de su etnia aprendan y atesoren la riqueza botánica de la selva, vivan dignamente y no se dejen tentar por el llamado de la ciudad o sean reclutados para trabajar en las minas donde cambian su libertad por una esclavitud insalubre.

La lectura del libro ha coincidido con inquietantes noticias en relación a esos territorios, aparecidas recientemente en la prensa. Los que conocemos la región y hemos convivido con sus indígenas, no podemos dejar de reflexionar y alertar sobre los peligros que los acechan.  El Amazonas venezolano forma parte del pulmón verde del planeta y constituye una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo.  Sus bosques pluviales tienen una antigüedad de 75 millones de años y sustentan el equilibrio climático al producir nubes, lluvias, agua y oxígeno para todo el planeta.  Sin embargo, es lamentable el estado de ingobernabilidad de esos territorios, donde la guerrilla colombiana ha establecido campamentos y los garimpeiros o mineros ilegales arrasan indiscriminadamente la selva utilizando mercurio en el proceso de extracción del oro, perjudicando los suelos y envenenando los ríos, utilizan a los indígenas como guías, los esclavizan en las minas o los hostigan y asesinan.

El hombre blanco modifica la estructura mental y social del indígena, igualmente los aleja de su sistema natural de supervivencia. Pienso que la ideologización también es una forma de etnocidio cultural.

 

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Jóvenes Yanomamö con semillas comestibles de Aguacatillo (Ocotea rubra) 

Pero lo más temible es que el régimen chavista ha puesto en  marcha una rebatiña orquestada por intereses muy poderosos que buscan la progresiva ocupación de esos territorios y de sus riquezas naturales. El presidente Maduro, por la vía habilitante, aprobó la creación de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), cuya administración soberana sobre una región otorgada en concesión, será ejercida por el inversionista extranjero, en una rebatiña donde participan diversas multinacionales. Esto está ligado a la implementación de un renglón del llamado Plan de la Patria, denominado Arco Minero del Orinoco y a una nueva Ley de Fronteras, promovida por la Asamblea Nacional, que permitirá a multinacionales extranjeras, actividades de explotación minera, petrolera, forestal y otros desarrollos en territorios indígenas, parques nacionales, reservas forestales y de biosfera extremadamente vulnerables.

¿Quiénes mueven los hilos del régimen detrás de bastidores para la promoción de los proyectos de explotación en Amazonas y Guayana? Entre otros, las corporaciones Chinas, a quienes el gobierno ha concedido la prospección minera del territorio nacional, entre otros jugosos contratos. Por otra parte están las multinacionales brasileñas, feroces depredadoras del ambiente. Basta recordar que durante el gobierno del “socialista” Lula (2003-2010), se deforestaron 110.852 Km2 de la selva amazónica, concedidas a corporaciones madereras, petroleras, agroindustriales, mineras y de biocombustibles, sin importarle la destrucción de una parte de la reserva de la biosfera, la desaparición de cientos de especies animales y de plantas, así como la amenaza de extinción de comunidades originarias. Los socialistas salvajes del siglo XXI, se encaminan ahora a ocupar nuestros territorios al sur del Orinoco y avasallar a los Ye’kuana y Yanomamö que han sobrevivido en sus selvas por miles de años y que constituyen un reservorio de la sabiduría ancestral de la humanidad.

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Para adquirir el libro: brewerexpedition@gmail.com

 

 

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Retrato de un héroe de la Resistencia

Edgar Cherubini Lecuna

París, diciembre 2014

La fotografía fue tomada el 25 de agosto de 1944, el día de la liberación de Paris. La imagen muestra a un grupo de hombres sobre un blindado recorriendo una calle de la ciudad luz en el fragor de los últimos combates para liberarla de la ocupación nazi. En primer plano sobre la plataforma se encuentra el general Philippe Leclerc, conde de Hauteclocque (1902 –1947), comandante de la 9a división de las tropas aliadas y cabeza visible del ejército de las fuerzas de la Francia libre durante la Segunda Guerra Mundial. En segundo lugar, sentado, se encuentra el temible general nazi Dietrich von Choltitz, jefe de la guarnición de París, quien se había rendido horas antes. Detrás de él, de pie, se encuentra un joven de pelo ensortijado y lentes redondos cuyo nombre era Maurice Kriegel, alias “Valrimont” (1914-2006), comandante del Comité d’action militaire (Comac), brazo armado del Mouvements unis de la Résistance (MUR).

La liberación de Francia constituyó una ardua tarea realizada en cuatro años. El 18 de junio de 1940, a los tres días de la invasión nazi y ocupación en progreso, a través de la señal de la BBC de Londres, en la oscuridad de ciudades sitiadas y campiñas arrasadas, una voz recorre Francia lanzando las semillas de la Resistencia, convocando al combate por la libertad. Fue el llamado histórico del General Charles de Gaulle, quien había desconocido el régimen apátrida de Petain y se había refugiado en Inglaterra luego de tratar infructuosamente de convencer al Gobierno de establecerse en Argel, desde donde se reagruparían los ejércitos para recuperar la patria. Ante la entrega de Francia a Hitler por el Estado Mayor, abandonó el país y asumió el mando de la Francia Libre o Francia Combatiente (France Combattante) hasta la liberación.

Ese año se organizaron las primeras redes con la participación de “intelectuales, maestros, periodistas, personal de museos, galeristas, bomberos, mesoneros, mecánicos, peluqueras, que se convierten de un día para otro en personas de acción o en combatientes”, escribe Agnès Humbert en su libro Résistance (Bloomsbury, London, 2004). Las arengas radiales se suceden sin interrupción durante meses, brindando esperanza y guía para los franceses patriotas que conformaron un ejército anónimo en las ciudades, pueblos, montañas y bosques, llamado “el ejército de las sombras”. El 28 de junio de 1940, el general de Gaulle insta a los generales y demás oficiales, soldados, marinos y aviadores de los territorios franceses, “con o sin armas”, a plegarse a la Francia Combatiente, a organizarse y los que puedan, acudir a Inglaterra para recibir entrenamiento. Ese mismo día es reconocido por los británicos y países aliados como jefe de los Franceses Libres. Una voz que transmitía convicción, una voz coherente y responsable en medio del caos, la incertidumbre y la angustia, una voz que no cesó en promover la unidad de los franceses, de motivarlos para resistir y luchar por su libertad.

La lucha consistió en reconocimiento e información de los movimientos del enemigo, golpes de mano, sabotaje y operaciones militares contra trenes y convoyes de las tropas de ocupación alemanas y contra las fuerzas apátridas del régimen de Vichy. Se creó una prensa clandestina, se editaron folletos, se crearon centros para la producción de documentación falsa, se organizaron huelgas y manifestaciones, se construyeron bunkers y escondites para los combatientes, así como múltiples redes secretas para el rescate de prisioneros de guerra evadidos, de jóvenes desertores al STO (Servicio de Trabajo Obligatorio) impuesto por los alemanes para el control de los jóvenes y para la evacuación de judíos perseguidos.

Presidido por Jean Moulin, delegado de de Gaulle en territorio francés, en 1943 se reúne por primera vez en París el Consejo Nacional de la Resistencia (CNR), encuentro donde participan partidos políticos y delegados de las confederaciones de obreros y trabajadores, de la CFTC y de la CGT. Se comenzaban a ver los frutos de la Francia Combatiente, de esa unión de militares, políticos, agricultores, obreros y gente común que significó el germen de la reconquista de la libertad, así como del incipiente borrador de los conceptos institucionales democráticos que regirían la futura Francia liberada.

En 2004, el periodista François Ruffin, decide entrevistar al joven de la fotografía del que hablamos al comienzo, que contaba para ese momento 90 años.  Se preguntaba por qué la figura de Kriegel no resaltaba como la de otros líderes de la Resistencia, pues es sabido que fue motivado a engrosar sus filas por un profesor de geografía, Raymond Samuel y su esposa Lucie, ambos cobijados bajo el alias “Aubrac”, quienes en ese momento eran los inspiradores de la Resistencia y posteriormente se convirtieron en un mito de la Francia Combatiente en la zona meridional de Francia, debido a sus acciones militares temerarias durante la ocupación, además de ser personas del círculo de confianza de Jean Moulin y Charles de Gaulle.

El joven periodista comienza la primera pregunta con alabanzas a Henri Tanguy, alias “Rol” (1908-2002), quien ha aparecido siempre como la figura mas relevante de la liberación de París y cuyo nombre se encuentra en decenas de avenidas, calles y plazas por toda Francia. Kriegel, en forma muy amable le interrumpe y le dice que continuará con la entrevista cuando se documente mejor sobre la Resistencia y lo despacha diciéndole que él fue uno de los comandantes del Comité d’action militaire (Comac) y Tanguy era su subalterno.

Tiempo después, cuando Ruffin se sintió preparado y pudo al fin sostener la entrevista con Kriegel, éste habló poco del papel que jugó el Comac en la liberación de París. Entre otras anécdotas, se refirió a sus inicios y a su falta de experiencia militar compensada por lecturas nocturnas sobre la organización de los partisanos yugoslavos y el tratado La guerra de Carl von Clausewitz.  De los líderes de la insurrección el único que tenía experiencia militar era Tanguy, por haber participado en la batalla del Ebro durante la guerra civil española.  Habló de las contradicciones con los mandos aliados en Londres, distantes y sin comprender el momento que ellos vivían en el terreno, ya que sentían que el pueblo francés estaba preparado para la sublevación definitiva. Con sorna, Kriegel le comenta al periodista de cómo el Parido Comunista, siendo uno de los motores de la Resistencia, “engavetó la lucha de clases” debido a la necesidad de aliarse con todos los factores políticos y económicos del país y del financiamiento que recibieron de empresarios, oligarcas y nobles patriotas. Ruffin escribe que el viejo veterano mas bien prefirió hablarle del presente político de Francia, visto por el como una historia inconclusa que esa gesta heroica de jóvenes cargados de valores inició en 1940.

Después de la liberación, en 1946, Kriegel ejerció la vicepresidencia de la Alta Corte de Justicia y le tocó enjuiciar a los colaboracionistas del régimen y a todos los que traicionaron a Francia, llegando al asco al constatar que solo uno de los cientos de jueces de los tribunales franceses se había negado a acatar los dictados del régimen apátrida de Vichy durante la ocupación. A medida que avanza en la entrevista, el periodista se da cuenta de la larga travesía en el desierto de Kriegel, a sus años continuaba portando el estandarte de la dignidad y de la honestidad política e intelectual. Execrado del Partido Comunista francés, debido a sus críticas luego de enterarse del informe Khrushchev en 1956, sobre los horrores del estalinismo, partido en el que había militado desde su juventud.  A finales de los años 60, lideró una cruzada contra la ocupación soviética de Checoeslovaquia, entre otras actuaciones políticas. En tiempos recientes, sus críticas  apuntaron por igual al anquilosamiento y la corrupción de los políticos y de cómo Francia había perdido “su fuerza motriz”, esa que llevó a su generación a luchar por el restablecimiento de los valores republicanos.  Lo extraordinario es que Kriegel, desde el mismo día de la liberación, continuó militando en la sombra, luchando por sus valores y por su país.

François Ruffin publicó el libro Entrevista a mi héroe (Entretiens avec mon héros, Fakir editions, Amiens, 2013), que contiene la apasionante conversación que sostuviera con el veterano dos años antes de su muerte.  Se trata de un pequeño libro de bolsillo, de edición modesta que resume el pensamiento de un hombre común, un joven abogado judío de 30 años, empleado de una compañía de seguros, que de la noche a la mañana decidió cambiar su destino y el de su país, convirtiéndose en combatiente y héroe de la liberación de Francia. En sus páginas el lector descubre no solo un antiguo combatiente sino un militante del presente.

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Marcel Duchamp, Fountain,1917 

 

Las pinturas invisibles

Edgar Cherubini Lecuna

París, Octubre 2014

Es una trapacería, no hay otra palabra para definir a unos autodenominados “artistas”, fabricantes de desaguisados.  Eso es lo que he visto en algunos stands de las últimas ferias de arte que he visitado, donde uno no sabe si está observando una exposición de decoradores, artesanos o bromistas.  Muchas de las llamadas obras de arte e instalaciones “vanguardistas” o “posmodernas”, sin ningún discurso conceptual que las sostenga, no son otra cosa que trampas caza bobos instaladas por curadores y galeristas con muchas agallas y poco miedo al ridículo.

Cuando Marcel Duchamp (1887–1968) cuestionó el academicismo en el arte y en 1917 expuso un urinario de porcelana que tituló Fountain, bajo el concepto ready-made art, dio inicio, sin proponérselo, a que muchos otros se sintieran con licencia para matar el arte.  Son vulgares imitadores de las obras de Duchamp, Ray, Picabia o del pop Art de la década de los 50, entre otras tendencias ya agotadas, que estos exponentes del disparate nos tratan de vender. 

Esto viene a cuento después de leer la noticia sobre una exposición en Nueva York de “pinturas invisibles” de una artista llamada Lana Newstrom. “El hecho de que usted no puede ver nada – declara la artista – no significa que no exista la obra, el arte es imaginación, por eso tienes que imaginar la pintura o escultura que se encuentra frente a tí” – dice Newstrom.  La artista crea el “arte invisible” y los coleccionistas pagan miles de dólares por ellas, ha dicho su agente de ventas. Hay un viejo refrán popular que dice: “Donde hay un timador hay un incauto”.

Para dar una idea de las distorsiones del mercado global del Arte, el cadáver de un tiburón sumergido en una pecera con formol del artista inglés Damien Hirst, fue vendido en ocho millones de libras esterlinas (US$ 13 millones) por la galería londinense Saatchi y es considerada por algunos “críticos” como una pieza importante del arte vanguardista. 

Lo mismo sucedió con la calavera del mismo autor, titulada For the Love of God, exhibida en importantes ferias de arte y vendida en 50 millones de libras esterlinas (US$ 80 millones).  Estas piezas y sus exorbitantes precios forman parte de un mercado que contribuye al embrollo existente en galeristas, curadores, críticos, marchantes,  coleccionistas y el público, sobre lo que es o no es arte.

Como lo manifiestan José Coria y Miguel Da Vila (…Watch the box!) “Ahora tenemos un entorno kitsch generalizado donde la pérdida de sentido de la realidad, la saturación de imágenes, la celebración de la frivolidad y el consumo materialista lo son todo. El concepto del arte se ha centrado plenamente en el culto a la personalidad (inculcado por los massmedia) de artistas pseudo-marginales,  pseudo-subversivos que reciclan los desechos de la sociedad y le atribuyen un carácter simbólico y significativo, banalidad que resulta novedosa en un contexto donde los asideros a lo concreto escasean, donde al parecer el retrato de la sociedad contemporánea sólo es posible a través de la falsificación”.  La crítica estaba dirigida, entre otras, a la exposición del joven artista mexicano Gabriel Orozco en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), en 2010, que fue catalogado por la revista Art Now como “uno de los 81 creadores más influyentes de la actualidad”,  refiriéndose a su obra Caja de zapatos vacía (1993), que antes había sido expuesta en la Bienal de Venecia, la Tate Modern de Londres, el Pompidou de París y el Reina Sofía de Madrid.  Tan magnífica “obra” era ¡…una caja de zapatos vacía!.  Críticos de arte, periodistas culturales y curadores que convierten lo banal y nulo en vanguardia, no hacen otra cosa que invitar a la gente a vivir en el mundo de la estupidez. Como afirma Baudrillard, el “arte apuesta a esa incertidumbre, a la imposibilidad de un juicio de valor estético fundado, y especula con la culpa de los que no lo entienden, o no entendieron que “no había nada que entender”. Esta paranoia cómplice del arte hace que ya no haya juicio crítico posible, sólo un reparto amistoso —necesariamente de comensales— de la nulidad”.

