El poder devastador de las palabras

Terroristas de la brigada Izz al-Din al-Qassam de Hamas que atacaron a Israel

El poder devastador de las palabras

Edgar Cherubini Lecuna

Pensaba que no volvería a escuchar la palabra Pogrom, pero desde el siete de octubre, después de las masacres cometidas por Hamas en Israel, los medios de comunicación imparciales pronuncian esa terrible expresión. Históricamente, el término se refiere a los ataques violentos y asesinatos cometidos contra comunidades judías en Alemania y Rusia. Basta con recordar la violencia orquestada en calles y barrios judíos, conocida como la Kristallnacht o “la noche de los cristales rotos”, una serie de linchamientos y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi y también en Austria, durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, así como otros pogromos cometidos por los Einsatzgruppen o “equipos móviles de matanza” que complementaban la política nazi de eliminar sistemáticamente a comunidades judías de la faz de la Tierra. La etapa superior de los pogromos fue la creación de los campos de exterminio donde fueron asesinados más de 6 millones de judíos, incluyendo 1.500.000 niños.

En relación con este nuevo pogromo del 7 de octubre en la frontera con Gaza, no solo fueron los terroristas de Hamas los que perpetraron los ya conocidos y documentados crímenes y actos de sadismo en los Kibutz vecinos a la frontera, sino que centenas de civiles palestinos, la mayoría jóvenes, se unieron a los atacantes, apoyándolos en la matanza y saqueos. Algunos de ellos hablaban hebreo, tenían permisos para trabajar en los Kibutz fronterizos y conocían perfectamente a las familias que los empleaban porque éstas creían profundamente en el diálogo pacífico y en la convivencia con los palestinos. Pero, antes de seguir, defino el término Kibutz para quienes no están familiarizados con él. Un kibutz es una comuna agrícola que se guía por valores de responsabilidad social y comunal, igualdad y cooperación. Se trata de una sociedad voluntaria en la que las personas viven de acuerdo con un contrato social específico, basado en principios igualitarios y comunitarios bajo la premisa de que todos los ingresos generados por el kibutz y sus miembros van a un fondo común. Esos ingresos se utilizan para gestionar la comunidad y realizar inversiones. Estas comunidades surgieron a principios del siglo XX, cuando grupos de sionistas socialistas llegaron a la región para construir un Estado judío. Actualmente existen cerca de 270 kibutz en Israel y están ubicadas en zonas fronterizas con Cisjordania, Gaza, Siria y Líbano.

El sábado 7 de octubre, durante la festividad judía de Simchat Torá, Hamas lanzó un ataque coordinado contra varios Kibutz, mientras masacraban a 260 jóvenes que celebraban un festival musical ¡por la paz con Palestina! Las chicas fueron violadas y posteriormente quemadas, otros fueron secuestrados y llevados a Gaza, donde Hamas ofrecía recompensas de 10.000 dólares por cada rehén. Se estima que Hamas mantiene secuestradas a más 250 personas. La buena voluntad de los granjeros israelíes de ofrecerle oportunidades de trabajo, educación, asistencia médica y superación a los palestinos, integrándolos a sus comunidades, pensando en la convivencia pacífica con sus vecinos que a diario se trasladaban desde Gaza, fue vilmente traicionada. La lección de esta tragedia es que, al religioso fanatizado, es imposible llevarlo al terreno del diálogo y de la negociación. En los Kibutz, los terroristas actuaron con sadismo, violando a niñas y jóvenes, decapitando bebés y mutilando a niños frente a sus padres. El mayor Doron Spielman de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), declaró: “Así como Auschwitz fue el símbolo del Holocausto, el Kibutz Be’eri será el símbolo de este pogromo”.

Los hombres y mujeres que forjaron unas granjas modelos y transformaron el desierto en campos florecientes, abriendo sus brazos y brindando oportunidades a palestinos, se encuentran hoy en contenedores refrigerados apiñados junto a miles de cadáveres, entre éstos, los restos carbonizados que muestran, gracias a una tomografía computarizada, los restos de un padre y un niño que fueron atados y quemados vivos por los terroristas.

Recordemos que Hamás, pasando por encima de la Autoridad Palestina, no reconoce la existencia del Estado judío y se ha trazado como objetivo su aniquilación, reflejado claramente en los artículos de su Constitución, aprobada en 1988, documento que revela el fanatismo de esta organización. El Preámbulo de ésta, expresa: “Israel existe y seguirá existiendo hasta que el islam lo extermine, tal como ha exterminado a otros anteriormente”. En el Artículo Siete: “Hamás es uno de los eslabones en la lucha contra el invasor sionista. El Profeta ha dicho “El Día del Juicio Final no llegará hasta que los musulmanes maten a todos los judíos que se esconden detrás de piedras y árboles. Las mismas piedras y árboles dirán, ¡Oh, musulmanes! Hay un judío detrás de mí. Ven y mátalo”.

La guerra deteriora unas palabras y hace fuerte a otras. Podríamos evocar hoy al dramaturgo Arthur Adamov (1908-1970), cuando afirmaba que las palabras no son inmortales ni invulnerables. Las palabras, como los hombres, sufren, se enferman, unas sobreviven, otras no tienen salvación y mueren. La palabra pogromo, que creíamos desaparecida, revivió en Israel el pasado 07 de octubre junto a las palabras “odio” y “muerte”. No permitamos que las palabras “libertad”, “democracia”, “justicia”, “paz”, “honor”, “dignidad”, “verdad”, sufran, se deterioren o desaparezcan. Frente al mal, el horror y el silencio que éste impone, nos vemos impulsados a afirmar nuestra humanidad y nuestra dignidad armados de palabras, como un dictado infalible de nuestra propia supervivencia espiritual, moral y cultural en el ejercicio de nuestra libertad y de nuestros valores.

edgar.cherubini@gmail.com

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¿Es posible dialogar y pactar con tu verdugo?

La Yihad o guerra santa contra los infieles pretende la creación de un califato mundial.

¿Es posible dialogar y pactar con tu verdugo?

Edgar Cherubini Lecuna

El choque de las civilizaciones que planteó Huntington (The Clash of Civilizations, New York, 1996), se ha intensificado a niveles dramáticos, ya que el único objetivo que se ha propuesto el islam es el de conquistar el mundo a sangre y fuego. La historia ha comprobado que la religión es un elemento movilizador más eficaz que el nacionalismo. La noción de “choque de civilizaciones” ideada por Toynbee y popularizada por Huntington, está siendo alimentada por la variable de la guerra religiosa dentro de la concepción de la Yihad o guerra santa contra los infieles, que pretende la creación de un califato mundial.

Las amenazas de Irán y los ataques de organizaciones terroristas contra Israel conducidos por Hamas, como el sucedido el siete de octubre en la frontera con Gaza, tienen la intención de exterminar a los judíos y hacer desaparecer del mapa a Israel, extendiéndose por igual a los cristianos en el Medio Oriente, África y Europa, blancos de ataques y masacres. Como bien lo afirmó el periodista Thierry Desjardins: “Este odio hacia los cristianos ya no se trata de una cuestión de fe, atacando las iglesias, a sacerdotes y fieles, los islamistas pretenden destruir la civilización occidental, la democracia, lo que ellos llaman el neocolonialismo, los derechos del hombre, la igualdad entre hombres y mujeres, el progreso como nosotros lo concebimos”. (Le Figaro, La guerre de religion a comencé, 03/01/11).

Occidente no ha entendido aún que los fanáticos de las organizaciones terroristas islámicas libran una guerra mística. La teología musulmana en sus Jadiz proclama que un mesías llamado el Mahdi o Soberano de los Últimos Días implantará el reino del islam en la Tierra. Los yihadistas afirman que ya se cumplió la profecía y se encuentra a la cabeza de los combatientes en el mundo. Esto ha sido una de las razones esgrimidas por imanes y dirigentes de la Yihad como un atractivo anzuelo para el reclutamiento de miles de jóvenes de todas las capas sociales de la población musulmana mundial. Nos encontramos ante una creencia muy arraigada en el milenarismo musulmán, que habla del fin de los tiempos y la instauración del reino o sociedad islámica perfecta en la tierra antes del Yaum al-Qiyamah o día del juicio final, por eso han acelerado el comienzo del apocalipsis. Cuando observamos a estos fanáticos destruyendo cruces, quemando iglesias y bibliotecas, demoliendo los museos, degollando y quemando vivos a los cristianos o a quienes no se plieguen a sus creencias, en realidad están despejando el camino para el Mahdi y la refundación del mundo. No pasemos por alto que tanto Irán como su brazo armado, la temible Hezbollah, proclaman la llegada de El Mahdi. Los extremos del integrismo Chiita y del extremismo sunita se unen al beber de la misma fuente, el Corán, interpretándolo a su manera ambas facciones desean destruir la cultura y civilizaciones occidentales.

Las recientes decapitaciones de maestros y las terribles masacres de años recientes en Francia son apenas muestras de la escalada de violencia organizada en la mundialización de la Yihad, con el propósito de desatar los demonios de una guerra de religiones. Según Toynbee (Guerre et civilisation, Gallimard, 1962), las guerras religiosas son el punto de quiebre de los sistemas: “Significativamente las líneas de fractura entre civilizaciones son casi todas religiosas. Son los primeros empujones que una civilización le da a otra, la que a su vez responde de la misma forma y así sucesivamente hasta que una de ellas termina paralizada o derrotada”.

