La roca que habla

“Si este titán se levantara, la incoherencia del mundo se rompería en pedazos”

La roca que habla

Edgar Cherubini Lecuna

Existen lugares que actúan como faros en la navegación con mal tiempo que nos ha tocado sortear en el presente. En fecha reciente estuve en Roma, dedicando una de las mañanas a visitar de nuevo la iglesia San Pietro in Vincoli para admirar el Moisés de Michelangelo Buonarroti (1475-1564). Esta escultura fue realizada entre 1513 y 1536, centrada en la figura bíblica de Moisés, quien es representado en la creencia colectiva tanto judía como cristiana como el legislador del pueblo hebreo, portador de las Tablas de la Ley.

Moisés es el autor del Pentateuco, la Torá hebrea, los libros de la Biblia que contienen la Ley, llamada Ley de Moisés y también es el fundador de la transmisión oral o Mishná. En la tradición judía es denominado Moshe Rabbenu: Moisés nuestro maestro. Pero no solo para el judaísmo y el cristianismo es un personaje fundamental, en el Corán, Moisés es citado ciento treinta y seis veces, como el profeta que escuchó directamente a Dios, por lo cual lo llaman kalîm Allah. En todas las religiones abrahámicas o monoteístas, Moisés es una figura central como profeta y legislador. Los exégetas cristianos, interpretaron a Moisés como el salvador que prefiguró el advenimiento del Cristo redentor.

Volviendo a la obra, ésta no puede aislarse de esa ópera de óperas que es el drama bíblico. En el segundo libro, el Éxodo, que narra la huida de Egipto de los judíos guiados por su libertador, se encuentra la escena que inspiró a Miguel Ángel. Habiendo transcurrido tres meses de penosa travesía por el desierto, los migrantes llegaron a las faldas del monte Sinaí, allí sucede el prodigio en el que Moisés se encuentra con Dios y este le confiere las Tablas de la Ley. Cuando descendió para compartir con su pueblo tales portentos, advierte que en su ausencia reina la intriga y la desconfianza entre sus seguidores, que han elaborado un ídolo, un becerro de oro al que, en medio de la anarquía, le brindan adoración.

Al detallar el Moisés, observamos al líder de Israel sujetando con fuerza las Tablas de la Ley debajo de su brazo derecho, tomando asiento ante el disgusto de ver a su pueblo entregado de nuevo a la idolatría y a la superstición. El escultor traduce de manera magistral la indignación que lo invade, al lograr proyectar la gran tensión que presenta su figura y aún más, la de su rostro a punto de estallar en cólera. La protuberancia de las venas y la tensión en los músculos de brazos y piernas anticipan el impulso de levantarse y enfurecido despedazar las Tablas de la Ley, acción que ejecutará cuando se incorpore furioso. La escultura resume el instante en que un hombre indignado observa con rabia y desprecio la estupidez de aquellos en quienes ha depositado su confianza y desvelo. Es un rostro que está a punto de increpar vigorosamente a quienes lo observan. Es una cólera sagrada, porque él viene de encontrarse nada menos que con Dios y recibir de él las leyes para la supervivencia de su pueblo.

Es una escultura sublime, es una roca que habla. Entre las diversas interpretaciones de esta obra y de la fuerza que emana su contemplación, me remito al singular análisis del psicoanalista y filósofo austriaco Sigmund Freud (1856-1939), titulado Moisés, publicado originalmente en 1914 en la revista Imago, Austria.  En dicho ensayo Freud expresa una mezcla de admiración y reverencia por la obra. Aquí copio varios extractos significativos: “He intentado siempre sostener la mirada colérica del héroe bíblico, y en alguna ocasión me he deslizado temeroso en la penumbra del interior de la iglesia, como si yo mismo perteneciera a aquellos a quienes fulminan sus ojos; a aquella chusma, incapaz de mantenerse fiel a convicción ninguna, que no quería esperar ni confiar, y se regocijaban ruidosamente al obtener de nuevo la ilusión del ídolo”.  Freud calificó de enigmática la obra y al tratar de comprenderla, dedica la mayor parte del texto a reunir toda una colección de juicios sobre el significado de la escultura, llegando a dedicar la mitad del ensayo a la descripción de los gestos de las manos y la disposición de las piernas: “(…) La pierna izquierda aparece ya echada hacia atrás, y adelantada la derecha, de inmediato, Moisés se levantará airado, la energía psíquica pasará de la sensación a la voluntad, el brazo derecho se moverá́, las tablas de la Ley caerán al suelo y ríos de sangre lavarán la afrenta de la apostasía…”.  “(…) No es este aún el momento de tensión de lo sucedido. Domina todavía, siendo casi paralizante, el dolor anímico”.  En las catorce páginas del ensayo, en todo momento Freud comparte sus impresiones: “Recuerdo mi decepción cuando en anteriores visitas a la iglesia de San Pietro in Vincoli me senté́ ante la estatua, esperando ver cómo se alzaba violenta, arrojaba las tablas al suelo y descargaba su colera. Nada de ello sucedió́, por el contrario, la piedra se hizo cada vez más inmóvil; una calma sagrada, casi agobiante emanó de ella y sentí́ necesariamente que allí́ estaba representado algo que podría permanecer inmutable, que aquel Moisés permanecería allí́ eternamente sentado y encolerizado”. Al final, el padre del Psicoanálisis llega a una conclusión sobre la intención del escultor: “Miguel Ángel crea la figura de un apasionado guía de la Humanidad, el cual, consciente de su divina misión legisladora, tropieza con la resistencia incomprensible de sus seguidores. Para caracterizar a tal hombre de acción, el único medio hábil era hacer visible la energía de su voluntad, y esto era posible por medio de la representación intuitiva de un movimiento que penetrara la serenidad aparente, tal como se manifiesta en el giro de la cabeza, la tensión de los músculos y la posición de la pierna izquierda. Los efectos de la colera, el desprecio y el dolor alcanzan una sublime expresión humana, sin ello era imposible de intuir la naturaleza de tal superhombre. Lo que Miguel Ángel ha creado no es una imagen histórica, sino un tipo de carácter de insuperable energía”.

Sobre el temor sagrado que infunde el Moisés, cuentan que la cofradía de artesanos que trabajaban en la construcción del mausoleo de Julio II en San Pietro in Vincolo, donde se instalaría la escultura, observaron que al dar por terminado su trabajo, Miguel Ángel le dirigió unas palabras de admiración, reverenciándola mientras se retiraba sin darle la espalda. Esa mañana, momentos antes de terminar mi visita a la iglesia escuché decir a un encorvado y viejo profesor que instruía a un enjambre de estudiantes: “Si este titán se levantara, la incoherencia del mundo se rompería en pedazos”.

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Colón y los descendientes de Adán

Theodore de Bry (1528-1598), Desembarco de Colón en Guanahaní. Grabado, 1594. Biblioteca nacional de París.
 

El inédito encuentro con los pobladores del Nuevo Mundo suscitó teorías sobre su origen en las que se mezclaban la teología, la lingüística y la utopía

Colón y los descendientes de Adán

Edgar Cherubini Lecuna

La primera palabra indígena que Cristóbal Colón anotó en su diario de abordo fue “Canoa”, al escuchar a los indígenas exclamarla asombrados al verlo sobre el puente de su barco acercarse a la costa. “Canoah” que en hebreo significa “como Noah”, “como Noé” (Génesis VI-X). Colón toma nota en su cuaderno de abordo de la primera palabra de la voz Caribe que, desde ese momento, pasará a formar parte de la lengua castellana.

En su diccionario de 1.495 Nebrija cita la palabra “Canoa” como el primer indigenismo recogido por Colón.  Atraído por ésta y otras expresiones provenientes del Nuevo Mundo, Sebastián de Covarrubias escribe y publica en 1611 su ambiciosa obra Tesoro de la lengua castellana.[1] Covarrubias, compartía la idea de que América fue poblada por descendientes de Adán y de Noé, de allí que en su investigación realizada un siglo después del descubrimiento encontrara palabras hebreas: “(…) Y presupuesto que los que poblaron el mundo después del diluvio, dividiéndose en la confusión de las lenguas al fabricar la torre de Babel o Babilonia, cada nación de las que se apartaron llevaron consigo algún rastro de la lengua primera, en la qual avían todos hablado. (…) y assi digo que este nombre mexicano cazique puede traer origen del verbo hebreo (…), chezech, fortitudo et fortis, de donde se pudo dezir cazique; hamaca que en hebreo es hha- mak y otra, el nombre canoa”. Este último, hace alusión a la primera expresión en lengua Caribe recogida por Colón en su primer viaje.

El historiador Paolo Emilio Taviani[2] utiliza los argumentos de Hernando Colón, hijo del descubridor y su biógrafo, en la que relata que el Almirante de la Mar Oceana, ungido de un profundo misticismo,  buscaba afanosamente la ubicación del Paraíso Terrenal, de allí que esa palabra hebrea fuera para él uno de los tantos indicios que confirmaban su creencia: “Ya dixe lo que yo hallaba d’este hemispherio y de la hechura, y creo que si yo passara por debaxo de la línea equinoçial, que en llegando allí en esto más alto, que fallara muy mayor temperançia y diversidad en las estrellas y en las aguas, no porque yo crea que allí, adonde es el altura del estremo sea navegable, ni (a) agua, ni que se pueda subir allá; porque creo que allí es el Paraíso Terrenal, adonde no puede llegar nadie salvo por voluntad divina. Y creo qu’esta tierra que agora mandaron descubrir Vuestras Altezas sea grandíssima y aya otras muchas en el Austro, de que jamás se ovo noticia”. [3]

En sus dos viajes anteriores el Almirante de La Mar Océana solo había descubierto islas, era como si se hubiese tropezado con los fragmentos de un inmenso archipiélago sideral en su navegación en el Mare Tenebrosum más allá de los límites del mundo conocido hasta entonces. En su tercer viaje (1498), el Almirante al recorrer en cabotaje la costa de Paria y arribar a la desembocadura del Orinoco, escribe en su diario: “Grandes indicios son estos del Paraíso Terrenal, porqu’el sitio es conforme a la opinión d’estos sanctos e sacros theólogos. Y asimismo las señales son muy conformes, que yo jamás leí ni oí con tanta cantidad de agua dulçe fuese así adentro e vezina con la salada; y en ello ayuda asimismo la suavissima temperançia. Y si de allí del Paraíso no sale, pareçe aún mayor maravilla, porque no creo que se sepa en el mundo de río tan grande y tan fondo”.[4]

El inédito encuentro con humanos diferentes a los europeos en aspecto, lenguas y costumbres dio pie a disimiles respuestas sobre el origen de los indios americanos. Entre las teorías, en las que se mezcla la teología, la lingüística y la utopía, encontramos la tesis del poblamiento judío antes de la llegada de Colón. En su libro En búsqueda de la lengua perfecta, Humberto Eco documenta las fuentes de los padres de la Iglesia, desde Orígenes a San Agustín, así como una constelación de autores renacentistas, entre éstos al erudito y lingüista Guillaume Postel (1510-1581) que “admitieron como dato irrebatible que el hebreo había sido la lengua primordial de la humanidad ya que esta procedía de la descendencia de Adán y Noé”.[5]

El libro de Ana Bolbot de Alfon (1930-2009), “Col Ibri voz hebrea. Raíces del idioma hebreo en los nombres autóctonos de Venezuela”, [6] revive la tesis de un poblamiento judío en esta parte de América, mezclándose con los aborígenes mucho tiempo antes de la llegada del Almirante. Antes comentar los hallazgos etimológicos de esta lingüista, repasemos algunas ideas y suposiciones que sostienen la tesis del poblamiento de América por navegantes judíos y las fuentes de una protolengua hebrea en relación con las coincidencias y rasgos comunes con las lenguas indígenas del Nuevo Mundo.

En el prólogo, Vinicio Romero Martínez, cita algunos autores que se hacen eco de estas indagaciones: “Esta tesis la presenta por primera vez Arias Montanus, autor en 1571de la Biblia Políglota. “Después de la conquista del reino de Israel por los asirios en el año 721 a.d.C, las diez tribus que componían dicho reino desaparecen de la historia”. En Paul Rivet (Los orígenes del hombre americano) encontramos la relación de esta tesis judía al mencionar el tratado escrito en 1607 por Gregorio García Origen de los hombres del Nuevo Mundo[7], en el que intenta demostrar las afinidades morales y lingüísticas que existen entre los judíos y los indios americanos. El caso es que, según la Biblia, Salomón recibía anualmente cientos de talentos de oro provenientes de Orphir (I Reyes X, 14). En el Libro de los reyes se dice que las flotas traían el metal precioso utilizando naves de larga singladura (aptas para largas travesías oceánicas) y cada tres años llegaban las naves de Tarsis trayendo oro, plata, monos y pavos reales (I Reyes, X, 21). Onffroy de Thoron (Siglo XIX) y otros autores señalan que Orphir se refiere al Amazonas.

El libro de Anna Bolbot de Alfon (1930-2009), “Col Ibri voz hebrea. Raíces del idioma hebreo en los nombres autóctonos de Venezuela”, Italgráfica S.A., 1998.
 

Colibrí es “voz hebrea”

En ese paraíso terrenal o Tierra de Gracia, en medio de su exuberante naturaleza vive un ave polinizadora de pequeñas dimensiones y plumaje tornasolado que, en su coreografía ante las flores, bate sus alas 80 veces por segundo produciendo un zumbido muy particular, el Colibrí. Su nombre llamó poderosamente la atención de Ana Botbol, motivándola a iniciar un estudio comparativo entre el hebreo y las voces autóctonas venezolanas. Según la investigadora, Colibrí proviene de “Col Ibri” y significa “voz hebrea”. Durante treinta años exploró las voces de las diferentes regiones del país en busca de las claves que forman parte de esta reveladora investigación de lingüística comparada.

Sobre este compendio de nombres indígenas en estrecha relación con el idioma hebreo, la autora descubre que, al traducirlos, la mayoría de los vocablos tienen una relación directa con los significados que ellos expresan o cuando se trata de lugares geográficos están acordes con la ubicación de éstos. Por ejemplo, vemos que Quíbor quiere decir “enterrado”, “sepultado”, lo que coincide con el yacimiento encontrado en el centro de esa ciudad que contiene enterramientos de cientos de adultos e infantes que fueron amortajados en cestos o fardos funerarios, siendo los restos humanos más antiguos de nuestra geografía. Otro descubrimiento es el de Imataca: “HI”: ella; “MATACA”: metal. “Ella es metal”. En el complejo de la sierra de Imataca se encuentran los grandes yacimientos de hierro de la Guayana Venezolana.