Si bien, el arte debe ser completamente libre por tratarse de un mecanismo de expresión del que dispone cualquier individuo, debe existir al menos una dosis de ética en el artista en relación a las obras que exhibe. Esto se desprende del estudio titulado “¿Debe la sociedad tolerar todas las formas de arte?”, de la universidad de Oxford, que cuestiona severamente el significado de Body Worlds, de Gunther von Hagen, exposición itinerante inaugurada en Londres en 2012 y actualmente en algunas ciudades de USA. Se trata de la exhibición de una variedad de cuerpos y órganos humanos reales.  En esta especie de morgue ambulante, promocionada como exposición artística, se observa, entre otros, el cadáver de una mujer embarazada y de su hijo por nacer dentro de su vientre, lo que motivo airadas protestas del público asistente y que fueron reseñadas en la publicación a la que hago referencia.

Cuando alguien abusa de tu buena fe, intentando engañarte o hacerte perder el tiempo, en criollo uno dice que ese individuo te está “embromando”. En el caso de estos supuestos artistas, podríamos decir que están intentando “embromarte”. Son hilarantes las anécdotas sobre el “embromarte”. Se comenta que en una famosa galería de New York, un visitante preguntó el nombre del artista y el título de la obra colgada en la pared de una exposición de “arte conceptual”, tratándose en realidad de la rejilla del sistema de ventilación que tenía incorporadas unas delgadas tiras de tela que oscilaban en el aire. En la FIAC de 2103 en parís, un stand exhibía felpudos usados, eso sí, bellamente enmarcados. Uno de estos aún tenía restos de una plasta de perro, donde el “artista” muy probablemente había limpiado sus zapatos. Tuvieron mucha demanda pese a los altos precios.  El paroxismo de esta confusión generalizada sobre lo que es el Arte en la actualidad, fue lo acaecido en la feria Arco de Madrid, durante la pasada edición en febrero de 2013. Una noche, un vagabundo ingresó a hurtadillas al recinto y se echó en un rincón de una de las salas, donde improvisó su lecho con cartones, bolsas de basura y un saco de dormir con olores nauseabundos. A la mañana siguiente, luego de abrir las puertas de la feria, un coleccionista privado se dirigió a la administración con gran excitación, ofreciendo comprar una de las obras allí exhibidas.  Cuando se dieron cuenta de que se trataba de un indigente durmiendo la mona, alguien con una justificada dosis de cinismo elaboró la ficha de dicha obra: “Técnica mixta sobre cartón: Hombre maloliente, orine y vino”. 

El mercado del Arte se ha globalizado convirtiéndose en un verdadero fenómeno financiero del XXI.  Su desarrollo ha alcanzado proporciones colosales y engloba un portafolio multinacional de ferias, galerías, marchantes y coleccionistas.  Solo para citar algunas cifras, en el 2013 se registraron ventas globales de arte por € 47.4 billones (US$ 65.900 millones), según cifras del TEFAF Maastricht Art Market Report 2014, que incluye galerías, marchantes, subastas y ventas de antigüedades. De esta cifra, US$ 11.500 millones correspondieron a ventas de arte en China, la nueva meca del mercado del arte.

En todo el mundo, el público acude en masa a las ferias, museos y galerías. En París, suman más de 12 millones de visitantes a las exposiciones durante 2013.  La Tate Modern London recibió a 4.747.537, el MoMA a 2.672.761 y el Reina Sofía de Madrid a 2.087.415.

Un fenómeno nunca antes visto. Sin embargo, existe una gran confusión ante el “se vale todo” en el arte, lo que ha ocasionado una crisis de valoración estética aunada a una deslegitimación promovidas por un mercado voraz y muy eficaz en mercadear propuestas insulsas que invaden las ferias y galerías en la actualidad, donde críticos de arte en alianza con galeristas, grupos financieros y medios especializados, persuaden a la gente desinformada a preferir lo falso a lo verdadero, lo insustancial a lo valioso, lo invisible a lo real. Este desconcierto está opacando a los verdaderos discursos del Arte contemporáneo, incluyendo el de jóvenes artistas con investigaciones y propuestas innovadoras. 

edgar.cherubini@gmail.com

Haywards gallery’s invisible show: ‘the best exhibition you’ll never see’:

http://www.theguardian.com/artanddesign/2012/may/18/hayward-gallery-invisible-show

 

 

  

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El dilema de Europa: reinventarse o desintegrarse

Edgar Cherubini Lecuna

París, septiembre 2014

Los países europeos encontraron en la Unión Europea la oportunidad única de acordar una unión económica y política para la integración y gobernanza basada en valores democráticos, justicia, derechos humanos y el respeto a las identidades de cada una de las naciones que la conforman. Hoy son 28 países miembros que comparten esa plataforma común, logrando consolidarse como alternativa frente a la supremacía de otros polos de poder global. Mantener la paz y el progreso luego de los horrores de las dos guerras mundiales, en eso consiste el sueño de la Unión Europea, una alianza que engloba las esperanzas de 500 millones de personas. A quince años de su creación, se ha convertido en la primera potencia económica de occidente. Sin embargo, la UE presenta una serie de problemas y fracturas que la sitúan en el umbral de una crisis sin precedentes. A la inestabilidad financiera se une la inestabilidad política en algunos de los países, así como el ascenso vertiginoso de la ultraderecha y la ultra izquierda, ambos enemigos declarados de la Unión Europea y de su moneda única. A este fenómeno se suman las manifestaciones populares que reclaman una mayor participación ciudadana en su propio destino. Otros claman por los valores nacionalistas y la vuelta al terruño, diciéndole no al multiculturalismo mal enfocado y a la inmigración sin control que mina su seguridad social e irrespeta sus valores tradicionales y las normas de convivencia. Los resultados de las pasadas elecciones al parlamento europeo han mostrado la enorme brecha entre la élite dirigente europea y las aspiraciones de la gente común. Todos estos factores alimentan una tendencia eurofóbica que se ha manifestado en algunos de los países que conforman la unión, consolidando un nutrido frente oposicionista en el Parlamento Europeo. Si agregamos a esto la posición separatista de Inglaterra, el panorama no luce radiante. 

La mayoría de los países de la UE se enfrentan al reto de corregir los cada vez mayores desequilibrios macroeconómicos internos, en medio de una persistente inestabilidad financiera, decrecimiento económico y altos niveles de desempleo. La crisis económica y financiera que comenzó en el año 2008 puso de manifiesto las debilidades relativas a la deuda soberana de Portugal, Irlanda, Grecia y España, así como el decrecimiento, déficit presupuestario y desempleo en otros países como Francia e Italia. Recordemos que los criterios de convergencia del tratado de Maastricht estipulan que en los países de la UE, la inflación no puede ser mayor que un 1.5% respecto a la media de los tres estados de la Eurozona con menor inflación, el déficit presupuestario de las administraciones públicas no puede representar una cantidad mayor que el 3% del PIB al final de año precedente y la Deuda Pública no puede representar una cantidad mayor que el 60% del PIB.

Ante las situaciones irregulares de sus economías, esos países han cedido su soberanía económica a Bruselas, que ha implementado mecanismos para la supervisión de sus políticas económicas internas.  Esto último ha disparado los ánimos nacionalistas que reclaman a sus respectivos gobiernos no atender las demandas ciudadanas por dedicarse cumplir las exigencias supranacionales. De hecho, el Parlamento Europeo, elegido democráticamente por los ciudadanos de los 28 países miembros, puede quedar como convidado de piedra ante las decisiones de las instancias políticas y financieras aescala supranacional, alejadas de la opinión de la gente.

Dieu et mon droit

Inglaterra argumenta que la crisis económica de la Unión Europea se solucionaría dejando fuera a los países con problemas fiscales, convencida de que los estados miembros más débiles deberían retornar a sus propias monedas y desligarse de las políticas del Banco Central Europeo (BCE). Alemania por su parte, argumenta que las reglas del club fueron hechas para proteger las desigualdades.

El Reino Unido, desde que ingresó a la Unión Europea ha mantenido su moneda argumentando que perderían con el cambio, así como la posibilidad de devaluación táctica en casos de déficit comercial, aunque la verdad es que una sociedad tan peculiar como la inglesa, que se rige por el derecho divino, conduce con el volante a la derecha y que aún no ha adoptado el sistema métrico decimal, pensamos que no está dispuesta a cambiar su moneda y mucho menos a que otros intervengan en su economía. Inglaterra se ha negado sistemáticamente a alinearse con Alemania, que ha asumido el rol de dictar políticas junto al Banco Central Europeo (BCE). La Gran Bretaña no refrendó el acuerdo de disciplina fiscal de la Eurozona, sin evaluar que eso podría significar el progresivo debilitamiento de la UE. Entre los ingleses, orgullosos de mostrar su economía en crecimiento, ya es recurrente la idea de salirse de la unión. Como dice el motto en francés de la monarquía inglesa: Dieu et mon droit, “Dios y mi derecho”.

El dilema de la globalización

Sobre el conflicto entre decisiones democráticas a lo interno de cada nación y decisiones tecnocráticas a escala supranacional, Dani Rodrick (The Globalization Paradox, 2011), afirma que “no podemos sustentar simultáneamente la democracia, autodeterminación nacional y globalización económica”. Al analizar la globalización económica (la financiera y comercial) concluye  que existe una paradoja: para que la globalización produzca beneficios económicos para toda la sociedad en general, aquella necesita de democracias nacionales fuertes y normas nacionales que protejan a todos los actores socioeconómicos, pero normas que, a la vez, permitan a estos una suficiente interacción y maniobrabilidad internacional. Esta propuesta contrasta con la doctrina predominante en la actualidad que exige que la híper-globalización económica vaya acompañada de instituciones públicas mundiales. El autor ve la globalización como un trilema donde no es posible combinar simultáneamente instituciones nacionales del estado-nación (soberanía nacional), la híper globalización y la democracia. Antonio Roldán Monés (El trilema de Europa), citando a Rodrik, lo resume de esta manera:  (1) la democracia se debilita en el marco del Estado nación si éste está integrado profundamente en la economía internacional; (2) la democracia y el estado nación son compatibles solamente si retrocede la globalización; (3) la democracia puede convivir con la globalización si se articulan formulas de gobernanza transnacional y se debilita el Estado nación.

Rodrick concluye que tenemos que elegir a lo sumo dos de estos tres factores ya que la híper-globalización, mediante la competencia ilimitada internacional, impone decisiones al estado-nación, reduciendo la soberanía nacional. A su vez, estas decisiones (como reducir la fiscalidad corporativa, seguridad social o los derechos laborales) suelen ser de carácter político y estar sujetas a procesos democráticos y de consenso en cada nación. Por tanto, si las decisiones impuestas no son refrendadas vía los procesos democráticos nacionales, no se implementarán y se truncará la híper globalización.

Europa no es una isla

Europa está amenazada desde adentro y desde afuera por el terrorismo islámico y otros factores derivados del entorno postcolonial. Los conflictos en los países norafricanos y del Medio Oriente, han producido 14 millones de desplazados que tratan de colarse en el continente. Por su parte, Rusia ha despertado a la bella durmiente europea con una pesadilla militar al anexarse parte de Ukrania.  Paul Engel, director del European Think Tanks Group, afirma: “Europa no es una isla. Los problemas de Europa necesitan soluciones globales y los problemas globales necesitan de la acción europea. Es urgente abordar los conflictos y la fragilidad estatal movilizando todos los recursos diplomáticos, financieros y militares a disposición de la UE con el fin de prevenirlos. Cada vez más, la expansión de los conflictos violentos no resueltos en África, Oriente Medio y otras regiones vecinas tiene un impacto directo en la UE. Europa sólo podrá garantizar la seguridad de sus propios ciudadanos si hay paz más allá de sus fronteras. En la vecindad europea, la organización Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) amenaza con desestabilizar gran parte de Oriente Medio. La Unión no puede permitirse el lujo de andarse con rodeos, y necesitará contar con un fuerte mandato por parte de sus Estados miembros para liderar una respuesta eficaz a ésta y otras crisis”. Por todo esto, se hace aun más necesaria la unión política, como única manera de enfrentar tan grandes desafíos.

Reinventar la esperanza

La UE no es perfecta y hay fallas que subsanar, entre otras la de permitir una mayor participación de los ciudadanos en sus decisiones. La UE existe para construir sociedades donde cada individuo tenga la oportunidad de emprender su propio progreso. Para eso, necesita líderes capaces de sacudirse de esas abstracciones económicas insostenibles y próximas a colapsar del todo, plagadas de creciente déficit y desempleo. Dirigentes que no solo apuesten al beneficio de la voracidad financiera de las grandes corporaciones, sino que se planteen construir y desarrollar cuanto antes modelos sustentables, basados en el conocimiento y la información, donde no se confunda a la gente hablando de consumo y prosperidad, mientras se profundizan las desigualdades sociales, se destruye el medio ambiente y se agotan los recursos no renovables. Una Unión Monetaria no funciona sin una Unión Económica y ésta es insostenible sin una Unión Política. Esta última es fundamental para encarar las incertidumbres y desafíos del presente. Europa necesita de un discurso innovador que promueva de una vez por todas un cambio de paradigmas. Para sobrevivir, la Unión Europea necesita reinventarse.

edgar.cherubini@gmail.com

 

 

 

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La ética como ejercicio de la libertad

Edgar Cherubini Lecuna

París, agosto 2014

Estamos viviendo una peligrosa declinación de los valores occidentales y en parte se debe a la pérdida del consenso ético sobre la aspiración al Bien, que había sido posible lograr mediante el ejercicio de los derechos humanos y de la subordinación de la Política a la Ética.

Fomentar la capacidad de sinergia para trazar un rumbo hacia nuevos paradigmas, solo se logrará rescatando los valores morales y adoptando una  actitud ética como único terreno sólido desde donde tomar decisiones. Esta reflexión nos lleva a indagar sobre sus orígenes.

El gran paradigma de la educación griega fue el de establecer un ideal para la moral del hombre: la aspiración al Bien y la Belleza. Platón (S. V a.C) afirmaba que “la Belleza es englobante y unificante” y definió el Bien como, “aquello que  eslabona todo el universo sensible e inteligible, lo material, las ideas y las representaciones de éstas, la tierra, los astros, el hombre, la política, las ciencias”.  Pero esta aspiración no nacía del azar sino que eran producto de una disciplina consciente, condensada en el concepto de Areté o Virtud.