En los últimos años, Francia ha sido el blanco de cruentos atentados yihadistas, siendo asimismo el escenario de una temeraria y franca relación de la extrema izquierda con el islamismo. Los que no piensen como los extremistas de izquierda son unos “fascistas”, “ultraderechistas”, “racistas”, “islamofóbicos”. Son incapaces de pronunciarse contra el reclutamiento y utilización de “niños-bombas” por Hezbollah o de civiles como escudos humanos por Hamas en Gaza mientras lanzan misiles sobre Israel, amén de guardar un silencio cómplice ante los ataques terroristas en su propio país o afirmar, tras la reciente masacre de familias enteras en la frontera con Gaza, que “Hamas no es una organización terrorista” (Melenchon dixit). Para Pascal Bruckner, el odio a Israel y el apoyo a la causa palestina dirigida por los terroristas de Hamas, se han convertido en símbolo de la nueva lucha de liberación: “Un pensamiento de izquierda, huérfano de ideales, ha encontrado en el islam un substituto a la idea del ‘proletariado’ y un ‘modelo revolucionario’. Además, el carácter antioccidental del islam les procura el aura de una religión del Tercer Mundo”. (Pascal Bruckner, Un racisme imaginaire, 2017). 

Pierre Vermeren, historiador de la descolonización de Argelia, escribe sobre la “política del avestruz” de los dirigentes franceses: “El caso francés, después de los atentados de Mehra en marzo de 2012 (joven musulmán, francés de segunda generación, que asesinó a niños judíos en un kínder disparándoles a la cabeza), ilustra la exitosa estrategia de los terroristas: islamización y conversión, radicalización religiosa previa al paso a la acción, banalización del crimen y del horror, frivolidad de la élites mediáticas y de los notables, compasión y cultura de la excusa de parte de sociólogos mediatizados, cobardía de la élites políticas”. (Face au terrorisme, il faut arrêter la politique de l’autruche, Le Figaro, 20.08.2017). 

En Occidente, tanto la miopía de los analistas by the book, como la ceguera de sus políticos han obviado lo que Graeme Wood, califica de una metodología profética: “La religión predicada por sus seguidores más fervientes se deriva de las interpretaciones coherentes de los eruditos del Corán y de las enseñanzas del islam. Prácticamente todas las decisiones importantes y la ley promulgada por el Estado Islámico se adhieren a lo que denominan ‘la metodología profética’, que es detallada meticulosamente en sus pronunciamientos y en su propaganda, significando y proyectando así la profecía y el ejemplo de Mahoma. Los creyentes musulmanes pueden rechazar el Estado Islámico, muchos lo hacen, pero pretender que no es un grupo religioso y milenarista es obviar la realidad, generando falsas interpretaciones en Europa, y a los Estados Unidos a subestimarlo, estableciendo necios esquemas para contrarrestarlo”. (Graeme Wood, What ISIS Really Wants, The Atlantic, March 2015).

La realidad es que estos psicópatas asesinos sumidos en el oscurantismo del siglo VII, se creen los agentes del apocalipsis. Su estrategia se engendra en una teología que alienta a sus combatientes invisibles diseminados por todo el mundo, a apuñalear y degollar a los infieles en las calles, iglesias, escuelas, mercados y museos, a accionar el gatillo de la Kalachnikov del fin de los tiempos y engrosar así el ejército de mártires guiados por El Mahdi. Se trata de una batalla mística por Alá y la instauración del Reino del Islam sobre la Tierra. ¿Cómo luchar contra un ejército con un concepto metafísico de la guerra, dirigido por un ser mítico?  En Occidente proliferan los idiotas útiles transformados en colaboracionistas del islamismo radical, incluyendo a sus “dirigentes” democráticos que continúan alimentando el buenismo, el multiculturalismo y la política del avestruz. Al religioso fanatizado, es imposible llevarlo al terreno de diálogo y de la negociación, es como intentar convencer con argumentos filosóficos y humanistas al verdugo que ya alzó el hacha para decapitarte. Para Francia, como para cualquier otro país occidental, se plantea de nuevo el dilema que Churchill resolvió al afirmar: “Nunca debes intentar pactar con los que te han declarado la guerra”. 

edgar.cherubini@gmail.com

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La invasión y expolio de la Luna

George Méliès, filme mudo titulado Un viaje a la Luna, 1902.

La invasión y expolio de la Luna

Edgar Cherubini Lecuna

Observamos atónitos cómo varios países tratan de demarcar “zonas de ocupación» en la Luna, sin que medie un nuevo acuerdo de Yalta sobre el destino de esos páramos. En nuestro satélite no habrá que indemnizar a nadie y el expolio de sus yacimientos de sus metales preciosos no llamará la atención de las ONG’s ambientalistas. De todas formas, un acuerdo como el de Yalta en 1945, solo sirvió para repartirse el mundo, dando comienzo a lo que se conoció como la Guerra Fría. En 1957, la URSS da comienzo a la carrera espacial con el lanzamiento del Sputnik I, siendo la primera en orbitar la Tierra y después logra enviar con éxito sondas robóticas a la Luna para recoger muestras, pero Estados Unidos la superó con la hazaña del Apolo 11, al desembarcar sus astronautas en julio de 1969. Desde entonces, ambas potencias en disputa por el cosmos no han cesado de explorar ese cuerpo celeste situado a una distancia 384.000 Km de la Tierra.

En fecha reciente, el máximo responsable de la NASA, Bill Nelson, en unas inauditas declaraciones expresó “Queremos proteger el agua de la Luna para impedir que China se apodere de ella”. Los comunistas chinos planean izar su bandera en el polo sur, donde se cree que hay zonas congeladas, reclamando así una parte de la torta. En el mes pasado, los rusos fracasaron en su intento tras estrellar su nave, pero la India logró posar el pasado 23 de agosto un módulo lunar y un vehículo explorador que ya ha enviado datos a su base confirmando la presencia de azufre, aluminio, calcio, hierro, cromo, titanio y, algo muy importante, hidrógeno.

Desde 2023, un conglomerado de países y corporaciones privadas se han aliado con EE. UU.  en la llamada misión Artemis 3, con el objetivo de conquistar el polo Sur de la Luna, agrupando a 25 países, las agencias espaciales de Europa (ESA), Japón (JAXA) y Canadá (CSA) y un sinnúmero de corporaciones privadas entre las que se encuentra Space X, de Elon Musk, que utilizará la Luna como una escala en sus planes de establecer humanos en Marte. Artemis 3, establecerá una base en diciembre de 2025, para que un hombre y una mujer vivan en polo sur del satélite. Estos nuevos Adán y Eva no correrán el riesgo de encontrar ningún árbol del bien y del mal, no hay manzanas ni serpientes, solo helio, agua y hielo en las grietas, que servirá para generar hidrógeno, esencial para el combustible de los cohetes maniobrables de Musk y oxígeno para respirar en la base habitable en suelo lunar donde podrían, por azar o necesidad, procrear al nuevo hombre lunático. China comunista también enviará astronautas al polo Sur en 2030. Las actuales tensiones políticas terrestres se trasladarán por igual al brillante astro nocturno.

10.400 toneladas de basura espacial orbitando a 28.000 Km/h

Chatarra terrestre flotando en el cosmos

Los alcances de la tecnología espacial han sido una variante de la carrera armamentista de las grandes potencias. En 1955, cuando los Estados Unidos y la URSS se enfrentaron en la Guerra Fría, los satélites se utilizaron para espiar al enemigo y con misiles balísticos intercontinentales a bordo establecieron la posibilidad de la denominada “guerra de las galaxias”. Los logros espaciales han servido de propaganda política, para demostrar la capacidad científica y el potencial militar de esos países. Pero como todo lo humano y terrestre tiene un final, por destrucción provocada, fatiga mecánica o errores de Murphy, en el cielo se fue acumulando una enorme cantidad de chatarra. La basura espacial flota en una franja orbital ubicada entre los 200 y los 2.000 kilómetros de altura, donde operan 10.192 satélites científicos y militares. La Agencia Espacial Europea (ESA), ha expresado su preocupación sobre los peligros del espacio orbital que circunda la Tierra, ya que han cuantificado más de 900.000 objetos con un tamaño de entre 1 y 10 cm, y unos 34.000 con más de 10 cm. “Estos desechos espaciales pueden ser tan grandes como un satélite inactivo, similar al tamaño de un automóvil, o tan pequeño como una escama de pintura”. El número de desechos espaciales de origen terrestre asciende a 10.400 toneladas. El verdadero peligro es la velocidad a la que se mueven estos desechos, a más de 28.000 kilómetros por hora, convirtiéndolos en proyectiles letales para naves y astronautas (Informe Iberdrola, 02/09/2023). Parafraseando a Andrés Rábago, humorista satírico y caricaturista del diario El País, “En el cielo los ángeles, arcángeles y querubines ya se confunden con la chatarra espacial”.

La Luna cumple funciones vitales para nuestro planeta

No hay duda de que los avances en la tecnología espacial han brindado la oportunidad de descubrir y explorar el cosmos en busca de respuestas astrofísicas y ontológicas vitales para comprender el origen y la razón de nuestra existencia, pero no podemos dejar de preocuparnos por la acción humana que se ha caracterizado en la Tierra por su desprecio al medio ambiente, esa mentalidad que aborda la naturaleza como un objeto autónomo y separado de lo humano que se puede expoliar a mansalva para beneficio propio, sin importar las consecuencias.