En este sentido, Fray Cesáreo de Armellada (1908-1996), autor de gramáticas y diccionarios de lenguas indígenas venezolanas, coincide con la autora, al afirmar que “el nombre “guajiro” viene del hebreo “guachir” que significa “rico”; “gu”: el; “achir”: rico. Sobre estas similitudes, el misionero sostiene que “es muy creíble que con la dispersión de las tribus de Israel del año 3283 de la creación del mundo llegasen muchas familias hebreas, de quienes los antiguos moradores de América tomaron ciertas ceremonias y costumbres judaicas”.

A continuación, comparto algunos de los hallazgos comparativos entre el hebreo y los vocablos autóctonos estudiados por Anna Botbol, no sin antes agradecer a mi apreciada amiga Lena Soffer, quien tuvo la paciencia de escanear las 683 páginas del libro de su biblioteca en París para que yo pudiera reseñar esta interesante investigación.

Autana: El Autana es un tepuy situado en el estado Amazonas y es considerado por los indígenas que habitan la región “El árbol de los frutos del mundo” o «árbol de la vida». El nombre “Autana”, según la autora, posee una serie de significados sagrados. “Tana” o “Tanaj”:“La Torá, los Profetas y los escritos forman en hebreo el término “Tanaj” o la siembra de la semilla moral para la humanidad. El “Tanaj” es “Libro de vida”.“Y será, cuando entres al país que el eterno, tu Dios, da a ti por heredad y lo heredarás, y morarás en él (Deuteronomio. Tavo XXVI-I). “Tomarás primicias de todo “fruto del suelo”, que traerás a tu tierra que el Eterno, tu Dios da a ti, y las pondrás en el cesto “Au-Tena” e irás al lugar que eligió, tu Dios, para hacer morar su nombre allí” (Deuteronomio. Tavo XXVI-2).

Caura: “Como un fulgor”.

Churuata: “Tus muros, tus linderos”.

Casiquiare: “Que corta los montes” (este río produce una divisoria de aguas y tierras)

Orinoco: “Mi río limpio”.

Duida: “Doble eternidad”. También significa “Tizón, brasa”, “caldero ardiente”, “fuego sacrificial”. El Duida es una extensa meseta que alcanza los 2.398 m de altitud y fue descrito por Humboldt como un volcán “(…) que solo daba llamas en los meses de diciembre y enero”.[8]

Mavaca: “Nublado de lágrimas” (selva nublada o bosque pluvial)

Parima: “Pari”: se multiplicó; “Ima”: madre. “Pare la madre”. En la sierra Parima se encuentran las fuentes donde nace el Orinoco.

Tepuy: “Altos muros de espejos”, “Destilarán gotas”

Yanomami: Para Ana Botbol, fue esclarecedor leer el libro de Napoleón Chagnon: Yanomamo. The Fierce People. La autora descubre correspondencias importantes señaladas por el antropólogo. Aparte del significado Yanom: “los jóvenes”, “palomas”; Amo: “de su pueblo”, “Jóvenes de su pueblo”.  Botbol se asombra al encontrar en el glosario del libro de Chagnon, el término “Levirato”, ya que los Yanomamis desposan a la viuda de su hermano. La autora señala que en el precepto 216 de Maimónedes, aparece la “Ley del Levirato” o “Ibum” vigente hoy en día.

Yeküana: Yehu: “Rey ungido de Israel” “Ana: “está aquí”. “(…) Derrama aceite sobre su cabeza y di así dijo Dios, yo te he ungido por Rey” (II Reyes N° 9,1).  Sobre el pueblo Yekûana o Makiritare, la autora atina a descubrir otra asombrosa correspondencia al enterarse que, en una de las ceremonias de los Yeküanas, el Chamán es embadurnado de aceite, ungido en aceite, que en hebreo es “Chemen”.

Porque “hablar es crear un pedazo del mundo” [9] los cientos de nombres y términos autóctonos que Ana Botbol estudió, son revelaciones de la riqueza y los enigmas que atesoran las culturas ancestrales de Venezuela.

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[1] Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la Lengua Castellana o Española, édition préparée par Martín de Riquer, Barcelona, Ed. Horta, 1943,

[2] Pablo Emilio Taviani, Cristobal Colón, génesis del gran descubrimiento. Istituto Geografico de Agostini, 1983.

[3] Colón, C. Diario. Relaciones de Viaje. Madrid, Sarpe, 1985,  p.202.

[4] Cristobal Colón. Diario, cartas y relaciones. Antología esencial, Buenos Aires, Corregidor,

[5] Humberto Eco, La búsqueda de la lengua perfecta, Editorial Crítica, 1994.

[6] Ana Botbol de Alfon, Col Ibri voz hebrea. Raíces del idioma hebreo en los nombres autóctonos de Venezuela, Italgráfica S.A., 1998.

[7] García, Gregorio. Origen de los indios del nuevo mundo e indias occidentales. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2005, 371 p. (Corpus Hispanorum de Pace, segunda serie, 13)

[8] Humboldt, Alexander von, 1769-1859, Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes, cervantesvirtual.com

[9] Boris Cyrulnik, Parler, c’est creer un morceau de monde. Du langage aux Langues, Science & Vie N° 227, 2004.

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El ADN de Cruz-Diez

Carlos Cruz-Diez, Construcción en el espacio, Caracas, 1958. © Estate of Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images, 2022.

El ADN de Cruz-Diez

Edgar Cherubini Lecuna

Si el ADN contiene las instrucciones genéticas para el desarrollo del conjunto de cualidades inherentes a la vida de una persona, podríamos afirmar que el diseño gráfico jugó un papel primordial en el desarrollo artístico de Carlos Cruz-Diez (1923-2019). Apenas había comenzado sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas, cuando le encargan diseñar el afiche representativo de dicha institución, estamos hablando del año 1941. Pocos meses después fue contratado por el diario La Esfera, para diseñar e ilustrar la vida de Simón Bolívar, la primera historieta ilustrada o tebeo publicada en Venezuela. Al año siguiente, el mismo impreso le encarga la edición diaria de otra historieta sobre la independencia de Venezuela, entre otros trabajos con los que iniciará su carrera en las artes gráficas. A comienzos de 1943, ya se encuentra diseñando para la revista Élite. En 1945 se gradúa en Escuela de Artes Plásticas de Caracas y en 1946 es contratado como director creativo por la agencia de publicidad norteamericana McCann Erickson. Las ilustraciones del calendario de ese año de la Creole Petroleum Corporation le brindan una proyección nacional a sus ideas e ilustraciones sobre la riqueza del folklore venezolano.

Solo tipos de 10, 14 y 30

Entre los años 1948 y 1951, diversas instituciones y medios impresos demandan sus ilustraciones y diseños, ocupando un lugar destacado sus calendarios sobre los juegos infantiles populares de Venezuela.  En esos años de intensa actividad gráfica, en la que para un resultado óptimo debía cohabitar en las imprentas, se relaciona con otros diseñadores gráficos que laboran en Caracas. Uno de ellos fue James “Jimmy” Teale (1931-2016), impresor de Colman Prentis & Varley, la agencia publicitaria inglesa que manejaba la cuenta mundial de Shell.  En 1949, Shell de Venezuela, que operaba pozos desde 1914, invitó a dicha agencia a abrir una oficina en Caracas. En ese entonces, la única publicación cultural que existía en Venezuela era la revista Farol, creada en 1945 por Creole Petroleum Corporation, un medio de comunicación corporativo de gran calidad, concebida por Larry June y diagramada por Cruz-Diez. Debido al éxito logrado por Farol, en la Shell concibieron una revista llamada Tópicos Shell, siendo Teale el tipógrafo o emplanador, que sería el equivalente a lo que llamamos diagramador.

En mayo 2016, recién desaparecido Jimmy Teale, le pedí a Cruz-Diez que me hablara de este personaje tan ligado a la historia gráfica del país. Me comentó lo siguiente: “Teale era un diseñador nato, dotado de una gran destreza manual en el manejo de los tipos en los chibaletes de las imprentas, poseía un sentido estético y una inusual capacidad de comunicar eficazmente en los impresos. En la década de 1940, las tipografías caraqueñas no disponían de la diversidad de fuentes que existían en otros países, por ejemplo, de Bodoni solo utilizaban los tipos de 10, 14, 30 puntos. Ante esa situación, Teale, que rondaba los veinte años, logró convencer a Hans Weisz, director de la imprenta Cromotip, para que adquiriera las fuentes completas, es decir, de 6 a 72 puntos con todas sus variantes. La revista la diagramaba en Garamond, utilizando toda la familia. En ese sentido, el papel de Jimmy Teale fue muy significativo, ya que, gracias a su iniciativa, se homogeneizó la tipografía en las imprentas y lo más importante, brindó un nuevo sentido estético a la diagramación de impresos en Venezuela. Antes de ese año, el diseño del impreso lo hacía el “cajista”, muchas veces aplicando un sentido utilitario sin detenerse en otras consideraciones.

Diseño de papelería para su Estudio de Artes Visuales, Caracas, 1957. © Estate of Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images, Madrid, 2021.

No podemos dejar de mencionar sus trabajos para las revistas Tricolor, Momento, Mene, Revista Nacional de Cultura y el diario El Nacional en el que trabajó de 1953 a 1955, aparte de sus notables diseños de libros para importantes autores latinoamericanos.

El desarrollo de las artes gráficas y en especial del diseño de impresos en Venezuela en las décadas de 1940 y 1950, fue posible gracias a las innovaciones aportadas por Larry June, Cruz-Diez y Jimmy Teale, junto a otros grandes del diseño como lo fueron Nedo Mion Ferrario y Gerd Leufert, para solo mencionar algunos nombres de esa generación y sin entrar a considerar la genialidad y la talla mundial de los actuales diseñadores gráficos venezolanos.

En busca de lo inestable

Ya entrado el año1954, “(…) mientras continua con entusiasmo su trabajo como artista gráfico, Cruz-Diez comienza a experimentar dudas e insatisfacciones sobre su quehacer cotidiano como grafista y decide explorar en las artes visuales apasionándose ahora por el campo de la abstracción”.[1] Durante su estadía en España en 1955, Cruz-Diez inicia una nueva etapa de reflexiones sobre la abstracción e inventa sus propios códigos de color al idear las Parénquimas. Entre 1957 y 1959, en Caracas, comienza su investigación sobre la inestabilidad del plano, “(…) Quería darle movimiento a lo que nunca lo tuvo.  Eran propuestas basadas en diferentes mecanismos de la percepción: vibración, post-imagen, fatiga retiniana, etc. Las titulé “Modulación Óptica de la Superficie”, “Construcción en Cadena”, “Estructura Óptica”, “Estructura”, “Vibración en el Espacio y Persistencia Retiniana”. En ellas se hace evidente una doble lectura provocada por los rectángulos en direcciones encontradas”.[2] 

Mientras avanzaba en sus investigaciones sobre la percepción visual, trabajaba en paralelo como diseñador gráfico. Un día, concentrado en la concepción y diagramación de un catálogo para la Orquesta Sinfónica de New York, encontró la solución que le faltaba para su idea de lanzar el color al espacio. El artista relata su sorpresivo hallazgo: “Había concebido la carátula negra y la contra carátula en rojo.  Hojeando la maqueta junto a la lámpara de la mesa de dibujo, se iluminó tanto el lado rojo de la contra carátula, que la primera página blanca, se tiño también de rojo, pero más tenue. A medida que las acercaba o las alejaba, el color se intensificaba o se atenuaba.  Imaginé que, en lugar de seguir pintando líneas sobre el plano, como en las radiaciones, era más eficaz hacer rebotar el color sobre dos superficies paralelas, creándose realmente una ‘lectura indirecta’ y una atmósfera de color que además podría modificar las líneas coloreadas del fondo. Abandoné la urgencia del catálogo y comencé a cortar una serie de bandas de cartón de 50 cm. de largo por 2 cm. de ancho y 2 mm. de espesor. Corté también una serie de 50 cm. de largo, pero con 1 cm. de ancho.  Las de 2 cm. les coloreé de rojo por un lado y de blanco por el otro, con el borde negro.  A las de 1 cm. les coloreé solamente el borde. Uno rojo, otro verde, otro blanco y otro negro, etc.  Comencé a experimentar intercalando las de 2 cm con las de 1 cm., formando canales regulares de dos, tres, cuatro o cinco espacios para constatar cual era la mejor distancia de coloración del lado blanco de la lámina. Con dos líneas intercaladas se hacía más fuerte le presencia del color reflejo que con cuatro líneas, etc.  Constaté, además, que la intensidad de iluminación influía sobre los colores, haciéndolos más densos o claros.  Así comenzó la estructuración de mi discurso cromático de las Fisicromías”.[3]

Pintar con la luz

Recordemos que su aventura en el colorcomienza a finales de la década de 1950, cuando tuvo conocimiento de las investigaciones del Dr. Edwin Land, científico de Harvard, quien descubrió que al filtrar los colores físicos rojo y verde, mediante la simple adición o sustracción de ambos, reproducía todo el espectro cromático. Si bien, Land aplicó sus hallazgos a la industria fotográfica (Polaroid Land), Cruz Diez los adaptó a sus propias investigaciones sobre el color. La actitud reflexiva del artista la describe el historiador y crítico de arte Frank Popper, al referirse a esas primeras indagaciones: “Sobre la idea tradicional de colorear las superficies con pintura, el propone pintar el espacio con la luz. Decidido a utilizar sólo proyecciones y reflejos naturales de luz, Cruz -Diez esperaba disponer de una amplia gama de colores, basándose únicamente en dos colores físicos: el rojo y el verde”.[4]  La investigación bidimensional del maestro Cruz-Diez, profundamente reflexiva y sistemática comprende los Couleurs Additives, iniciada en 1959 y las denominadas Induction Chromatique, ambos hallazgos constituyen la génesis de su discurso cromático, ya que logra aislar las zonas de toque entre dos planos de color, para obtener los llamados Módulos de acontecimiento cromático, responsables en parte, de la continua transformación del color. La mezcla óptica integrada por dos o más colores genera nuevas gamas que no existen en la superficie y que se hacen visibles al espectador, se trata del color saliendo del plano estático al espacio dinámico.

Portada de la mítica revista Robho, publicada por el crítico francés Jean Clay y diseñada por Carlos Cruz-Diez (1967–71). © Estate of Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images, Madrid, 2021.

Aún después de establecer un discurso coherente en el arte contemporáneo, como pensador del color y destacado artista cinético, no abandonó nunca su pasión por el diseño gráfico. Son notables sus concepciones gráficas para los libros de Alfredo Boulton o las Transverbales de Alfredo Silva Estrada, así como los catálogos para la emblemática galería Denise René y en especial el diseño de la mítica revista Robho (1967–71), tribuna contestataria del medio artístico parisino.