En la Ilíada, Homero (S. VIII a.C) cuenta la historia de Héctor, el mejor guerrero de Troya, quien decide defender su ciudad del invasor.  El concepto de Areté o Virtud, es empleado aquí por Homero para designar la excelencia humana, es decir, los rasgos de carácter hacían la diferencia entre un hombre noble y un hombre ordinario. Como afirma Fernando Savater, “Héctor era un hombre como los demás, que ha podido enfermarse o escaparse, más aún venderse al enemigo, sin embargo se decidió por lo más difícil ¿por qué? porque era un hombre libre, capaz de elegir su forma vida; en otras palabras, Héctor era un hombre con “ética”. 

Según Werner Jaeger (Paideia), la fuerza de la nobleza se halla en el hecho de despertar el sentimiento del deber frente al ideal. La actitud del guerrero griego, no significa solamente el vencer a un adversario, sino el mantenimiento de la Areté conquistada tras el rudo dominio de las pasiones, sometidas a una constante exigencia de conducta. Por lo tanto, Areté y honor estaban unidos indisolublemente. El honor no como vanidad, sino como medida de valor por el mérito alcanzado. Aristóteles (S. IV a.C) se inspira en este modelo cuando afirma en su Ética a Nicómaco: “todo lo que nos da la naturaleza lo recibimos primero como potencialidades, que luego nosotros traducimos en actos (…) Quien se estima a sí mismo, debe ser infatigable en su heroísmo moral y, de ser necesario, abandonar todo para apropiarse del Bien y la Belleza”. En otras palabras, esos valores los tenemos en potencia dentro de nosotros y la clave para hacerlos surgir, reside en nuestra actitud, decisiones y acciones.

La Moral (de la raíz Mori: costumbre) tiene que ver con los valores que aceptamos como válidos en nuestra sociedad. Ética es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y por qué decidimos actuar en consecuencia. El ser responsable consigo mismo es el verdadero ejercicio de la libertad, es entender que cada uno de mis actos me va construyendo, me va definiendo, me va inventando, al elegir lo que debo hacer voy transformándome poco a poco, todas mis decisiones van dejando huella en mí mismo y en el mundo que me rodea.  De allí que

Aristóteles en su Ética a Nicómaco, reafirma el concepto ético de la manera siguiente: “Tanto la virtud como el vicio están en nuestro poder.” Al poder decidirnos por la virtud, ejercemos nuestra libertad, nuestro poder, agregando luego una frase lapidaria: “No se puede ser libre por otro”.

Virtud, Ética y Libertad son conceptos inseparables. La palabra Virtud deriva etimológicamente de la raíz “vir”, la fuerza viril del guerrero, el rigor y temple que se imponen en el combate físico y ético. Octavio Paz, lo resume magistralmente: “la libertad no es una filosofía y ni siquiera es una idea: es un movimiento de la conciencia que nos lleva, en ciertos momentos, a pronunciar dos monosílabos: “Si” o “No”. 

edgar.cherubini@gmail.com

 

 

 

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Los nobles salvajes

Edgar Cherubini Lecuna

París, julio de 2014

Resulta paradójico que para el europeo del siglo XVI, los indios del Amazonas representaron una posibilidad de transformación política y social. Las descripciones que Americo Vespucci hizo de Brasil y del Amazonas en su Mundus Novus (1501) produjeron un impacto tremendo en la sociedad europea de la época. En especial causó asombro la forma de vivir en absoluta libertad de los indígenas, su vida comunitaria liberada de toda moral conocida y su organización social armoniosa, sin propiedad privada, sin religión, ni reyes.  Pensadores del siglo XVI como Thomas More en su Utopía (1516) acogieron la idea del “noble salvaje” del nuevo mundo y su “sociedad comunista” liberada de los “vicios derivados de la propiedad privada” y del “pecado de la riqueza” o de “la frivolidad”, representaban un camino luminoso en medio de la obscuridad y el desasosiego imperantes en Europa. El noble salvaje pronto se convertiría en una teoría política y un llamado a la independencia y a la revolución. Campanella, Bacon, Montaigne y hasta el mismo Shakespeare, cada uno en su momento, expusieron las virtudes de los indios del Amazonas en contraposición a la de los decadentes valores europeos.  Montesquieu en El Espíritu de Las Leyes (1748), hace énfasis en la igualdad: “porque no tienen posesiones, no hay desigualdad”.  Diderot recoge estas mismas ideas en la Enciclopedia y finalmente la Revolución Francesa y los movimientos independentistas de América usan como consignas la “libertad” y la “igualdad”. 

La traducción que hizo Rousseau de Utopía (1780) fue leída y adoptada por Marx como libro de cabecera. Marx y Engels denominaron a las primeras formas de socialismo como “socialismo utópico”, definiendo así lo que debería ser el estado natural de los hombres en sociedad.  De allí que la mayoría de los comentaristas de Utopía refieren a esta obra el origen de las ideas Comunistas de los primeros padres tanto del Marxismo como de la Iglesia. 

Aun en nuestros días la idea del noble salvaje y su sociedad ideal, ha hecho que en la aproximación a la problemática indígena haya posiciones encontradas entre los que piensan que hay que preservarlos de la contaminación cultural occidental, oponiéndose a su proceso de socialización, entre los que se encuentran antropólogos que han levantado en treinta años de activismo dentro de las universidades latinoamericanas, norteamericanas y europeas, lo que han definido como una nueva “antropología crítica”, “progresista”, “comprometida” y “militante. De allí que las etnias del Amazonas hayan sido tomadas por algunos radicales que buscan a través del tutelaje del indígena la posibilidad de realizar al fin la creación de un comunismo utópico, germen de un cambio planetario.

Por otra parte están los que consideran que las culturas representan un dinámico sistema de intercambio y que su integración a la civilización es inevitable. Entre estas dos posturas no hay consenso y por el contrario, abundan las contradicciones, las posiciones radicales y las distorsiones que impiden tener una visión clara de cómo solucionar la dramática realidad que viven los indígenas en el presente.

Pero la supuesta utopía que anunciaron los ideólogos del Foro de Sao Paulo en 1990, transformada en nueva Internacional Comunista, cuando decidieron asumir las luchas de los pueblos latinoamericanos bajo nuevas modalidades, entre otras, la de fomentar movimientos políticos étnicos por los derechos de los indígenas o “pueblos originarios”, se ha transformado en un “se vale todo” para beneficio de las multinacionales en Brasil, Ecuador, Bolivia y próximamente en Venezuela.

Etnias y culturas en vías de extinción

Habitantes originales de la selva, Yanomamö o Yanomamis, viven en los límites virtuales entre Brasil y Venezuela, en un territorio de 250.000 Km².  Su población actual no llega a los 15.000 en Brasil y cerca de unos 11.000 en Venezuela. Los Yanomamis se encuentran hoy en vía de extinción a causa de la invasión de buscadores de oro y la deforestación de sus territorios ancestrales. El Amazonas venezolano y su  territorio de 184.000 Km², forma parte del “pulmón verde del planeta” y constituye una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo, manteniendo el equilibrio climático al producir nubes, lluvias, agua y oxígeno para todo el planeta.  En sus selvas han sobrevivido por miles de años diversas etnias que constituyen los reservorios de la sabiduría ancestral de la humanidad. A título de ejemplo, la cultura y cosmovisión de los Yeküana o Makiritares es un modelo de pensamiento digno de ser incluido en el pensum de estudios de las universidades.  

Sin embargo, es patético el estado de ingobernabilidad de esos territorios. Los garimpeiros o mineros ilegales brasileños, colombianos y venezolanos, arrasan indiscriminadamente la selva y utilizan mercurio en el proceso de extracción del oro, perjudicando los suelos y envenenando los ríos. Están respaldados por inversionistas que los dotan de armas, logística y helicópteros. Utilizan a los indígenas como guías, los esclavizan en las minas, hostigan y violan a sus mujeres. El solo contacto con los nabë o forasteros, desata entre ellos epidemias causadas por virus ante los cuales su sistema inmunológico no tiene defensas. La mayoría de los 11.000 Yanomamis que habitan en el Alto Orinoco padecen malaria, oncocercosis o ceguera de los ríos, tuberculosis, helmintiasis, asma, hepatitis viral y anemia, entre otras enfermedades.

El Amazonas venezolano es el escenario de una lucha de poderes por el control de esos territorios por parte de militares, diversos entes gubernamentales, multinacionales mineras, madereras y agroindustriales, grupos fundamentalistas, garimpeiros y la guerrilla colombiana aliada con el narcotráfico y el negocio del oro. Todo esto amenaza la supervivencia de los indígenas, víctimas desde hace quinientos años de un etnocidio sistemático.

En nombre del “socialismo” se promueve la devastación ambiental

Con la venia del régimen chavista, en Venezuela está en marcha una rebatiña orquestada por intereses muy poderosos que buscan la progresiva ocupación de esos territorios y de sus riquezas naturales. Llama poderosamente la atención que el 20 de marzo se publicó en la Gaceta Oficial No 40.376, el Decreto N° 841, mediante el cual se crea, con un lenguaje Orwelliano, la Comisión Presidencial para la Protección, el Desarrollo y Promoción Integral de la actividad minera lícita, en la Región Guayana. Dicha Comisión busca implementar el llamado “Arco Minero del Orinoco”, contemplado en el Segundo Plan Socialista de la Nación 2013-2019. Este nuevo instrumento fue aprobado sin ninguna consulta y acostumbrados como estamos a la anárquica gestión del Estado, coloca en situación de riesgo ecológico y humano dicha región. Por otra parte, está en “estudio” en la Asamblea Nacional una nueva Ley de Fronteras, que permitirá la promoción de actividades de explotación mineras, petroleras, forestales y otros desarrollos en territorios indígenas, parques nacionales, reservas forestales y de biosfera muy vulnerables, que se encuentran actualmente bajo la denominación de Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE).

¿Quiénes mueven los hilos del régimen detrás de bastidores, para la promoción de los proyectos mineros y de explotación en Amazonas y Guayana? Entre otros, corporaciones Chinas, a quienes el gobierno le ha concedido la prospección minera del territorio nacional. Por otra parte está Brasil, ya que algunos analistas señalan al ex presidente Lula como uno de los promotores de negocios de las multinacionales brasileñas con Cuba y Venezuela. Según el informe Otálvora (Edgar C. Otálvora, Negocios de Lula, Diario las Americas, 23/03/14), “Uno de los negocios que Lula está promoviendo en Cuba es la producción de biocombustibles. Lula viajó acompañado del senador brasileño Blairo Maggi, propietario del Grupo Amaggi, el mayor productor de soya a nivel mundial. Convertir caña en gasolina, es el negocio en el cual Odebrecht y Maggi están interesados”.

Las empresas de Maggi están señaladas por las organizaciones de protección ambiental de Brasil, como las principales causantes de la deforestación de enormes extensiones de bosque tropical. Durante el gobierno del “socialista” Lula (2003-2010), se deforestaron 110.852 Km2 de la selva amazónica, concedidas a corporaciones madereras, petroleras, agroindustriales, mineras y de biocombustibles, sin importarle la destrucción de la mayor reserva de la biosfera del mundo, la desaparición de miles de especies animales y de plantas, así como la extinción de nobles y sabios individuos que conforman las etnias que allí habitan. Los socialistas salvajes del siglo XXI, se encaminan a ocupar nuestras selvas, evitemos su devastación.   

edgar.cherubini@gmail.com

 

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Anatomía del instante

Edgar Cherubini Lecuna

París, julio 2014

Bill Viola (1951) se define a si mismo como un escultor del tiempo. Mediante la utilización de cámaras y programas de video de alta velocidad, al ralentizar el movimiento al máximo, este artista logra captar los detalles que el ojo no puede ver, brindando al espectador una lectura inusitada de la anatomía de un gesto. Sus propuestas profundizan en la idea del movimiento, que al desacelerarlo al límite, sin detenerlo, nos muestra un ritmo particular en su fragmentación.  En su intento de conjurar la fugacidad del tiempo, el artista detiene el presente en medio del flujo de una acción, buscando eternizar el instante.

La primera obra de Bill Viola que presencié, Emergence (2.002), fue expuesta en el Getty Museum de Los Ángeles. Se trata de una conmovedora escena inspirada en el Cristo in pietà del pintor italiano del siglo XII, Masolino da Panicale, con una duración de 11 minutos.  Viola interpreta cabalmente el significante simbólico de Masolino sobre la redención.

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Bill Viola, Emergence, Getty Museum, Los Ángeles, 2.002.

En lugar de la Madonna y San Juan evangelista, Viola coloca a dos mujeres que presencian cómo una cisterna de mármol comienza a desbordarse en extrema cámara lenta, mientras emerge de entre las aguas un joven de una palidez extraordinaria. El milagro sorprende a ambas, quienes lo reciben en sus regazos y le prestan cuidados y caricias.  El espectador podría interpretar que se trata de una metáfora de la pasión de Cristo, sin embargo, la asociación es ambigua ya que las aguas en las que ha estado inmerso para luego surgir, simbolizan el nacimiento, el bautismo o la resurrección, tal y como lo planteó Panicale en su fresco. Sin embargo, el echo de ser acogido en el regazo de las mujeres simboliza la muerte.  

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Masolino da Panicale, Cristo in pietà, Museo della collegiata, Empoli, 1424.

Como ha afirmado el crítico Jérome Neutres, “Viola es un pintor que ha inventado una nueva paleta de colores tecnológica y digital, que utiliza para pintar frescos en movimiento”.  Esto es así en The Quintet of the Atonished  (2.000), donde cinco personas, próximas las unas a las otras, expresan sus emociones sin tomar en cuenta la presencia del otro. En una escena que transcurre durante 15 minutos, solo los personajes están iluminados en un entorno donde se ha abolido la referencia espacial.  El movimiento y las expresiones faciales llevados a una lentitud asombrosa revelan, como en un fresco, la naturaleza y personalidad de cada quien, en medio de una atmósfera psicológica sugerida donde el espectador descubre los estados de desasosiego, dolor, ira y compasión.

 

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Bill Viola, The Quintet of the Atonished, Grand Palais, Paris, 2.000

Otra de sus obras, Tristan’s Ascension (2.005), video utilizado por la Ópera de París este año para la puesta en escena de Tristán e Isolda, describe la ascensión del alma después de la muerte, en el momento en que esta se despierta al ser bañada y luego transportada por los aires a través de una poderosa y estrepitosa cascada en sentido inverso.

En los siete minutos de Reflecting Pool (1977), un hombre surge del bosque y al toparse con una alberca, se impulsa y salta hacia esta para zambullirse, pero al capturar el cuerpo en el aire, el tiempo se detiene y la imagen permanece cuasi congelada mientras el viento mueve los árboles y en el agua se reflejan las nubes en movimiento, el ritmo de la naturaleza continúa inexorable hasta que el cuerpo del hombre se eterniza y se funde con el bosque. Es una búsqueda estética que se aproxima a la meditación.

Lo que Viola propone es como si uno pudiera sustraer una nota de una melodía y escucharla solo a esta sin interrumpir la música.