Los tratados internacionales impiden a las naciones la apropiación del espacio ultraterrestre, pero no contemplan ninguna prohibición a la explotación de sus riquezas. La basura espacial es solo una muestra de lo que sucederá en la Luna, ya que en la Tierra, la capa de ozono de nuestra atmósfera está en riesgo por la emisión de gases de efecto invernadero, los océanos son un vertedero de desechos tóxicos y miles de toneladas de plásticos, los desastres ecológicos producto de la explotación petrolera sin normas y el expolio del Amazonas ocasionado por la minería que destruye sin misericordia el pulmón del planeta aniquilando a sus habitantes ancestrales, son solo una muestra de los daños que posiblemente ocurrirán en la Luna ocasionados por la voracidad de las ambiciones terrícolas. La Luna, desde hace 4.500 millones de años cumple funciones vitales para nuestro planeta, entre otras, su fuerza gravitatoria ayuda a estabilizar el ángulo de inclinación del eje terrestre con efectos significativos en nuestro clima, provocando mareas regulares en los océanos; muchas especies animales sincronizan su comportamiento y orientación con las fases lunares, siendo por siglos referencia para navegantes y una fuente de inspiración de poetas y soñadores.

Encuentro con los Selenitas en el filme Un viaje a la Luna de Méliès (1902)

Selenitas en peligro de extinción

Ursula K. Le Guin (1929-2018), notable autora de ciencia ficción, sostenía que las obras de ficción especulativa deben ser abordadas como “anticipatorias”. Por eso, hago referencia al filme mudo Un viaje a la Luna,[1] realizado en 1902 por George Méliès, considerado el pionero de ciencia ficción en la historia del cine. Elizabeth Ezra, en su libro Méliès, expresa: “El interés de Méliès en el satélite natural de la tierra se enmarca en un período en que hay un ánimo de explorar lo desconocido por parte de las potencias europeas. A inicios del siglo, Francia poseía dominios coloniales en África y Asia (…), la idea de viajar y conquistar la Luna, tenía la misma lógica. El filme relata la historia de un grupo de astrónomos que decide viajar hacia la Luna, para lo cual construyen un cohete que es disparado desde un enorme cañón. (…) Ahí es cuando se produce la famosa secuencia en que la nave se incrusta en un ojo de la cara del cuerpo celeste.”.[2] En el filme, los astrónomos, al explorar la superficie del satélite, libran una batalla contra los selenitas, caracterizados como sujetos salvajes que terminan siendo exterminados. “Sus comportamientos y los patrones jerárquicos en la Luna muestran un parecido curioso con los de la Tierra», concluye Ezra.

No tengo duda de que los programas de explotación del subsuelo lunar causarán desastres ambientales como en la Tierra, afortunadamente en la Luna no hay indígenas selenitas, bueno, eso creemos. Los lunáticos viven aquí en la Tierra.

edgar.cherubini@gmail.com

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[1] George Méliès, Viaje a la Luna (1902) https://www.youtube.com/watch?v=4NEutEOC8ZQ

[2] Elizabeth Ezra, Un viaje a la luna: George Méliès y la película que lo hizo leyenda, diario La Tercera, 16/07/2019.

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Carlos Cruz-Diez, un visionario del arte

Carlos Cruz-Diez © Photo: Atelier Cruz-Diez / Lisa Preud’homme © Estate of Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images, 2023.

Carlos Cruz-Diez, un visionario del arte

Edgar Cherubini Lecuna

Para ser contemporáneo, un artista debe descubrir lo singular dentro de lo general de las convenciones de una sociedad o de una cultura. A finales de la década de 1950, Carlos Cruz-Diez (1923-2019), inicia una ruptura con los cánones estéticos del momento, dejando a un lado el caballete y los pinceles con los que aprendió pintura en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas y se dedica a investigar el fenómeno cromático y los efectos que se producen en los límites de la visión, desvinculando el color de la forma al tratarlo como un acontecimiento que surge del plano al espacio.

La intensa y sistemática reflexión sobre la condición sustantiva del color incitaron a Carlos Cruz-Diez a escrutar la realidad que existe detrás del fenómeno cromático, logrando transformar el plano estático de la pintura tradicional en colores dinámicos o espaciales. Desde sus primeros experimentos sobre el comportamiento del color logró efectos de post-imagen con gran precisión mediante la utilización de líneas. “La línea no es un elemento estético en mi trabajo, es el medio más eficaz que pude encontrar para multiplicar las zonas críticas de visión entre dos planos de color. Es así como puedo generar nuevas e inestables gamas cromáticas. Lo cual no impide que el resultado sea un hecho expresivo, comunicativo y sensible”[1]

Al subrayar el carácter sustantivo del color, su planteamiento rompe con la convencionalidad de los géneros pictóricos, sustituyendo la contemplación por la participación del espectador como coautor de sus obras. En 1960, decide establecerse en París, ansioso por continuar desarrollando las investigaciones cromáticas que desde 1955 venía realizando en Caracas y mostrarle al mundo sus hallazgos. Cruz-Diez era un diseñador exitoso, no era un bohemio o un artista en busca de inspiración en París, era un inventor, por eso adoptó la disciplina y el rigor del investigador. Sobre esto último, afirmaba: “Tú descubres cosas, las relacionas, haces tus reflexiones y asociaciones para luego inventar. El invento es la codificación de algo existente, es decir, de algo que existió siempre pero que tus contemporáneos o tus predecesores nunca lo percibieron. El arte es el vehículo entre el hombre y las cosas de una época, por eso, los misterios se aclaran gracias a los artistas”. En la década de 1960, inscribe sus hallazgos en la tendencia cinética y se posiciona en el arte contemporáneo al afirmar: “Vivimos en una sociedad del instante, del acontecimiento, de la mutación y de lo efímero, por lo que, antes de tomar en cuenta cualquier consideración estética tradicional, una obra de arte, para ser considerada contemporánea, debe contemplar la creación de un acontecimiento donde el diálogo espacio-tiempo real estén presentes”.[2]  Su aguda y perspicaz reflexión sobre el tiempo que le tocó vivir la combinó con una inusual tenacidad en el desarrollo de propuestas y obras que hoy representan imprescindibles referencias del arte contemporáneo.

Su rigor y disciplina moldearon su carácter: “Practico la disciplina del investigador y del experimentador, porque los “soportes” que he logrado estructurar son fuente de sorpresas y de imponderables. Pongo en juego trampas de luz acordes con el comportamiento del color. En mis obras nada está hecho al azar, Todo está previsto, programado y codificado. La libertad y lo afectivo solo cuentan a la hora de elegir y combinar los colores, tarea a la que impongo una única restricción: ser eficaz en lo que quiero decir”, a lo que añadía: “Yo no me inspiro, reflexiono”. Contrariamente a la pintura convencional, Carlos Cruz-Diez intentó desvincular el color de la forma y, por eso, su trabajo se centra en el límite de la visión fisiológica, inscribiendo su preocupación plástica sobre el color en un enfoque estético más abarcador: el Cinetismo. Sobre esto último, escribió: “El Cinetismo es un discurso creador de realidades, no de trasposiciones de la realidad.  Por primera vez en la historia del arte, el espacio y el tiempo reales, son instrumentos fundamentales de la creación de la obra. La obra cinética es un acontecimiento real, donde suceden cosas que se modifican en la relación espacio-tiempo y requieren de la activación del que las contempla.  Es un discurso de lo efímero, de lo ambiguo, lo mutante e inestable”.[3] 

Carlos Cruz-Diez, Muro y pisos de Couleur Additive (1974), Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, Maiquetía, Caracas. © Estate of Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images, Madrid, 2021.
 

El propósito de Cruz-Diez fue el de subrayar el carácter sustantivo del color. En este sentido, su planteamiento enfatiza una ruptura con la convencionalidad de los géneros pictóricos. Es una ruptura porque sustituye la representación y la contemplación por una participación. Los espectadores de sus obras se sienten dueños del instante en que al moverse crean o hacen desaparecer colores fuera del espectro del soporte de sus obras, el espectador es a la vez el creador del acontecimiento del color.

Como artista cabal, no cesó de experimentar e inventar, se retrataba a si mismo con gran humildad y sencillez: “No somos los artistas-artesanos del siglo XII del espacio único, de lo inmutable, del mito de la eternidad.  Ni siquiera somos los artistas del camino de la perfección del siglo XVII ni de la academia del siglo XIX. Somos los artistas de los albores del tercer milenio, donde múltiples nociones que habían sustentado la sociedad durante siglos, se han demolido, modificado y están siendo sustituidas por otras”.

