Carlos Cruz-Diez, Induction du Jaune avec le Bleu Klein, París 2017. © Atelier Cruz-Diez Paris

El Azul Klein y el amarillo espacial de Cruz-Diez

Edgar Cherubini Lecuna

En 1951, Yves Klein (1928-1962) escribió en su diario: “Para luchar contra todo en la vida, creo que el único medio es tomar un poco de infinito y utilizarlo”. Sus primeros experimentos pictóricos fueron pequeños monocromos sobre cartón que, con el tiempo, se convirtieron en objetos de culto. La búsqueda espiritual de este multifacético artista, se confunde en el camino con su idea del arte: “Pinto el momento pictórico que nace de una iluminación”.

Inspirado por el cielo de Niza, su ciudad natal, inició una búsqueda mística, dedicándose a pintar fragmentos de azul infinito, “el mundo del color puro”. En Enero de 1957, en la galería Apollinaire de Milan, Yves Klein exhibió once paneles idénticos con su famoso “Azul”, culminando así la evolución de su búsqueda monocromática. El “periodo Azul”, fue el resultado de un proceso de investigación sobre el color azul, que lo llevó a desarrollar un fijador por medio de una resina sintética llamada Rhodopas, que se retrae en el secado, revelando así el pigmento en su pureza original conservando el aspecto luminoso del azul ultramarino. Desde ese momento, en el mundo del arte se conoce dicho color como International Klein Blue (IKB).

La Fundación Ives Klein y la casa de subastas Christie’s recibieron con beneplácito la iniciativa del artista cinético Carlos Cruz-Diez, de elaborar una obra bidimensional utilizando la fórmula original del “Azul Klein”, para ser exhibida y subastada junto a la de otros artistas el día 4 de diciembre, con la finalidad de recoger fondos para la restauración de la iglesia de Saint-Germain-des-Près, edificio emblemático ubicado en el barrio del mismo nombre, conocido escenario asociado históricamente a la vida cultural y artística de París.

Esta obra de excepción realizada por Cruz-Diez, en homenaje al pigmento IKB utilizado por Yves Klein, se titula Induction du Jaune avec le Bleu Klein, París 2017 (pintura acrílica sobre aluminio / 120 x 120 cm) y su precio de puja ha sido fijado por Christie’s entre 110.000 y 160.000 Euros. El monto total recaudado en la subasta, será donado para las obras de restauración de la Iglesia Saint-Germain-des-Près.

Conversamos con Cruz-Diez en su taller de París, sobre su obra presentada por Christie’s en la portada del catálogo de esta subasta.

Siendo la Inducción del Amarillo la génesis de su discurso cromático ¿Cómo ha sido posible la conjugación de dos posturas ante el hecho pictórico que estamos presenciando, un cuadro del cinético Cruz-Diez elaborado con el azul de un místico del arte como lo fue Klein?

Mi postura en el arte es con la realidad, pero, reconozco y admiro que la posición de Ives Kline, era una importante y arriesgada aventura del pensamiento contemporáneo. El haber utilizado su azul para hacer una de mis obras, es un modesto homenaje a su pensamiento.

En varias oportunidades, usted ha dicho que usted no se inspira, que sus propuestas que han proyectado el color fuera del plano, son producto de una intensa reflexión sobre el fenómeno cromático. Por su parte, Yves Klein, en su búsqueda espiritual expresaba que sus cuadros representan “eventos poéticos de la vida en libertad que es la llama de la poesía durante el momento pictórico”. ¿Qué significado tiene para usted el encuentro con las ideas de Klein?

Su obra está más ligado al mundo surrealista, que al arte concreto que yo profeso. Una de las grandes cualidades del arte es que múltiples y contradictorios discursos pueden convivir y dialogar. Por eso podemos ver al mismo momento un Botticelli, un Picasso, un Monet y un Mondrian a la vez y disfrutar plenamente de cada uno de sus mensajes.

Desde sus primeros experimentos sobre el comportamiento del color, usted logró efectos de post-imagen con gran precisión mediante la utilización de líneas de las cuales logra proyectar gamas de colores en el espacio. Por su parte, Klein busca la pureza del azul como una síntesis asertiva e implacable, “el mundo del color puro” como él lo expresara. En esta obra de excepción estos dos discursos se integran y conviven ¿Cómo ha sido posible lograrlo?.

La línea no es un elemento estético en mi trabajo, es el medio más eficaz que pude encontrar para multiplicar las zonas críticas de visión entre dos planos de color. La mezcla óptica integrada por dos o más colores genera nuevas gamas que no existen en la superficie y que se hacen visibles al espectador, se trata del color saliendo del plano estático al espacio dinámico. Es así como puedo generar nuevas e inestables gamas cromáticas. Lo cual no impide que el resultado sea un hecho expresivo, comunicativo y sensible. El pigmento amarillo que vemos surgir de entre el blanco de fondo y las líneas de color azul no está plasmado en el soporte. Ese amarillo tiene una existencia virtual, sin embargo, es tan real como el pigmento azul Klein.

edgar.cherubini@gmail.com

Christie’s Paris, 4 décembre 2017

Patrimoine de Saint-Germain-des-Prés

Vente aux enchères

Lundi 4 décembre 2017 à 19h00

9, avenue Matignon, Paris 8e

Commissaire-priseur: Camille de Foresta

Catálogo: http://www.christies.com/salelanding/index.aspx?intsaleid=27369&saletitle=

 

 

 

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