Al comenzar sus investigaciones sobre la naturaleza del tiempo, San Agustín (354-430), afirma: “El pasado y el futuro son creados y ambos fluyen de lo que es siempre el instante presente”.  Los milisegundos de un gesto mostrado por Viola en sus videos parecen eternos y nos inducen a pensar en la expansión ilimitada que posee nuestra propia vida en cada instante vital y que todo el mundo fenoménico existe en un solo instante de la vida. Sus videos nos conmueven y motivan a reflexionar sobre lo que comúnmente no vemos, que el tiempo es una sucesión de instantes, y si pudiéramos detener uno solo y vivir en él, no tendrían cabida ni la decadencia ni el adiós.

La exposición Bill Viola, en el Grand Palais en París, compuesta 20 obras de este pionero del video arte, estará abierta al público hasta el 21 de julio.  Es la retrospectiva más importante que se le ha consagrado a este artista.

edgar.cherubini@gmail.com

http://www.youtube.com/watch?v=zrkwJosTaOg

http://www.youtube.com/watch?v=As7OtWMYPRc

 

   

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 La maldición y el milagro

Edgar Cherubini Lecuna

París, julio 2014

En julio de 2006, se precipitaba sobre Israel una lluvia de cohetes Qassam lanzados desde la franja de Gaza y una serie de ataques terrestres eran perpetrados  por la organización terrorista Hezbollah, brazo armado de Irán en Líbano, desatando la respuesta militar de Israel en lo que se conoce como la Guerra del Líbano.

En esos días y en plena escalada del conflicto, Warren Buffett invirtió 4.000 millones de dólares en Iscar, una empresa israelí de alta tecnología, fabricante de instrumentos de precisión. Un periodista le preguntó con asombro, por qué había invertido en un país tan pequeño, amenazado por Irán de hacerlo desaparecer del mapa y atacado a diario por sus vecinos, a lo que Buffett respondió: “Yo apuesto a la gente que invierte en su gente, no a la gente que apuesta por dinosaurios muertos”, en clara referencia a Irán.   

Mientras los terroristas palestinos continúan sus ciegos ataques a Israel y la izquierda planetaria solo está pendiente de condenar a los israelíes cada vez que se defienden, se produce por el contrario, una escalada de inversiones sin precedentes hacia ese país. Según el Dow Jones Venture Source (2008), las cuatro economías importantes después de USA, en la atracción de capital emprendedor estaban: Europa US$ 1.53 mil millones, China US$ 719 millones, Israel US$ 572 millones y la India US$ 99 millones. Israel, con 8 millones de personas atrajo casi tanto como China, con 1.3 mil millones de habitantes.

En 2013, empresas extranjeras, en especial start-ups companies [1] invirtieron US$ 6 mil millones para asociarse a firmas israelíes. En ese mismo año la exportación israelí de alta tecnología representó cerca de 35.700 millones de dólares. Israel mantiene una balanza comercial exitosa con 165 países.

El odio al éxito

En la lista de los Países ricos y pobres basada en el PIB (PPA) Per Cápita que el Banco Mundial elabora anualmente, Israel figura en el 2013 en el puesto No 28 con un PIB de US$ 36.151, Venezuela en el puesto No 72 con un PIB de US$ 14.415 e Irán, el enemigo declarado de Israel, mucho más abajo, con US$ 4.763.

Es inevitable hacer una comparación con Venezuela, debido a que el régimen chavista desde el año 2005 hizo público su odio a Israel e incrementó sus alianzas estratégicas con Irán, Palestina, Hamas y Hezbollah, convirtiéndose en una especie de fundamentalista tropical enemigo de los judíos: “Maldito seas Estado de Israel, te maldigo desde el fondo de mi alma y de mis vísceras” (Hugo Chávez, 02.06.2010).

Israel es un pequeño país mediterráneo con una superficie semidesértica de 20.770 Km2, sin recursos hidráulicos ni petróleo, arrinconado entre Jordania, Palestina, Egipto, Líbano y Siria, con una población de apenas 8.120.300 habitantes, asediado históricamente por los países árabes, amenazado por Irán y atacado a diario con cohetes por organizaciones terroristas como Hamas y Hezbollah, que han jurado no descansar hasta culminar su destrucción y desaparición de la faz de la tierra.  Sin embargo, la Organisation de Coopération et de Développement Économiques (OCDE), el club de las más avanzadas economías del mundo, dice que “Israel es el país mas atractivo para las inversiones, de mayor crecimiento económico e históricos bajos niveles de desempleo”. Para ellos, ser pobre es malo.

Venezuela, por el contrario luce como un gigante con sus 916.445 km2 de superficie, con las reservas de petróleo más grandes del planeta, pletórica de recursos naturales de todo tipo y una población de 28. 047.938 habitantes, sin que ningún enemigo lo esté atacando a diario con misiles ni kamikazes. Resulta curioso que un país cuyas ganancias producidas por el comercio del petróleo haya sido de aproximadamente US$ 600.000 millones en 16 años, presente hoy tan desesperanzador cuadro de pobreza, escasez, improductividad y marginalidad en todos los órdenes del desarrollo mundial.

Del cultivo de naranjas a la nanotecnología

Según David Mandel[2], a pesar de las guerras, con su gran costo humano y económico, de la campaña de terror, de sus enemigos externos e internos, y de los boicots, Israel hoy es una potencia económica.  El Estado de Israel fue creado en 1948 y la economía del país en sus primeros años estaba basada en la agricultura, 60% de las exportaciones eran naranjas. Los agricultores israelíes inventaron nuevos métodos de irrigación, en ganadería consiguieron que sus vacas fueran las campeonas del mundo en dar leche, aumentaron en 160% el área cultivada y en 800% el área irrigada utilizando la tecnología de convertir el agua del mar en agua potable. La exportación de artículos agrícolas subió de US$ 20 millones en el año 1950 a $1.200 millones en el año 2009.   

Entre los factores del éxito israelí, Mandel cita la liberalización de la economía que terminó con los obsoletos principios socialistas que habían regido en el país desde sus comienzos. Habría que añadir el reposicionamiento que pasó de ser un Estado benefactor a un Estado emprendedor que invierte en conocimiento.

Otro factor a considerar en relación al éxito israelí, son sus universidades, algunas de ellas decididas a convertir a Israel en el líder mundial en Nanotecnología, con el fin de crear nuevas aplicaciones en medicina, electrónica, biomateriales y producción de energía. “Hoy en Israel 220 científicos, 750 estudiantes de doctorado y 850 estudiantes de maestría, se especializan en nanotecnología. En los últimos seis años 101 científicos de reputación internacional se han integrado a las universidades israelíes. En los últimos tres años se han publicado en Israel más de 7.500 artículos sobre esta tecnología. Se han creado numerosas startups y se han registrado más de 860 patentes” (Mandel).

Recientemente, Haifa fue calificada la ciudad más “inteligente” del Medio Oriente por el IESE Business School de la Universidad de Navarra en Barcelona, una encuesta anual que clasifica las ciudades en base a las categorías de innovación, sostenibilidad, calidad de vida, gestión cívica, tecnología, economía, empleo y capacidad para atraer a personas con talento. Haifa, tiene una superficie de 854 Km2 y 250.000 habitantes. Sus escuelas, universidades y parques tecnológicos están a niveles de excelencia. Esta pequeña ciudad ha producido el mayor número de premios Nobel de ciencia y tecnología que cualquier otra ciudad en el mundo.

Invertir en conocimiento o despilfarrar en ideología

El periodista del New York Times y premio Pulitzer, Thomas L. Friedman, a propósito de la inversión de Buffett en Israel, escribió: “Los países petroleros dependen militar y económicamente de extraer petróleo de la tierra, de dinosaurios muertos. La energía económica y militar de Israel es hoy enteramente dependiente en extraer inteligencia de su gente, un recurso renovable”[3].  

Es dramático el contraste entre Israel y Venezuela. Mientras un régimen militar con expresa línea dictatorial como el Chavismo, invierte en un modelo político y económico idéntico al comunismo cubano, un país democrático como Israel, invierte en conocimiento hacia un futuro sustentable. Según Juan Enríquez Cabot, “Los imperios del futuro son los imperios de la mente. Los países más ricos no son, como antes, los que tienen más recursos naturales, sino los que están mejor equipados educativa y tecnológicamente” [4] . La ignorancia del régimen chavista y de los cubanos que lo dirigen, no les permite ver que el mundo está transitando de una economía de bienes básicos a una Economía del Conocimiento. “Aquellos pueblos que siguen tratando de competir vendiendo materias primas sin conocimientos, son cada día más pobres. Una economía no solamente puede mover la riqueza física, reservas e inversiones, sino que también puede mover la riqueza intelectual”, afirma Cabot.

El chavismo, un despropósito nihilista

Venezuela, se ha quedada rezagada de las nuevas tendencias del desarrollo, de las innovaciones y en general de la creatividad necesaria para enfrentar los retos que representan los nuevos paradigmas de la civilización. En su fanatismo, el régimen chavista ha excluido a gerentes, técnicos, investigadores, científicos e intelectuales que representan los activos más valiosos de cualquier país, suplantándolos por activistas y fanáticos, empeñándose además en hostigar y destruir las universidades, fraguas del pensamiento plural.  Han agotado inmensos recursos y un valioso e irrecuperable tiempo en mitos populistas sin sentido. Destruyeron la producción agro industrial de varias generaciones, borraron los límites entre gobierno, Estado, nación y partido, ocupando las instituciones y negando la posibilidad de un pacto social que es la única herramienta de búsqueda de soluciones colectivas concertadas para aglutinar las individualidades en una causa común de país. En pocas palabras, han roto la cadena ecológica de la democracia en un despropósito desatinado y nihilista. Luego del despilfarro y robo de cientos de miles de millones de dólares y tras 16 años a la deriva, sin posicionamiento y sin objetivos ciertos de desarrollo, Venezuela está comenzando a estremecerse en su debilidad y aislamiento.

¿Cuál será el destino de Venezuela? Israel ha dado un ejemplo de como en pocos años un país puede alcanzar el desarrollo si se lo propone. El renacimiento solo será posible en democracia, con la participación y voluntad política de mentes lúcidas que decidan corregir el rumbo incierto que ha predominado hasta el presente. Habría que comenzar por superar la pobreza mental imperante durante todos estos años y en vez de maldecir a Israel, preguntarse qué hacer para lograr un milagro semejante y salvar a Venezuela.

edgar.cherubini@gmail.com

[1] Una startup o empresa de capital-riesgo, son por lo general empresas emergentes con ideas asociadas a la innovación y desarrollo de nuevas tecnologías. Una startup es además una organización humana con gran capacidad de cambio, eficiencia y estructura operativa. Las startup en general, necesitan formar alianzas accionarias con otras empresas afines a su modelo empresarial para conseguir que un negocio despegue, crezca y sea exitoso.

[2] David Mandel, Mi Enfoque, No 505, Mayo 7, 2014.

[3] Thomas L. Friedman, People vs. Dinosaurs NYT, 08.06.2008.

[4] Juan Enríquez Cabot, Mientras el futuro nos alcanza, México, 2004.

 

 

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“Dazzle Art” o el arte de deslumbrar

Edgar Cherubini Lecuna

La Bienal de Liverpool y Tate Liverpool, encomendaron al artista cinético Carlos Cruz-Diez, una interpretación del “dazzle camouflage” o “camuflaje por deslumbramiento”, para ser aplicada a un barco en la rada de Liverpool. El proyecto es una colaboración entre la Bienal de Liverpool, la Tate Liverpool, el National Museum de Liverpool y el 14-18 NOW (Comisión para el centenario de la Primera Guerra Mundial). 

Cruz-Diez diseño una Inducción Cromática para el casco de un Pilot Cutter de 1953, conservado por el Museo Marítimo de Merseyside. La inducción cromática, está relacionada con el fenómeno de la post-imagen en la retina, el color es a la vez presente y ausente, existe en un estado virtual pero es tan real como los pigmentos utilizados en la superficie del casco.

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El “deslumbramiento” o “Dazzle Camouflage” será rememorado durante la bienal al conmemorarse los cien años de la Primera Guerra Mundial. El Dazzle, consiste en un fenómeno de perturbación de la percepción visual. Fue inventado por el pintor Norman Wilkinson (1878-1971), quien ideó los diseños para camuflar los navíos de guerra de la flota británica mediante complejas tramas de formas geométricas con colores contrastados, que se interrumpían y cruzaban entre sí. Fue ampliamente utilizado como táctica de engaño durante las dos guerras mundiales. A diferencia de algunas otras formas de camuflaje, el “Dazzle” no buscaba que el barco pasara desapercibido, sino provocar notablemente la confusión de los submarinos enemigos al no tener cómo estimar la forma del navío, sus puntos sensibles y la dirección del mismo cuando, desde un periscopio, el artillero se dispusiera a disparar torpedos. Los diseños de cada barco fueron únicos para evitar el reconocimiento.

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 El Dazzle Ships Art revive hoy en  propuesta de Cruz-Diez, figura importante en el campo del arte cinético. Sus investigaciones cromáticas han ampliado considerablemente el universo perceptivo del arte, demostrando que el color no depende de la forma. Sus obras forman parte de las colecciones permanentes del Museum of Modern Art, New York (MoMA); Tate Modern, London; Centre Georges Pompidou, Paris; Museum of Fine Arts, Houston; Wallraf-Richartz Museum, Cologne, entre otros.

La Bienal en Liverpool estará abierta al público hasta octubre de 2014.

edgar.cherubini@gmail.com

http://www.biennial.com/

http://www.tate.org.uk/visit/tate-liverpool

www.cruz-diez.com

 

 

 

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Buenos aires en blanco y negro

Edgar Cherubini Lecuna

Mayo, 2014

A sus noventa años y después de sesenta años de investigaciones y propuestas en torno al color, Carlos Cruz-Diez muestra su trabajo fotográfico en blanco y negro en Argentina. Estas fotografías revelan una faceta hasta hoy desconocida de este importante artista, uno de los principales representantes del arte contemporáneo y figura relevante del arte cinético.

El conjunto de imágenes que integran la exposición Cruz-Diez en blanco y negro. Fotografías 1942–1986, que exhibe el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), nos ofrece un testimonio de los caminos que el artista recorrió desde los primeros tiempos de su vida en el arte, en la década de 1940, así como de sus vivencias en Europa en las décadas de 1950 y 1960.

Una fotografía es un fragmento de la realidad

En cierto sentido, el fotógrafo va  apropiándose de las parcelas de la vida que encuentra en su exploración visual, de ese modo desarrolla una estética propia, pero al mismo tiempo, crea una ética visual al decidir lo que desea capturar y detener en el tiempo. Susan Sontag en su libro On Photography 1, habla de la carga social e ideológica que trae consigo la fotografía, al afirmar que “aprendemos a vernos fotográficamente”. 