Según Maurice Merleau-Ponty, “El color es el lugar donde nuestro cerebro y el universo se encuentran” (L’Œil et l’Esprit, 1961). Este sublime concepto lo podríamos aplicar a los descubrimientos de Cruz-Diez, para quien el punto de partida de sus obras es el carácter sustantivo del color. Durante su vida de artista desarrolló ocho investigaciones sobre la luz y la fenomenología del color: Couleur Additive (1959), Physichromie (1959), Induction Chromatique (1963), Chromointerférence (1965), Transchromie (1965), Chromosaturation (1965), Chromoscope (1968) y Couleur dans l’espace (1993). Con sus hallazgos y propuestas, Cruz-Diez modificó los estables paradigmas que existían sobre el color, al disociarlo de la forma: “El color tiene un valor intrínseco que le permite afirmarse a sí mismo mediante sus comportamientos y ambivalencias. Mis ambientaciones cromáticas ayudan a que la persona recree la realidad de su entorno al abordar el fenómeno del color sin significados preestablecidos y sin anécdotas. Yo propongo: el color como una realidad efímera, autónoma y evolutiva. En mis obras el color está presentado como un acontecimiento en continua mutación que no necesita de la forma, desprovisto de toda simbología, sin tiempo pasado ni presente”.[4]

La obra de Cruz-Diez se sustentó en una permanente reflexión sobre el mundo y el tiempo que le tocó vivir: “Hacer Arte, e inventar Arte, es el resultado de decisiones de una extrema lucidez y de un análisis complejo. No es solamente un hecho voluntario, intuitivo o visceral.  Incluso personalidades tan complejas como la de Van Gogh, cuya imagen ha sido identificado con la del típico artista romántico, define así la tarea de un artista: El talento es una larga paciencia, y la originalidad un esfuerzo de voluntad y de observación intensos”. En una oportunidad expresó: “En mis obras, el color aparece y desaparece en el transcurso del diálogo que se genera en el espacio y el tiempo real. Simultáneamente, aparece de forma incuestionable, el hecho de que la información adquirida, así como los conocimientos memorizados en el transcurso de nuestra experiencia vital, no son, probablemente, ciertos …al menos parcialmente. Es posible, además, gracias al color abordado a través de una ‘visión elemental’ desprovista de significaciones preestablecidas, podamos despertar otros mecanismos de aprehensión sensible más sutiles y complejos que los impuestos por el condicionamiento cultural y la información masiva de las sociedades contemporáneas”. La trascendencia de su obra, lo sitúan en el mundo del arte como uno de los más destacados pensadores del color del siglo XX, como lo calificó el crítico de arte Jean Clay: “Podríamos afirmar, sin lugar a duda, que los hallazgos de Cruz-Diez como pensador del color, dejan atrás las ideas establecidas sobre el color cultural, ligado a los sistemas de organización mental del siglo XX”.[5]

edgar.cherubini@gmail.com


[1] Carlos Cruz-Diez, Reflexiones sobre el color, Fundación Juan March, Madrid, 2009.

[2] op. cit.

[3] op. cit.

[4] op. cit.

[5] Jean Clay, Cruz-Diez et les trois étapes de la couleur moderne, 1969.

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La Cumbre Amazónica: “Unidos por nuestros negocios”

La destrucción en progreso del pulmón del planeta se encuentra en riesgo de alcanzar un punto de no retorno. En la fotografía se observan los campamentos mineros en el río Uraricoera en territorio Yanomami, Parima, estado de Roraima, frontera con Venezuela / Sistema de Monitoramento do Garimpo Ilegal dati Yanomami (2022) / Photo: Bruno Kelly

La Cumbre Amazónica: “Unidos por nuestros negocios”

Edgar Cherubini Lecuna

Bajo el lema “Unidos por nuestros bosques” y después de 14 años sin reunirse, la cumbre de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), realizada en la ciudad de Belén, Brasil, el 8 y 9 de agosto, en la que participaron Bolivia, Brasil, Colombia, Guyana, Perú, Ecuador, Surinam y Venezuela, concluyó sin pena ni gloria, ya que, en realidad, fue una reunión de socios que tratan de lavarse la nefasta imagen de depredadores del medio ambiente y continuar engañando a la opinión pública internacional sobre sus verdaderas intenciones. Como veremos más adelante, la realidad es que el 70% del territorio de los ocho países que conforman la Amazonía está infiltrado por corporaciones criminales apoyadas por el castrochavismo o Socialismo del Siglo XXI. El eslogan apropiado ha debido ser “Unidos por nuestros negocios”.

Cómo creerle a la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien propuso la “erradicación de las actividades mineras ilegales” cuando su régimen, en alianza con la guerrilla colombiana y oscuras organizaciones internacionales, es el promotor de una minería salvaje que destruye las selvas al Sur del Orinoco, provocando una devastación ambiental y humana sin precedentes. Cómo no dudar de las intenciones de Lula da Silva, cerebro del Foro de Sao Paulo, que ahora se presenta como conservacionista ‘progre’, para alimentar los titulares de la izquierdista y sesgada prensa europea, que lo presenta como el paladín del cambio climático, desdeñando su pasado como depredador de la biosfera. Entre 2002 y 2021, se deforestaron 8.223 Km2 (5,110 millas cuadradas) de la selva brasileña, como lo ha demostrado el sistema de monitoreo satelital Prodes del INPE, una verdadera catástrofe ambiental que incluye el período en el que Lula gobernó Brasil (2003-2010). Según Green Peace, su gobierno promovió, financió y participó como accionista de las grandes industrias y corporaciones locales y transnacionales que operan en la Amazonia, convirtiéndose en el principal impulsor de la más grande deforestación del planeta. Además, las leyes presentadas ante Congreso brasileño con el fin de conceder derechos de propiedad a esas corporaciones, ocupantes ilegales de millares de hectáreas y así duplicar la porción de selva que pudiera ser deforestada “legalmente”. Las organizaciones Trident Ploughshares, la Right Livelihood Award Foundation y la fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), denunciaron que, durante el gobierno de Lula, Brasil fue el país que registró la mayor cantidad de asesinatos de lideres ambientales y sociales, 365 víctimas de los sicarios de empresas ganaderas, agrícolas, mineras y madereras.

Bolivia, otro de los países participantes del encuentro, disfraza sus verdaderos intereses en la Amazonía. Dos semanas antes de la Cumbre Amazónica, bajo la tutela de Luis Arce, factótum de Evo Morales, los ministros de defensa de Bolivia y del régimen terrorista de Irán firmaron un memorándum de entendimiento para ampliar la cooperación bilateral en el campo de seguridad y de defensa en el que Irán ofrece a Bolivia “tecnología militar avanzada”. La estrecha relación con Irán la comenzó Evo Morales a pedido de Cuba y Venezuela durante el gobierno de Chávez. En relación con el tema ecológico, en el año 2011, Evo Morales, reprimió salvajemente una marcha de indígenas que protestaban la ocupación de sus tierras y del parque nacional Tipnis, reserva de 3.860 kilómetros cuadrados en la cuenca amazónica boliviana, donde viven 14.000 indígenas, pobladores ancestrales de ese territorio.  Desde entonces, Morales quien fue calificado de “falso indígena”, trató de imponer el proyecto de carretera promovida por Lula, planificada, financiada y construida por Brasil con el objetivo de conseguir una salida al océano Pacífico, para exportar al Asia los productos de las megacorporaciones que están devastando la Amazonia brasileña. A la sombra de este proyecto también se encontraban los productores de coca, prestos a adentrarse en esa reserva natural. Recordemos que desde 1996, Evo Morales está a la cabeza del Comité de Coordinación de las seis federaciones de productores de coca de Bolivia.

Ecuador y Perú son promotores de la industria petrolera en esta región. Ecuador realiza una explotación petrolera a gran escala en la Amazonía ecuatoriana pese a las protestas y reclamos de las comunidades indígenas dirigidas contra Chevron-Texaco, culpable de haber arrojado durante 28 años, 60 millones de litros de petróleo y 68 mil millones de litros de vertidos tóxicos en el ecosistema amazónico, además de los 235 mil millones de pies cúbicos de gas que había quemado al aire. Actualmente es la región más pobre de Ecuador con los índices de cáncer y malformaciones congénitas más altos del país. Es importante destacar que, durante muchos años, Ecuador ha sido el aliviadero de la narcoguerrilla colombiana, convirtiéndose en uno de los epicentros de las rutas de narcotráfico de América Latina dirigidas a EE. UU. y Europa. La sociedad ecuatoriana es víctima de la violenta disputa entre carteles transnacionales de la droga por el control de las rutas transamazónicas. En el Informe Mundial de las Drogas 2022 de UNODC se informó que Ecuador era el tercer país del mundo en decomiso de cocaína. En coincidencia con los días posteriores a la cumbre, más de 8 toneladas de cocaína fueron incautadas en el puerto de Róterdam proveniente de Ecuador, cuyo valor de reventa se estima en 600 millones de euros, el anuncio de la fiscalía holandesa ocurre un día después del asesinato de Fernando Villavicencio, un destacado periodista y candidato presidencial en Ecuador conocido por denunciar la alianza de la izquierda regional con el narcotráfico.

Guyana, otro de los invitados al evento, no puede apostar al cese de la minería, debido a que su economía funciona gracias a la extracción de oro en las selvas y ríos del territorio Esequibo (territorio en reclamación por Venezuela), aunque pronto se convertirá en un importante productor de petróleo en sociedad con la norteamericana ExxonMobil. El Esequibo, fronterizo con Venezuela y Brasil es una “tierra de nadie” (No man’s land) en la que “Guyana ha promovido la insostenible mediana y pequeña minería de oro al oeste del río Esequibo, 15 millones de hectáreas de bosques y ríos (…) Las concesiones de oro abarcan las tierras en las que viven el 80% de los pueblos indígenas, comunidades amenazadas por los garimpeiros brasileños y los grupos armados provenientes de Venezuela, entre estos el ELN, que someten a los indígenas e introducen de contrabando gasolina y mercurio”, como lo expresara Cristina Burelli, directora de SOS Orinoco en su artículo Venezuela y  Guyana amenazan la biodiversidad en el disputado territorio esequibo (2022).

En riesgo las 400 culturas indígenas que habitan la Amazonía, reservorio de la sabiduría ancestral de la humanidad.