Una importante retrospectiva de los trabajos gráficos del artista podrá admirarse en la exposición:  El peso de la forma.El diseño gráfico de Carlos Cruz-Diez, a inaugurarse el 15 de octubre en la Sala Mendoza. Esta importante e inédita muestra, fue exhibida en 2021 en Madrid por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en colaboración conel Archivo Fotografía Urbana y la Cruz-Diez Foundation, bajo la acuciosa curaduría de Ariel Jiménez.

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[1] Carlos Cruz-Diez, Mari Carmen Ramírez, Héctor Olea y Silvia Ana Ramírez de Cruz, Color in Space and Time, The Museum of Fine Arts Houston, 2011

[2] Carlos Cruz-Diez, Reflexión sobre el color, Fundación Juan March, España, 2009

[3] Carlos Cruz-Diez, Op. Cit.

[4] Frank Popper, Origins and Development of Kinetic Art, New York Graphic Society/Studio Vista, 1968

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En Camboya no hubo amnistía para el Khmer Rouge

Líderes del Khmer Rouge (I-D), Pol Pot, Noun Chea, Leng Sary, Son Sen.

Crímenes de lesa humanidad

En Camboya no hubo amnistía para el Khmer Rouge

Después de 15 años de procesos, el pasado 22 de septiembre las Salas Extraordinarias de los Tribunales de Camboya (ECCC), emitieron sus últimas sentencias de cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad a los líderes sobrevivientes de los Jémeres Rojos. Pero antes de comentar esta importante noticia voy a brindar un resumen de lo que sucedió en Camboya entre 1975 y 1979, para entender la mentalidad de los totalitarismos de izquierda y las consecuencias destructivas para las naciones, porque donde se implanta el comunismo y su ideal del “hombre nuevo” o “Paraíso Socialista”, sea en la URSS, Corea del Norte, Camboya, Cuba, Nicaragua o Venezuela, el resultado, con sus variantes, es el mismo: demolición de las instituciones democráticas, supresión de las libertades, totalitarismo, terrorismo de Estado, asesinatos selectivos o masivos, confiscaciones de la propiedad privada, caos económico, desabastecimiento, hambrunas y todas las secuelas que trae consigo la ideología del exterminio.

El 17 de abril de 1975, los Khmers rouges o Jémeres Rojos, tomaron Phonm Penh, la capital de Camboya. Eran 40.000 guerrilleros armados con Kaláshnikov, bazucas y granadas, surgidos de la selva, pequeños, famélicos, vestidos con pijamas negros, portando pañuelos rojos ajustados en la cabeza y calzando sandalias hechas con desechos de bandas de rodamiento de llantas. Su misterioso y anónimo líder era conocido como Pol Pot o Hermano número uno. El mismo día de la ocupación, a partir de las seis de la tarde, los miembros del Angkar o Partido Comunista Khmer, llamado también Partido Comunista de Kampuchea (PCK), portando megáfonos, conminaron a la población a evacuar la ciudad bajo el engaño de que ésta sería bombardeada por los americanos. En 48 horas ya estaban en marcha hacia los campos de trabajo más de dos millones de personas. Los Khmer rouge habían seleccionado previamente a funcionarios, sacerdotes, intelectuales y otros “enemigos burgueses” para asesinarlos a mansalva, fueron miles las ejecuciones en esas primeras horas. Los extranjeros, en especial los periodistas, debían concentrarse en la embajada de Francia. Los edificios públicos y las propiedades privadas de la ciudad fueron confiscadas y ocupadas por los Khmer rouge, sus familiares y allegados.

El sesgo de los medios de izquierda

El periodista Jean Sévillia afirma en “Abril Rojo” (Avril rouge, Le Figaro magazine), que los intelectuales, políticos y periodistas de izquierda en Occidente y en Francia en particular, se cegaron sobre lo que realmente estaba ocurriendo. Ejemplo de ello, los titulares de Le Monde que celebraban el acontecimiento: “Liberada Phonm Penh”; “Entusiasmo popular”; “Siete días de fiesta por la liberación”; “Camboya será democrática, todas las libertades serán respetadas”. Un mes después de estos acontecimientos, el 28 de abril, el periodista Jean Lacouture en Le Nouvel Observateur escribía loas a la revolución camboyana. Al referirse a la evacuación de los habitantes de Phonm Penh conducidos a lo que posteriormente se conocería como killing fields o “campos de la muerte”, la describe con gran eufemismo como “una audaz transfusión de gente hacia el campo”. El sesgo de los periodistas y medios de izquierda impidió conocer las atrocidades que se estaban perpetrando. 

En 1977, ediciones Julliard publica los testimonios recogidos por el misionero católico François Ponchaud (Cambodge, année zéro) donde relata la tragedia de los sobrevivientes y refugiados de los “Campos de la muerte” o “Killings Fields”.  Luego de leer el libro y entrevistar al autor, el periodista Jean Lacouture, hizo un mea culpa a propósito de su visión sesgada de los primeros tiempos: “Los nuevos dominadores de Phonm Penh inventaron algo original, un auto genocidio. Después de Auschwitz y el Gulag, pensamos que ya no se producirían esos horrores, pero ahora observamos el suicidio de un pueblo en nombre de la revolución, aún peor, en nombre del socialismo”.

El Grupo de París y los futuros genocidas

En la década de 1950, unos jóvenes intelectuales camboyanos formaron el llamado Grupo de París. Provenían de familias de clase media, de terratenientes o de funcionarios públicos. Estos fueron los autores de la utopía revolucionaria del Khmer rouge. Formados en escuelas de élite en su país, más tarde fueron adoctrinados por el Partido Comunista Francés (PCF) en el pensamiento político marxista, en boga en las universidades parisinas a las que asistieron.  El PCF y los guardianes del templo marxista francés, que siempre han pensado que el Tercer Mundo es el terreno ideal donde ensayar sus dogmas, pero sin moverse de sus cafés y tribunas académicas, apoyó al grupo para la instauración en Camboya de las ideas comunistas de una sociedad sin clases y el retorno a una Edad de Oro agrícola, la utopía socialista en la Tierra.  Los del Grupo de París, apenas tomaron el poder, se convirtieron en feroces genocidas de su propio pueblo.

Entre los que integraron el Grupo de París se encontraba Saloth Sar, estudiante de l’École du livre de París, quien adoptaría el pseudónimo de “Pol Pot” o “Hermano número 1”. Pol Pot fue el líder del Khmer rouge desde la década de 1960 hasta su muerte en 1998. Luego de la toma de Phnom Penh en 1975, se convirtió en un dictador sicópata y genocida de su propio pueblo, su verdadera identidad se conocería años después de instaurado el terror. Leng Sary o “Hermano número 3”, estudiante en El Instituto de Estudios Políticos de París, mejor conocido como Sciences Po, fue otro de los líderes destacados. Khieu Samphan o “Hermano número 4”, considerado uno de los intelectos más brillantes de su generación, en su tesis doctoral expresó los lineamientos de la política adoptada por la Kampuchea Democrática, como así llamarían al nuevo Estado.

Guerrilleros Khmer Rouge en plena ofensiva en Phnom Penh, 17 de abril 1975

¿Qué pretendía el Khmer rouge?

Este movimiento culpaba a los países industrializados, en especial a los Estados Unidos, de ser los responsables del subdesarrollo de Indochina y de Camboya en particular, proponía el retorno al campo con el fin de lograr la “soberanía alimenticia” y la independencia a través de la “revolución agrícola”. Al tomar el poder, las primeras medidas fueron la abolición de la banca, las finanzas y la moneda, la prohibición de las religiones, la confiscación de todas las propiedades privadas y la reubicación de los habitantes de las zonas urbanas en granjas colectivas donde trabajarían de forma obligatoria. El propósito de esta política fue la de convertir a cada ciudadano camboyano en un “hombre nuevo” a través del retorno a sus raíces y a la cultura agraria. El Khmer rouge intentó convertir a Camboya en una sociedad sin clases obligando a la población urbana a vivir en comunas campesinas a través de brutales métodos. En el programa de trabajos forzados para recuperar la agricultura, murieron 1.700.000 personas, aparte de las ejecuciones sumarias que ascendieron a más de 200.000, incluyendo a miles de recién nacidos que eran considerados un estorbo. Un genocidio de dos millones de personas en nombre del “Hombre nuevo” y la visión de “El paraíso verde”, llamada así por estos fanáticos.

No debe haber amnistía para los crímenes atroces

En 1997, el gobierno de Camboya solicitó a Naciones Unidas juzgar a los líderes del Khmer Rouge. El Tribunal se instauró en 2007, diez años después y el primer juicio comenzó en 2009. El exlíder de los Khmer Rouge o Jemeres Rojos, Khieu Samphan o “Hermano N° 4”, fue condenado a cadena perpetua en 2014 por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la evacuación forzosa de los residentes de Phnom Penh, acusado de asesinatos, torturas y violaciones, “tenía conocimiento directo de los crímenes y compartió la intención de cometerlos con los demás participantes en la empresa criminal conjunta” que mató a dos millones de personas entre 1975 y 1979. El tribunal especial encargado de juzgar a los Jemeres Rojos por sus atrocidades confirmó, en apelación, la cadena perpetua por genocidio, el pasado jueves 22 de septiembre, según la noticia publicada por Le Figaro esta semana. Los jueces impusieron la misma sentencia a Nuon Chea, el ideólogo del movimiento, por genocidio y crímenes contra la humanidad. Murió en agosto de 2019 a la edad de 93 años. El «Hermano Número Uno» o “Pol Pot”, murió en 1998, sin ser juzgado.

Después de 15 años de procesos en los que asistieron a las audiencias públicas 250.000 personas, las Salas Extraordinarias de los Tribunales de Camboya (ECCC) cesarán sus funciones en los próximos tres años. Ha sido fundamental la implementación de este tribunal mixto, creado con el apoyo de las Naciones Unidas, integrado por jueces nacionales e internacionales, para juzgar violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad en Camboya y en otros países donde no existe Estado de Derecho o con un sistema judicial corrupto, de esa forma se impulsan las investigaciones y sanciones, para revertir la impunidad y los crímenes atroces, reduciendo la probabilidad de que hechos como estos se repitan.

Debido a que en Venezuela las instituciones públicas y en especial el sistema judicial están bajo el control de la dictadura, se hace necesario promover la renovación de mandato de la Misión Independiente de Determinación de Hechos de la ONU, para continuar documentando las violaciones de los derechos humanos y no descartar la creación de un tipo de tribunal mixto como los que han impartido justicia en Camboya, Timor Oriental, Sierra Leona, Líbano y en otros países sin instituciones donde se han perpetrado crímenes de lesa humanidad y violaciones sistemáticas a los DDHH.

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Un diente de león

Fotografía: Auschwitz Memorial @AuschwitzMuseum

Un diente de león

Edgar Cherubini Lecuna

En la fotografía observamos a una muchedumbre apiñada azarosamente, a primera vista, al no conocer el contexto en que fue tomada la escena, no entendemos por qué sus rostros reflejan incertidumbre. Escudriñando un poco más, vemos que, en medio de esa aglomeración, un niño desprende de la hierba un diente de león y extasiado observa sus hojas dispuestas en roseta desde la base y sus múltiples semillas provistas de vistosos vilanos prestos a transportarlas lejos de allí, pero cuando se disponía a soplarlas y dispersarlas al viento, sonríe y extendiendo su mano, brinda ese privilegio a unos niños que absortos lo observaban manipular la flor. Es 9 de julio de 1944, un mes de julio como éste, cinco trenes atestados de judíos húngaros han cruzado la frontera y arriban a su destino, el campo de concentración de Auschwitz. Ese niño y su familia no saben para qué los han trasladado allí, de pie durante varios días, apiñados en vagones pestilentes de los que se utilizan para transportar ganado. Al descender, los guardias SS han ordenado dejar las valijas apiladas a un lado y esperar en la hierba antes de franquear la entrada a las instalaciones de lo que, a primera vista, es un complejo fabril, ya que, a la entrada, en un arco metálico está escrito el lema: “El trabajo os hará libres” (Arbet Macht Frei).  La ambigüedad del eslogan posiblemente se refería a la eficiencia nazi en esa fábrica de muerte, que cronometraba los protocolos para que no transcurriera mucho tiempo de espera, entre el descenso de los vagones y la entrada a las cámaras de gas. Entre el 14 de mayo y el 9 de julio de ese año, fueron transportados 420.000 judíos desde Hungría, siendo asesinados en serie, incluyendo al niño que jugueteó con el diente de león media hora antes de que muriera asfixiado en una cámara de gas.

La época del desprecio llamó Malraux al siglo XX. Pero los nazis no vinieron de otro planeta, eran hombres y mujeres comunes, padres y vecinos normales, más bien banales como refería Arendt a los que gerenciaron eficientemente el exterminio. Theodor Adorno, en Negative Dialectics, al hablar del esplendor de la cultura alemana que a su vez produjo el horror nazi, afirmó: “El palacio de la cultura y civilización occidental es construido con mierda de perro (built out of dogshit)”, yaludiendo a la crueldad generalizada de nuestra época: “toda la idea de cultura después de Auschwitz es basura”, concluye.

En el umbral del matadero de Auschwitz, observar el gesto inocente de ese niño, maravillado por esa portentosa y lúdica flor que al soplarla se expande y vuela en el viento, me recuerda lo que expresara Michael Frame en su libro Geometría del desconsuelo: “La belleza y el dolor son los vecinos de al lado. Ver la belleza es vislumbrar algo más profundo, pero el desconsuelo es vislumbrar una pérdida cuyas consecuencias no desempacaremos por años, y tal vez nunca”.

El genocidio de I.5 millones de niños cometido por el nazismo no escandaliza lo suficiente, porque las atrocidades que creíamos superadas continúan y una violencia sin tregua se desata contra quienes representan el futuro o son los herederos del mañana (así se les menciona a los niños en todos los discursos políticos). Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, en su intervención durante la segunda Conferencia sobre el Estado Mundial de los Derechos Humanos (15/07/2022), declaró que la invasión rusa a Ucrania y los bombardeos a la población civil han forzado a 4.3 millones de niños a abandonar sus hogares y emigrar a lugares más seguros. Señaló además que, en el mundo, 200 millones de niños viven actualmente en zonas de guerra.

La mayoría de esos niños son víctimas de un destino que ellos no eligieron y millones de ellos, como dijo una vez Hernando Track, “no pasarán de la estatura de los fusiles” oquedarán mutilados física y mentalmente. Antonio Gala también se refirió a la infancia al escribir sobre lacontradicción de ser niño: “Un proyecto de hombre en un mundo en el que un hombre se tiene por tan poco”.