Para Cruz-Diez, la pasión por la fotografía se remonta a su infancia, cuando construyó una “cámara minutera”, ayudado por un fotógrafo de la plaza del mercado de Caracas. Desde ese momento, la fotografía significó una manera de adentrarse en la realidad de su país y de alguna manera construir su propia identidad.  A los 25 años de edad, su sensibilidad social lo lleva a frecuentar las barriadas pobres de Caracas, captando imágenes que luego volcará en su
pintura de denuncia durante su período figurativo. En la década de 1950, preocupado por encontrar un sentido de pertenencia en su país, Cruz-Diez viaja por toda Venezuela, interesado por las manifestaciones folklóricas, produciendo valiosos materiales sobre los Diablos de Yare y la Parranda de San Pedro, entre otros rituales del sincretismo criollo.

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Los Diablos de Yare, San Francisco de Yare, estado Miranda, Venezuela, 1951

 Un ojo indagador

Su ojo indagador lo llevó a explorar otras geografías. En 1955 viaja a Europa. Desde ese momento, sus imágenes transitan de una visión crítica a una comunicación meramente estética. Paisajes, edificios, calles y
texturas cobran un punto de vista particular desde
el visor de su cámara. Las fotografías dan cuenta de una búsqueda intuitiva más allá del objeto fotografiado, reproducen atmósferas abiertas a la subjetividad de quien las observa.

Una vez consolidado su discurso, Cruz-Diez participa en diferentes exposiciones colectivas en Europa, convirtiéndose en un testigo privilegiado de una época clave en la historia del arte contemporáneo. Retrató a Alexander Calder, a Jean Tinguely, a Jesús Soto, a Horacio García Rossi y a otros importantes artistas con quienes coincidió en la década de 1960. Con razón, Dorothea Lange afirmaba que todo retrato de otra persona es un “autorretrato” del fotógrafo.

                                                   

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Alexander Calder, exposición Bewogen Beweging, Ámsterdam, Holanda, 1961

Una historia detrás de cada fotografía

Sobre la fotografía y su poder de detener para siempre un instante y que luego lo podamos observar en la superficie de un papel, Susan Sontag escribió: “Ésa es la superficie. Ahora piensen o más bien sientan, intuyan qué hay más allá, cómo debe de ser la realidad si ésta es su apariencia. Las fotografías, son inagotables invitaciones a la deducción, la especulación y la fantasía. Algunas fotografías, siendo imágenes, nos remiten desde un principio a otras imágenes así como a la vida”. Cada fotografía oculta o revela una historia.

Una de las fotografías de gran formato, que cautivó la atención de los visitantes de la exposición, es la que muestra a los protagonistas de la parranda de San Pedro, festividad que se celebra el 29 de Junio en Guarenas y Guatire poblaciones del Estado Miranda, Venezuela. Según la tradición, que se remonta al Siglo XIX, una lugareña llamada María Ignacia tenía una hija, Rosa Ignacia, quien enfermó de gravedad. Su madre le pidió a San Pedro que la sanara, prometiéndole bailar y cantar todos los años en su día si se producía el milagro. La niña se curó y María Ignacia con la niña en brazos, acompañada por su esposo y sus otros dos hijos, comenzaron a pagar la promesa. Unos años más tarde, murió María Ignacia, sin embargo su marido continuó danzando y cantando alabanzas a San Pedro, disfrazándose con ropas de mujer para representar a su esposa, deseando que el milagro que curó a Rosa Ignacia no se revirtiera. Ante tal demostración de amor y devoción, los pobladores comenzaron a participar en la ofrenda al santo milagroso y así comenzó la tradición. 2

 

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Procesión de San Pedro, Guatire, estado Miranda, Venezuela, 1952

Las fotografías de Le Palais idéal du facteur Cheval (El Palacio Ideal del cartero Cheval), despertaron gran interés. Ferdinand Cheval (1836-1924) fue un cartero francés que invirtió 33 años de su vida en construir un palacio, inspirado en un sueño que tuvo a los cinco años de edad. Comenzó la edificación en abril de 1879, utilizando piedras con formas curiosas que encontraba en su ruta postal, transportándolas a mano o con una carretilla. Culminó su obra en 1912.  Para André Breton y los surrealistas, el Palacio Ideal del cartero Cheval, en la Drôme, al sureste de Francia, se convirtió en un lugar de peregrinaje.

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 Le Palais idéal du Facteur Cheval, Hauterives, Drôme, Francia, 1963

El criterio de selección que guió la búsqueda de las imágenes exhibidas, se apoyó no sólo en el sentido estético sino también en el valor histórico y documental de muchas de las fotografías. Para ello se utilizaron los negativos revelados por el mismo Cruz-Diez y archivados desde hace más de sesenta años en los talleres Cruz-Diez de París y Articruz en Panamá.

Estas fotografías estarán expuestas hasta el 13 de julio en el MACBA, un museo dedicado al abstraccionismo geométrico que hoy, gracias a la visión de Aldo Rubino, su director, presenta la exposición Cruz-Diez en blanco y negro, imágenes que representan un nuevo punto de vista sobre la poética visual del artista.

edgar.cherubini@gmail.com

1  Sontag, Susan, “On Photography”, Penguin, London, 1977.

2 Carlos Cruz-Diez y Edgar Cherubini Lecuna, Cruz-Diez en blanco y negro. Ediciones Cruz-Diez Foundation, París, 2013).

  

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Leer entre líneas a Gego

Edgar Cherubini Lecuna

París, Marzo 2014

En su teoría sobre la estética, Paul Valéry dice que el artista vive en la intimidad de su arbitrariedad y en la espera de su necesidad. Unas veces es una voluntad de expresión la que comienza la partida, una necesidad de traducir lo que siente1. La voluntad de expresarse en Gertrud Goldschmidt o Gego (Hamburgo 1912-Caracas 1994), encuentra un punto de partida en la “línea”, trazando así su propio camino a partir de la encrucijada de tendencias que presentaba el arte a finales de 1950: “Descubrí el encanto de la línea por sí misma, la línea en el espacio así como la línea dibujada sobre una superficie, y la nada entre las líneas y el destello cuando se cruzan, cuando son interrumpidas, cuando son de un color o tipo diferente. Descubrí que algunas veces el entrelíneas es tan importante como la línea en sí misma” (Gego, Sabidura 8).

Líneas paralelas

Durante sus estudios de arquitectura e ingeniería en Stuttgart, Alemania (1932–1937), se inicia en el dibujo y la pintura figurativa, a la par que absorbe las propuestas de la época, en especial la del Neoplasticismo, movimiento estético fundado por Piet Mondrian y Theo van Doesburg en 1917, en el que proponían la utilización de un lenguaje plástico objetivo para despojar al arte de todo elemento accesorio. Sus propuestas de gran rigor, se caracterizaron por el purismo basado en el empleo de la línea recta, los colores primarios y los “anticolores” blanco, gris y negro.

En 1939, Gego emigra a Venezuela escapando de la Alemania nazi. A partir del año 1956, inicia un proceso de abstracción progresiva basada en la línea: “Líneas creadas ni de la realidad del ver, ni de la realidad del conocer”, como afirmaba al traducir sus percepciones.

Influenciada por las obras de Jesús Soto, explora el cinetismo con logros notables. Fue tal el interés que despertaron sus propuestas sobre la idea de movimiento y espacio, que en 1959, Carlos Cruz-Diez realiza un documental sobre sus esculturas cinéticas, titulado Mouvement and Vibration in Space: Sculpture by Gego.2 De ese período y bajo el tema Líneas paralelas, destacan sus obras: Vibración en Negro (1957), Sphere (1959), Ocho cuadrados (1961) y Kleine Structur (1965).

Moleculum Gegum

El arte funciona como un mediador entre la razón y la sensibilidad de un entorno histórico y social dado, de allí que el artista es por igual un producto de los descubrimientos, avances o regresiones de la civilización y de la sociedad donde vive, del orden y el caos de su tiempo. Entre los hallazgos tecnológicos de los años 50 y 60, encontramos las teorías e inventos de Buckminster Fuller, quien ejerce una influencia notable sobre la arquitectura y el arte. En 1947, este visionario afirmaba que la geometría natural del universo estaba basada en matrices de tetraedros. A partir de allí, diseña y construye el domo geodésico, cuya estructura, ligera y estable, asegura su integridad funcional basada en la unión de triángulos, evitando la distorsión ocasionada por la presión del conjunto debido a sus tres puntos de apoyo. En 1960 el MoMA exhibió los diseños y maquetas de Fuller. No es por azar que en 1969, Gego se concentra en la representación geométrica espacial de los sólidos platónicos. La artista se nutre de la geometría para crear espacios fenoménicos donde la obra transcurre a partir de polígonos virtuales basados en triángulos, como los que observamos en las Reticulareas.

El crítico de arte Matthieu Poirer3,al escribir sobre la obra de Gego se pregunta “¿Las grillas onduladas constituidas de triángulos con ángulos variables, revelan constelaciones macrocósmicas o la estructura microscópica de la materia?”. La respuesta estaría en las teorías del momento que hablaban de la forma tetraédrica en la naturaleza de las moléculas, en las que Gego sin duda se zambulló y de allí que en su Sabidura 7, al desarrollar la conceptualización de sus obras, escribiera sobre el encadenamiento del espacio y el vacío. No se si esos escritos ella se refería a la teoría del entretejido invisible de sub partículas en el vacío del espacio, conocida como The Warp theory de Sidney Coleman, lo cierto es que firma como Moleculum Gegum.

Dibujos sin papel

Junto con su obra gráfica, Dibujos sin papel, es su más extensa y sugestiva serie. Gego convierte la transparencia en dibujos trazados en el espacio con líneas compuestas y dispuestas a partir de un plano, creando formas a partir de la luz. Esta serie es sin duda una de las más creativas. Gego se aleja de otras inquietudes para volcarse en el trabajo con materiales maleables como el alambre, cuerdas, hilos de metal y plásticos, con los que conforma armonías colgadas del vacío.  Como escribe de ella Anne Louyot, “Armada sólo de una línea, Gego rompe e irrumpe, continúa y desvía, estira y hace temblar, explora el espacio sin conquistarlo. Ella inventa nuevos puntos de vista, nuevos enfoques, nuevos caminos en la inmensidad”.4

París descubre el “caosmos” tropical de Gego

Joyce define “Caosmos” (Chaosmos) como el juego permanente entre orden y caos. Así lo subraya asertivamente Poirer al hablar de la obra de la artista: “Las grillas y las perspectivas subvertidas de Gego no conducen la mirada hacia una forma estable ni identificable, ni hacia ninguna abertura, estas sumergen el campo visual en unas turbulencias gráficas que desorientan el cuerpo dentro de un espacio no euclidiano, conduciéndolo hacia la experiencia del “caosmos”. Estas consideraciones, que conciernen principalmente a la obra tridimensional de Gego, se aplican por igual a su obra gráfica. “Desde esta perspectiva – concluye Poirer – se podría calificar de “vernacular”, o “tropicalista”, su cinetismo pródigo desmistificado, que mezcla la universalidad de un ideal geométrico con la individualidad desviante del objeto manufacturado”.

La exposición Gego poetique de la ligne, que actualmente presenta en París la Maison de l’Amerique latine, exhibe un conjunto de obras representativas de las etapas creadoras de la artista, realizadas entre 1963 y 1990, pertenecientes a la colección Mercantil y a la Fundación Gunz, bajo la impecable curaduría de Tahía Rivero. Dicha exposición estará abierta al público hasta el 14.05.2014.

edgar.cherubini@gmail.com

 

1 Paul Valery, Teoría poética y estética, Gallimard, París, 1957.

2 http://www.cruz-diez.com/es/medios/videos/xm/miscelanea/mouvement-and-vibration-in-space-sculpture-by-gego/

3 Gego. Poetique de la ligne (Catalogue), Maison de l’Amerique latine, Paris, 2014.

4 Idem

 

 

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El manto de Dios

Edgar Cherubini Lecuna

París, Marzo 2014

Este símil lo utiliza el ex canciller Helmut Kohl, cuando describe los súbitos acontecimientos que condujeron a la caída del muro de Berlín en 1989: “Cuando el manto de Dios pasa por la historia, hay que saltar y agarrarse a él. Para eso tienen que darse tres requisitos: en primer lugar, hay que tener la visión de que se trata del manto de Dios. En segundo lugar, debe sentirse el momento histórico; y en tercer lugar, hay que saltar y querer agarrarse a él. Para esto no sólo se requiere valor. Se trata más bien de valor e inteligencia” (Helmut Kohl, El triunfo de la libertad. El País, 08.11.2009).

En los últimos 15 años, el manto de Dios ha pasado en varias oportunidades por Venezuela, la última vez fue en el 2013, en los días que siguieron al 14-A ¿Falta de visión? ¿Falta de valor? ¿Falta de inteligencia? Son preguntas que hemos escuchado formular a muchos compatriotas y sin duda son muy complejas las respuestas. En relación a los acontecimientos del presente habría que tener la visión de si se trata del manto de Dios y si se cumplen los requisitos de los que habla Kohl.

Los límites de la repugnancia

Sobre esos días cruciales y las decisiones que tomó, Kohl señala: “no solo hace falta la voluntad, sino que se requiere de una constelación de personas y acontecimientos”. Kohl se refiere aquí a las alianzas locales e internacionales que en pocas horas logró establecer con otros líderes para poder cabalgar encima de la ola provocada por la reacción de libertad que comenzaba a manifestarse del otro lado del muro, en la Alemania del Este (RDA). Sin ningún liderazgo visible, hombres y mujeres comunes habían llegado a los límites de la repugnancia contra una doctrina que, bajo el concepto de la búsqueda del “Hombre Nuevo” y otras manipulaciones del comunismo, representaba a la historia como un movimiento de fuerzas independientes de la iniciativa humana, donde el individuo debía sacrificar su presente y su vida en función de un gobierno dirigido por patanes corruptos, un sistema miserable cuyos dogmas había que obedecer aun siendo irracionales. El 9 de noviembre de 1989, una multitud incontenible se desborda y acaba a picotazos con 28 años de oprobio, un país separado en dos mitades desgarradas, con su gente, sus familias, sus amigos, unos en una tierra de libertad y progreso, mientras otros recluidos en una cárcel gigante: la así llamada República Democrática Alemana, un país convertido en una carcasa de horror y vilezas, un Estado militarizado, un régimen policial y represivo que, basado en la coerción, la amenaza, el espionaje de la vida privada, los asesinatos y la tortura trató de doblegar y condicionar el comportamiento de millones de individuos que al final se rebelaron por su libertad y su dignidad.

Indignarse ante lo intolerable

Hoy nos encontramos con una reacción de indignación estudiantil y popular que ha sobrepasado los cálculos y estrategias de los partidos y organizaciones políticas opositoras, las que durante 15 años han convalidado una y otra vez la agenda electoral fraudulenta de un régimen sin escrúpulos que en cada campaña, a través de los voceros del alto mando militar, ha anunciado públicamente no estar dispuesto a reconocer la victoria opositora ni entregar el poder. Una dictadura proyectada por el régimen comunista cubano que ha despojado y arruinado al país, sometiéndolo a una brutal represión. De allí que los políticos de la oposición necesitan desarrollar el sentido de lo factible, pero también el sentido que los haga percibir lo que es intolerable.