En la cumbre amazónica, Venezuela y Colombia actuaron con grotesca ironía al proponer la “creación de un tribunal amazónico de justicia para los delitos ambientales contra la selva” (en Venezuela no hay Estado de derecho), “la creación de una fuerza de tarea de la OTCA” (en Venezuela los militares son los perpetradores del ecocidio), “un plan de reforestación ‘cero’ que permita mapear las áreas críticas y tener prácticas sostenibles como alternativas económicas soberanas y ecológicas en armonía y en equilibrio con los derechos de la naturaleza y la erradicación de las actividades mineras ilegales”, a sabiendas que el régimen chavista ha permitido la explotación de oro, la penetración de la narcoguerrilla colombiana y toda suerte de negocios de extracción de minerales estratégicos manejados por militares y mafias del crimen organizado, incrementándose a raíz de la desafectación y la liquidación del sistema de parques nacionales, reservas forestales y de la biosfera de ese territorio, cedidas al negocio multimillonario de actividades mineras, petroleras, forestales y “otros desarrollos”, contemplados en el decreto del Arco Minero del Orinoco, que ha colocado en situación de riesgo ecológico y humano dicha región. Los proyectos extractivos promovidos por Chávez y continuados por Maduro, están arrasando indiscriminadamente la selva y utilizan mercurio en el proceso de extracción del oro, perjudicando los suelos y envenenando los ríos. Las minas se encuentran en territorios indígenas, donde niños y jóvenes son utilizados como guías, esclavizados, hostigados y asesinados, lo que implica la progresiva desaparición de las etnias Yeküana y Yanomami, culturas que han sobrevivido en armonía con la selva por miles de años. El Amazonas venezolano, territorio de 184.000 Km2, forma parte del ecosistema amazónico, considerado como el pulmón del planeta, un inmenso territorio de 6 millones de kilómetros cuadrados y una de las más prodigiosas reservas de recursos naturales del mundo. Su destrucción en progreso se encuentra en riesgo de alcanzar un punto de no retorno, poniendo en riesgo las 400 culturas indígenas que allí habitan y que constituyen un reservorio de la sabiduría ancestral de la humanidad.

edgar.cherubini@gmail.com

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Níger, el efecto dominó de Rusia en África

Turba dando vivas a Rusia antes de atacar la embajada de Francia en Niamey, Níger. REUTERS

El efecto dominó de Rusia en África

Edgar Cherubini Lecuna

“Africanistán” fue el título que utilicé en un artículo que escribí en 2013 sobre la intervención francesa en Mali, en clara analogía con el empantanamiento que comenzaba a experimentar EE. UU. en Afganistán, del que ya conocemos su final y que desafortunadamente le está ocurriendo lo mismo hoy a Francia en África Occidental. La retirada forzosa de las fuerzas militares francesas de Mali y ahora de Níger se debe a la presión de militares corruptos que tomaron el poder por la fuerza en estos dos países del Sahel, en clara alianza con Rusia. La llegada a Mali de fuerzas mercenarias rusas de Wagner, ocupando posiciones en la región del Sahel, demuestra que “los tipos malos están ganando” (Anne Appelbaum dixit) mientras las democracias del planeta continúan sin reaccionar ante las arremetidas globales de los enemigos de occidente.

Esta es la secuencia de los acontecimientos. En 2010, alarmado por la ofensiva de los grupos terroristas en Mali, el gobierno de transición del presidente Dioncounda Traoré, pidió ayuda a Francia. Las tropas francesas incursionaron en Mali el 11 de enero de 2013 (Opération Serval). Asumiendo el riesgo de un empantanamiento, Francia comenzó una ofensiva contra los grupos armados que ocuparon la región norte de ese país. En febrero, Tombuctú fue liberada luego de un año de violencia y feroz imposición de la Sharia en esa y otras las ciudades tomadas por los terroristas islámicos. Fue una operación excepcional de comandos franceses que, luego de consolidar posiciones, fueron cedidas a la armada maliense y a la Misión Internacional Africana (MISMA), coordinada por la Comunidad Económica de Estados Africanos del Oeste (CEDAO) y apoyada por la ONU. En 2014, la intervención recibe el nombre de Opération Barkhane al aliarse con otros cinco países vecinos y recibir apoyo de fuerzas especiales de Inglaterra, Dinamarca, España, Estonia y la República Checa, aparte de los drones de reconocimiento aportados por el ejército americano.  

Después de nueve años de intervención y de feroces combates contra los grupos terroristas enquistados en el Sahel, el lunes 31 de enero de 2022, la junta militar que gobierna en Mali desde el golpe de Estado ejecutado en mayo de 2021, expulsó al embajador de Francia y exigió la retirada de suelo maliense de los comandos franceses y europeos, mientras daban la bienvenida a las fuerzas mercenarias rusas de la compañía Wagner. 

Níger es el nuevo escenario de este efecto dominó en los países que bordean el desierto de Sahel en África occidental. El 26 de julio, un grupo de militares secuestró al presidente Mohamed Bazoum y derrocó a su gobierno democráticamente elegido, declarando al general Abdourahamane Tiani como nuevo jefe de Estado. El 31 de julio, el gobierno francés ordenó la evacuación de funcionarios y ciudadanos franceses de Níger después que turbas atacaran la embajada en Niamey, incendiando parte de la sede.  La quema de banderas francesas y el despliegue de banderas rusas en Níger anuncia la unión con Mali y Burkina Faso en una misma estrategia orquestada por Rusia, en clara advertencia a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Sedeado) que amenazó con el uso de la fuerza si no liberan al presidente de Níger Mohamed Bazoum. El guion es el mismo utilizado en Mali, Níger, Guinea y en toda África occidental, solo basta escuchar la alocución del presidente de Burkina Faso, Capitán Ibrahim Traore, exclamar: «El tiempo de esclavitud de África a los regímenes occidentales ha terminado, y la batalla por la total independencia ha comenzado… patria o muerte». Esto parece haber sido escrito por asesores cubanos. La retirada forzosa de Malí y ahora de Níger, significa no solo un duro fracaso para Francia, sino un revés en la lucha contra el terrorismo. La región del Sahel ha caído en manos de militares corruptos vinculados con Rusia. Está claro que Wagner es la punta de lanza de la penetración en África, ocupando con sus mercenarios las zonas donde existen reservas de oro y minerales estratégicos.

Prigozhin y el uranio de Níger

Níger posee unos de los mayores depósitos de uranio del mundo y ocupa el quinto puesto como productor mundial de este mineral, necesario para la generación de energía nuclear y fabricación de armas atómicas. Desde 1957, Francia extrae de Níger una parte del uranio (18%) necesario para alimentar las centrales y armamentos nucleares. Este mineral estratégico representa el 60% de las exportaciones de Níger, a punto de caer en manos rusas. La diplomacia rusa actúa en África con gran eficacia. Hace pocos días 17 líderes africanos visitaron a Putin en San Petersburgo. Telegram publicó dos fotografías mostrando a Prigozhin reuniéndose con asistentes africanos de la cumbre que concluyó el viernes pasado. El 29 de julio Prigozhin se refirió en forma elocuente al golpe de Estado en Níger. Según una nota de Reuters (Moscú, 29.07.2023), “El jefe mercenario de Wagner, Yevgeny Prigozhin, elogió el golpe militar de Níger como una buena noticia y ofreció los servicios de sus combatientes para “poner orden” en ese país. Un mensaje de voz en los canales de la aplicación Telegram asociados con Wagner dijeron que Prigozhin describió el golpe de Estado “como un momento de liberación de los colonizadores occidentales, de quienes se han debido deshacer hace mucho tiempo. Lo que sucedió en Níger no es más que la lucha del pueblo de Níger contra  sus colonizadores que están tratando de imponerles sus reglas de vida y sus condiciones y mantenerlos en el estado en que se encontraba África hace cientos de años”.

No entiendo cómo algunos analistas fueron sorprendidos por la venial reacción de Putin con Prigozhin al levantarle los cargos de traición y reunirse amigablemente con él en San Petersburgo, cuando es vox populi la relación de socios que ambos tienen en los territorios ocupados por Wagner en África y otros países en busca de oro, diamantes, coltán, uranio, litio, bauxita, entre otros minerales de muy alta cotización en el mercado global. No es nada desacertado especular que los mercenarios de Wagner continuarán impunemente respaldando los negocios de las corporaciones mafiosas rusas enquistadas en países forajidos del tercer mundo como lo son Mali, Níger, Venezuela, Cuba y Nicaragua, entre otros.

edgar.cherubini@gmail.com

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Vasarely y Cruz-Diez en el folklore planetario

Carlos Cruz-Diez en su obra Chromosaturation, SCAD Museum of Art, Atlanta, 2017. © Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images 2023

Vasarely y Cruz-Diez en el folklore planetario

Edgar Cherubini Lecuna

Aix-en-Provence es el escenario de un reencuentro entre Victor Vasarely (1906-1997) y Carlos Cruz-Diez (1923-2019) para conmemorar el centenario del nacimiento del maestro. El Atelier Cruz-Diez y la Fundación Vasarely presentan una Chromosaturation en la entrada del edificio sede de la fundación, concebido por Vasarely en la década de 1970 como un ejemplo de su sueño utópico de la Cité Polychrome du bonheur  (Ciudad policroma de la felicidad), una adaptación real de su alfabeto cromático a la arquitectura de masas. Esta ambientación de Cruz-Diez ofrece una visión inédita del color y está abierta al público desde el pasado 13 de julio.