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359 palabras que cambiaron el destino de Francia

General Charles de Gaulle en la cabina de la BBC de Londres, 18 de junio de 1940

359 palabras que cambiaron el destino de Francia

El llamado a la resistencia

Edgar Cherubini Lecuna

Mientras la maquinaria de guerra Nazi se preparaba para ocupar Austria, Checoslovaquia, Polonia y planificaba la invasión al resto del continente, Hitler y su lugarteniente, el mariscal Heinrich Göring, en una mesa de diálogo y negociación con el políticamente correcto canciller inglés Neville Chamberlain, prometieron paz, estabilidad y seguridad a Europa. El acuerdo firmado el 30 de septiembre de 1938, fue suscrito en estos términos: “Hemos tenido una reunión y estamos de acuerdo en reconocer que la cuestión de las relaciones anglo-alemanas es de primera importancia para los dos países y para Europa. Consideramos que el acuerdo firmado ayer por la noche y el Acuerdo Naval anglo-alemán simbolizan el deseo de nuestros dos pueblos de no ir a la guerra de nuevo. Estamos decididos adoptar el método de la consulta para hacer frente a cualquier otra cuestión en referencia nuestros dos países, así como estamos decididos a continuar con nuestros esfuerzos para eliminar las posibles fuentes de diferencia y contribuir así a asegurar la paz en Europa”. Dos meses más tarde, el 6 de diciembre de 1938, von Ribbentrop, ministro de Asuntos Exteriores del Reich y Georges Bonnet, ministro de Relaciones Exteriores de Francia, firmaron otro acuerdo, en términos idénticos al anterior, “para la consolidación de la situación en Europa y el mantenimiento de la paz general”. En mayo de 1940, Alemania invadió Francia ensayando con éxito su novísima Blitzkrieg o “guerra relámpago”.

El 15 de junio de 1940, se recordará como uno de los días más nefastos de la historia de Francia. Habían transcurrido diez meses en gran tensión desde que Francia y el Reino Unido declararan la guerra a Alemania, después que Hitler traicionara el acuerdo firmado dos años antes.  Los dos ejércitos aliados se concentraron en ocupar posiciones defensivas y esperar que el enemigo actuara, adoptando una tímida campaña militar que fue tomada con sorna por el ejército alemán que la calificó de Sitzkrieg o guerra de sentados y que se conocería como dróle de guerre o guerra en broma.

Debilitada por la crisis económica, su población polarizada y dividida en facciones, aislada diplomáticamente, con un ejército desmoralizado y sin una estrategia militar coherente, Francia fue invadida por el ejército nazi. Desde mediados de mayo sus divisiones mecanizadas venían avanzando velozmente. Los generales franceses habían basado su confianza en la línea Maginot, una serie de fortificaciones, bunkers y trincheras a lo largo de la frontera con Alemania, pero la ausencia de una estrategia militar hizo que resultara un fracaso pues las divisiones alemanas la rodearon invadiendo por Bélgica y atacaron justo donde ésta terminaba, en su extremidad occidental, por les Ardennes. La experiencia militar francesa se sustentaba en un paradigma bélico de grandes frentes de batalla estáticos, una guerra de trincheras, sin entender que la estrategia militar había evolucionado notablemente. La Blitzkrieg o guerra relámpago con la introducción de nuevos elementos tácticos en el escenario bélico como las veloces divisiones Panzer, los escuadrones de aviones caza de la Luftwaffe, el dinamismo y eficacia de las fuerzas aerotransportadas, entre otras tácticas, hicieron que la línea Maginot resultase uno de los fracasos estratégicos más costosos e inútiles de la historia militar europea. Desde el 27 de mayo, las fuerzas alemanas venían encajonando a los ejércitos aliados que se batían en franca retirada, aislando y dejando atrapados en las cercanías de Dunkerque a seiscientos mil soldados anglo-franceses y a cientos de miles de refugiados civiles. Fue el prólogo a la ocupación nazi y a la alianza con el gobierno militarista, colaboracionista y antijudío del mariscal Pétain.

Un joven capitán de aviación llamado Antoine de Saint-Exupéry, quien se ofreció de voluntario como piloto de reconocimiento, es testigo desde la cabina de su avión de la furia del avance alemán. Se estremece ante las escenas del caos y dislocamiento que produce la retirada de masas de soldados y civiles chocando al huir con los contingentes que aún se dirigían a enfrentar al invasor, lo que producía horrorosos embotellamientos en las carreteras, que eran aprovechados por los cazas alemanes para ametrallarlos. El piloto reporta lo que observa: “Se huye a una velocidad de cinco kilómetros por día, de los tanques de guerra que avanzan a campo traviesa a más de cien kilómetros por hora y de aviones que se desplazan a ochocientos kilómetros por hora”. Saint-Exupéry sabe que Francia está derrotada y que los reconocimientos aéreos son inútiles pues, al cabo de unos días, ya no tenía a dónde ni a quién reportar los movimientos del avance enemigo. En tres semanas los alemanes habían derribado diecisiete de los veintitrés aviones de reconocimiento: “Se sacrifican los equipos aéreos como si fueran vasos de agua arrojados en el incendio de un bosque. (…) Sin embargo, yo prosigo mi vuelo con una imperturbable seriedad”. Esto lo describe descarnadamente en su log-book que luego plasmaría en su libro Piloto de guerra. Saint-Exupéry insiste en la responsabilidad de resistir y combatir para brindar esperanza a los otros: “Estamos a fines de mayo, en plena retirada, en pleno desastre. Todo está en suspenso. Todo está perdido. Claro que estamos vencidos. Pero yo continúo experimentando la tranquilidad de un vencedor. ¿Que son contradictorias mis palabras? Me río de las palabras. No dispongo de ningún lenguaje para justificar mi sentir victorioso pues me siento responsable. Nadie puede sentirse a la vez responsable y desesperado”. El coraje y las reflexiones de este piloto vaticinan lo que sucederá en los días, semanas y meses siguientes, el surgimiento de una voz que logrará el reagrupamiento de los patriotas franceses que darán la pelea al invasor, de allí que dijera: “La derrota puede, en ocasiones, revelarse como el único camino hacia la resurrección, a pesar de sus fealdades. Yo bien sé que para crear un árbol se condena a una semilla a pudrirse. El primer acto de resistencia, si llega demasiado tarde, es siempre perdedor. Pero es el despertar de una resistencia. Tal vez un árbol saldrá de él como de una semilla”.

El gobierno francés se había retirado a Burdeos confiando en el Mariscal Pétain, héroe triunfador de Verdún (1916). El 17 de junio, Pétain es nombrado presidente del Consejo y anuncia en su discurso que no enfrentará al enemigo, se plegará y firmará el armisticio con Alemania nazi, colaborando con el ejército de ocupación, las SS y con la temible Gestapo a partir de ese momento. Ese mismo día, el General de Gaulle viaja a Londres indignado y decidido a continuar la lucha y establecer una alianza con los británicos. El 18 de junio de 1940, a los tres días de la invasión y ocupación en progreso y a apenas a un día de la traición de Pétain, a las ocho de la noche y a través de la señal de la BBC de Londres, en la oscuridad de ciudades sitiadas y campiñas arrasadas, una voz recorre Francia lanzando las semillas de la resistencia y del combate por la libertad. Fue el llamado histórico del general Charles de Gaulle, quien había desconocido el régimen apátrida de Pétain y se había exiliado en Inglaterra luego de tratar infructuosamente de convencer al Gobierno de que abandonara Francia y se estableciera en Argel, desde donde se reagruparían los ejércitos para recuperar la patria y se mantendría libre del deshonor de un armisticio con los nazis.

Ante la entrega de Francia a Hitler por el Estado Mayor del Ejército Francés, abandonó el país y asumió el mando de la Francia Libre o Francia Combatiente (France Combattante) hasta la liberación. Charles de Gaulle era un desconocido para la mayoría de los franceses quienes escuchaban su voz, pero no sabían quién era, ni siquiera cómo era su rostro. Esa voz a través de la radio aglutina a las primeras redes de resistencia donde participan por igual “intelectuales, periodistas, personal de museos, bomberos, peluqueras, mecánicos, que se convierten de un día para otro en personas de acción” (Agnès Humbert, La Resistencia). El 22 de junio De Gaulle hace un segundo llamado, esta vez a soldados, marinos y aviadores “con o sin armas” a unirse y organizarse, a acudir a Inglaterra para recibir entrenamiento. Sus arengas radiales se suceden sin interrupción durante meses, brindando esperanza y guía para los franceses combatientes que en cuatro años sumaron decenas de miles, un ejército anónimo en las ciudades, montañas y bosques, llamado “el ejército de las sombras”. El 28 de junio insta a los generales y demás oficiales de los territorios franceses a plegarse a la Francia Combatiente, siendo reconocido por los británicos y aliados como jefe de los Franceses Libres. Una voz que transmitía convicción, una voz coherente y responsable en medio del caos, la incertidumbre y la angustia de la ocupación nazi, una voz que no cesó en promover la unidad de los franceses, de motivarlos para resistir y luchar por su libertad.

En las zonas aisladas de Francia utilizaban radios de cristal de Galena, un kit de simple construcción, que se componía de un audífono, una antena de alambre y un semiconductor de sulfuro de plomo (PbS) o piedra Galena, muy populares en esa época. De esa forma se recibían los mensajes radiales de la BBC de Londres en todos los rincones de Francia, aunque se interrumpiera el flujo de electricidad. La lucha consistió en reconocimiento e información de los movimientos del enemigo, sabotaje y operaciones militares contra las tropas de ocupación alemanas y contra las fuerzas apátridas del régimen de Vichy. Se creó una prensa clandestina, se editaron folletos, se crearon centros para la producción de documentación falsa, se organizaron huelgas y manifestaciones en pueblos y ciudades, se construyeron bunkers y escondites para los combatientes, así como múltiples redes secretas para el rescate de prisioneros de guerra evadidos, así como escondites para los jóvenes desertores al STO (Servicio de Trabajo Obligatorio) impuesto por los alemanes, en especial las rutas de evacuación para judíos perseguidos.

Presidido por Jean Moulin, delegado del General de Gaulle en territorio francés ocupado, en 1943 se reúne por primera vez en París el Consejo Nacional de la Resistencia, encuentro donde participan el Comité d’action militaire (COMAC), brazo armado del Mouvements unis de la Résistance (MUR), partidos políticos y delegados de las confederaciones de obreros y trabajadores, de la Confederación Francesa de Trabajadores Cristianos y de la Confederación General del Trabajo. Tres años después del histórico llamado del General de Gaulle, se comenzaban a ver los frutos de la Francia Combatiente, de esa unión de militares, políticos, agricultores, obreros y gente común que significó el germen de la reconquista de la libertad, así como del incipiente borrador de los conceptos republicanos y democráticos que regirían la futura Francia liberada. La resistencia francesa, sin duda, constituyó un factor vital para el triunfo de los ejércitos aliados. La historia que sigue ya es conocida, el 6 de junio de 1944, hace 82 años, las fuerzas aliadas desembarcan en Normandía. La liberación de París comenzó días antes con encarnizados combates de la Resistencia contra las fuerzas de ocupación, a la que se unieron los efectivos de la 2da División Blindada francesa comandada por el General Leclerc, apoyada por la 4ta división de Infantería del ejército estadounidense. El 25 de agosto de 1944, París es liberado.

La liberación de Francia constituyó una ardua tarea realizada en cuatro años, iniciada aquel 18 de junio de 1940. Era la primera vez en la historia que un héroe nacional se hacía conocer a través de la radio. En su primer llamado a los franceses aquél 18 de junio de 1940, esa voz dijo con certeza y emoción: “Pase lo que pase, la llama de la Resistencia Francesa no debe apagarse y no se apagará” (“Quoi qu’il arrive, la flamme de la résistance française ne doit pas s’éteindre et ne s’éteindra pas”). El asumió con convicción la responsabilidad de mantener viva esa llama durante cuatro años.

Este es el texto del discurso que el general de Gaulle pronunció la noche del 18 de junio de 1940 a través de los micrófonos de la BBC de Londres, 359 palabras que cambiaron el destino de Francia:

“Los jefes (militares) que, desde hace muchos años están al frente de los ejércitos franceses, han formado un gobierno. Este gobierno, alegando la derrota de nuestros ejércitos, hizo contacto con el enemigo para detener los combates. Por supuesto que hemos sido abrumados por el poderío mecánico, terrestre y aéreo del enemigo. Infinitamente más que su número, son los tanques, los aviones, las tácticas de los alemanes que nos hacen replegar. Son los tanques, los aviones, las tácticas de los alemanes lo que ha sorprendido a nuestros líderes al punto de llevarlos a donde están hoy. ¿Pero es esta acaso la última palabra? ¿Debería desaparecer la esperanza? ¿Es definitiva la derrota? ¡No!

Créanme, yo les hablo con conocimiento de causa y les digo que nada está perdido para Francia. Los mismos medios que nos derrotaron pueden traer la victoria algún día. ¡Porque Francia no está sola! ¡Ella no está sola! ¡Ella no está sola! Ella tiene un vasto imperio que la respalda. Ella puede hacer un bloque con el Imperio Británico que controla el mar y continuar la lucha. Puede, como Inglaterra lo está haciendo, usar sin limitaciones la inmensa industria de los Estados Unidos.

Esta guerra no se limita al desventurado territorio de nuestro país. Esta guerra no se decide por la batalla de Francia. ¡Esta guerra es una guerra mundial! Todas las fallas, todos los retrasos, todos los sufrimientos no impiden que haya, en el universo, los medios necesarios para aplastar un día a nuestros enemigos. Golpeados hoy por el poderío mecánico, podremos vencer en el futuro con un poderío mecánico superior. ¡El destino del mundo nos lo estamos jugando aquí!  Yo, el general de Gaulle, actualmente en Londres, invito a los oficiales y soldados franceses que están en territorio británico o que puedan venir aquí, con sus armas o sin sus armas, invito a los ingenieros y trabajadores especialistas de las industrias de armamentos que están en territorio británico o que puedan venir aquí, a que se pongan en contacto conmigo. Pase lo que pase, la llama de la resistencia francesa no debe apagarse y no se apagará.  Mañana, como hoy, hablaré en la radio desde Londres.

Audio del General Charles de Gaulle por la BBC de Londres el 22 de junio de 1940

Nota: desde hace diez años publico este artículo en esta misma fecha para recordar la vital importancia para una nación que surja un líder valiente y coherente como lo fue Charles de Gaulle, un desconocido de los franceses en ese entonces, pero que con sus palabras de convicción, sinceridad y patriotismo, emitidas por la radio, lograron organizar la resistencia y unir a una nación en un solo objetivo, vencer al ocupante enemigo y reconstruir los valores democráticos republicanos.

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Knut Hamsun en el país de las maravillas

Knut Hamsun (1859-1952). Premio Nobel de Literatura 1920.