Sin unión no hay resistencia

Recordemos que cuando en 2010, Stéphane Hessel publicó el manifiesto “Indígnate” (Indignez-vous !) llamando a la “insurrección pacífica”, estehombre de 93 años, antiguo combatiente de la resistencia francesa, hizo un llamado a rescatar los valores por los que su generación luchó setenta años atrás, pidiendo revivir el Consejo Nacional de la Resistencia. Haciendo un poco de historia, en 1943 se reunió por primera vez en París esta organización clandestina, liderada por Jean Moulin, representante de Gaulle en Francia durante la ocupación nazi. En ese encuentro participaron dirigentes de los partidos políticos, intelectuales, líderes estudiantiles, delegados de las confederaciones de obreros y trabajadores de la CFTC y de la CGT, con la intención de elaborar el incipiente borrador del pacto social con los conceptos democráticos y objetivos de Estado que regirían la futura Francia liberada.

Esto sucedió tres años después del histórico llamado a la Francia Libre o Francia Combatiente (France Combattante), realizado a través de la radio por de Gaulle el 18 de junio de 1940, para organizar las primeras redes de resistencia contra el ejército de ocupación nazi y el gobierno apátrida y colaboracionista de Petain. Los franceses combatientes, en apenas tres años, se convirtieron en un ejército anónimo en ciudades, pueblos, campos y bosques, llamado el ejército de las sombras.  “Allí participaron por igual, intelectuales, periodistas, personal de museos, bomberos, vendedores de mercado, mecánicos, mesoneros, entre tantos otros que se convirtieron de un día para otro en personas de acción” (Agnès Humbert, La Resistencia, editorial RBA, España, 2008). Gracias al Consejo Nacional de la Resistencia se comenzaron a ver los frutos de esa unión de intelectuales, militares, políticos, agricultores, amas de casa, obreros y gente común, que significó el germen de la reconquista de la libertad.

Desfibrilizar la política

El pensador Buckminster Fuller afirma, “No podrás cambiar las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, debes construir un nuevo modelo que haga obsoleto el modelo actual.” (Anthology for the New Millennium, St. Martins Press, 2001). Aparte de las demandas urgentes de la hora actual, los nuevos líderes que surjan de esta crisis les corresponde presentar al país un nuevo modelo, ya que el actual está agotado. Deberán cambiar a una sociedad estructurada sobre la renta petrolera y un sistema político y económico que secularmente ha servido para beneficiar a las élites que se asocian al gobierno de turno. Esa es una de las causas de la ruina en que se encuentra Venezuela. El chavismo, aparte de entregar la soberanía a terceros, lo que hizo fue borrar los límites entre Estado, gobierno y partido oficial, potenciando aún más el rentismo, la centralización y la corrupción. El ingreso petrolero durante los últimos decenios, cuarta y quinta república incluidas, no se reinvirtió en lograr un desarrollo sostenible para lograr la independencia económica, industrial y productiva, mucho menos para sentar las bases de una sociedad del conocimiento. Tampoco se utilizó para empoderar al ciudadano para que este emprendiera su propio desarrollo individual, por el contrario, ha hipotecado el futuro del país convirtiéndolo en un paria del progreso humano. Eso es indignante e intolerable.

Los jóvenes deben luchar por rescatar la política que ha perdido su voz crítica de ideas, pues la tarea más urgente es la de ensamblar las individualidades alrededor de un concepto de país que lo posicione en el mundo del siglo XXI. Una sociedad que no se encuentre en este momento ensayando modelos alternativos para su futuro, en un franco proceso de reposicionamiento ante un entorno de incertidumbres y amenazas globales, será un país frágil o en vías de extinción. Esto será así, de seguir en manos de políticos y líderes ignorantes, incapaces de entender y gerenciar con eficacia a sociedades modernas que en este momento están tratando de sacudirse modelos obsoletos de economía y política. Nunca es tarde para abrir los ojos a las nuevas tendencias, para la reingeniería del pensamiento, para el reposicionamiento y la reconducción del país. Para eso es necesario que se unan las inteligencias y las voluntades de los que desean reconstruir el país, a través de una causa que conmueva y movilice permanentemente, que despierte la voluntad y unión de todos los ciudadanos. La verdadera lucha es por un cambio de paradigmas.

Hessel tenía razón, los líderes “no nacen, se hacen”. En Venezuela, los acontecimientos de los últimos meses han hecho surgir nuevos líderes, logrando renovar la esperanza en los jóvenes al reclamar su derecho a indignarse ante lo intolerable. Hay que observar con atención si el manto de Dios pasa por Venezuela, si es así habría que agarrarse a él y no soltarse.

 edgar.cherubini@gmail.com

 

 

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Los “presidentes de los pobres” en nombre de un supuesto “socialismo” negocian los recursos de sus países con voraces mega corporaciones, promoviendo la devastación ambiental y humana.

 Los frankenstein socialistas del siglo XXI

Edgar Cherubini Lecuna

París, Febrero 2014

Luego de años de seducción por “revolucionarios” latinoamericanos como Chávez, Correa y Evo Morales, algunos “idiotas útiles” representativos de la izquierda europea, están descubriendo hoy la cruda realidad, de cómo en nombre de un supuesto “socialismo” se promueve la devastación ambiental y humana, el comercio de los valores éticos y la soberanía a cambio de jugosos contratos, convirtiéndose en vasallos de las mega corporaciones que dominan la economía mundial.  Muchas de estas transnacionales no obedecen a Estados, ni parlamentos, ni contralorías, ni están ubicadas en coordenadas geográficas. Todo lo contrario, dominan gobiernos, cortes de justicia y parlamentos a su antojo, en medio de un “se vale todo” salvaje y voraz, donde los “presidentes de los pobres” negocian a su antojo los recursos de sus países provocando una rebatiña de corrupción. Con razón, el filósofo francés Bernard-Henri Levy afirma cáusticamente que “algunos gobiernos de izquierda latinoamericanos, además de su fascinación totalitaria, están enfermos de derechismo”.

Brasil

Durante el gobierno del “socialista” Lula (2003-2010), paladín del Foro de Sao Paulo y padrino del Socialismo del Siglo XXI, se deforestaron 110.852 Km2 de la selva amazónica, concedidas a las corporaciones madereras, petroleras, mineras y de biocombustibles, sin importarle la destrucción de la mayor reserva de la biosfera del mundo, la desaparición de miles de especies animales y de plantas, así como la extinción de las etnias que allí habitan, que son los reservorios de la sabiduría ancestral de la humanidad.

Según informes de Green Peace, el gobierno brasileño promueve, financia y participa como accionista de las grandes industrias y corporaciones locales y transnacionales que operan en la Amazonia, convirtiéndose en el principal impulsor de la más grande deforestación del planeta. Además, las leyes presentadas ante Congreso brasileño pretenden conceder derechos de propiedad a esas corporaciones, ocupantes ilegales de millares de hectáreas y así duplicar la porción de selva que puede ser deforestada “legalmente”.

Las organizaciones Trident Ploughshares, la Fundación Right Livelihood Award y la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), denunciaron que durante el gobierno de Lula, Brasil fue el país que registró la mayor cantidad de asesinatos de líderes ambientales y sociales, 365 víctimas de los sicarios de empresas ganaderas, agrícolas, mineras y madereras.

Ecuador

El presidente de Ecuador, dirigiéndose a las comunidades indígenas y a los que se oponen a la explotación petrolera en el Amazonas ecuatoriano, declaró: “Basta de ese infantilismo del no al petróleo, del no a la minería’” (BBC Mundo, 05.12.2012), tratando de convencerlos de las bondades del nuevo proceso de licitación internacional para la explotación petrolera a gran escala en la Amazonía ecuatoriana que inició su gobierno. Las protestas están relacionadas con la multinacional norteamericana Chevron-Texaco, culpable de haber arrojado durante 28 años, 60,5 millones de litros de petróleo y 68 mil millones de litros de vertidos tóxicos en el ecosistema amazónico, además de los 235 mil millones de pies cúbicos de gas que había quemado al aire. Actualmente es la región más pobre de Ecuador con los índices de cáncer y malformaciones congénitas más altos del país.

Bolivia

En el año 2011, Evo Morales, reprimió salvajemente una marcha de indígenas que protestaban la ocupación de sus tierras y del parque nacional Tipnis, reserva de 3.860 kilómetros cuadrados en la cuenca amazónica boliviana, donde viven 14.000 indígenas, habitantes ancestrales de ese territorio.

Desde entonces, Morales quien ha sido calificado de “falso indígena”, ha tratado de imponer el proyecto de carretera, planificada, financiada y construida por Brasil con el objetivo de conseguir una salida al océano Pacífico, para exportar al Asia los productos de las mega corporaciones que están devastando la Amazonia brasileña. A la sombra de este proyecto también se encuentran los productores de coca, prestos a adentrarse en esa reserva natural. Recordemos que desde 1996, Evo Morales preside el Comité de Coordinación de las seis federaciones de productores de coca de Bolivia.

Venezuela

En relación al Amazonas venezolano, el secretismo de los organismos públicos podría estar encubriendo oscuros hechos de reducción, ideologización y aculturación de indígenas, la explotación de minerales estratégicos, la penetración de la narco guerrilla colombiana, así como de ideologías antioccidentales que buscan la progresiva ocupación de ese territorios y de sus riquezas naturales. Cualquiera de estas siniestras posibilidades que atentan contra nuestra soberanía, nos hace pensar que estamos ante una confabulación orquestada por intereses muy poderosos que mueven los hilos del régimen detrás de bastidores.

Los informes de PROVEA y de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de Amazonas (COIAM),alertan sobre los proyectos extractivos del “Plan Patria 2013-2019” promovido por Chávez y ahora por Maduro, debido a que “muchos de los yacimientos a desarrollar se encuentran sobre territorios indígenas”. Señalan igualmente, la entrada de garimpeiros a territorio venezolano como “constante y cíclica, así como la participación de funcionarios militares en la explotación de diferentes minas”. Pero como todos los desmanes se cometen legalmente, la Asamblea Nacional está estudiando un proyecto de ley para esa región.

Alexander Luzardo (Legalizando los negocios del desarrollismo, Tal Cual, 03.02.2014) denuncia la manipulación dentro de la Asamblea Nacional para aprobar una Ley de Frontera que “decretaría la desafectación y la liquidación del sistema de parques nacionales, reservas forestales y de biosfera, al contemplar la promoción de actividades mineras, petroleras, forestales y otros desarrollos, donde se encuentran Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE), como el parque nacional Parima Tapirapecó y la Reserva de Biosfera Alto Orinoco Casiquiare que protege, entre otras cosas, las cabeceras del río Orinoco. El texto de dicha ley “posee una factura desarrollista, propia de los modelos del gorilismo militar brasileño, asociado a la denominada geopolítica expansiva, depredadora del ambiente y enemiga de los pueblos indígenas, que tanta influencia ejerció en los distintas cancillerías y escuelas militares de América latina, resumida en la idea de: “poblar y desarrollar fronteras, aun a costa de la diversidad biológica, sus cuerpos de agua y la población aborigen”. Añade también que la minería “hace estragos en Amazonas, entregada a la voracidad del capital chino”.

Aparte de ser una zona de aliviadero y aprovisionamiento para las FARC, las noticias que llegan en boca de los propios indígenas, indican que la guerrilla colombiana está extrayendo oro en los municipios Guaviare y Atabapo. El gobernador del estado, Liborio Guarulla, denunció que “Amazonas está tomado por guerrilleros colombianos, que han construido cuatro aeropuertos que representan más de dos kilómetros de extensión y que eso lo saben las FANB”. (El Universal, 10.07.2013). En medio de una lucha de poderes por el control y dominio de esos territorios, las enfermedades diezman a las poblaciones indígenas, donde la tasa de mortalidad infantil ronda por el 40 %, antes de cumplir un año de edad.

Las democracias y las mega corporaciones  se excluyen mutuamente

Las mega corporaciones son poderosísimas economías paralelas, capaces de colocar, mantener, corromper o quitar a su antojo presidentes, parlamentarios, gobernadores o si se da el caso, provocar asesinatos, guerras o invasiones. De allí que, “las democracias y las mega corporaciones  se excluyen mutuamente”, como acertadamente afirmó Robert B. Reich, profesor de Economía en la Universidad de Brandeis. La democracia, que requiere de políticos que condenen las conductas irresponsables de las corporaciones en todos los ámbitos, desde los crímenes ambientales, pasando por el armamentismo hasta los desastres ecológicos y biotecnológicos, dependen de ellas.

Rusell Mokhiber y Robert Weissman en su libroCorporate Predators (Common Courage Press, USA, 1999) afirman que “las corporaciones multinacionales son más poderosas que las democracias”. Cincuenta de las cien más grandes economías del mundo son corporaciones, no son países.

Chávez y ahora Maduro, cabezas de un país petrolero sin instituciones reguladoras, se convirtieron de la noche a la mañana en verdaderos zares de los mega negocios. Chávez, desde que asumió el poder, fue un peón de las transnacionales de armas, comprometió las reservas de petróleo y la soberanía de la Faja del Orinoco a corporaciones provenientes de países como Cuba, Irán, Malasia, Bielorrusia, Rusia, Noruega, Francia, India, EEUU, Brasil, Portugal, Vietnam, China, España, Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay y el Reino Unido. Algunas de estas corporaciones son empresas de maletín, otras más poderosas han causado desastres ecológicos en sus propios países. Las principales obras de infraestructura de Venezuela están siendo desarrolladas por empresas extranjeras. Los capitales internacionales cuentan con la presencia de más de 200 corporaciones, una verdadera rebatiña.

Promovidas y protegidas diplomáticamente por las potencias mundiales y como una forma de neocolonialismo, la corporación multinacional, armada con la espada del neodarwinismo financiero, lo domina todo, no sólo la economía global, sino la política de las naciones, tiene el poder de comprarlo todo y a todos, produciendo “frankestein socialistas” a su servicio como Lula en Brasil, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Chávez y Maduro en Venezuela, entre otros, sustentando su poder a toda costa, para manejar y repartirse sus ganancias. A las mega corporaciones les tiene sin cuidado la destrucción de la naturaleza, de los indígenas, la demolición de las democracias o los derechos humanos de los ciudadanos de los países que explotan junto a sus socios locales.

edgar.cherubini@gmail.com

www.edgarcherubini.com

 

 

 

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 “No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución.

 Se hace una revolución para establecer una dictadura”.  

                                                          George Orwell, “1984”.

 

La retórica de la humillación

Edgar Cherubini Lecuna

Paris, Enero 2014

La violencia, el avasallamiento, el odio, el irrespeto y la indignidad, constituyen la estructura de un discurso que arremete a diario contra la construcción de la verdad social, que debe ser el producto del conjunto de subjetividades que la conforman. El que pretende ser el presidente de los venezolanos, encerrado en una torre mediática por sus mentores cubanos y asesores extranjeros, limitado a un mundo de dogmas anacrónicos y conjeturas confusas, de eslóganes, ficciones e ilusiones sin esperanzas de realización, con un lenguaje de odio y resentimiento, está imponiendo los estrechos límites de su visión unilateral al resto de la sociedad, imitando el estilo de su antecesor. En cualquier caso, a esa visión unívoca de la realidad la precede un lenguaje reduccionista y es parte de la psicopatía política del comunismo y de los totalitarismos de todo cuño.