Chromosaturation en la entrada de la Fundación Vasarely, Aix-en-Provence, 2023. © Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images 2023

Se trata de una obra histórica, ya que la Chromosaturation pour une allée publique, la exhibió Cruz-Diez, a la salida del metro Odéon, en el Boulevard Saint-Germain en 1969. En ese entonces, causó revuelo entre los usuarios del metro que emergían de la estación y los transeúntes habituales que vieron alterada su cotidianidad. Meses antes, el Odéon había sido escenario de las marchas estudiantiles durante la Revolución de Mayo-68.

Carlos Cruz-Diez, Chromosaturation pour une allée publique, salida del metro Odéon, en el Boulevard Saint-Germain,1969.  © Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images 2023

La Chromosaturation se compone de tres cámaras de color, una roja, una verde y otra azul, donde el visitante se encuentra sumergido en una situación cromática absoluta, percibiendo y sintiendo físicamente el color como una experiencia vital, sin ayuda de la forma y sin soporte alguno. Esta versión fue expuesta por primera vez en el 2012 en un homenaje a la galerista Denise René el marco de la feria de arte FIAC.

Veamos de dónde parte la relación de estos dos artistas que hoy se encuentran de nuevo gracias a la admirable dedicación de sus hijos, Pierre Vasarely, director de la Fundación Vasarely y Carlos Cruz-Diez Jr. director del Atelier Cruz-Diez Paris, guardianes del legado de ambos colosos del arte. En 1947, Victor Vasarely expresó su inconformidad con la pintura tradicional al afirmar: que “la forma y el color puros no podían explicar el mundo”, marcando así el inicio de una búsqueda que culminaría con el Manifeste jaune (Manifiesto amarillo) (1955), donde planteó una innovadora visión del arte sentando las bases teóricas  del movimiento óptico-cinético y canalizando así el sentir de los artistas del momento, deseosos de liberarse de los estándares tradicionales y explorar el campo de las teorías científicas entonces en boga, adoptar nuevas tecnologías y experimentar con nuevos materiales, lo que les permitió incursionar en el arte con novedosas propuestas. En 1955, Vasarely junto a Denise René y Pontus Hulten, concibieron la exposición Le Mouvement, marcando un momento clave en la historia del arte al impulsar una proposición plástica que exaltaba una nueva dialéctica entre el espectador y la obra, lo que significaba una ruptura con las convenciones estéticas del momento. Ese año, Cruz-Diez visita dicha exposición y decide que sus investigaciones sobre el fenómeno cromático y las ideas del arte participativo que desarrollaba desde 1954 encajaban en ese movimiento que dio forma y contenido a la tendencia cinética en Europa.

Pierre Vasarely y Carlos Cruz-Diez Jr., Fundacion Vasarely, julio 2023. © Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images 2023

Cruz-Diez desarrolló un lenguaje cromático que desvinculó el color de la forma, permitiendo al color expresar su carácter sustantivo. Es decir, permitió al color expresarse como una realidad independiente de la forma, haciendo posible un diálogo en el tiempo y en el espacio reales entre el fenómeno cromático y el observador de la obra.

En paralelo, a principios de la década de 1960, Vasarely desarrollaba su “alfabeto plástico” que consistía en un léxico de seis formas geométricas simples incrustadas en cuadrados de color puro, ideadas para un planeta globalizado, un lenguaje visual y universal a través de un juego sistemático de permutaciones y progresiones. En tanto que artista, se esforzó por desarrollar un vocabulario formal que permitiera una multiplicidad de actualizaciones en diferentes situaciones, particularmente las arquitectónicas. La Fundación que lleva su nombre, en Aix-en-Provence, fue uno de sus proyectos más audaces. Los numerosos estudios realizados en los años sesenta y setenta atestiguan la importancia que para Vasarely tuvo su sueño utópico de la Cité Polychrome du bonheur  (Ciudad policroma de la felicidad), una adaptación real de su alfabeto a la arquitectura de masas. Para él los edificios se habían convertido, más que las paredes de los museos, en lugares para compartir su actividad creativa.

El día de la apertura de la obra al público, Carlos Cruz-Diez Jr. comentó que la Chromosaturation forma parte de la exposición RGB Los colores del siglo que la Fundación Vasarely y el Atelier Cruz-Diez preparan en homenaje al centenario de Cruz-Diez. “Para mi padre, la Chromosaturation significó la síntesis de sus investigaciones sobre la fenomenología del color. Nos cuesta concebir el color sin la forma. Pensar en un color nos conduce automáticamente a imaginar una forma, por ejemplo, el rojo puede evocarnos una manzana roja, o el amarillo el sol. La idea central de mi padre es que el color es autónomo, independiente de cualquier narrativa, de cualquier forma, o de cualquier convención cultural. El color es ante todo un fenómeno ambiguo y cambiante que evoluciona constantemente en un eterno presente. La obra de Carlos Cruz-Diez pretende devolver el color a su esencia original, para que todos puedan redescubrirlo y para eso hay que experimentar el color, sumergirse en él y su obra está concebida con ese propósito”.

Vasarely y Cruz-Diez difunden a gran escala sus propuestas óptico-cinéticas durante las décadas de 1960 y 1970, con la utilización del múltiple (grandes ediciones) con la intención de que el arte llegue a todos y no a unos pocos y como una manera de asegurar la existencia de su obra más allá del marco institucional del arte. “Vasarely aparece en las revistas de moda, en las portadas de libros y diarios, en las carátulas de discos (como Space Oddity de David Bowie), en los estudios de televisión y en los decorados de famosos filmes. La cultura visual popular de la época adopta de lleno la ‘estética vasareliana’. Un verdadero fenómeno, debido a que la cultura visual de toda una era se apoderó de sus imágenes, un raro ejemplo de apropiación social del lenguaje de un artista”.[1] 

En una Chromosaturation, el visitante se sumerge en una situación cromática absoluta, percibiendo y sintiendo físicamente el color como una experiencia vital, sin ayuda de la forma y sin soporte alguno. © Carlos Cruz-Diez / Bridgeman Images 2023

En medio de la actual crisis de valoración estética y la confusión promovida en el mercado global del arte, son en extremo valiosas la visión y los respectivos legados de Victor Vasarely y Carlos Cruz-Diez, ejemplos de estudio, convicción y coherencia, que nutrieron al arte contemporáneo con sus lúcidas reflexiones, conceptos y propuestas. Estos dos colosos del arte contemporáneo hoy están presentes en el folklore planetario. Hablo de folklore refiriéndome a hechos sociales y estéticos compartidos por una sociedad y que suelen transmitirse de generación en generación.

Aparte de que sus obras se encuentran en las colecciones de los más prestigiosos museos del mundo, ambos artistas concibieron obras de integración a la arquitectura y a los espacios públicos en diferentes capitales del mundo. En cualquier calle de cualquier ciudad del planeta uno se topa con obras de Vasarely y de Cruz-Diez, no me refiero solo a sus obras monumentales, porque el cantinero de un remoto barrio obrero de Madrid decora su local o diseña el piso inspirado en una obra de Cruz-Diez y millares de jóvenes exhiben sus selfis teniendo como fondo la obra del artista. Vasarely y Cruz-Diez, herederos de las vanguardias históricas de la primera mitad del siglo XX, cumplieron su objetivo, el de integrar el arte a la vida cotidiana y al folklore global.

edgar.cherubini@gmail.com


[1] Michel Gauthier y Arnauld Pierre, Vasarely. Le partage des forms, 2019

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“Bibliocausto” en Francia

“Bibliocausto” en Francia

Edgar Cherubini Lecuna

La Bibliothèque de Marseille o bilioteca Alcazar, fue atacada por los bárbaros durante los motines ocurridos en Francia la semana pasada. El vestíbulo de entrada y sus puertas fueron destrozados y las bombas molotov lanzadas desataron un incendio que afortunadamente no ocasionó daños en el interior de esta biblioteca que preserva verdaderos tesoros de la cultura nacional y regional. Todos los comercios en los alrededores del centro histórico de la ciudad fueron saqueados e incendiados el 29 de junio pasado. Estos actos criminales se sucedieron por igual en la librería católica de Nantes, así como en escuelas y centros culturales en toda Francia, lo que interpretamos como ataques orquestados y dirigidos contra los valores de la cultura y civilización francesa. Este intento de “bibliocausto” en Marsella no debe pasar desapercibido y deberá ser reclamado a los defensores de esta nueva ‘yihad’, que desde sus cómodas tribunas universitarias y mediáticas predican las erradas premisas del multiculturalismo y defienden la inmigración salvaje promovida por líderes populistas que al final de cuentas se han prestado a los perversos intereses ideológicos una ultraizquierda aliada con el islamismo radical apostando al caos y a la destrucción de Francia.

El término “Bibliocausto” (Bibliocaust) lo acuñó la revista Time en su edición del 22 de mayo de 1933, cuando en el mundo libre se propagó la noticia de la sistemática quema de libros acometida por los nazis en las principales bibliotecas alemanas y posteriormente en los países ocupados. Como bien lo apunta Fernando Báez (Historia universal de la destrucción de los libros, 2004), el Bibliocausto, en el que millones de libros fueron destruidos por el régimen nazi, precedió al Holocausto o aniquilación sistemática de millones de judíos en los campos de concentración. Entender cómo se gestó este horror – afirma Báez – puede permitirnos comprender cuánta razón tenía Heinrich Heine cuando escribió proféticamente en su obra Almanzor (1821), “Allí donde se queman libros, acaban quemando hombres”. La destrucción de libros de 1933 fue apenas el prólogo de la matanza que siguió, “las hogueras de libros inspiraron los hornos crematorios”.