Knut Hamsun en el país de las maravillas

Edgar Cherubini Lecuna

Al leer el libro “En el país de las maravillas”[1] de Knut Hamsun (1859-1952), traducido por Zarina Martínez Børresen, sentí que había acompañado al autor desde Helsinki hasta Bakú, atravesando la cordillera del Cáucaso, límite natural entre Europa Oriental y el oeste de Asia. En 1899, Hamsun recorrió en tren y en coche a caballos extensos territorios de Rusia, Georgia y Azerbaiyán, donde cohabitaban decenas de pueblos y lenguas distintas, así como diversas religiones y creencias: musulmanes chiitas y sunitas, persas sufíes, judíos askenazis, budistas, cristianos ortodoxos, católicos levantinos, monofisitas, bahái, así como conservadores del culto a Zoroastro. Quizás esta increíble diversidad fue lo que atrajo a Hamsun a emprender esa aventura.

Escrito en primera persona, es un cuaderno de bitácora en orden cronológico, donde el autor combina libremente la geografía y la etnología para componer un relato donde lo real y lo fantástico cautivan al lector. Pero lo que mas impacta del texto es la exhaustiva descripción de los pueblos y personajes con los que fortuitamente se topa en su travesía y la maestría con la que va despejando capas de ethos profundos que de alguna manera encubren complejas personalidades y costumbres exóticas. Del relato realista y crudo pasa a la más excelsa poesía al describir los paisajes que observa a su paso, que lo hacen evocar su idílica infancia pastoril “cuando escribía con el dedo índice por todo el cielo”.

En 1920 recibió el Premio Nobel por La bendición de la tierra. Esta obra revolucionó el estilo literario de su tiempo. Hamsun fue un pionero de la literatura psicológica, escritores de la talla de Thomas Mann, André Gide y H. G. Wells lo consideraron como un maestro. Para Isaac Bashevis Singer, premio Nobel de Literatura en 1978, Hamsun es el padre de la literatura moderna, a quien califica de “escritor impresionista”. Su estilo retrospectivo influenció, entre otros, a escritores como Hemingway, Miller y Auster.

La traducción al español realizada por Zarina Martínez Børresen de “En el país de las maravillas”, libro escrito en 1899, es producto de su afanosa investigación de costumbres, modismos y expresiones idiomáticas noruegas de finales del siglo XIX, utilizadas por Hamsun para esta narración. El haber traducido al español directamente del texto original en noruego, que hoy nos brinda Aquelarre Ediciones (2020), es un valioso aporte al conocimiento de esta obra en particular, ya que las versiones anteriores en español de este libro son traducciones de otros idiomas.

Conocí a Zarina Martínez Børresen en París hace diez años y desde entonces hemos mantenido una relación de amistad alimentada por interesantes pláticas sobre arte y literatura. Lo que sigue es el resumen de la conversación que sostuvimos recientemente sobre la aventura que significó para ella traducir este libro.  

¿Cómo traducir la lengua y las costumbres del siglo XIX, realidades que ya no existen, mundos ajenos a una persona del siglo XXI?

El caso de En el país de las maravillas es especial. Yo viví en la Unión Soviética durante muchos años y puede visitar la mayoría de los lugares donde Hamsun estuvo. Ciertamente mis viajes no fueron por tierra, pero la naturaleza y los lugares, tal como los describió Hamsun, no habían cambiado cuando yo viajé allá en los años 80 del siglo pasado. Por otra parte, las descripciones de Hamsun son tan detalladas y vívidas que parece imposible para el lector no adentrarse en ellas. Considero que la obra de Hamsun es universal y absolutamente actual, independientemente de cuando haya sido escrita, debido a que aborda temas y situaciones sin fecha de caducidad. No olvidemos que, después de todo, Hamsun es considerado como uno de los pioneros de la literatura moderna. 

Al abordar una obra literaria, el traductor se convierte en el primer lector en otro idioma de una obra y al llegar al final del contenido emprende un camino inverso en la búsqueda de comprensión del texto original hasta los significantes capaces de expresarlo en su lengua, así lo expresa Valentín García Yebra (1917-2010), destacado traductor y filólogo español, quien afirma que “este lector-traductor no puede contentarse con la comprensión como lo haría lector común, sino que ha de procurar acercarse en lo posible a la comprensión total. Digo ‘en lo posible’, porque la comprensión total de un texto es inalcanzable”.[2] ¿Qué opina usted de esta afirmación y cuál es su experiencia en ese viaje inverso al traducir a Hamsun?

Es probable que García Yebra tenga razón al afirmar que la “comprensión total” es inalcanzable. Sin embargo, quiero pensar que, al hablar noruego, al haber leído la obra en el idioma original, visitado los lugares descritos por Hamsun, estudiado a fondo buena parte de su obra y por último el vivir en Noruega, me han dado, como traductora, una perspectiva más amplia de ésta en su totalidad y por lo tanto he podido acercarme a ella y hacer el viaje inverso con más herramientas que, por ejemplo, los primeros traductores de Hamsun al español.    

Zarina Martínez Børresen, traductora.

Las dificultades que enfrenta un traductor con la complejidad de otra lengua, las resume García Yebra citando a Rilke: “Casi todo lo que nos sucede es inexpresable”, lo que ese escritor quería decir es que, “si la verdadera comunicación es imposible dentro de una misma lengua ¿Cómo va a ser posible, mediante la traducción, entre lenguas distintas?”. Esa misma pregunta se la hago a usted.

Hace poco me invitaron a participar en un documental sobre el etnógrafo soviético Yuri Knórozov, quien descifró la escritura maya y a quien tuve el privilegio de conocer cuando trabajaba en la embajada de México en Rusia. A propósito del desciframiento, Knórozov expresó que “cualquier cosa creada por el hombre puede ser comprendida y descifrada por el hombre”. También hace unos meses, en una presentación de En el país de las maravillas, la moderadora dijo que había que apreciar la labor de los traductores ya que, gracias a ellos, era posible para millones de lectores acceder a grandes obras de literatura, a pesar de no conocer el idioma original. Creo que ambas posturas son válidas en lo que hace a la traducción.

Mi conocimiento de la obra de Hamsun se deriva del trabajo realizado para mi tesis doctoral, en la cual analicé la presencia de la obra de Hamsun y su posible influencia en la del mexicano Juan Rulfo. Rulfo evidentemente leyó a Hamsun en traducciones de traducciones de dudosa calidad, pero a pesar de eso pudo captar y asimilar elementos emblemáticos de los temas, la forma de narrar, aspectos culturales y la visión del mundo de Hamsun.

Considero que la cuestión de la “comunicación” entre el lector y una obra traducida tiene muchos matices, pero aquí el elemento más importante es la calidad de la traducción. Siempre ha habido traducciones al español de un gran número de obras de Hamsun, pero no es sino hasta principios de los años 90 del siglo pasado que empiezan a aparecer traducciones directas y de calidad del noruego al español, brindando así al lector la posibilidad de tener un contacto más directo con la obra. He de señalar que las traducciones al español antes de los 90 habían sido hechas en gran parte por escritores y críticos literarios, quienes se basaron en versiones del alemán y del francés principalmente, y en algunos casos decidieron “mejorar” el estilo de Knut Hamsun o simplemente omitir pasajes complicados o demasiado detallados. Este es un problema que he observado incluso en traducciones recientes de Hamsun al inglés y al francés.

En relación con la responsabilidad de traducir, un filósofo amigo estudioso de Kant, me comentaba con estupor cómo los errores de interpretación debido a la falta de dominio sobre la lengua del autor han provocado distorsiones conceptuales en innumerables traducciones al español de este filósofo ¿Es que ser traductor no significa que puedes traducir cualquier género? ¿Para traducir filosofía hay que ser filosofo? ¿Para traducir poesía hay que ser poeta? ¿Se necesita amar la complejidad como Knut Hamsun para poder traducirlo?

Un buen traductor debe conocer bien la lengua de la cual va a traducir, e idealmente, manejar cualquier texto. De lo contrario la traducción quedaría encasillada y reservada exclusivamente a traductores-especialistas en cada materia, lo cual parece complicado. En literatura entra la responsabilidad del traductor, como dice Humberto Eco, de “decir casi lo mismo” y no lo que suena bien, de “mejorar” o interpretar lo que cree que el autor quiso decir. Este es un gran reto y uno de los problemas que encontré al leer traducciones antiguas de Hamsun al español. Cuando escribí mi tesis de maestría, y más tarde de doctorado, hice mis propias traducciones de citas de las obras estudiadas, si me parecía que las existentes no eran muy precisas. Sin ser historiadora del arte o curadora traduje de español a inglés todos los textos para el libro conmemorativo dedicado al pintor mexicano Ricardo Martínez. Actualmente estoy trabajando Vagabundos, otro título de Hamsun, y la editorial Aquelarre me ha propuesto retomar la traducción de Hambre. Una vez concluidos estos proyectos me gustaría traducir obra noruega contemporánea.  Mi trayecto hacia la traducción de Hamsun es complejo, y ciertamente no me hubiera embarcado en esa labor si no hubiera amado su complejidad: hace unos años recibí una comunicación de Miguel Pineda, un joven que estaba por fundar una editorial en Xalapa, México, bajo el nombre de Aquelarre Ediciones. Miguel quería lanzar la editorial con títulos de los que él denominaba “autores malditos” – en el caso de Knut Hamsun por su apoyo al Nacional Socialismo – y quería publicar Hambre como primer título. La idea original era que yo escribiera el prólogo, pero más adelante acordamos que yo hiciera además una traducción para lectores hispanoamericanos. Por cuestiones de derechos de traducción, el proyecto no se realizó y entonces propuse traducir y prologar I æventyrland, cuya traducción exacta al español sería En el país de los cuentos. Mi decisión de cambiar el título a En el país de las maravillas fue totalmente subjetiva: vivir en la Unión Soviética, donde todo podía suceder y ver lo que Hamsun había visto casi un siglo antes fue una experiencia única. Por otra parte, amigos soviéticos latinoamericanistas frecuentemente definían a su propio país como una “casa de locos real maravillosa”, un espacio surrealista y mágico a la García Márquez, que sobrepasaba los límites de lo normal.

Este es un libro con varias lecturas, una de ellas es la visión y postura crítica de Hamsun sobre la modernidad, la civilización y el eurocentrismo. Fue testigo de cómo la búsqueda de petróleo y otros minerales en esos territorios destruía los valores culturales, las tradiciones y hasta las creencias ancestrales de esos pueblos. Es cáustica la crítica que hace de la empresa petrolera de Nobel (creador del premio que lleva su nombre) en Bakú, Azerbaiyán ¿Cómo interpretó y tradujo esa postura de Hamsun? ¿Se trataba de un naturalismo místico o una visión pionera de la visión “verde” y decrecentista en boga hoy en día en Europa?

En el país de las maravillas es la primera obra en que Hamsun expresa su posición acerca del daño que la “civilización” puede hacer. En este caso naturalmente se refiere a sociedades como las que observa en el Cáucaso, más atrasadas que las europeas desde un punto de vista eurocentrista, si bien matizado con elogios a la vida sencilla de las comunidades que visita.  Sin embargo, en su obra posterior, Hamsun plantea abiertamente el daño que la supuesta “civilización” causa a pequeñas comunidades en lugares apartados en la misma Noruega, perjudicando la naturaleza y fomentando la necesidad de bienes superfluos como comida enlatada, café, viviendas con ventanas de colores, bancos y oficinas postales, entre otros, que nadie necesita y resultan a la larga en pobreza, hambruna, desarraigo e incluso crimen.

En La bendición de la tierra, novela por la cual recibió el premio Nobel de literatura en 1920, Hamsun expone claramente el contraste entre el campo y la ciudad y las consecuencias negativas de abandonar la tierra por el espejismo de la civilización y en busca de una supuesta vida mejor. Él mismo dedicó tiempo, energía y recursos considerables a la agricultura en sus propiedades, primero en el norte y por último en Nørholm, en el sur de Noruega. Algunas de sus posturas coinciden con y anteceden a planteamientos del Nacional Socialismo, el cual Hamsun apoyaría de manera muy desafortunada unos años más tarde.

Sobre esto último, pienso que Hamsun vivió bajo el signo de una contradicción permanente. Admirador de la cultura alemana, era favorable a la creación de una gran confederación de pueblos germánicos, de allí que, a sus 80 años, observara con complacencia la invasión alemana, publicando artículos de prensa favorables al Tercer Reich y al mismo Hitler. Tras el finalizar la guerra, en las principales ciudades de Noruega fueron quemados sus libros. Sufrió el desprecio de sus compatriotas y fue internado en un hospital psiquiátrico, donde los especialistas concluyeron que sus facultades mentales se habían deteriorado y sobre esa base se retiró la acusación de traición. Su infeliz conjunción con el pensamiento nazi eclipsó su excelsa obra literaria por muchos años. Cuando le fue encomendada la traducción de esta obra ¿Cómo abordó usted el fantasma del nazismo en la vida de Hamsun? Le comento esto, solo para preguntarle sobre la complejidad a la que se enfrenta un traductor y en especial, la enorme responsabilidad en relación con el receptor final de su labor que es el lector.

En Noruega hay a la fecha una discusión sobre el nazismo en la vida de Hamsun y sobre la necesidad de separar al escritor del simpatizante, con la cual estoy de acuerdo. Yo veo que mi responsabilidad como traductora es transmitir al receptor el valor literario de la obra, más que guiarlo a leer entre líneas. En mayor o menor grado, la mirada de un europeo de viaje por el Cáucaso estará determinada por sus parámetros y sus expectativas. Como lectora, sí me llamaron la atención la actitud de Hamsun hacia los ingleses y judíos, así como cierto paternalismo y condescendencia para con los caucasianos, con los que por otro lado generalmente simpatiza. Pero también como lectora compartí con el autor su fascinación por ese mundo tan distinto al suyo, la cual transmite con gran maestría.

Por último, hay que recordar que la obra fue escrita a principios del siglo XX, años antes incluso de la primera guerra mundial, y que las opiniones que Hamsun expresa en ella parecen más personales que políticas.  

Una obra literaria es una obra de arte cuyo medio expresivo es la palabra. En su caso ¿Cúales son las dificultades mayores de trasladar palabras, términos, la sintaxis y los giros idiomáticos del noruego al español?