Lenguaje totalitario

Según Jean Pierre Faye (Langages totalitaires, Hermann, París, 1972), el lenguaje totalitario es de por sí limitado debido a la exclusión que hace del resto de la sociedad que no piensa como su emisor. Es un lenguaje pervertido debido a la ilegitimidad, indignidad y deshumanización del que trata de imponerlo, pues para lograrlo debe recurrir a la fuerza contra la voluntad de los otros, despreciando su dignidad, conduciendo al colectivo a espacios pre-políticos, pre-sociales, primitivos. 

Por su parte, Yves Ternon (Guerres et Génocides au XXe siècle, Odile Jacob, París, 2007), afirma que el genocidio es el acto final de un discurso de discriminación, de agresiones verbales que prepara el terreno para expropiaciones, hostigamiento, persecuciones, deportaciones y masacres. El discurso del odio va abonando el terreno con anterioridad para propiciar las masacres. George Bensoussan (Idéologie du Rejet, Manya, París, 1993) y Ternon (L’Etat criminel), coinciden en que el lenguaje totalitario deshumaniza a las víctimas con la idea de eliminar el sentimiento de culpabilidad en sus ejecutores.

La retórica genocida

Según los autores citados, la retórica genocida es un uso consciente e instrumento de una política criminal del Estado. La primera etapa del genocidio es la supresión de la identidad de la víctima, cosa que se consigue a través de los insultos y la deshumanización del enemigo. El discurso político y la propaganda identifican al grupo a eliminar y preparan su destrucción. Mediante su previa desnaturalización, la futura victima es rebajada a un nivel inferior a lo humano, se la compara con un “gusano”, “parásito”, “tumor”, “cáncer”, “basura”, “podredumbre”, “excremento”. Al transformar a su víctima en eso, se ayuda al asesino o ejecutor a invertir el sentido del crimen como un acto de profilaxis. El asesino no se siente asesino, se siente “terapeuta” o “sanitarista” y actúa con sobrada impunidad.

La humillación como política de Estado

En su libro “1984”, George Orwell describe la utopía totalitaria del comunismo con la analogía de una nación cayéndose a pedazos, dirigida por un gigantesco y abrumador aparato de propaganda que invade hasta los últimos intersticios de la vida privada del individuo: “Lo que importa ahora es controlar a la mente. La realidad esta en el interior de la cabeza. El poder real, el poder por el cual debemos luchar día y noche, no es el poder sobre las cosas, sino sobre los individuos. ¿Cómo aseguramos el poder sobre el individuo? Haciéndole sufrir. La obediencia no basta. El poder es infligir sufrimiento y humillaciones. El poder es destruir el espíritu humano en pedazos que se juntan después bajo nuevos patrones armados por nosotros. ¿Qué clase de mundo estamos creando? Un mundo de temor, miedo, traición, tormento. Un mundo de aplastadores y aplastados, un mundo que a medida que lo afinemos se volverá cada vez más despiadado. El progreso de nuestro mundo será el progreso hacia el sufrimiento, fundado sobre el odio. No habrá otras emociones que el temor, la rabia y la humillación”.

Cualquier parecido con la realidad no es simple coincidencia. Nicolás Maduro, el mismo día en que negó el indulto navideño a los presos políticos, algunos de ellos moribundos, anunció en cadena audiovisual la creación de la misión humanitaria a favor de los perros de la calle ¿Alguien tiene dudas del mensaje?

Palabra, acto y gesto

Pensamos que comunicación es palabra, pero también es acto, incluso el gesto de amenaza posee una topografía mental plena de significados. De allí que Lacán se pregunte: “¿Qué es un gesto de amenaza? No es un golpe que se interrumpe, es algo que se hace para detenerse y quedar en suspenso, que no cesa de no producirse” (Seminario XI, 1964).

Así lo sentimos los venezolanos, el suspenso ante la amenaza permanente de la agresión “detenida”, pero que se producirá en cualquier momento. Según Lacan “las armas también son gestos”. De allí que la constante amenaza de “la revolución armada” tienen la misma connotación. Debido a sus significados y significantes de destrucción y terror, forman parte estructural del mismo lenguaje totalitario.

Durante los años 15 del chavismo, junto al desmantelamiento de sus instituciones, el lenguaje político ha sido demolido, de allí que la democracia y su sistema de libertades y derechos, de progreso individual y colectivo se extinguen con éste. El drama en Venezuela se agrava debido a la falta de un discurso que defina la verdadera naturaleza del régimen por parte de los líderes, analistas y portavoces de la oposición: un régimen militar dictatorial, con una fachada civil para lo cual es utilizado un muñeco manejado por los ventrílocuos de la inteligencia militar cubana y sus lacayos locales, una nomenclatura despótica y despiadada que busca imponer el comunismo, mientras realiza simulacros electorales para mantener una fachada democrática. Urge definirlo políticamente para, a partir de allí, trazar nuevas estrategias y consolidar la unión de los millones de venezolanos que se encuentran hoy sin orientación y sin respuestas. Urge, por igual, reconstruir el lenguaje político.

Inventar un lenguaje

Para eso es necesario suplantar slogans por ideas constructivas, creativas e innovadoras, las que históricamente han nutrido las causas libertarias de los pueblos. Un lenguaje que aparte los dogmatismos tanto de la izquierda que pretenden reeditar revoluciones comunistas que fracasaron en el siglo pasado, como los de la filosofía neo darwinista de la economía, propia de las corporaciones trasnacionales que se han constituido en los nuevos amos y depredadores del mundo.

Un lenguaje que reconstruya el escenario político venezolano ¿lo permitirán quienes al verse descubiertos en su autismo ideológico,  sacarán un AK-47 o una Glock cuando se mencionen las palabras “democracia”, “sociedad del conocimiento”, “globalización”, “políticas públicas”, “descentralización”, “meritocracia”, “inteligencia”, “idea”, “investigación científica”, “creatividad”, “talento”, “desarrollo sustentable”, “eficiencia” o “diálogo”?  Convivimos con una izquierda enloquecida y militarista que aun piensa y habla de socialismo utópico y de socialismo real, que no le ha otorgado prioridad a la política como instrumento de decisión racional, a través del consenso y la negociación, sino por el contrario, radicalizándose y amenazando con el puño cerrado golpeando en la otra mano y el “los haremos polvo cósmico” (Chávez dixit) a quienes no piensen como ellos.

El filósofo Wittgenstein, mientras servía como soldado en las trincheras y luego prisionero, durante la primera guerra mundial, acierta al escribir que “imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida” (Tractatus, 1916). Nos preguntamos entonces ¿cuándo inventaremos un lenguaje que motive la sinergia de todos los venezolanos. Un lenguaje capaz de construir una causa que nos conmueva y nos movilice permanentemente en defensa y reconstrucción de la democracia, de los valores éticos, la fraternidad, la igualdad y la justicia social? Un lenguaje que transmita conceptos e ideas, útiles para una reingeniería del pensamiento político, indispensable para salir de esta crisis local y global en la que estamos insertos. El futuro depende del lenguaje que utilicemos.

edgar.cherubini@gmail.com

 

 

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“El Rey Juan Carlos encarna una dimensión sagrada que le ha permitido conjurar los demonios irracionales de España”.– Laurence Debray

 

Conversación con Laurence Debray

El rey al desnudo

Edgar Cherubini Lecuna

París, Julio 2013

 Juan Carlos d’Espagnede Laurence Debray, es un libro tan apasionante que desborda el género biográfico. Es una narración cuyo argumento y ritmo van develando una trama de acción y suspenso como en una novela psicológica. La autora retrata magistralmente a cada uno de los personajes que se entrecruzan en la vida de un joven predestinado a ser rey. Se trata de la vida del rey Juan Carlos de España, quien encarnó un proyecto político y un proceso inédito de transición que reconcilió a los españoles, guiándolos hacia la democracia y la modernidad.

ECL:¿Cuánto tiempo le tomó una investigación tan rigurosa y cómo hizo para informarse de tantos detalles, algunos de los cuales traspasan la intimidad de alcobas y despachos oficiales, revelando el entretejido de situaciones que hablan de intrigas, villanos y héroes en el desarrollo de esta emocionante historia?

LD: Tardé dos años en investigar los archivos diplomáticos, en entrevistar a los protagonistas de esta historia, a los amigos de infancia del Rey y a los políticos de izquierda en la oposición al franquismo, así como en leer todas las noticias, crónicas y biografías publicadas en España. No quise entrevistar al Rey directamente para no perder mi objetividad ni mi libertad de historiadora. Me hubiera gustado conversar con la Reina pero no sé hasta que punto ella hubiera podido expresarse libremente, debido a su investidura.  Después de haber acumulado tanta información, la estructuré como si fuera una novela, porque mi objetivo era que esta biografía del rey se leyera tal y como ha sido en la realidad, una  trama de suspenso, intrigas y personajes enrevesados, basada sobre hechos históricamente ciertos. El  destino shakesperiano del Rey Juan Carlos se prestaba muy bien para este ejercicio narrativo.

ECL: Franco, quien se encargó personalmente de preparar a Juan Carlos como futuro rey, quiere dejar una herencia anti republicana, anti comunista, anti carlista y anti liberal. Sin embargo, no cesa de inculcarle a Juan Carlos, que un rey debe estar por encima de las pugnas políticas y constituirse en el de factor unificador de la nación ¿Franco estaba muy claro en sus designios o es que no tenía otra salida ante la dinámica política y social de los otros países europeos donde imperaba la democracia y la modernidad?

LD: Franco pensaba dejar un heredero que fuera fiel seguidor de los principios del Movimiento Nacional. Estaba convencido que su régimen quedaría “atado y bien atado”. Consideraba que España no estaba lista para un gobierno democrático como el de Francia. No creo que haya anticipado la transición democrática.

ECL: Como un ejemplo del ascendiente de la realeza en España, usted comenta que en 1968, la Reina Madre Victoria Eugenia quien visita Madrid luego de años de exilio, es recibida por miles de españoles que se lanzan a las calles para aclamarla y el temible Caudillo se rinde a sus pies, aceptando nombrar como su sucesor a Juan Carlos ¿Nos puede decir algo más de estos intensos personajes de la realeza española?

LD: El episodio es mucho más complicado y sutil de lo que acaba de resumir. En pocas palabras: Victoria Eugenia se fue al exilio en 1931 junto a su esposo el Rey Alfonso XIII para evitar una guerra civil. La británica, quien es nieta de la reina Victoria, nunca fue feliz ni apreciada durante su reinado, siempre tuvo conciencia de la importancia de la restauración de la monarquía en España. Estaba dispuesta a sacrificar el puesto de su propio hijo Don Juan, el heredero legítimo del trono, a favor de su nieto Juan Carlos, porque sabía que tenía mas probabilidades de éxito. Franco siempre fue monárquico y muy respetuoso de Alfonso XIII, quien lo nombró general, el más joven de su rango en España. Fue testigo de boda del rey y de “su reina” como llamaba a Victoria Eugenia. Nunca se llevó bien con Don Juan, al que menospreciaba. Quería asegurarse que su sucesor fuera fiel a los valores franquistas y Don Juan se mostró siempre muy liberal así que eligió al hijo de Don Juan, Juan Carlos, a quien decidió formar según sus principios.

ECL: Usted relata que en 1975, estando Franco disminuido y hospitalizado, sobrevino la crisis del Sahara occidental, cuando el Rey de Marruecos lanzó a través del desierto a una multitud de civiles desarmados, incluyendo mujeres y niños, hacia las posesiones españolas con la intención de ocuparlas. Juan Carlos, enfrenta la situación, tomando decisiones políticas audaces. Luego de leer sobre los complejos de soledad, timidez, desafecto y desapego del joven Juan Carlos, ¿cómo se explica que, repentinamente, haya actuado de forma tan temeraria?

LD: Juan Carlos, quien ya ha sido nombrado sucesor, piloteando su propio avión realiza un vuelo de reconocimiento, confirmando que en efecto ocurrirá un enfrentamiento. Aterriza en la base española, se posiciona al frente del ejército allí destacado, lo exhorta a retirarse dignamente, evitar la provocación y esperar unos días a que el Rey Hassan II lo contacte para negociar, pues “los reyes entienden de gestos”. Es una de las primeras decisiones que Juan Carlos toma en solitario. A partir de ese momento, la mayoría de los españoles que lo ignoraban y que despectivamente lo tildaban de “títere de Franco”, comienzan a considerarlo como una referencia y un líder con temple. Después de la muerte del Caudillo, a la mayoría de los españoles les tomará más de un año percatarse que el Rey no era tan tonto como se decía y que además  sería el motor del cambio. Durante los años de la dictadura, Juan Carlos vivía bajo la vigilancia estrecha de Franco, incluso en su propia casa. No podía permitirse el lujo de hacerse enemigos  dentro del régimen ya que pretendía ser el heredero del Caudillo. Podía confiarse a algunos en el extranjero o a sus íntimos en España, pero no más. Cuando después de muchos años de espera, llega a ser jefe de estado interino porque Franco esta hospitalizado, revela su verdadero carácter: dinámico, moderno, valiente, astuto.

ECL: Bruno Bettelheim, autor de Psicoanálisis de los cuentos de hadas, dice que en esos relatos, a pesar de las pruebas, injusticias y dificultades, al final la victoria se consigue gracias al encuentro azaroso de seres fantásticos o personas de carne y hueso. Usted narra el encuentro entre Juan Carlos y la princesa desterrada, Sofía de Grecia, como un cuento de hadas ¿No es acaso la Reina Sofía quien convierte a “un proyecto de persona, en la persona de un proyecto”?

LD: Sofía es una princesa que tiene la experiencia real de la monarquía ya que su padre es el rey de Grecia. Juan Carlos solo tiene una idea de la monarquía, mientras que ella la vive en lo cotidiano. Sofía renuncia a su condición de princesa real de Grecia y a su religión ortodoxa para seguir a su marido, creyente católico, a España, pese a que no existía ninguna certidumbre de que Don Juan tuviera las intenciones de abdicar a favor de su hijo Juan Carlos y que éste, algún día sería el rey de España.  En ese momento era solo un príncipe encantador y guapo, hijo del heredero de la Corona española en el exilio. Sofía es inteligente y pragmática, se da cuenta que el estatus de su marido depende totalmente de Franco. Lo va a secundar en todo muy activamente, incluso la noche del golpe de estado, cuando se negó a separarse del rey, pese a la amenazadora situación que vivieron. Dice de ella su marido que es una “gran profesional”.

ECL: Junto a la Reina Sofía coexisten en la vida cotidiana de Juan Carlos otros personajes emblemáticos durante la transición hacia la democracia ¿Qué más nos puede decir sobre el papel de esos actores políticos?