La fachada de la biblioteca de Marsella perteneció al Théâtre de l’Alcazar Lyrique, patrimonio histórico que data de 1857, edificación inspirada en la Alhambra de Granada. En 2004, éste fue remodelado y se proyectó como una biblioteca de 18.000 m², combinando modernidad y alta tecnología. La colección de la biblioteca del Alcázar incluye cerca de un millón de documentos. Sus importantes fondos documentales incluyen manuscritos medievales, una colección de 143 incunables, archivos de importantes publicaciones regionales y 150 puestos con acceso a internet y a su importante base de datos, utilizados en su mayoría por jóvenes estudiantes y un nutrido público que acude diariamente a disfrutar de su riqueza cultural.

Los recientes acontecimientos perpetrados por los enemigos de Francia, saqueando e incendiando lo que encuentran a su paso, ensañándose contra su patrimonio cultural y educativo, hace que retomemos a Fernando Báez cuando dice que “(…) un libro se destruye con ánimo de aniquilar la memoria que encierra, es decir, el patrimonio de ideas de una cultura entera. La destrucción se cumple contra todo lo que se considere una amenaza directa o indirecta a un valor considerado superior”.

Victor Hugo (1802-1885), autor de las novelas Nuestra Señora de París y Los Miserables, estuvo del lado de los insurrectos cuando sucedieron los motines de la Comuna en 1870, pero se enfrentó a los incendiarios de los edificios públicos y privados, en especial las bibliotecas. Esto que sigue es un extracto de L’Année terrible (1872), cuando el escritor encara a un vándalo frente a una biblioteca en llamas: “¿Acabas de quemar la biblioteca? / Sí. / Le prendí fuego. / − ¡Pero es un crimen inaudito! / ¡Crimen cometido por ti contra ti mismo, infame! / ¡Pero acabas de matar lo que ilumina tu alma! / ¡Acabas de apagar tu propia antorcha! Lo que tu impía y loca rabia se atreve a quemar, / ¡Es tu propiedad, tu tesoro, tu dote, tu herencia!”. “¡Esto es lo que pierdes, ay, y por tu culpa! / ¡El libro es tu riqueza! es conocimiento, / Derecho, verdad, virtud, deber, / Progreso, razón que disipa todo delirio. / ¡Y tú destruyes eso, tú! / − …Yo no sé leer.”

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Francia incendiada y el derrumbe de Europa

Francia incendiada y el derrumbe de Europa

Edgar Cherubini Lecuna

Después de 14 años viviendo en Francia, reflexiono en voz alta sobre lo que sucede en este agraciado país. Desde hace varios días arden las ciudades francesas en medio de una explosión de violencia en respuesta a la desafortunada muerte de un menor delincuente por un policía al arremeter contra un control vial a bordo de un auto robado. Este fue el pretexto del llamamiento a la destrucción, al saqueo y al incendio de bienes públicos y privados en las principales ciudades del país. Hasta hoy (04.07.2023), la violencia ha dejado 3.200 detenidos, más de 700 policías heridos en enfrentamientos y emboscadas, 5.000 vehículos en llamas y cerca de 1.000 edificios y establecimientos comerciales saqueados o incendiados incluyendo la valiosa biblioteca de Marsella. Cerca de 200 alcaldes sufrieron amenazas y ataques. Según las primeras estimaciones (cifras del MEDEF), las pérdidas ascienden a 1.000 millones de euros. Lo más chocante es constatar que los vándalos (30% menores de edad) provienen de familias de origen magrebí o africanas que son mantenidas por el Estado. Aparte del daño ocasionado a la imagen del país, su efecto en una economía agobiada por una deuda colosal será terrible, 25% de las reservas turísticas han sido canceladas y los Juegos Olímpicos de 2024 ofrecen dudas a sus promotores. A todo esto, se suma la ambigüedad del gobierno, de los dirigentes de los partidos, las erradas premisas del multiculturalismo y la falta de coraje político para enfrentar 40 años de inmigración salvaje promovida por líderes populistas que al final de cuentas se han prestado a los perversos intereses ideológicos de la izquierda aliada con el islamismo radical que apuestan al caos y destrucción de Francia y al derrumbe de Europa.

Los ataques con armas automáticas a la policía y las dantescas imágenes de incendios contra edificios públicos, locales comerciales y residenciales, todo esto combinado con atentados puntuales contra alcaldías que están ocurriendo desde hace varios días, no dejan ninguna duda que han sido estratégicamente orquestados en la mayoría de las ciudades y villas del país. Esto nos hace temer del reinicio de la ‘yihad’ en Francia, país que en los últimos años ha sido el blanco de cruentos atentados terroristas.  

En la esfera política francesa, una liga de intelectuales, políticos y magistrados judiciales, utilizando en forma difusa las banderas del multiculturalismo, el tercermundismo y el antiimperialismo, así como el de un humanismo mal entendido, nadan en esa turbia marea antidemocrática y antioccidental orquestada por movimientos fundamentalistas islámicos. Algunos promotores del tercermundismo llegan a traicionar sus propios valores alimentando todo aquello que atente contra Occidente y hasta contra su propio país, aliándose con organizaciones terroristas y mafias de delincuentes que controlan barrios enteros en ciudades de Francia.

Pierre Vermeren, historiador de la descolonización de Argelia, escribe sobre la “política del avestruz” de los dirigentes franceses: “El caso francés, después de los atentados de Mehra en marzo de 2012, ilustra la exitosa estrategia de los terroristas: islamización y conversión, radicalización religiosa previa al paso a la acción, banalización del crimen y del horror, frivolidad de la élites mediáticas y de los notables, compasión y cultura de la excusa de parte de sociólogos mediatizados, cobardía de la élites políticas”. (Face au terrorisme, il faut arrêter la politique de l’autruche, Le Figaro, 20.08.2017).

La temeraria relación con el islamismo tiene eco en los medios de comunicación, la mayoría bajo control de la izquierda. Los que no piensen como los extremistas de izquierda son unos ‘fascistas’, ‘ultraderechistas’, ‘racistas’, ‘islamofóbicos’. Para Pascal Bruckner, “Un pensamiento de izquierda, huérfano de ideales, ha encontrado en el islam un substituto a la idea del ‘proletariado’ y un ‘modelo revolucionario’. Pero, además, el carácter antioccidental del islam les procura el aura de una religión del Tercer Mundo”. (Pascal Bruckner, Un racisme imaginaire, 2017). 

Desde hace más de 20 años, se vienen produciendo alertas sobre lo que Zemmour denominó “El suicidio francés” (Éric Zemmour, 2014), la actitud de “autoflagelación” (Michel Houellbecq dixit) y de masoquismo político en relación con el Tercer Mundo, como bien lo define Bruckner: “Un Tercer Mundo espontáneo, sentimental, inocente y justo; un Occidente rapaz, materialista y cruel; sobre esa antítesis primaria y ambivalente la izquierda europea ha construido una corriente de pensamiento que se ha convertido en una ortopedia de la conciencia. Viven y proyectan una culpabilidad que hace de sus seguidores unos militantes de la expiación”. (Pascal Bruckner, Le Sanglot de l’homme blanc. Tiers-Monde, culpabilité, haine de soi, 2002).

La proclamación de fronteras abiertas con la idea de crear una comunidad multicultural mermando la identidad y valores tradicionales de las naciones que integran la Unión Europea, ha promovido una inmigración salvaje, imposible de asimilar a las costumbres y valores del país que los acoge. A pesar de brindarles toda suerte de beneficios económicos y sociales, éstos responden con odio y violencia (la mayoría de los actos terroristas son cometidos por descendientes de magrebíes que disfrutan de la seguridad social francesa). Por otra parte, al igual que los medios de comunicación, el sistema judicial está en manos de jueces de izquierda, de allí el laxismo en relación con terroristas y delincuentes que debido a su prontuario deberían estar en la cárcel, pero como lo demuestran los hechos están libres y reinciden en sus delitos o se pliegan a organizaciones terroristas para cometer actos atroces.

En Francia proliferan los idiotas útiles transformados en colaboracionistas del islamismo radical, incluyendo a sus dirigentes que continúan alimentando el buenismo y la política del avestruz. Esta escalada de vandalismo contra el patrimonio público y privado no es espontánea, obedece a una estrategia contra las sociedades democráticas occidentales nacida de la unión de las organizaciones de extrema izquierda internacional orquestadas en unión con el islam integrista y el lumpen delincuente. Francia y su inapreciable historia política, social y cultural está viviendo el crepúsculo de su grandeza y valores, para evitarlo debe sacudirse del chantaje histórico al que la tiene sometida la izquierda que, cuando no logra imponer sus ideas y mantener sus privilegios, amenaza con hacer colapsar al país. En relación con UE, ésta tiene que cambiar de rumbo radicalmente, reinventarse antes que ocurra su desintegración y con ésta el descalabro definitivo de la cultura occidental.

edgar.cherubini@gmail.com

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¿Prigozhin en Venezuela?

Yevgeny Viktorovich Prigozhin (1961), oligarca ruso, jefe de las milicias Wagner, socio y confidente del presidente de Rusia Vladimir Putin.

¿Prigozhin en Venezuela?