En el caso de En el país de las maravillas, una de las dificultades fue que el lenguaje de Hamsun es anticuado y muchas palabras son más cercanas al danés que al noruego, por lo que tuve que recurrir a versiones en noruego moderno y consultar diccionarios académicos, así como a amigos locales para aclarar frases, palabras y referencias culturales que no aparecían en ningún diccionario. Al igual que en su obra inicial, aquí Hamsun “juega” con el lenguaje a través del cambio de tiempos verbales, de puntuación a veces ilógica y de no utilizar guiones o comillas al reproducir diálogos, por ejemplo. Yo decidí respetar estas decisiones, ya que las considero emblemáticas de su estilo. Después de todo, si tomamos en cuenta que el título original incluía la frase “vivido y soñado en el Cáucaso”, los “juegos” contribuyen a crear una atmósfera en la que, como es común en la obra temprana de Knut Hamsun, a veces resulta difícil separar la realidad de la fantasía, lo soñado de lo vivido y el viaje literal del figurado. 

edgar.cherubini@gmail.com

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[1] Knut Hamsun, En el país de las maravillas, Aquelarre Ediciones, México, 2020. Traducción y prólogo de Zarina Martínez Børresen.

[2] Valentín Garcia Yebra, Ideas sobre la traducción y problemas de la traducción literaria, Équivalences, 12e année-n°1, 1981.

Extractos del libro “En el país de las maravillas”, de Knut Hamsun

La montaña (Capítulo VI, pág. 79)

En una vuelta cerrada del camino se abre repentinamente una ranura a la derecha y vemos completamente cerca la punta helada del Kazbek, con sus glaciares como chispas blancas bajo el sol. Ahí está ante nosotros, alto y silencioso, mudo. Nos invade un sentimiento extraño. La montaña está ahí como por encima de las demás: parece un ser de otro mundo que nos observa. Bajo tambaleante del carro y me sujeto de la capota ahí mismo. En ese momento se apodera de mí una sensación de estar en una vorágine, de flotar sobre el camino, fuera de mí; es como estar cara a cara con un dios. El silencio es total (…) nunca me he sentido tan falto de equilibrio en la tierra; aquí estoy parado y tengo que sujetarme de algo. Entonces el glaciar se esconde detrás de una nube. La vista ha desaparecido. La montaña continúa susurrando bajo la nube.

El proletariado de los genios. Capítulo IX, pág. 127

La luna está ya bastante brillante; son las cinco de la tarde. El sol y la luna resplandecen al mismo tiempo en el paisaje y hace mucho calor. Este mundo no es como ningún otro mundo que conozco y una vez más pienso que me podría quedar aquí de por vida. Hemos descendido tanto que los viñedos empiezan de nuevo; hay nueces en el bosque y el sol y la luna brillan uno junto a la otra. El hombre está indefenso ante esta maravilla y si uno viviera aquí podría ver esto cada día y golpearse en el pecho de asombro. Este pueblo ha luchado contra la amenaza de la destrucción, pero ha vencido todo, es fuerte y sano, florece; hoy en día es un pueblo de diez millones en total. Los caucasianos no saben de las fluctuaciones en la bolsa de Nueva York, su vida no es una carrera de velocidad, tienen tiempo para vivir y pueden cortar comida de los árboles o matar a sus ovejas para vivir de ellas. ¿Pero son acaso mejores personas los europeos y los yanquis? Sabe Dios. Dios y nadie más lo sabe, así de dudoso es. Algunos son grandes hombres porque lo que los rodea es pequeño; porque el siglo, a pesar de todo, es pequeño. Pienso en algunos nombres célebres, únicamente de mi propia profesión y hay muchos en una larga fila, miembros del proletariado de los genios. Yo cambio a una veintena de ellos solo por el caballo de Marengo[1]. Los valores no tienen un valor inmutable: la aureola del teatro allá equivale al cinturón brillante aquí. El tiempo se lleva a ambos, el tiempo los cambia por otros valores. ¡El Cáucaso, el Cáucaso! No es por nada que los más grandes gigantes de la poesía que el mundo conoce, los grandes rusos, han estado contigo y bebido de tus manantiales…

El ser humano obedece a un hombre que sabe ordenar. (Capítulo III, pág.54-55)

En el andén en la estación (Armavirov) pasea, entre otros, un joven circasiano. Va vestido así: tiene botas largas de charol con hebillas doradas encima de la parte exterior de las piernas. Su túnica café, que le llega casi a los tobillos, está sujeta en la cintura por un cinturón dorado, de donde cuelga un puñal sobre el vientre. En el pecho se ve la punta de dieciocho cartuchos. Lleva un sable largo y angosto a un costado. El sable arrastra y el mango está incrustado con turquesas. Viste una camisa o una túnica de seda cruda blanca; su abrigo se mantiene abierto a la altura del pecho y la seda cruda se ve como plata bajo el sol. Tiene cabello negro que brilla y una gorra de piel tibetana completamente blanca como la nieve, cuya lana le cuelga un poco sobre la frente. Su atuendo da una impresión de descuido, pero no su cara. Me explican que su uniforme es reglamentario, pero lo que otros tienen de lino él lo tiene de seda, y lo que otros tienen de bronce él lo tiene de oro. Es hijo de un príncipe. Todos lo saludan en la estación y él responde a todos; algunos hasta hablan con él y escuchan tranquilos su larga respuesta. Parece que les pregunta cómo están, cómo les va y cómo están sus mujeres y si los niños están sanos. No parece que diga nada incómodo, ya que todos le agradecen y parecen satisfechos. Dos muzhiks, campesinos rusos con blusa y cinturón de piel, se acercan a él y lo saludan, se quitan las gorras y las ponen bajo el brazo y se inclinan y le dicen algo. El joven oficial también los escucha y les responde algo que los deja satisfechos. Pero entonces empiezan a hablar más, explican algo y empiezan a hablar entre ellos. El oficial los interrumpe con una palabra corta y los muzhiks se ponen la gorra.

Probablemente han recibido la orden de cubrirse, debido al calor. Y siguieron hablando; pero entonces el oficial se ríe, niega con la cabeza y dice nyet, nyet, y después se retira. Pero los muzhiks lo siguen. De pronto, el oficial da media vuelta, los señala y dice: ¡Staistai! Y los muzhiks se detienen, pero continúan hablando y profiriendo sus quejas. Otros ríen de sus lamentos y les dicen que callen, pero no se dan por vencidos de ninguna manera; escucho sus voces quejosas aún después de que el tren ha echado a andar.

Me quedo pensando en este oficial y los muzhiks. Seguramente era su amo, y probablemente era el dueño del pueblo en el que habíamos estado y tal vez también hasta del castillo de Soria Moria que vimos en la mañana y de todas las millas de tierra negra por las que hemos pasado. ¡Alto!, les dijo a los muzhiks, y se detuvieron. Cuando una multitud amenazante persiguió a Nikolai I en San Petersburgo, éste únicamente se detuvo, dio media vuelta, señaló y grito con voz severa: ¡De rodillas! Y la chusma se arrodilló. El ser humano obedece a un hombre que sabe ordenar. Napoleón fue obedecido con entusiasmo. Obedecer es un placer, y el pueblo ruso sabe hacerlo todavía.

El arte sagrado de la escritura (Capítulo XIII, pág.164-165)

La ciudad (Tiflis) es todo menos divertida, pero había un rincón al cual volvimos una y otra vez y que nunca nos cansamos de ver: el barrio asiático. (…) Aquí había gente de todo el Cáucaso: georgianos, gente de la montaña, grupos uralo-altaicos, todo tipo de tártaros, después indoeuropeos como persas, kurdos, armenios, gente de Arabia y de Turkestán, de Palestina y el Tíbet. Y todo aquí era tranquilo, nadie tenía prisa. La tranquilidad del oriente se posaba sobre ellos. Los turbantes blancos y multicolores eran los dominantes; solo uno que otro verde o azul se veía coronar una maravillosa cabeza barbada. Los cinturones eran o bien de metal repujado, o como los de los persas, de seda de muchos colores. Los caucasianos, kurdos y armenios llevaban armas.

Hacía mucho calor al mediodía, pero en varias partes había techo sobre las calles y buena sombra. Los burros, los caballos y los perros están con la gente. Un caballo estaba bajo el sol implacable cuando llegamos; tiene llagas en la crin, así como grandes heridas e incontables moscas sobre las heridas. El caballo no siente nada; ahí está parado, flaco al máximo, con la cabeza gacha y deja que las moscas permanezcan ahí. Está totalmente atontado y si nosotros espantamos a las moscas no parece sentir alivio; está ahí nada más quemándose al sol, pestañeando apático. Como está amarrado a un carro, seguramente espera a su amo. Sus heridas apestan… Es un caballo arrogante, un caballo estoico. Con tan solo dar unos pasos podría protegerse en la sombra, pero ahí sigue. Tampoco le afecta que las moscas permanezcan ahí, así de absoluto es su deterioro.

Los artesanos trabajan en la calle al lado de los burros, los caballos y los perros. Los herreros calientan hierro en sus pequeñas fraguas y lo golpean en pequeños yunques; los trabajadores de metal liman, graban, repujan y pican; de vez en cuando incrustan una turquesa u otras piedras. Los sastres cosen largos albornoces y ensartan máquinas de coser occidentales, armados hasta los dientes y con grandes gorros de piel en la cabeza. Hasta hace doscientos años, nuestros sastres y zapateros nórdicos trabajaban con un espadín a la cadera. Aquí persiste la costumbre.

En los puestos hay sobre todo prendas de seda, mercancías bordadas, alfombras, armas, joyas. El visitante puede mirarlo todo, sin comprar; pero si compra, mejor. Estos comerciantes toman todo con bendita tranquilidad. Hay mucha suciedad en todos los puestos; pero en los de alfombras hay además alfombras valiosas sobre el piso, en la puerta, sobre los escalones y en la calle hasta la casa vecina. Sí, son alfombras persas y caucasianas valiosas. Y la gente y los perros andan sobre ellas y las ensucian tanto que es lamentable verlas.

De trecho en trecho, bajo un pequeño cobertizo, hay alguien que sabe escribir y que escribe para la gente cualquier cosa que le pidan. A su alrededor tiene libros con letras llamativas y no es raro que se haya vuelto tan gris y digno, ya que ha aprendido esas letras y las puede descifrar. También vimos a personas jóvenes y serias con escritos bajo el brazo; eran seguramente discípulos de teólogos y letrados que iban y volvían de casa del maestro. Al pasar por el puesto del escribano se inclinan y saludan respetuosamente. El arte de la escritura es sagrado, hasta el papel en el que se escribe es sagrado. El famoso sheik Abd ul Kader Gilani nunca pasaba frente a un puesto de papel sin antes haberse purificado lavándose, y al final se volvió tan santo y espiritual que podía sobrevivir durante semanas con una sola aceituna. El papel sirve para multiplicar el libro sagrado y por eso tiene esa reputación. Uno escoge el papel para sus escritos con el mayor cuidado, afila su pluma y mezcla la tinta con devoción. (…) Es con respeto que también nosotros pasamos por delante de estos puestos con escritos y papel. Porque el hombre ahí dentro es tan fascinantemente digno.


[1] Hamsun hace referencia a Marengo, uno de los caballos de Napoleón Bonaparte y el más famoso de todos ellos. Debe su nombre a la batalla de Marengo, en Italia. (N. de la T.)

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Putin, emperador de un mundo en llamas

Putin, emperador de un mundo en llamas

Edgar Cherubini Lecuna

París, marzo 2020

La amenaza de Putin de desatar una guerra nuclear nos recuerda los últimos días de Hitler en el bunker de la Cancillería, exclamando: “¡Jamás capitularemos, no, jamás! Nos pueden destruir, pero si lo hacen sepultaremos con nosotros al mundo, a un mundo en llamas”. Es el mismo vaciamiento de conciencia que llevó al nazismo a destruir a Europa y producir una mortandad de entre 60 y 90 millones entre combatientes y población civil, en su mayoría ocasionadas por los bombardeos sobre ciudades, pero también como resultado de las violaciones masivas de los derechos humanos siendo el Holocausto su máximo exponente, a lo que se añadió la desprotección de los millones de refugiados y desplazados, sometidos a hambrunas, a los rigores del clima y a su propia suerte. Hoy es incierto el futuro de Europa y del mundo, de nuevo estamos en guerra, aunque los débiles dirigentes occidentales y los Pilatos del momento no quieran intervenir más allá de lo políticamente correcto, creyendo que con eso van a evitar lo inevitable. Putin no solo invade Ucrania a sangre y fuego, sino que, en el colmo de su psicopatía, ordena activar la alerta nuclear de su arsenal de 6.000 ojivas nucleares si Occidente intenta responder a su agresión, amenazando con incendiar el planeta.

En un artículo que publiqué en enero de 2018, titulado “La incertidumbre de las langostas” (ver enlace al final), comenté sobre los nuevos Chamberlain a cargo de las relaciones con Irán y del impulso con el que Putin había iniciado el nuevo ideal hegemónico de Rusia. Allí comenté una noticia, que me pareció muy significativa, pero que pasó desapercibida en medio de tantas trivialidades, amenazas y calamidades globales. Se trataba del busto en bronce de Putin, engalanado con una toga de emperador romano, erigido al norte de San Petersburgo. Un despacho de la AFP daba cuenta de la ceremonia inaugural donde se desveló la estatua: “Andrei Poliakov, líder de la asociación que reúne a los cosacos de San Petersburgo, expresó: La imagen de un emperador romano es la de la sabiduría, y esto corresponde al rol histórico de Vladimir Putin que logró unir Rusia y Crimea”. La anexión de esta península ucraniana en marzo de 2014 y el apoyo de Moscú al fraude de los separatistas en el este de Ucrania produjeron un deterioro en las relaciones entre Rusia y los países occidentales. Sin embargo, la anexión de Crimea no perturbó la siesta de los dirigentes occidentales más preocupados por la cultura woke del instante líquido que por la defensa y supervivencia de sus valores. La invasión del ejército ruso a Ucrania hace tres semanas hizo que Europa despertara, esta vez con el feroz dinosaurio gruñendo al pie de la cama.

La agresión de la Rusia de Putin se realiza dentro del imaginario imperial de la reconstrucción de la gloria soviética en el marco geopolítico de un imperio euroasiático frente al mundo occidental, que sigue siendo su gran enemigo debido a que es libre, democrático y próspero. El Gatestone Institute International Policy Council, en su edición de este mes, recoge el llamado de alerta con el que historiador alemán Jan Behrends advierte a Europa: «No se equivoquen: para Putin no se trata de la UE o la OTAN, se trata de su misión de restaurar el imperio ruso. Ni más ni menos. Ucrania es solo un escenario, la OTAN es solo un irritante. Pero el objetivo final es la hegemonía rusa en Europa».  Su aseveración se basa en las afirmaciones del politólogo y ultranacionalista ruso Alexandr Dugin, asesor de Putin: «El imperio euroasiático se construirá sobre el principio fundamental del enemigo común: el rechazo del atlantismo, el control estratégico de los EE. UU. y la negativa a permitir que los valores liberales nos dominen». (Soeren Kern, Why Did Vladimir Putin Invade Ukraine?, Gatestone Institute, March 14, 2022).