LD: Juan Carlos siempre tuvo un olfato extraordinario para encontrar consejeros inteligentes y útiles a su causa, así como la amplitud de criterio y humildad para escucharlos. Juan Carlos y España les deben mucho a todos ellos. Carrero Blanco, quien era el hombre de confianza de Franco, es la persona adentro del régimen que más ayudó al príncipe de España, fue su ángel protector hasta su prematura muerte a causa de un espectacular atentado de ETA. Carrero, estaba preocupado por el porvenir político de España después de Franco. Imaginaba un régimen conservador basado en un fuerte desarrollo económico, representado por una fachada política respetable y joven personalizada por Juan Carlos. Torcuato Fernández-Miranda, fue el profesor de derecho político que Juan Carlos tuvo después de completar su formación militar.  Su espíritu de gran finura, independiente y astuto abrió la mente del joven militar. Juan Carlos lo nombró Presidente de las Cortes porque tenía la clave para poder salir pacíficamente y legalmente del corpus de leyes franquistas: “pasar de la ley a la ley por la ley”. Suárez fue el joven cómplice, en ese momento, tienen los dos la misma edad, la misma ambición y el mismo temperamento; nombrarlo jefe de gobierno fue la primera gran decisión política de Juan Carlos. Conocía bien el régimen franquista por dentro como para poder desarmarlo y era lo suficientemente abierto para aceptar discutir con la oposición. Carrillo, el líder del PCE, entendió que para evitar una guerra civil, había que dejar de lado los símbolos del comunismo y jugar el juego de la monarquía porque ésta iba a la par con la democracia, tornándose hasta más monárquico que el propio rey. Cuando Felipe González llegó al poder gracias a las elecciones de 1982, fue una segunda prueba de fuego para el Rey, después del golpe de Estado del año anterior. Su padre le había pronosticado que si conseguía reinar con un gobierno socialista, la monarquía estaría por fin bien establecida. Juan Carlos y Felipe González avanzaron mano a mano para que España integrara la Comunidad Económica Europea y para demostrar que era una gran nación, moderna y rica. Recordemos la expo universal de Sevilla y los juegos olímpicos de Barcelona, entre otros.

ECL: En 1976, los partidos de oposición tomaron una decisión trascendental con la creación de la Junta Democrática (comunistas) y la Plataforma de Convergencia Democrática (socialistas) para conducir las negociaciones hacia una transición democrática y hacer posible las reformas constitucionales ¿Usted cree que los españoles aprendieron bien la lección de los líderes de ese momento o aún existen resabios anacrónicos?

LD: Los políticos españoles de la transición tuvieron conciencia de la inmensa responsabilidad histórica que les tocó vivir, ya que la amenaza de una nueva guerra civil era inminente. La situación cambia con el establecimiento de un sistema político democrático, con reglas de juego bipartidistas.  A partir de allí, la ambición personal se abre paso sobre la ambición nacional, como en cualquier sistema político, los políticos ya no son héroes sino gestores de su propia agenda.

ECL: Usted se refiere en forma muy asertiva a la participación de Henry Kissinger como factor de apoyo a la transición, pues según éste, una evolución democrática de España significaba ganar la estabilidad ¿Está usted de acuerdo en que los Estados Unidos ha sido un actor de primer orden en las crisis europeas desde la segunda guerra mundial, apoyando la democracia y la libertad, pese a la malquerencia de los europeos hacia ellos? 

LD: Desde la segunda guerra mundial, los Estados Unidos, son una “hiperpotencia”, según Hubert Védrine, esto explica la relación de amor y odio que tiene Europa con ellos.  A la vez, los necesitan y están celosos de la influencia que tienen en el mundo ya que ellos la han perdido. Pero Europa ya no quiere ser una potencia con todas las responsabilidades que esto supone, es un continente viejo que intenta conservar sus logros sociales y económicos.

ECL: ¿Por qué existen aún “zonas de sombra” en torno al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981? ¿Es cierto que el rey conocía del complot y lo dejó desarrollarse para evaluar sus decisiones en esas horas cruciales?

LD:  Para controlar un golpe, es bueno conseguir información desde adentro.  Recordemos que en ese tiempo todo el mundo complotaba para conseguir el poder, incluyendo a los partidos democráticos. Es cierto que el Rey cometió antes del golpe algunos faux pas, pero a la hora de la verdad, fue irreprochable. Durante los años de transición democrática, Juan Carlos fue el enlace fundamental entre las Fuerzas Armadas y el gobierno. Si las Fuerzas Armadas se movilizaban contra los avances políticos, el proceso democrático se detenía.  Las Fuerzas Armadas respetaron las acciones del Rey, incluso cuando se legalizó el Partido Comunista Español, porque Juan Carlos era el heredero de Franco y además, muy importante, uno de ellos, Juan Carlos es un militar y jefe de las Fuerzas Armadas. Cuando el descontento fue creciendo por la crisis económica, las acciones terroristas de ETA, la dimisión de Suárez, que abrió la puerta a todas las ambiciones, Juan Carlos escuchó atentamente los temores y disgustos de los militares, como siempre lo hizo. Pero quizás los escuchó demasiado, incluso cuando hablaban de una opción de gobierno de unión nacional dirigido por un militar o de un intento de putsch. El silencio del Rey fue interpretado por algunos como una aquiescencia y no como una reserva. Pero cuando surgió el golpe, Juan Carlos no vaciló y se puso del lado de la democracia y la legalidad inmediatamente, actuando con gran temple.   

ECL: Debido a que usted es la hija rebelde de Regis Debray, un hombre rebelde, me parece curioso el episodio que usted comenta en el prólogo. Siendo adolescente, usted había colocado en su habitación un retrato de Juan Carlos, su “príncipe encantado”, pero su padre lo cambió por uno de Mitterrand, para encauzarla hacia el socialismo. Pero la política está llena de paradojas y fue el rey Juan Carlos quien legalizó los partidos de izquierda, apoyándose en el PSOE y en el PCE para las reformas democráticas. Después de todos estos años ¿Regis Debray coincide ahora con usted?

LD: Mi padre sigue siendo fundamentalmente un “republicano”, ¡…a pesar de mi libro!  Pienso que los españoles necesitan una mejoría económica y un poder político irreprochable para poder solucionar su crisis. La monarquía es útil cuando se sitúa por encima de los intereses particulares. Siendo un símbolo de unidad y estabilidad del país, y si es ejemplar en su comportamiento, evidentemente puede ayudar a los españoles a salir adelante, nuevamente.

ECL: Regis Debray, afirmó recientemente que en una sociedad para poder lograr que sus múltiples “yo soy” se transformen en un singular “nosotros”, debe existir una idea o creencia en algo superior, por encima del rompecabezas social para poder unificar y transformar ese conglomerado de ideas y tendencias en una arquitectura estable. 

LD: Lo digo en mi libro, el Rey Juan Carlos encarna una dimensión sagrada que unida al Estado y enraizada en la historia, le confiere un estatus fuera de lo común que le ha permitido conjurar los demonios irracionales de España.

ECL: La popularidad del rey comienza a menguar a raíz de la difusión de la fotografía en la que el Rey Juan Carlos, fusil en mano reclama como trofeo de caza un elefante abatido a tiros por él en Botsuana. Esta actitud superficial y arrogante de cazador ilegal de paquidermos ¿Se debe acaso a la pérdida de su fino instinto de “animal político”? ¿Es que repentinamente el Rey Juan Carlos multiplicó por cero todo su haber histórico, su poder y su prestigio?  …Como sucede en el cuento de Andersen ¿El rey está desnudo?

LD: La caza es un deporte aristocrático. La madre del Rey era famosa por ser una experta en la caza de elefantes en África. Ahora no es políticamente correcto y el Rey, que tiene derecho a una vida privada, no se percató que iba a provocar un escándalo en España, a pesar de ser un viaje privado que no le costó nada al contribuyente. Si no hubiera tenido ningún accidente, nadie se hubiera enterado. Si antes, España podía cerrar los ojos, ahora no esta dispuesta a perdonar nada a su jefe de estado debido a la crisis tan radical que afecta a todas las familias. Su vejez es difícil, tiene varios problemas de salud que le impiden caminar bien. Y a lo mejor esta muy cansado del poder también. Pienso que perdió su olfato legendario…

ECL: ¿Cree usted que hoy en día, el español común, el joven, el “indignado” por la corrupción de los políticos o el furibundo que protesta contra la monarquía, entiendan el entramado de situaciones que Juan Carlos tuvo que sortear para conducir a su país a la democracia y a la modernidad?

LD: Los jóvenes españoles están desesperados debido a la situación económica y política del país y tienen toda la razón, todos los partidos políticos presentan casos de corrupción y hay un joven sobre dos que está en paro y sin ninguna perspectiva positiva frente al futuro. Los que han vivido la transición democrática y el intento de golpe en 1981 saben muy bien lo que le deben al Rey. Pero por primera vez Juan Carlos muestra sus debilidades  – las mujeres atractivas, los problemas de salud, sus conexiones, aunque indirectas, con los negocios –  en un momento en que el país necesita de un guía respetable y sabio. No se lo van a perdonar. Hoy en día hay un divorcio entre el rey y su pueblo. En mi opinión, la inculpación del marido de la infanta Cristina es lo que más ha dañado la imagen de la monarquía.

ECL:  Los españoles están colocando en tela de juicio a las instituciones y a los políticos, y la Corona no está exenta del escrutinio de la opinión pública. No podemos olvidar que el Rey posee una serie de mandatos constitucionales, entre estos: Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, árbitro del funcionamiento de las instituciones y ostenta, además, el mando supremo de las Fuerzas armadas. Tomando en cuenta el poder inaudito que tiene en sus manos, si a usted le permitieran dar un consejo al Rey Juan Carlos ¿qué le diría?

LD: Este poder es muy limitado en comparación con el poder que heredó de Franco en 1975. Hay que subrayar el hecho de que se desprendió de todos los poderes dictatoriales que heredó de Franco, restituyendo la soberanía popular. Lo hizo porque tenía un sentido de la Historia y del Estado. La única sugerencia que le daría es la de encontrar mejores consejeros que los que tiene actualmente, pues han demostrado que no saben manejar la comunicación en una situación de crisis y menos hacia los jóvenes. Hoy en día, con el poder de las nuevas redes sociales, hay que manejar la monarquía como “un brand”. Es muy importante, ya que proyecta la imagen del país al extranjero.

ECL: Usted narra la vida de sacrificios y deberes a los que desde niño fue sometido Juan Carlos, entre estos, su estricta formación académica, política y militar. Juan Carlos fue preparado minuciosamente para enfrentar los desafíos de la política que demandaba la transición. ¿Está acaso España y sus políticos preparados para los retos del presente? ¿Estaría el Príncipe Felipe a la altura del  liderazgo necesario en medio de la crisis?

LD: España padecía de “juancarlismo”, que es bien diferente del monarquismo. La crisis que afectó la imagen de Juan Carlos y sus problemas de salud permitieron al príncipe Felipe afirmarse. Su padre siempre pretendió que su hijo era el príncipe heredero mejor formado de Europa. El país lo percibía como una persona fría y con poco carisma, pero ahora se dan cuenta que su comportamiento es muy ético y que cumple con su papel perfectamente. A lo mejor, España va a devenir “felipista”…

ECL: ¿Es la España de hoy el país que Juan Carlos soñó en su juventud?

LD: El Rey Juan Carlos concretizó en España lo que su abuelo y lo que su padre no pudieron realizar. Su éxito político tuvo un precio personal muy alto. Nunca lo quiso revelar. Tiene la elegancia de no subrayar las dificultades que tuvo que vivir y superar. Es uno de los jefes de estado europeos de los más importantes del siglo XX. Ahorró a su país una nueva guerra civil y fue el motor del cambio, un cambio pacífico y rápido que no era nada inevitable, haciendo posible la entrada de España en la modernidad y en Europa. Estoy segura que algún día España, cuando salga de la crisis, se dará cuenta de todo lo que debe a su rey.

edgar.cherubini@gmail.com

Laurence Debray, es hija de Elisabeth Burgos y Regis Debray, Laurence Debray, de 36 años, educada en Francia y España, es historiadora, egresada de la Sorbona y de la Escuela de Estudios Superiores de Comercio (École des Hautes Études Commerciales – HEC París), así como de la London School of Economics and Political Science. Produjo esta investigación sin ningún sesgo, basándose en nuevos documentos y archivos, así como en numerosos testimonios de actores políticos y testigos históricos.                                                                       

 

 

 

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La llamada “revolución bolivariana” no tiene nada que ver con el socialismo democrático moderno, al ser un “proceso” diseñado en Cuba y encausado hacia el comunismo.

El régimen es “comunista”, con todo el legado de crueldades, genocidios, retrocesos, pobreza y calamidades que conlleva el término.

La “estrategia del espejo”

Edgar Cherubini Lecuna

París, 08.08.2013

El chavismo lleva 14 años desenvolviéndose en un esquema comunista.El régimen ha borrado los límites entre partido, gobierno, estado y nación, tomado por asalto a las instituciones, demoliendo el concepto de democracia.   seguir leyendo

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“Los islamistas están masacrando a los cristianos en el Medio Oriente y África”.

La guerra de religiones y la Jihad mundial

Edgar Cherubini Lecuna

París, 31.10.2012

 

En el medio oriente y en África, los cristianos son blanco de atentados y matanzas por islamistas. Es tal la preocupación del Vaticano, cuyo Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, ha declarado a la prensa su angustia sobre “la creciente intolerancia, la feroz persecución y matanzas a las que están siendo sometidos los cristianos en el medio Oriente y África”.

Pero no solo los judíos y cristianos son blanco de la demencia islamista, los violentos ataques contra la comunidad budista en Birmania, se teme sea el comienzo de una guerra religiosa en ese país.

Sin duda se trata de una escalada de violencia organizada, como parte de la estrategia de ampliar la guerra declarada a occidente.  Estamos hablando de la mundialización de la Jihad al desatar los demonios de una guerra de religiones. seguir leyendo

 

 

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Los Yanomami se encuentran en vía de extinción a causa de la invasión de buscadores de oro y la deforestación de sus territorios ancestrales;

La miopía y el desprecio han relegado a los indígenas a la trastienda de los Estados.

Condenados a desaparecer

Edgar Cherubini Lecuna

París, 31.08.2012

En el mundo existen dos tipos de gente, los yanomamö y los que no lo son.  Estos últimos somos nosotros, los nabë: intrusos, forasteros, ajenos a la selva, enemigos o simplemente los que no somos de su pueblo.

Los yanomamis son los habitantes más antiguos de ese ecosistema y allí han sobrevivido durante miles de años debido a su organización social, cultural y religiosa, logrando un perfecto equilibrio con su medio ambiente gracias a una original interpretación de la vida, basada en la libertad individual conectada a profundas corrientes espirituales. 

Hoy, en nombre de una supuesta civilización, se ha iniciado una nueva conquista de la Amazonia, esta vez para explotar sin contemplación los recursos naturales de inmensos territorios del único y frágil ecosistema donde habitan los yanomamis.  La presencia del hombre blanco ha traído como consecuencia la muerte masiva de indígenas quienes han sido sistemáticamente exterminados por los colonos y buscadores de oro que invaden sus territorios.  seguir leyendo