Edgar Cherubini Lecuna

28.06.2023

Las noticias sobre el protagonismo de Prigozhin, su desafío al Kremlin y el destino de este criminal y su banda de mercenarios continúan siendo fuente de especulaciones a las que sumo mis interpretaciones como observador de esta distopía global. No soy un entendido en geopolítica, pero eso no impide que me mantenga atento a lo que sucede en el mundo para poder entender los acontecimientos y opinar sobre hechos preocupantes. Pienso que Prigozhin se hartó de la guerra en Ucrania y buscó una salida por la puerta de atrás del burdel ruso. Este oligarca tenía varios meses quejándose de las zancadillas propinadas por los generales burócratas después que públicamente había pedido endurecer táctica y estratégicamente la invasión, ufanándose de la ferocidad de sus mercenarios dejando un rastro de violaciones, torturas y asesinatos masivos cometidos en los frentes de batalla asignados por Putin y su jerarquía militar. Prigozhin tiene otros intereses que son mucho más rentables y menos arriesgados para alimentar sus multimillonarias arcas, como son la extracción de metales preciosos en países forajidos o Rogue States del tercer mundo.

En el caos del Magreb se nombra a Venezuela

Después de nueve años de intervención y de feroces combates contra los grupos terroristas enquistados en el Sahel, el 31 de enero de 2022, la junta militar que gobierna en Mali desde el golpe de Estado de 2021, exigió la retirada de suelo maliense de los comandos franceses y europeos de la Operación Barkhane, mientras daban la bienvenida a los mercenarios rusos de la compañía Wagner, prestas a ocupar posiciones en la región del Sahel.

En un intento de entender lo que ocurre en África Occidental y parte del Magreb, desde 2009 he publicado algunos artículos sobre el tema, destacando en uno de ellos un informe de inteligencia de la UNODC, que involucra a Venezuela en la crisis que vive esa región del África Occidental. Pero, como dijo Jack El Destripador, vayamos por partes. En 2012, aprovechándose del descabezamiento del régimen maliense por un golpe militar, grupos salafistas encabezados por el Al-Quaida au Maghreb Islamique (AQMI), se hicieron fuertes en esos territorios, en franca alianza con bandas armadas provenientes de Níger, Sudan y de Libia, asociados con traficantes de armas y drogas. Entre dichas organizaciones destacaban el Ansar Dine d’Iyag Ag Galy (ADIG), el Frente de Liberación Nacional de Azawad (FLNA), la secta fanática nigeriana Boko Haram y el Movimiento por la Unidad del Jihad africano (MUJAO), todos bajo el liderazgo del AQMI, ocupando en su avance poblados y ciudades importantes como Kidal, Tombuctú y Gao. Dichos grupos se movilizan desde 2009 por el desierto del Sahel, vasto espacio geoestratégico que bordea los límites de Mali, Níger, Burkina-Fasso, Mauritania, Tchad, Senegal, Guinea, Nigeria, Libia y Argelia.

El 2 de noviembre de 2009, en esa misma zona, un Boeing 727 realizó su cuarto y último aterrizaje en una pista en pleno desierto, presumiblemente cargado con toneladas de cocaína, armas, pertrechos militares, remesas de dólares y personas no identificadas. Por la capacidad de carga de dicha aeronave, el valor del cargamento de droga se estimó́ en ese entonces en más de 300 millones de euros. Se presume que dicho envío tenía la finalidad de abastecer a los grupos terroristas islámicos que operan en esa región y utilizar sus rutas secretas para transportar la droga hacia el Mediterráneo y Europa obteniendo ganancias millonarias. Según el responsable regional de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Alexandre Schmidt, en declaraciones ofrecidas el 16.11.2009 a las agencias internacionales de noticias afirmó: “El Boeing de carga partió de Venezuela y aterrizó en una pista improvisada a 15 km de Gao, al Noreste de Mali. El avión fue incendiado para hacer desaparecer cualquier rastro, pero en la investigación se obtuvieron los números de registro. No se sabe desde hace cuánto tiempo se hace este tipo de vuelos”, precisó Schmidt. La Embajada de Estados Unidos en Bamako, a su vez, habló de un puente aéreo, ya que informó que ese año hubo otros cuatro aterrizajes similares en la misma zona utilizando la misma aeronave. La vasta operación militar llevada a cabo en el norte de Mali por los terroristas islámicos con la participación de miles de combatientes, a todas luces implicó una estrategia global, una logística y un apoyo financiero de grandes dimensiones. Los indicios que presentó en su momento la UNODC involucran a organizaciones narcoterroristas como las FARC en las misiones aéreas de transporte de drogas antes mencionadas e indican que se utilizó́ a Venezuela como el país de donde despegó en varias oportunidades dicha aeronave. En ese momento surgieron varios interrogantes: ¿Cómo un avión de tales dimensiones, transportando toneladas de cocaína, armas y pertrechos y la logística que implica, pudo despegar de aeropuertos venezolanos bajo vigilancia militar? ¿Quién está detrás de estas operaciones de subversión y desestabilización en progreso en África Occidental y cuál es el papel que juegan Venezuela, Rusia, Cuba, Irán? Recordemos que en los años setenta, en plena Guerra Fría, el ejército expedicionario cubano intervino en varios países africanos con una estrategia y logística consideradas como “modelos” en muchas escuelas militares. En ese entonces, el Esequibo era utilizado como escala. Al manejar a su antojo los hilos del poder y recursos en Venezuela, surgen diversas preguntas: ¿Estaría Cuba involucrando a sus títeres criollos en África, esta vez en alianza con organizaciones terroristas islámicas? ¿Es que esta logística está incluida en los acuerdos que, a instancias de Cuba, firmó Chávez, con Rusia, Irán, Hamas y Hezbollah? Las alianzas perversas de este régimen lo convierten en la principal fuente de conjeturas y sospechas.

Clanes rusos en Mali

Mali, excolonia francesa, que obtuvo su independencia en 1960, tiene una población de 20 millones de habitantes atomizados en 20 etnias, muchas de ellas en conflicto permanente. Siendo pobre y desértico, es el cuarto país africano con las mayores reservas de oro, uranio, litio, bauxita, hierro, cobre, níquel, fosfato, manganeso y otros minerales en el subsuelo. Las reservas de oro y uranio son parte de las razones por las que el clan mafioso de Putin al que pertenece Prigozhin desplegó sus fuerzas mercenarias de ocupación en contubernio con los militares corruptos de Mali. Está claro que Wagner es la punta de lanza de la penetración de clanes de negocios rusos en ese país. El caos provocado antecede a la ocupación militar de sus mercenarios en las zonas donde existen reservas de oro y minerales estratégicos. ¿Acaso no es el mismo escenario que existe en Venezuela?

Wagner en América Latina

Hoy el periodista Patrick Bèle, publica una nota titulada Wagner coloca sus peones en América Latina (Wagner place ses pions en Amérique latine, Le Figaro, 28/06/2023), en la que cita una conspicua declaración de Prigozhin: “El grupo de Wagner se encuentra entre los héroes que han defendido al pueblo sirio y otros pueblos árabes, africanos y latinoamericanos», que según el periodista parece confirmar los rumores de la presencia de este ejército privado en América Latina. Bèle continúa su acertado análisis al expresar que, en Venezuela, varios aviones del ejército ruso aterrizaron en Caracas en marzo de 2019 con soldados a bordo sin signos distintivos oficiales, con la misión de proteger los intereses rusos en el país. “Las empresas rusas participan activamente desde hace varios años en el saqueo y destrucción de la selva amazónica para explotar, entre otras cosas, las minas de oro. En el parque natural Canaima, catalogado como patrimonio natural por la Unesco, soldados rusos vestidos con uniformes de las fuerzas armadas bolivarianas fueron denunciados como miembros de la milicia Wagner”. Según Evan Ellis, profesor del Instituto de Estudios Estratégicos del U.S. Army War College y quien presentó un informe al Congreso estadounidense sobre el tema en 2022, “Rusia ha desplegado equipos militares, tropas y mercenarios en Venezuela desafiando la Doctrina Monroe”. “La presencia militar rusa en Venezuela está enmarcada en múltiples acuerdos de cooperación. El último, firmado en 2019, prevé abrir acceso en puertos venezolanos a submarinos y sus aeropuertos a aeronaves militares. El mismo acuerdo se firmó con Nicaragua. Varias decenas de asesores militares rusos hacen vida en esos países. Bèle cita una entrevista de la RFI al investigador del Instituto Latinoamericano de la Academia Rusa de Ciencias, Andrei Piatakov: “La principal estrategia de Rusia en América Latina es desafiar la Doctrina Monroe”, que condena cualquier intervención europea en los asuntos del continente americano, y la de Estados Unidos en los asuntos europeos”.

No entiendo cómo algunos analistas fueron sorprendidos por la venial reacción de Putin con Prigozhin, al levantar los cargos de traición y permitiéndole viajar a Minsk, cuando es vox populi la relación de socios que ambos tienen en los territorios ocupados por Wagner en busca de oro, diamantes, coltán, uranio, litio, bauxita, entre otros minerales de muy alta cotización en el mercado global. No es nada desacertado especular que los mercenarios de Wagner continuarán impunemente respaldando los negocios de las corporaciones mafiosas enquistadas en países forajidos del tercer mundo como lo son Mali, Venezuela, Cuba y Nicaragua, por solo citar algunos. 

edgar.cherubini@gmail.com

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