El Decreto Tierra Quemada revisitado

Según Glucksmann (Dostoievski en Manhattan, 2002), existe una matriz común entre el nazismo y el régimen soviético, como es la utilización del “terror” como la ultima ratio de cualquier estrategia totalitaria. “El terror de las bombas no perdonará las casas de los ricos ni de los pobres, las últimas barreras entre clases desaparecerán” – exclamaba Goebbels – “Los últimos obstáculos para la realización de nuestra misión revolucionaria caen junto a los monumentos de la civilización”.

El nazismo utilizó la teoría del «espacio vital» o Lebensraum, para justificar la conquista territorios mediante guerras relámpago (Blitzkrieg). En su estudio sobre Hitler, Erich Fromm afirma que luego de haber consolidado en su persona todo el poder de la nación alemana, su objetivo fue la ocupación de toda Europa. “Mientras el ejército nazi avanzaba destruyendo todo a su paso, el dictador desde su sala de cine privada dedicaba horas a mirar documentales que le llegaban a diario sobre las matanzas en los frentes de batalla y de los cientos de miles de cadáveres producidos por sus campos de exterminio. Pero su afán de exterminio se volcó también sobre las ciudades incluyendo al final a la propia Alemania. Cuando ya la derrota era inminente, promulgó el Decreto de Tierra Quemada: “Antes que el enemigo ocupe el territorio alemán, todo, sencillamente todo cuanto es esencial para la continuidad de la vida será destruido. Todo será quemado, abatido o demolido, incluyendo los registros, los archivos, las granjas, el ganado, los monumentos, los edificios, los palacios y los edificios de ópera. Y si el pueblo alemán no está dispuesto a luchar por su supervivencia, tendrá que desaparecer también”. (Anatomía de la destructividad humana, 1973). Rusia ha conformado una sociedad totalitaria en su interior y se expresa como un imperialismo agresivo y destructor hacia fuera, un ultranacionalismo expansionista. Hitler, que odiaba al género humano, al fracasar en sus propósitos quiso ver el mundo en llamas, Putin expresa la misma intención.

La mentira desconcertante

En su afán de lograr sus objetivos, podríamos catalogar a Putin de ultranacionalista fanático que, como bien lo definiría Fernando Savater, “ya ha asesinado en su interior a todos los que no piensan como él”. Para poder lograr sus planes imperiales utiliza el terrorismo como política de Estado, ocupando todos los espacios físicos y espirituales de la sociedad, alimentándose del miedo, imposibilitando el movimiento y la libertad de acción de los ciudadanos bajo su influencia. Esto último describe a Rusia atrapada en las garras de Putin.

No olvidemos que durante la vigencia del Pacto de Cooperación Germano-Soviético o Pacto Ribbentrop-Mólotov (1939), los nazis se inspiraron en Stalin y su régimen de terror. Esta unión permitió el intercambio de experiencias en métodos de espionaje y represión, así como el entrenamiento y buenas prácticas para la gerencia y manejo de los campos de concentración para disidentes del comunismo ruso, modelo que la Alemania nazi copiaría y perfeccionaría como una eficiente industria del exterminio, aniquilando en poco tiempo a 6 millones de judíos. Como militar y funcionario de la KGB durante la “guerra fría” Putin se formó en esos perversos protocolos que moldearían su visión de la política, de la sociedad y del mundo.

Según el historiador Jean-Pierre Le Goff (Vladimir Poutine pratique le “mensonge déconcertant” issu du communisme totalitaire. Le Figaro, 04.03.2022), el discurso de Putin nos confronta con otra forma de sinrazón. Está marcado por la “mentira desconcertante” derivada del comunismo totalitario. La grandeza de sus propósitos y la desvergonzada inversión entre el agresor y el agredido desestabilizan la razón y el sentido de la realidad. Es verdaderamente “el mundo al revés” en una ideología y propaganda donde lo blanco es negro, donde la guerra es paz, donde la agresión es sinónimo de “liberación de los pueblos”, esto es parte de un sistema de representaciones y creencias ideológicas, es la reescritura de un gran relato histórico del que (Putin) quiere ser a la vez heredero y nuevo héroe. Esta significación ideológica determina una relación con el mundo y un tipo de comportamiento desconectado de la realidad y difícil de desarraigar, sin embargo, las verdades históricas básicas son olvidadas o desdibujadas al mismo tiempo: el derrumbe de la URSS no se debió a una agresión sino a causas internas a un régimen que ya no aguantaba más y este derrumbe del comunismo no fue vivido como “la mayor catástrofe del siglo XX” por los pueblos sometidos al yugo soviético sino por el contrario como una liberación. La pertenencia a la OTAN responde a una legítima petición de protección para no revivir un día lo que estos países sufrieron por décadas. Desconocer estas verdades primarias o considerarlas de hecho como secundarias, equivale a desconocer la voluntad de estos pueblos. Es como si les dijeran que deberían tener cuidado de no ofender a su antiguo opresor y de no alejarse demasiado de él”.

edgar.cherubini@gmail.com

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La incertidumbre de las langostas https://www.elnacional.com/opinion/columnista/incertidumbre-las-langostas_219303/

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Coreogegos en Stuttgart

Sonia Sanoja y Gego, MAC, Caracas 1977. Fotografía José Luis Sanz. Fundación Sonia Sanoja-Alfredo Silva Estrada

Coreogegos en Stuttgart

Dos mujeres y un ideal estético

Edgar Cherubini Lecuna

Vamos a hablar de dos mujeres. La primera, esgrimiendo líneas va construyendo espacios fenoménicos a partir de polígonos virtuales, urdiendo un cosmos geométrico. La otra, crea mundos efímeros con cada gesto, con cada movimiento de su cuerpo profesa instantes de plenitud. Hace 45 años, esas dos mujeres coincidieron en busca de un ideal estético, así se gestó la coreografía Cuerdas, simple medida (Coreogego), de Sonia Sanoja, integrada a las esculturas de Gego. Esta original pieza de danza se escenifica de nuevo en el marco de la exposición Gego. The Architecture of an Artist, en el Kunstmuseum de Stuttgart, gracias a la estrecha colaboración con la Fundación Sonia Sanoja-Alfredo Silva Estrada, dirigida por Desirée Domec Sanoja. La reposición del montaje estará a cargo de la coreógrafa Claudia Capriles con la participación de la escuela John Crancko de Stuttgart.

La exposición Gego. The Architecture of an Artist, que inaugura este 18 de febrero, bajo la curaduría de Stefanie Reisinger, es el resultado de una investigación de 3 años sobre un conjunto de 100 obras ofrecidas en préstamo por la Fundación Gego al Kunstmuseum de Stuttgart.

FOTO No 3Sonia Sanoja, Coreogegos, MAC,1977. 

Después de culminar sus estudios de Ingeniería, mención Arquitectura en la Universidad de Stuttgart, Getrud Goldschmidt (1912-1994), mejor conocida como Gego, emigró a Venezuela en 1939, escapando de la Alemania nazi. A partir del año 1956, se dedica a la creación artística, iniciando un proceso de abstracción progresiva basada en la línea: “Líneas creadas ni de la realidad del ver, ni de la realidad del conocer”, afirmaba sobre sus percepciones. Desde 1969, Gego se concentra en la representación geométrica espacial de los sólidos platónicos, trabajando con materiales maleables conforma armonías colgadas del vacío con las que entreteje su cosmos personal.  Como escribe de ella Anne Louyot, “Armada sólo de una línea, Gego rompe e irrumpe, continúa y desvía, estira y hace temblar, explora el espacio sin conquistarlo. Ella inventa nuevos puntos de vista, nuevos enfoques, nuevos caminos en la inmensidad”.

Sonia Sanoja (Caracas, 1932-2017) es una figura emblemática de la danza contemporánea venezolana. Esta bailarina y coreógrafa, asumió la danza como una filosofía de vida. Autora de sesenta y seis obras que asombraron al público en los teatros de las principales capitales del mundo, sus originales e innovadoras coreografías y actuaciones la situaron en la vanguardia de la escena dancística internacional. Sus obras obedecen a elevadas valoraciones conceptuales y estéticas. En uno de sus libros, Duraciones visuales (1963), Sanoja habla de sus creaciones: “Son movimientos que el bailarín no puede ver, porque son sus propias visiones encarnándose en su propio cuerpo”. Los escenarios de los teatros limitaban los movimientos de rotación y traslación de ese planeta en órbita excéntrica, de allí que Sanoja integró sus ideas a la tendencia artística de la abstracción geométrica, concibiendo coreografías que escenificó en innovadores espacios arquitectónicos contemporáneos como la UCV de Villanueva y en exposiciones de artistas cinéticos como Soto y Gego, siendo estos algunos de los escenarios donde proyectó su expresiva fuerza vital. Cada una de las coreografías y ejecuciones de esta bailarina fueron catalogadas por la crítica internacional como pequeñas obras de arte.

Sobre la importancia del acontecimiento artístico en Stuttgart, que mencionamos al comienzo, tuve la oportunidad de conversar con Desirée Domec Sanoja, presidenta de la Fundación Sonia Sanoja-Alfredo Silva Estrada:

El arte funciona como un mediador entre la razón y la sensibilidad de un entorno histórico y social dado, de allí que el artista es por igual un producto de la sociedad donde vive, del orden y el caos de su tiempo. La coreografía Cuerdas, simple medida (Coreogego), fue creada y ejecutada por Sonia Sanoja durante la exposición Gego (1977), en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, en un momento cumbre en que la cultura venezolana era reseña permanente en los medios internacionales. Después de 45 años, se escenifica en Stuttgart. Por favor háblenos de la historia de esta pieza coreográfica que conjuga la vanguardia del arte en Venezuela.

Hablar de esta pieza es hablar de la amistad entre Sonia y Gego, allí está la génesis de todo. El vínculo entre estas creadoras es de larga data y según palabras de la misma Sonia “se fundamentó en la mutua comprensión de sus ideales estéticos”. Sabemos que Sonia, Alfredo, Gego y Gerd Leufert se frecuentaban casi a diario, de ahí la profunda interacción intelectual y larga lista de colaboraciones entre ambas parejas.

En una entrevista que hiciera Teresa Alvarenga a Sonia en 1977 (publicada en ICAA), Sonia traza el nacimiento de los Coreogegos, en casa de Gego: “Nunca olvidaré que fueron Gego y Gerd los dos amigos que quizás mayor estímulo me dieron para afrontar esa modalidad poco frecuente en la danza, contemporánea: presentar sola en escena un espectáculo completo. Fue precisamente en el patio de la casa de Gego y Gerd, donde yo ensayaba, ante un pequeño grupo de amigos, mis primeros programas cómo solista. Recuerdo que Gego, desde la planta alta, a través de una de sus esculturas, ensayó una iluminación para una de las coreografías y resultó todo un hallazgo…Comprenderás entonces por qué digo hoy que estas Coreogegos vienen de muy lejos. Han nacido de amor por una obra que, en una forma u otra, siempre he sentido muy cerca de la mía”.

La primera presentación de los Coreogegos se escenificó en la inauguración de la primera exposición de Gego en el MAC de Caracas en 1977. En ese entonces Sonia Sanoja ejecutó una serie de coreografías cortas en las cuales ella interactuaba con las esculturas de Gego. Ha juzgar por el registro fotográfico de la época, fueron 3 piezas y 3 piezas musicales diferentes, a cargo de Vladimir Ussachevsky, Iannis Ioannidis y Alfredo del Mónaco, pioneros de la música electrónica. En 1978, Sonia Sanoja presenta Cuerdas Simple Medida (Coreogegos), coreografía basada en una de las piezas que presentara en el MAC, ejecutando su danza con el traje de cuerdas, un hito de la abstracción en la danza contemporánea. La coreografía se inicia con un fragmento del texto poético Variaciones sobre Reticuláreas: Homenaje a Gego, perteneciente a Alfredo Silva Estrada, acompañado de una composición del músico venezolano Alfredo del Mónaco.

Sonia Sanoja, como coreógrafa y a la vez intérprete de sus creaciones, embutida en una malla negra, prefería ambientes abstractos para sus realizaciones. En Coreogegos, eligió revestirse de cuerdas para crear redes espaciales como los tejidos de Gego. Tengo entendido que usted aportó para esta reposición el traje que originalmente utilizó Sanoja hace 45 años.

Ciertamente, el traje original de Sonia Sanoja ha sido incluido en la curaduría. Fue realmente muy emocionante verlo transformado en objeto museístico, siendo examinado por conservadores de textiles y su preparación para integrarlo al montaje. Que la obra de Sonia sea presentada en un museo revela la trascendencia de su obra hacia otras disciplinas, un tema del que se ha escrito poco. La curaduría de dicha exposición incluye el traje original de Sonia, una serie de fotografías y la reposición del montaje coreográfico dirigido por Claudia Capriles.

La troupe que ejecutará Cuerdas, simple medida (Coreogego), dirigida por Claudia Capriles, está compuesta por bailarines de la escuela John Crancko, fundada por quien fue el afamado director del Ballet de Stuttgart. Dicha escuela está catalogada como una de las más prestigiosas del mundo. Me gustaría conocer cómo se produjo esa integración de talentos.

La participación de la Escuela John Crancko nos honra y se logró gracias al puente creado por el Kunstmuseum para realzar esta exposición. Por tratarse de una escuela, el pensum permitió presentar un seminario teórico y práctico sobre Sonia Sanoja a cargo de la coreógrafa Claudia Capriles. Luego del seminario, Claudia realizó una audición a los estudiantes interesados en participar en el montaje, lo cual fue una experiencia artística y pedagógica muy importante. Entre los estudiantes seleccionados para la audición estaban chicos y chicas de varias nacionalidades y con gran curiosidad por experimentar otras técnicas coreográficas. Estimo que, siguiendo el legado de la “Maestra”, cómo la llamaban cariñosamente sus alumnos en Venezuela, Sonia hubiera apreciado mucho que su obra brinde hoy una oportunidad a jóvenes bailarines de otras latitudes para iniciarse en el mundo de la danza contemporánea.

FOTO No 7 copyDesirée Domec Sanoja, Stuttgart, 2022

Cuál ha sido el papel de su fundación y cómo se logró insertar dicho montaje en esta exposición.

La propuesta de incluir el montaje en el proyecto de exposición es iniciativa de la curadora Stefanie Reisinger. Ella nos contactó y a la vez nosotros a Claudia Capriles quien trabajó con Sonia en el montaje de Cuerdas, Simple Medida (Coreogego) en el 2010, en el marco del programa Visionarios. Precursores de la Danza Contemporánea en Venezuela, creado por Carlos Paolillo. Dicho montaje se repitió en el 2012 para la exposición Gego, obra abierta. Testimonios y Vigencia en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas para el centenario del nacimiento de Gego por solicitud de la curadora Fabiola Arroyo. Estas experiencias fueron claves para Claudia Capriles quien trabajó junto con Sonia dirigiendo a jóvenes bailarinas para los montajes del 2010 y 2012. Esta transmisión de conocimiento es fundamental para poder reconstruir la metodología, técnica, conceptos y filosofía que usó Sonia Sanoja para crear sus piezas. Por ello la Fundación invitó a Claudia Capriles a dirigir este montaje dado el profundo conocimiento de la obra y experiencia cómo directora de la mano de la propia Sonia. También en octubre pasado viajé a Caracas con Stefanie Reinsinger para acompañarla en una visita de investigación en los archivos de la Fundación Gego y la Fundación Sanoja – Silva Estrada. Este viaje fue tremendamente productivo del que surgirán otros proyectos a mediano plazo.

Otro evento importante que tendrá lugar en el marco de la exposición es un concierto de música electrónica de la Orquesta de la Opera de Stuttgart cuyo repertorio incluye piezas de Alfredo del Mónaco y Iannis Ioannidis. Esta noticia nos es sumamente grata ya que pone en manifiesto el interés de la dirección artística de la Orquesta en la selección de músicos de vanguardia con los que trabajó Sonia.

Háblenos de la fundación que usted dirige y de su misión en la preservación y difusión del legado de estas destacadas figuras de la cultura venezolana. Además de la participación en esta exposición en el Kunstmuseum de Stuttgart, qué otros proyectos tienen en agenda.

La Fundación está dedicada a la preservación y divulgación del pensamiento, obras y propuestas de vanguardia de Sonia Sanoja y Alfredo Silva Estrada, en los ámbitos de la danza y la poesía respectivamente. Una de mis metas es la de brindar al público en general la posibilidad de redescubrir la obra y legado vanguardista de ambos creadores y que puedan servir como fuente de inspiración para aquellos que consideran la poesía y en la danza como valiosas expresiones estéticas contemporáneas.

En el 2022, espero podamos dar inicio al proyecto de catalogación y digitalización de los archivos de la fundación, para así, incentivar la utilización de la documentación impresa y audiovisual contenida en esos archivos y en nuestra biblioteca para la investigación de críticos, periodistas, estudiantes, curadores, así como para su exhibición y divulgación. Gracias a la labor de un equipo de profesionales en museología en Caracas, desarrollamos una propuesta de conceptualización de dicha colección, ya que se trata de una muy amplia y diversa documentación audiovisual e impresa sobre Sonia y Alfredo. El proyecto está listo, solo nos toca conseguir un donante que aporte los fondos. Igualmente queremos relanzar nuestro sello editorial Vertiente Continua con una antología de las reflexiones filosóficas de Sonia Sanoja. En el ámbito creativo, esperamos estrenar un montaje coreográfico en Caracas a propósito del centenario del nacimiento de Grishka Holguin.

Otro proyecto en el que actualmente trabajo, gracias a nuestros archivos, es el de crear una serie de podcasts con el programa radial Homenajes, que condujo Alfredo Silva Estrada por más de dos décadas. Este programa fue un hito en la historia radial y lamentablemente no existe rastro de ello en los archivos de la Radio Nacional de Venezuela.

Un proyecto que para mi es de suma importancia es la creación de un programa de becas, de intercambios y apoyo a la formación para bailarines venezolanos, atendiendo así las inquietudes de los bailarines en Venezuela, para mi es una prioridad. No olvidemos que Sonia, la bailarina, poeta y filósofa, fue en los últimos años de su vida, “La Maestra”, una referencia para muchos jóvenes bailarines a quienes ella a su vez acompañó y estimuló, por lo tanto, desde la fundación quiero retomar ese acompañamiento y crear puentes con centros de formación y creación coreográfica en diversos países.

Al escucharla y percibir su entusiasmo por la preservación de su legado familiar, hay una frase de la poeta y filósofa española, Chantal Maillard que usted me hace evocar, dice así: “Construimos la inmortalidad con aquello que nos rodea y nos acompaña. Un objeto familiar es una parcela de inmortalidad. Cobijados por lo familiar, evitamos la sensación de estar perdiendo pie”. En un país donde se empeñan en borrar la historia y los rastros de hombres y mujeres notables, que abandona y cierra las puertas del que fue uno de los museos más importantes del continente, ese mismo donde Gego expuso su obra e inspiró la coreografía de Sonia Sanoja que hoy aclamarán en el museo de Stuttgart, la labor que usted realiza con su fundación es vital para que el país del arte se mantenga en pie.

edgar.cherubini@gmail.com

www.edgarcherubini.com

 

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Francia retira sus tropas de “Africanistán” 

Comandos franceses tras la toma de Tumbuctú (2013) 

 “Africanistán” fue el título que utilicé en un artículo sobre la intervención francesa en Mali que escribí en 2013, en clara analogía con el empantanamiento que comenzaba a experimentar EE. UU. en Afganistán, del que ya conocemos su final y que desafortunadamente le está ocurriendo lo mismo hoy a Francia en África Occidental. La retirada forzosa de las fuerzas militares francesas de Mali se debe a la presión de los militares corruptos que dieron un golpe de Estado en ese país del Sahel y que están en clara alianza con Rusia. La llegada a ese país de fuerzas mercenarias rusas denominadas “Wagner”, prestas a ocupar posiciones en la región del Sahel, es un nuevo episodio que demuestra que “los tipos malos están ganando” (Anne Appelbaum dixit) mientras las democracias del planeta continúan sin reaccionar ante las arremetidas globales de los enemigos de occidente.

Francia retira sus tropas de “Africanistán” 

Edgar Cherubini Lecuna

Desde hace varios días las noticias hablan de la retirada forzosa de las fuerzas militares francesas de Mali y la llegada a ese país de fuerzas mercenarias rusas, prestas a ocupar posiciones en la región del Sahel. No soy un entendido en geopolítica, pero eso no impide que me mantenga atento a lo que sucede en el mundo para poder entender los acontecimientos y opinar sobre hechos preocupantes. Hoy me dispongo a esbozar lo que ocurre en África Occidental y parte del Magreb desde 2009, compilando algunos artículos sobre el tema que he escrito desde esa fecha, destacando que en uno de ellos se cita un informe de inteligencia de la UNODC, que involucra a Venezuela en la crisis que vive esa región del África Occidental.

En marzo de 2012, el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA), principal grupo Touareg del norte de Mali, proclamó la independencia de esa región reclamando reivindicaciones ancestrales (ver link al final). Aprovechando esta coyuntura y el descabezamiento del régimen maliense por un golpe militar, grupos salafistas encabezados por el Al-Quaida au Maghreb Islamique (AQMI), se hicieron fuertes en esos territorios, en franca alianza con bandas armadas provenientes de Níger, Sudan y de Libia, asociados con traficantes de armas y drogas. Entre dichas organizaciones destacan el Ansar Dine d’Iyag Ag Galy (ADIG), el Frente de Liberación Nacional de Azawad (FLNA), la secta fanática nigeriana Boko Haram y el Movimiento por la Unidad del Jihad africano (MUJAO), todos bajo el liderazgo del AQMI, ocupando en su avance poblados y ciudades importantes como Kidal, Tombuctú y Gao. Dichos grupos se movilizan desde 2009 por el desierto del Sahel, vasto espacio geoestratégico que bordea los límites de Mali, Níger, Burkina-Fasso, Mauritania, Tchad, Senegal, Guinea, Nigeria, Libia y Argelia. 

Tres años antes, el 2 de noviembre de 2009, en esa misma zona, un Boeing 727 realizó su cuarto y último aterrizaje en una pista en pleno desierto, presumiblemente cargado con 10 toneladas de cocaína, armas, pertrechos militares, remesas de dólares y personas no identificadas. Por la capacidad de carga de dicha aeronave, el valor del cargamento de droga se estimó en ese entonces en más de 300 millones de euros. Se presume que dicho envío tenía la finalidad de abastecer a los grupos terroristas islámicos que operan en esa región, así como utilizar sus rutas secretas para transportar la droga hacia el Mediterráneo y Europa. Según el responsable regional de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Alexandre Schmidt, en declaraciones ofrecidas el 16.11.2009 a las agencias internacionales de noticias, “El Boeing de carga partió de Venezuela y aterrizó en una pista improvisada a 15 km de Gao, al Noreste de Mali. El avión fue incendiado para hacer desaparecer cualquier rastro, pero en la investigación se obtuvieron los números de registro. No se sabe desde hace cuánto tiempo se hace este tipo de vuelos”, precisó Schmidt. La Embajada de Estados Unidos en Bamako, a su vez, habló de un puente aéreo, ya que informó que ese año hubo otros cuatro aterrizajes similares en la misma zona. 

La vasta operación militar llevada a cabo en el norte de Mali por los terroristas islámicos con la participación de miles de combatientes, a todas luces implicó una estrategia global, una logística y un apoyo financiero de grandes dimensiones. Los indicios que presentó en su momento la UNODC involucran a organizaciones narcoterroristas como las FARC en las misiones aéreas de transporte de drogas antes mencionadas e indican que se utilizó a Venezuela como el país de donde decolaron. En ese momento surgieron varios interrogantes: ¿Cómo un avión de tales dimensiones, transportando toneladas de cocaína, armas y pertrechos y la logística que implica, pudo despegar de aeropuertos venezolanos bajo vigilancia militar? ¿Quién está detrás de estas operaciones de subversión y desestabilización en progreso en África Occidental? ¿Cuál es el papel que juegan Venezuela, Rusia, Cuba, Irán? En los años setenta, en plena Guerra Fría, el ejército expedicionario cubano intervino en varios países africanos con una estrategia y logística consideradas como “modelos” en muchas escuelas militares. Al manejar a su antojo los hilos del poder y de importantes recursos en Venezuela, surgen diversas preguntas: ¿Cuál era y sigue siendo el interés del régimen chavista en África occidental? ¿Estaría Cuba involucrando a sus títeres criollos en África, esta vez en alianza con organizaciones terroristas islámicas? ¿Es que esta logística está incluida en los acuerdos que firmó Chávez (Venezuela a instancias de Cuba) con Rusia, Irán, Hamas y Hezbollah? Las alianzas perversas de este régimen lo convierten en la principal fuente de conjeturas. 

Alarmados por la unificación de los grupos terroristas en Mali, el gobierno de transición del presidente Dioncounda Traoré, pidió ayuda a Francia. Las tropas francesas incursionaron en Mali el 11 de enero de 2013 (Opération Serval). Asumiendo el riesgo de un empantanamiento en “Africanistán” -analogía con Afganistán que utilicé en esa fecha para describir lo que estaba ocurriendo en África Occidental-, Francia comenzó una ofensiva contra los grupos armados que ocuparon la región norte de ese país. En febrero, Tombuctú fue liberada luego de un año de violencia y feroz imposición de la Sharia en esa y otras las ciudades tomadas por los terroristas islámicos. Fue una operación excepcional de comandos franceses que, luego de consolidar posiciones, fueron cedidas a la armada maliense y a la Misión Internacional Africana (MISMA), coordinada por la Comunidad Económica de Estados Africanos del Oeste (CEDAO) y apoyada por la ONU. 

Un comando francés en un pueblo al norte de Mali

En 2014, la intervención recibe el nombre de Opération Barkhane al aliarse con otros cinco países vecinos y recibir apoyo de fuerzas especiales de Inglaterra, Dinamarca, España, Estonia y la República Checa, aparte de los drones de reconocimiento aportados por el ejército americano.  

Después de nueve años de intervención y de feroces combates contra los grupos terroristas enquistados en el Sahel, el lunes 31 de enero de 2022, la nueva junta militar que gobierna en Mali desde el golpe de Estado ejecutado en mayo de 2021, expulsó al embajador de Francia y exigió la retirada de suelo maliense de los comandos franceses y europeos, mientras daban la bienvenida a las fuerzas militares rusas. Desde hace varias semanas es notorio el despliegue en Malí de mercenarios rusos de la compañía Wagner.  

Emmanuel Macron ya había anunciado en 2021 un reajuste de la presencia militar francesa en el Sahel y dio inició a la reducción del número de efectivos en las bases ubicadas en el norte del país, en medio de la lucha contra los grupos terroristas: «Cuando luchamos contra el terrorismo sobre el terreno, con éxito, con líderes terroristas que han sido neutralizados por nuestros ejércitos en los últimos años, también protegemos a nuestro país, también protegemos a los franceses y, por lo tanto, debemos seguir haciéndolo», señaló el gobierno francés en los primeros días de febrero. Sin embargo, dada la crítica situación, es probable que se inicie una retirada forzosa de Malí, lo que significaría no solo un duro fracaso para Francia, sino un revés en la lucha contra el terrorismo. La retirada de los soldados franceses no puede pasar por Níger, ni por Burkina Faso y tampoco por Guinea, ya que estos dos últimos países acaban de sufrir sendos golpes de Estado y en suelo maliense la junta militar está instigado a la población contra ellos. Lo cierto es que parte de la región ha caído en manos de militares corruptos vinculados con Rusia. 

Mercenarios rusos de Wagner en Mali (2022)

Mali, excolonia francesa, que obtuvo su independencia en 1960, tiene una población de 20 millones de habitantes atomizados en 20 etnias, muchas de ellas en conflicto permanente. Siendo pobre y desértico, es el cuarto país africano con las mayores reservas de oro, uranio, litio, bauxita, hierro, cobre, níquel, fosfato, manganeso y otros minerales en el subsuelo. Las reservas de oro y uranio son parte de las razones por las que. Rusia está desplegando sus fuerzas mercenarias de ocupación conocidas como Wagner, en contubernio con los militares corruptos de Mali. En relación con la presencia militar rusa en Mali, la junta militar ha declarado que son “instructores para asesorar y entrenar a los militares malienses en el uso de equipos bélicos adquiridos a Rusia”. El ejército ruso estaba ya brindando asistencia técnica después de la entrega el año pasado de helicópteros Mi-17 y de otros helicópteros de combate rusos Mi-35, entregados en 2017 y 2018. Está claro que Wagner es la punta de lanza de la penetración rusa en ese país. El caos provocado antecede a la ocupación militar de sus mercenarios en las zonas donde existen reservas de oro y minerales estratégicos ¿Acaso no es el mismo guion aplicado en Venezuela? Ante este panorama, surgen más interrogantes y conjeturas sobre el destino de esta región y me hacen recordar el refrán que dice “…Piensa mal y acertarás”. 

Ver también: https://ideasdebabel.wordpress.com/2012/04/17/francia-ante-los-tuaregs-rebelion-en-el-pais-que-no-puedes-encontrar-por-edgar-cherubini-lecuna/

edgar.cherubini@gmail.com

www.edgarcherubini.com

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